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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2016

Europa, la censura y la maquinaria ms cruel
Atrapados por el exceso de desinformacin

Jos Luis Vzquez Domnech
Tercera Informacin


Somos cautivos de un inefable aparato meditico, que es capaz de convertir al agredido en agresor y al agresor en alma caritativa que va por la vida ofreciendo ayuda humanitaria.

Son tiempos difciles, pero tremendamente difciles para la libertad de informacin y, sobre todo, para la difusin de dicha informacin.

La tarea es tan ardua y tan complicada que quienes se dedican a investigar e intentar exponer sus anlisis en profundidad, con otras miradas, desinteresados, impulsados por la honda motivacin de querer entender cmo funciona el mundo en que vivimos, y dispuestos a establecer un dilogo para poner de relevancia las inmundicias de este sistema que nos devora, terminan normalmente siendo cuestionados o, lo que es peor, censurados como meros transmisores de teoras estpidas o sin ningn sentido.

Ya no importa el tema que vayas a tratar; hables de ecologa, agricultura, alimentacin, investigacin, farmacias, organizaciones no gubernamentales, poltica, cambio climtico, religin, filosofa, deportes o redes sociales, todo est hasta tal punto contaminado que no tenemos casi nada que hacer. Tan solo esperar la comprensin de quien te lee, creer en su templanza y en su buen hacer, en esa predisposicin a construir y argumentar nuevas ideas. Pero ese margen de confianza est tambin deteriorado, sencillamente porque los cauces de informacin general estn absolutamente esquilmados.

Europa est a la vanguardia de la censura y la ocultacin. Mientras vivimos una poca en la que la ciudadana europea hace valer su supremaca democrtica sobre el resto del mundo (y sobre el mundo rabe en particular), la propia ciudadana desconoce los acuerdos y pactos que firman sus dirigentes.

Dicha supremaca respalda, como no poda ser de otra forma, el mpetu del capitalismo. Un sistema en continua expansin y que, precisamente por ello, est en la necesidad de proveerse de poderosos aparatos de propaganda para construir amplios consensos que justifiquen sus guerras (o lo que es lo mismo, sus nichos de recaudacin y reestructuracin).

Queda resuelto de este modo el control absoluto de la informacin. Por un lado a travs de la censura y, por si esto no fuera poco, con el aadido de esa maquinaria capaz de alterar la percepcin selectiva de la poblacin.

Que los medios de comunicacin estn en manos de cuatro grandes grupos lo saben ya muchas personas, pero aun as no percibo una conciencia mayoritaria sobre las consecuencias de dicha intimidacin. Si hiciramos una encuesta en relacin, por ejemplo, a las revoluciones de colores o a las primaveras rabes, una mayora absoluta se decantara precisamente por lo que dichos medios les han contado en todos estos aos de embustes y ficcin. Por tanto, superar la asimilacin de la supuesta conviccin del engao que vuelve a engaar, es misin imposible.

Desgraciadamente, un claro ejemplo de ello lo tenemos en los informes posteriores a la invasin de Libia. Periodistas, filsofos, politlogos y analistas de la vanguardia intelectual de la izquierda hicieron un flaco favor a los deseos de paz y movilizacin popular apoyando la injerencia en dicho estado, y clamando por el derrocamiento de Gadhafi. Y ahora que sabemos lo que ocurri realmente, qu nos queda? Van a donar sus bienes para regalrselos al pueblo libio, que ha quedado desmantelado? Es tremendo, es desolador tener que convivir una y otra vez con el mismo drama. He de callar mi boca y mirar a otro lado, para no lanzar misiles con mis palabras para quienes alientan tanta violencia. Qu necesidad tienen, qu consiguen con ello? Son posicionamientos conscientes o tan solo producto de la torpeza u otros infortunios?

El Parlamento espaol tambin apoy la invasin (intervencin militar para ellos), a peticin de Jos Luis Rodrguez Zapatero. De un total de 340 diputados presentes, 336 votaron a favor, 3 en contra y una sola abstencin. Cinco aos despus comienzan a llegar las primeras conclusiones. Siempre es igual. Siempre tarde. Y la Corte Penal Internacional de La Haya cubrindose de medallas con sus deliberaciones nada imparciales, con frica en el punto de mira mientras nuestros dirigentes salen ilesos de sus graves decisiones; la estrategia estuvo basada en conjeturas errneas. A la estrategia tambin se le puso nombre: Odisea del amanecer. Se me humedecen los ojos una y otra vez, en cada ocasin que un nuevo informe demuestra la barbarie que nos rodea. Libia ya est aniquilada.

No quiero entrar en un debate en el cual se me interpelara por mis propias observaciones. Procuro dejar constancia de mis preocupaciones, a ser posible con noticias y argumentos contrastados. Ah estn diseminadas por la red miles de palabras, pensadas, ordenadas y analizadas, queriendo gritar una realidad que se nos oculta, queriendo dar luz a las oscuras causas que matan y menosprecian. Palabras que siempre necesitan ser justificadas. Pero tambin palabras que a veces pueden ser recordadas.

