Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2004

Israel: Violencia destripada de toda legalidad
Los fabricantes del miedo y del odio en Rafah

William A. Cook
CounterPunch

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


"La violencia, cada vez menos restringida por un sistema de leyes edificado durante siglos, galopa desnuda y victoriosa por el mundo, sin importarle un bledo que su esterilidad haya sido demostrada y probada muchas veces antes en la historia. No slo triunfa la violencia bruta, sino tambin sus chillidos de autojustificacin. El mundo est plagado de la descarada conviccin de que la fuerza puede lograrlo todo."
Alexander Solzhenitsyn, Discurso del Premio Nobel, 1970

Hay quien niegue, en los recovecos ms profundos de su corazn, la brutal conducta de las hordas de Sharon que devastan a los indefensos habitantes del campo de refugiados de Rafah? Somos todos testigos ciegos, mudos, silenciosos, del asesinato y del caos, intimidados por el inevitable epteto israel - antisemita - si condenamos las atrocidades de Sharon? Qu tenemos que temer sino la percepcin de que somos cmplices de la matanza si no hacemos algo para detenerla y permitimos que ese cido corroa nuestras almas? El silencio es un arma de doble filo: corta las entraas morales del ciudadano aun cuando permite que los que infligen ese oprobio a los indefensos lo hagan en nuestro nombre. No, necesitamos un llamado ensordecedor, estridente, a las armas morales, que condene inequvocamente la erradicacin casi genocida del pueblo palestino de los ltimos vestigios de su patria. Basta ya! Hay que condenar a Sharon por antisemita; ha destruido los valores que sostienen y abrigan los judos, los que condenan el salvajismo de Sharon. Tenemos que unirnos a los 150.000 judos que manifestaron en Rabin Square contra Sharon dejando en claro que el miedo no ha asfixiado a todos en Israel. Tenemos que encomiar el valor moral de Gideon Levy y Uri Avnery que mantienen vivos los autnticos valores del pueblo judo a pesar de las abrumadoras fuerzas que controlan su pas. Tenemos que apoyar a los Judos por la Paz en Palestina y a la Comunidad Tikkun cuando provocan la ira del judo estadounidense al condenar la brutalidad de Sharon que ha provocado la vergenza global de Israel.

Uri Avnery lo llama "La violacin de Rafah," una analoga adecuada ya que es conducida por los tres vejestorios que capitanean esa sangrienta atrocidad en la prisin que es Gaza: Ariel Sharon, el arquitecto de la masacre de Sabra y Chatila, Shaul Mofaz, su Ministro de Defensa, y Moshe Ya'alon, el Jefe de Estado Mayor del ejrcito israel. Esas tres carroas de la muerte y la matanza deben "ser responsabilizadas", segn Gideon Levy, "por el encarcelamiento virtual del pueblo palestino, el impedimento de la atencin mdica, los arrestos masivos, los asesinatos, las muertes innecesarias, el bombardeo de vecindarios residenciales". Han pasado unos 56 aos, escribe Meron Benvenisti en Ha'aretz, desde que Moshe Dayan y su gente expulsaron a los palestinos de 418 ciudades y aldeas para que pudieran ser demolidas y reemplazadas por asentamientos israeles. Ahora "la visin de Rafah es casi insoportable - caravanas de refugiados junto a carretas cargadas de ropa de cama y de los miserables contenidos de sus hogares; nios arrastrando maletas ms grandes que ellos mismos; mujeres vestidas de negro arrodilladas en duelo ante montaas de escombros. Y en las memorias de algunos de nosotros se despiertan escenas similares que han formado parte de nuestras vidas, como una especie de refrn que apuala el corazn y roe la conciencia: la procesin de refugiados de Lod a Ramala en el calor de julio de 1948". La limpieza tnica contina, decenio tras decenio, mes tras mes, da tras da, una colonizacin forzada de la patria palestina por una poblacin inmigrante, realizada a plena luz del da en esta poca moderna de comunicacin y de medios electrnicos.

