Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2016

Bolivia enfrenta su peor sequa en dcadas y en las zonas de La Paz ms castigadas la gente se agolpa tras los camiones cisterna y algunos deben subsistir hasta dos das con 50 litros
"No puedo dejar de pensar en el agua"

lex Ayala Ugarte
The New York Times


Una mujer camina con dos baldes para esperar al camin cisterna cerca de su barrio en La Paz, el mircoles 16 de noviembre. La regin sufre su peor sequa en 25 aos. crdito Juan Karita/Associated Press

LA PAZ, Bolivia Los vehculos ms cotizados en los barrios de la ladera este y la zona sur de La Paz no son ni los Mercedes-Benz, ni los Volkswagen ltimo modelo ni los todoterreno. Son los camiones cisterna que se mueven con parsimonia llevando agua por la ciudad.

El suboficial Ramiro Flores, conductor del ejrcito especializado en transporte pesado, dice que no ha visto nada similar desde que estuvo en Hait con los cascos azules bolivianos, donde reparta agua en los orfanatos. Flores lleg hace poco de la localidad fronteriza de Pisiga, cerca de Chile, para combatir los efectos de la sequa que azota a la regin desde hace meses. Maneja un camin cisterna fabricado en 1998 y trabaja casi 24 horas al da, cuenta, con descansos espordicos entre entrega y entrega de agua.

La emergencia estall a principios de noviembre, cuando la Empresa Pblica Social de Agua y Saneamiento (Epsas) emiti un comunicado que informaba del comienzo de un racionamiento porque las dos represas que suministran agua a ms de 340.000 personas en 94 zonas de La Paz estaban a niveles mnimos. Das despus, el gobierno orden la destitucin del gerente de la empresa. El presidente Evo Morales compar la situacin con un terremoto. Epsas endureci los cronogramas de corte: estableci tres horas de agua por sector cada tres das.

Las denuncias por el incumplimiento de los horarios de distribucin se multiplicaron, hubo bloqueos en algunas calles y avenidas principales de La Paz, y tambin marchas de protesta de los sin agua con eslganes en contra del partido gobernante: Gota a gota, nuestra paciencia se agota y Agua s. Evo no, decan algunas de las pancartas.

Poco antes de las diez de la maana del 25 de noviembre, el suboficial Flores llevaba varios minutos atravesando rectas interminables y curvas cerradas para llegar a los predios de Alalay, una fundacin que trabaja con menores de escasos recursos. Su misin era alimentar un depsito subterrneo que utilizan 80 nios. Transportaba alrededor de once mil litros de agua para ellos y una botella grande de soda para calmar la sed dentro del camin cisterna. Dos soldados de pocas palabras custodiaban la carga.

Sus movimientos respondan a las rdenes del Centro de Operaciones de Emergencia, una especie de Estado Mayor en miniatura donde proliferan los mapas. Es el lugar desde donde se monitorean los camiones cisterna y los volmenes de agua de los tanques fijos que se han instalado en diferentes puntos de la ciudad para ayudar a los vecinos ms desesperados.

Segn Mario Peinado, el general a cargo de la logstica, hay ms de 700 militares movilizados y un centenar de vehculos colaborando en la entrega de agua. Las estadsticas oficiales dicen que entre el 21 de noviembre y el 25 de noviembre se distribuyeron 6.447.400 litros de agua, el equivalente a casi dos piscinas olmpicas y media. Los pronsticos aseguran que no habr lluvias fuertes hasta mediados de diciembre