Como hoy, recordadas para desbrozar la maleza, para celebrar el acontecimiento de una noticia, y para tomar aliento y seguir con tiento cada referencia.

En varias ocasiones escrib sobre Ucrania. No recuerdo debate ni ningn tipo de acogida. S en cambio que me tiraba al monte sin brjula alguna. La cuestin es que, sabedor de tamaa peripecia, has de buscar informacin hasta en las ocultas estancias de la memoria, para que quien pueda llegar a leerte tenga elementos suficientes para proseguir tu estela. Pero es tan engorroso y es tan agotador que muchas veces piensas en dejarlo todo y quedarte solo en la esquina de tu propio balcn.

Es muy cansado verte en la obligacin de estar justificando cada frase, cada consideracin, y la respuesta que otorgas a cada interrogacin.

Es ms, estoy convencido de que es una trampa. Mientras ellos nos devoran con sus continuas falacias, y nos ocultan hasta el cdigo informtico del recuento de votos, nos obligan a tener que demostrar la existencia de documentos robados, de disquetes devorados, de entrevistas preparadas, de incendios provocados, de datos escondidos, de violaciones enmascaradas, y hasta de matanzas amaadas.

Mientras ellos juegan nosotros tenemos que averiguar cul va a ser la prxima tentacin de su desmesura, y cul fue el crimen que cometieron mientras se reunan en la ltima cena.

Es un delirio estar continuamente a expensas de que nazca un Snowden o de que un tipo insistente descubra el dato que demuestre que el engao era evidente. Es un delirio obligarte a tener que buscar all donde han arrojado toneladas de residuos para que luego t tengas que limpiar hasta el inodoro del presidente de la comunidad. Y todo para conseguir un dato, un miserable dato que justifique tu percepcin. Hasta, devora, fulmina

Durante el Festival de Cine de San Sebastin una maana me encontr con el programa de mano de todas las proyecciones. Estaba con dos amigas. En una de las secciones anunciaban un documental sobre Ucrania. En cuanto lo vi me enoj y se lo hice saber a ellas. ste documental? Pero si es una parodia de lo que aconteci en realidad. Quin se encarga de decidir qu pelculas se van a proyectar? No hay derecho! All se quedaron mis palabras Netflix gan fcilmente la batalla. Es muy fcil que te la den hasta sin queso. Este documental (Sub HD, hay que insistir despus de las ventanas publicitarias y ya est), estuvo en la Seleccin Oficial del Festival de Cine de Venecia en el 2015, en la Seleccin Oficial del Festival de Cine de Telluride del mismo ao, en la Seleccin Oficial del Festival de Cine de Toronto y, claro est, cmo no iba a llegar a la Bella Easo? Nos lo ponen muy caro. El triler ya avanza un subproducto de Hollywood fcil de masticar.

Y as hasta que a veces llega el salvador, y todos tus esfuerzos parecen ser recompensados. En esta ocasin llega vestido de documental con una nueva produccin de Oliver Stone, y dirigida por Igor Lopatonok. La prensa parece estar ausente, como no poda ser de otra forma. Lo que trasciende es una bofetada contra los mass-media y contra la verdad oficial, y nos descubre, oh sorpresa, una nueva visin de lo que ha acontecido en Ucrania, una nueva visin de lo que representan las revoluciones de colores, y una nueva visin del papel que representan la CIA y los Estados Unidos en el mundo.

Digo parecen porque uno no se siente muy cmodo por el hecho de que su trabajo tenga validez o no en funcin de lo que un director reconocido o un infiltrado hagan o dejen de hacer. Pero he de reconocer que a veces, reconforta.

Lo que verdaderamente nos interesa es mostrar la implacable censura de los medios, y denunciar a esta Europa infatigable en su desmantelamiento de la democracia. Dos das antes del estreno, en la red apareci una peticin del ucraniano Andri Nezvani para que se prohibiera el filme, ya que en l se tergiversan los hechos y puede provocar desrdenes en masa en Ucrania.

El desorden ya est instalado en este continente corrompido por su avaricia y su modelo de desarrollo. Somos ahora nosotros quienes debemos ser conscientes de ello, y denunciar adems de la censura y a sus confidentes de la manipulacin el fraude al que estamos asistiendo.

Por qu cuesta llegar tanto al fondo de los hechos, que siempre cuentan con un mismo patrn? Por qu quienes escriben y quienes pretenden informar son, en su mayora, alentadores de un modelo de gestin donde se permite que el expolio de otras partes del mundo forme parte de nuestra tradicin?

Estamos atrapados por el exceso de desinformacin, y forzados magistralmente a asumir un comportamiento lastrado por las consecuencias del despotismo y el neocolonialismo ms cruel.


Jos Luis Vzquez Domnech, socilogo.

Fuente original: http://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2016/12/05/europa-la-censura-y-la-maquinaria-mas-cruel


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