Qu hacen nuestros lderes del mundo? Aprueban una resolucin ms condenando a Israel!" Cuntenlas, si pueden: 157 o 158, o contamos slo las que no han sido vetadas por EE.UU.? Qu importa? Impondr la ONU el cumplimiento de una sola de ellas? Se presentara George W. Bush ante el Consejo de Seguridad de la ONU exhibiendo toda su indignacin ante la conducta reprensible del estado canalla que desafa a la ONU y que convierte sus deliberaciones en un palabreo irrelevante? Exigir que esta ltima resolucin sea obedecida, la nmero 1544 (aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 20 das despus del comienzo de la masacre!), de que Israel "respete sus obligaciones segn el Derecho Internacional Humanitario de no emprender ms demoliciones de casas (191 casas slo en Gaza el 20 de mayo)", que no contine con la matanza de nios inocentes (28 asesinados al pasar la resolucin de la ONU), y que no ignore desvergonzadamente los desventurados sufrimientos de los 2.500 que perdieron sus hogares en esta destruccin gratuita? Aceptar George W. Bush la responsabilidad por la utilizacin del dinero de ciudadanos estadounidenses para pagar por esta matanza? Reconocer su responsabilidad por alinear a EE.UU. tras un rgimen sadista dirigido por un satnico demente que aprovecha la preocupacin del mundo por los crmenes perpetrados por las fuerzas estadounidenses en Abu Ghraib para asolar los esculidos y abarrotados barrios de Rafah? Comprende que Sharon perpetr esta masacre para desplazar de las primeras planas an ms noticias sobre su lavado ilegal de dinero y su prdida de puntos en los sondeos por su "iniciativa de Gaza", un acto de represalias polticas que ha costado las vidas de ms de 125 palestinos y ha causado cientos de heridos? Acepta sin discusin las mentiras de Sharon de que esta masiva invasin ha sido realizada por "razones de seguridad", cuando Gaza es responsable por slo 12 de los 116 ataques perpetrados contra judos desde septiembre de 2000? Qu inmoralidad abyecta y cruel apoyamos!

Cmo llegar a describir la injustificable vileza de esta asolacin de Rafah, esta "incursin militar" eufemsticamente encubierta como operacin arco iris" que asegura, sin duda, el "pozo dorado" de Israel? - la tierra que ocupa Rafah y Gaza, slo tiene que ser limpiada de su chusma! Si la operacin arco iris hubiera sido impuesta a mi ciudad natal en las Montaas San Bernardino donde viven 8.700 residentes, hasta el ltimo residente se encontrara ahora sin techo y esa cantidad representara slo la mitad de los sin techo en Gaza! Por suerte, los residentes de Crestline tienen casas dispersadas sobre kilmetros de montes con rboles y valles; no estn apretujados en estructuras de hormign y madera erigidas hace 50 aos cuando fueron expulsados por primera vez de sus aldeas por el avance de las fuerzas israeles. Es su segunda "limpieza tnica" que ha dejado una "franja de hormign destrozado, de madera quebrada y de metal deformado de una milla de largo", los escombros ignominiosos dejados por el paso de los Caterpillar hechos en EE.UU. Por cierto merecen su suerte, despus de todo Israel slo ataca a "terroristas y a las estructuras que utilizan". Se podra esperar que esta franja de una milla de largo habr destruido a todos los terroristas y los edificios que utilizan. La inteligencia israel debe ser tan precisa como las informaciones de nuestra CIA para poder identificar a 17.504 terroristas, todos ubicados convenientemente en esta seccin de Rafah, todos ahora sin techo, gracias a Dios!

Pero dejemos de lado las burlas y consideremos la realidad. Pongamos a todos los residentes de Crestline en el centro de la ciudad, apretujados en casas de una planta apiadas muro contra muro. Ahora, despirtenlos a las 2 de la maana: Caterpillars penetran estruendosamente las calles, aplastan la primera casa de la manzana, la empujan contra la prxima, madres y padres con nios en sus brazos se precipitan gritando de las casas para evitar ser enterrados bajo la madera destrozada y las piedras. Reflectores taladran la oscuridad de la madrugada y proyectan fantasmagricas sombras verde-negro por las calles, mientras masas de gente llenan los callejones; las palas de los helicpteros vibran en el aire mientras las torretas de los tanques apuntan amenazantes por las calles; sonidos estallan por todas partes: el trueno de las orugas, el aullido penetrante de acero que se desgarra, el estridente alarido del viento que se arremolina por los callejones y los gemidos de nios que lloran entre los muros derruidos. Repentinamente, en la barriga del helicptero, aparecen fogonazos y misiles desgarran el aire y explotan contra los muros y las multitudes se dispersan dejando atrs, en los escombros, los cuerpos de los muertos. El miedo revienta en las calles, emerge de todos los poros como sudor, y el odio hacia los torturadores hierve en los corazones, ardiente como pan que se hincha en el horno. Es el arco iris que se alza por sobre los restos ennegrecidos de Rafah presagiando la profeca bien conocida por los judos: "Dios dio a No el signo del arco iris, no ms agua, la prxima vez ser el fuego"

Esa conflagracin arde ahora bajo la aversin y el odio alimentados por la desigualdad, tan obviamente visible en los masivos golpes militares de Israel contra una poblacin indefensa. Impulsa la demencia que encuentra su recurso en el suicidio y en la fantasa del martirologio; es la semilla mtica que encuentra justicia en ltima instancia en un Dios desconocido, nunca visto, siempre justo. Slo ella disipa la depresin que proviene del aislamiento y del abandono, la ausencia total de simpata de parte del pueblo del mundo.

