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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2016

Entrevista a Miriam Miranda, coordinadora de la Organizacin Fraternal Negra Hondurea (Ofraneh)
Quieren desaparecernos para aduearse de nuestros territorios

Giorgio Trucchi
Alba Sud /Rel-UITA


En conversacin con Alba Sud, la dirigente garfuna y coordinadora de la Organizacin Fraternal Negra Hondurea (Ofraneh) dibuja un escenario preocupante ante el avance del modelo extractivista en Honduras

Miriam Miranda asegura que las industrias extractivas no slo ponen en riesgo el futuro de territorios y bienes comunes, sino que aceleran el proceso de desaparicin de los pueblos indgenas. Los proyectos de viviendas con fines tursticos destacan entre las ms recientes formas de despojo.

Qu est ocurriendo en el litoral atlntico hondureo, donde desde hace ms de dos siglos se ha establecido el pueblo garfuna?

La historia del pueblo garfuna es dramtica. Hemos sufrido dos destierros: el primero de frica a San Vicente y luego hacia Honduras. Una historia, la nuestra, que est marcada por la persecucin, la violencia, la violacin de los derechos fundamentales como seres humanos. Sin embargo, somos un pueblo que resiste y hemos sabido mantener nuestra identidad, cultura e idioma. Y no es poco.

Ahora nos estamos enfrentando a un tercer destierro, que significa la desaparicin forzada de nuestras comunidades. Un nuevo proceso de despojo impulsado por el gran capital nacional y transnacional en colusin con autoridades locales y nacionales, a travs de la implementacin y profundizacin del extractivismo.

A qu te refieres cuando hablas de extractivismo?

Me refiero a un modelo econmico basado en la depredacin, que acapara territorios, saquea los bienes comunes y criminaliza las luchas de resistencia. Proyectos mineros y petroleros, represas, expansin de monocultivos a gran escala, implementacin de las Zonas Especiales de Desarrollo Econmicos (ZEDE), mejor conocidas como ciudades modelo. Me refiero tambin a los complejos tursticos y los proyectos de viviendas con fines vacacionales.

El golpe de Estado de 2009 ha creado condiciones propicias para concesionar territorios y bienes comunes a favor del gran capital transnacional, que para desarrollar su proyecto de despojo necesita de ms y ms tierra. Y ms precisamente de nuestras tierras, que nos arrebata con el engao, la corrupcin, la violencia.

Qu papel est jugando el turismo en toda esta situacin?

No se trata de satanizar al turismo. En nuestra concepcin, el turismo es visita, es conocer, es compartir e intercambiar, es encuentro. El problema surge cuando el capital pretende aduearse de este concepto y de esta prctica, alterando su significado ms profundo y convirtindolo en mercanca absoluta. Hay muchos ejemplos donde el turismo todava mantiene sus races, su concepto de acoger al otro, de compartir con l y aprender mutuamente.

Por el contrario, el turismo del capital es irrespetuoso y se ha convertido en una clara forma de despojo, de destruccin cultural, que desplaza comunidades y arrebata el futuro a miles de personas. Lo estamos viendo muy claramente tanto con los complejos hoteleros como con la construccin de villas, residenciales y de complejos habitacionales vacacionales.

Como el modelo del megaproyecto turstico se ha agotado, a las compaas se les est volviendo difcil recuperar sus inversiones, y deciden combinar el turismo hotelero con el turismo residencial, despreocupndose del tejido social existente en la zona.

Es lo que est pasando en la Baha de Trujillo, donde inversores canadienses han venido apropindose ilegalmente de territorios ancestrales garfunas, para desarrollar grandes complejos de viviendas con fines tursticos. O tambin en la comunidad garfuna de Sambo Creek, donde un proyecto turstico desarrollado por extranjeros ya est entrando en competencia con el derecho al agua de la comunidad.

Las comunidades garfunas se sienten amenazadas?

Muy amenazadas. Nos sentimos constantemente en peligro. Acaparamiento de tierras, saqueo de los bienes comunes y destruccin ambiental van de la mano de la corrupcin que ha penetrado la poltica y las instituciones locales y nacionales. La municipalizacin de territorios y comunidades, por ejemplo, se ha convertido en una de las principales estrategias de despojo.

Cmo se estn organizando?

Estamos luchando contra un monstruo. Tenemos que trabajar fuertemente el tema de la gobernabilidad, de la soberana, ejerciendo el control territorial, impulsando formas de autogestin y autogobierno. Tambin debemos crecer en conocimientos, fortalecer la organizacin, radicarnos ms en los territorios, restndoles poder a las autoridades municipales y las estructuras comunitarias corruptas, y fortaleciendo las asambleas como mxima autoridad. Debemos reapropiarnos del significado de vivir en un territorio que es el que nos da la vida. Slo as vamos a lograr que se respeten nuestros derechos.

Qu significado tiene, en este contexto, la reocupacin de tierras?

Significa reocupar lo que hemos tenido histricamente. El pueblo garfuna tiene sus territorios ancestrales donde siempre ha trabajado la tierra para vivir de ella y de sus productos. Hoy en da es frecuente escuchar a personas ancianas que te dicen que su trabajadero[1] era justo adonde ahora est esa gran mansin o ese complejo residencial.

La situacin de pobreza es terrible y hay miles de jvenes que no tienen futuro, no tienen donde vivir y estn obligados a emigrar. Familias que se mueren de hambre. Y entonces la gente vuelve a mirar a lo que siempre fue suyo y quiere recuperarlo para poder tener una vida digna. Tenemos posesin ancestral territorial y lo que estamos haciendo es reocupar lo que nos corresponde. No importa si estas tierras fueron vendidas, porque nunca hubo autorizacin de la comunidad y, por ende, son ventas ilegales.

La Ofraneh va a seguir acompaando estos procesos, aunque pueda costarnos caro, hasta la vida. Unidad y solidaridad son fundamentales para contrarrestar esta visin de falso desarrollo que es racista, machista, discriminatorio y colonialista. Tenemos que luchar para recomponer, desde nuestras entraas, lo que somos. Para volver a una cultura donde prima la solidaridad, la complementariedad y la ayuda mutua, y no el individualismo ms brutal que nos inculca este sistema depredador. Esta es la apuesta de la Ofraneh.

Nota:

[1] Trabajadero era el erreno donde se producan alimentos para la familia.

Fuente: ALBA SUD

Este artculo se realiza en el marco del proyecto "Turismo responsable, derechos humanos y trabajo decente" ejecutado por Alba Sud con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona - Programa Barcelona Solidaria convocatoria 2015.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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