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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2016

Tnez
Restauracin o lucha contra la impunidad?

Sadri Khiari
Nawaat.org

Traducido para Rebelin por Rosa Carazo y Francisco Fernndez Caparrs.


Escucharon la entrevista que concedi el presidente de la Repblica a la cadena El-Hiwar Ettounsi? Yo, s. Leyeron el comunicado del antiguo presidente de la Repblica que transmiti su abogado? Por mi parte, tambin lo hice. Tanto el uno como el otro -implcitamente el primero, explcitamente el segundo- son las reacciones del antiguo rgimen a las audiciones pblicas de las vctimas organizadas por la Instancia Verdad y Dignidad (IVD) [1].

En sus discursos, el primero manifiesta preocupacin, el segundo, sin embargo, expresa la voluntad de retomar la ofensiva. Me parece que desde su exilio a Arabia Saud, el ex-presidente Ben Al no se haba atrevido hasta ahora a hacer pblico un texto que guarda un enorme parecido a la declaracin poltica de un hombre que piensa que ha llegado el momento de volver a la carga. En su comunicado, se excusa menos de lo que se justifica y se justifica menos de lo que acusa. Las formas de represin eran crueles e incluso lamentables -en esencia estas eran sus palabras-, pero eran necesarias para proteger al Estado de las amenazas de las que era objeto. Y estas amenazas estaran activas en la actualidad, agravadas por la crisis multidimensional que atraviesa el pas desde su marginalizacin.

[Vieta: Deja de darle vueltas al pasado, piensa en el futuro!.]


Si he entendido bien su mensaje, Ben Al se presenta de nuevo, como ya hizo con el golpe de Estado del 7 de noviembre [2], como salvador de la nacin. Trata de reunir en torno a su figura a los decepcionados de la revolucin y, sobre todo, a todos aquellos que temen, que han temido o que continan temiendo a la revolucin, o que favorables inicialmente a ella, ahora tienen miedo de sus consecuencias.

Sin embargo, Bji Cad Essebsi habla de una manera distinta. Habla como un vencido. Habla -me atrevera a decir- como un nio caprichoso, ofendido por haber perdido una partida de chkoba [3] contra una jugadora de bridge [4], aunque lo haya intentado todo para ganar. Para forzar la retirada de su contrincante cambi las reglas del juego, marc las cartas, moviliz a sus amigos, amiguetes e incluso a los supuestos amigos de sus enemigos. Pero ha perdido y ya solo le queda disimular su derrota, minimizar la victoria de la que ha ganado, hacer como si nada de eso hubiera ocurrido, acusar a su contrincante de hacer trampa, afirmar incluso, de alguna forma, que la partida no se produjo o que, en cualquier caso, l no la jug. Pero as solo se engaa a quienes quieren engaarse.

En este punto, sin embargo, los discursos del antiguo y del nuevo presidente son similares ya que ambos ven con razn en las audiciones pblicas de la IVD el eco siempre vivo de la revolucin que tanto aborrecen: el primero, porque le hizo abandonar el poder, el segundo, porque a l tambin podra relevarlo del cargo si, por casualidad, volviera a reavivarse la revolucin, como as invita a pensar el proceso en curso contra los hombres e instituciones del antiguo rgimen, desgraciadamente an todopoderosos, al que hemos asistido en las ltimas semanas.

No son de extraar, pues, las afinidades entre Bji Cad Essebsi y Zine el Abidine Ben Al. No obstante, lo realmente odioso es la convergencia de ambos en sus argumentos y las violentas declaraciones de los abogados encubiertos del antiguo rgimen o los comentarios aparentemente razonables, repletos de eufemismos y de algunas ltotes que sostienen los partidarios de una democracia a medias.

Solo hicieron falta los testimonios de una decena de vctimas para que los traidores de la democracia enloquecieran, horrorizados ante la idea de una relacin estable entre muchos de aquellos que nos gobiernan y el rgimen que la revolucin intent desmontar. Otros, que celebraron la eleccin de Bji Cad Essebsi y que juraron, al menos algunos de ellos, que ya no los acusaran, se enfrentan a la idea que Ennahdha [5] consegua algn beneficio de estas audiciones. Ya que estamos, hubiera sido mejor no hablar de ninguna de las vctimas de la represin en lugar de evocar el sufrimiento de los militantes islamistas y de sus familias. Lo piensan, sin duda alguna, pero no lo dicen. Estas personas, bajo el rgimen de Ben Al, enmudecieron. No por miedo, lo que es legtimo, sino por complicidad. Del mismo modo, hoy, en nombre de la lucha contra el terrorismo, ordenan callar a las vctimas del antiguo rgimen. Cmo comprender esto si no como una carta en blanco dada a las fuerzas del orden para combatir a los yihadistas tal y como ya lo hicieron con Ben Al?

Me disculparn pero no ir ms lejos. No tengo ninguna gana de sumergirme an ms en los discursos cochambrosos de nuestros demcratas de pacotilla. Cuando los oigo, los leo, me convenzo ms del carcter indispensable de las sesiones de testimonios pblicos, lo ms pblicos posible. Sigo convencido de que la lucha contra la impunidad es una barrera esencial contra cualquier proyecto de restauracin. Tiene que convertirse en nuestra obsesin colectiva.


Notas:

[1] La Instancia Verdad y Dignidad (IVD) fue creada el 15 de diciembre de 2013, dos aos despus del inicio de la conocida como primavera rabe . Dicha institucin tiene la tarea de dirigir un proceso de justicia transicional destinado a reparar los crmenes cometidos por autoridades estatales desde el 1 de diciembre de 1955 hasta el 31 de diciembre de 2013 [N.d.T.].

[2] El 7 de noviembre de 1987 Ben Al, entonces primer ministro y tambin ministro del Interior del gobierno de Habib Burghiba, dio un golpe de Estado contra ste ltimo, conocido como golpe de Estado mdico. Un da antes, en la noche del 6 de noviembre, un grupo de mdicos dirigidos por Ben Al declararon la incapacidad del presidente de la Repblica a causa de su deteriorado estado de salud.

[3] La chkobba es un juego de cartas muy popular en Tnez [N.d.T.].

[4] Se refiere a Sihem Bensedrine, presidenta de la IVD [N.d.T.].

[5] El partido del Renacimiento, en referencia al momento histrico en el que se encuadra el reformismo islmico (s.XVIII), es el partido islamista mayoritario de Tnez que fue legalizado en 2011 por el gobierno de transicin [N.d.T.].

Fuente original: http://nawaat.org/portail/2016/11/28/restauration-ou-lutte-contre-limpunite/



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