Nada cambia. Durante cincuenta aos han esperado que el mundo reaccione ante sus sufrimientos. Durante cincuenta aos han presenciado como la ONU es impotente para imponer alguna de sus resoluciones que exigen que Israel cumpla con sus reglas y el derecho internacional. Hace dos aos escucharon que la Resolucin 1435 del Consejo de Seguridad de la ONU reafirm las resoluciones 242 (1967), 338 (1973), 1397 (2002), 1402 (2002), y 1403 (2003) reiterando su "grave preocupacin por los recientes trgicos y violentos acontecimientos realizados por Israel y el continuo deterioro de la situacin en Palestina", especficamente, el bombardeo de una escuela palestina en Hebrn, el bombardeo de civiles palestinos el 18 y 19 de septiembre de 2002, la reocupacin de ciudades y pueblos palestinos por tropas israeles, la imposicin de restricciones a la libertad de movimiento de ciudadanos y bienes, la necesidad de respetar el Derecho Humanitario Internacional incluyendo el IV Convenio de la Convencin de Ginebra para la proteccin de civiles en tiempos de guerra, y la destruccin de infraestructuras civiles palestinas, para slo nombrar unos pocos.

Escucharon el 20 de mayo de 2004 cuando el Consejo de Seguridad de la ONU aprob la Resolucin 1539 sobre la responsabilidad por la seguridad de nios cuando tienen lugar violencia y conflictos armados. Estas resoluciones, incluyendo la 1544, exigen que Israel respete sus obligaciones humanitarias, que implemente de inmediato sus obligaciones segn la Hoja de Ruta, y que se retire de TODO el territorio palestino ms all de la lnea fronteriza de 1967, documentos firmados por todos los 15 miembros del Consejo de Seguridad, incluyendo a EE.UU. (Gains, Swindon, Reino Unido). Escucharon y esperan.

Esperan en Rafah, 120.000 en total, la ms pobre de todas las ciudades palestinas, y esperan en el distrito Shaboura, el sector ms pobre de Rafah en el que familias enteras "viven juntas en casuchas de una pieza, hechas de chapas de zinc con pisos de tierra y de planchas de metal, techos de cartn y lona. En ninguna parte de Palestina se encuentran condiciones tan miserables y pobres como en Rafah, cuyos ciudadanos han tenido que refugiarse en un 80% a veces en dos y tres ocasiones". (Jennifer Loewenstein, Counterpunch, 4 de enero) Quin escuchar su splica de justicia? Quin les ofrecer la libertad prometida a los iraques? Quin alegar ante Naciones Unidas para que se respeten sus resoluciones, todas las 156, para que la paz pueda reinar por fin sobre el Infierno que es Palestina?

Arraigada en la premonicin de Solzhenitsyn, la violencia destripada del derecho, se encuentra la verdad que predijo, no slo sobre la implosin de la Unin Sovitica, sino sobre la inevitable erosin de los valores inherentes en el judasmo y la destruccin de la Democracia en EE.UU. mientras busca la dominacin del mundo por la fuerza. Mientras Sharon y Bush aslan a Israel y a EE.UU. de la comunidad de las naciones, mientras infunden miedo a los corazones de sus pueblos, hecho real por la presentacin de amenazas indeterminadas contra objetivos indeterminados en ubicaciones indeterminadas; mientras emprenden una cruzada cada vez ms obvia contra los pueblos musulmanes utilizando una mentira tras otra para justificar sus acciones contra Palestina, Irak, Siria e Irn, los pueblos de Israel y de EE.UU. viven la intrusin de sus respectivos regmenes en sus vidas diarias y la erosin de sus libertades al ser forzados a ocultarse en bnkeres hechos de miedo. Dos fuerzas impulsan a estas administraciones, ambas motivadas por la percepcin de que el miedo elimina el sentido comn e impone la lealtad a los que prometen la seguridad para todos: los fanticos sionistas en Israel y aquellos de las filas de los cristianos evanglicos y de los simpatizantes neoconservadores del Likud que enyuntan los intereses de Israel con los de EE.UU. El miedo destruye la razn, dejando la conciencia del individuo en manos de los que infunden miedo. La derecha cristiana utiliza a Satans (lase el miedo) contra los creyentes en Dios, mientras los neoconservadores presentan el espectro de los "terroristas" que amenazan por todas partes a los hombres libres. As la violencia y la fuerza se desencadenan sobre el mundo.

1 de junio de 2004
* William Cook es profesor de ingls en la Universidad de La Verne en California del sur. Su nuevo libro, "Psalms for the 21st Century", acaba de ser publicado por Mellen Press. Su correo es: [email protected]


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