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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2016

El congreso del Fatah, un hermosa ocasin desperdiciada

Abdel Bari Atwan
Palestine Chronicle

Traduccin Susana Merino


El sptimo Congreso del Fatah muestra hasta qu punto el movimiento ha llegado a ensombrecerse, reducido como se halla a elegir entre dos opciones tan desastrosas la una como la otra: Abbas o Dahlan.

El presidente palestino Mahmud Abbas tena una excelente ocasin de impulsar algunos cambios necesarios con oportunidad del 7 Congreso del Fatah, el grupo poltico palestino dominante y pilar de la OLP. Pero, juzgando los resultados del congreso, la lista de delegados y los criterios con los que fueron elegidos, tanto como las discusiones paralelas o a puertas cerradas, se perdi la oportunidad.

El nuevo Comit Central del Fatah recientemente elegido ha incluido muy pocos cambios con respecto al precedente. Algunos crticos y opositores del presidente, especialmente los partidarios del antiguo jefe de la seguridad, Muhammad Dahlan, fueron borrados y reemplazados por caras nuevas. Entre ellos se encontraban Sabri Saidam, Rawhi Fatouh, Dalal Salameh (la nica mujer), Samir Rifai y Ahmad Hillis, este ltimo exenemigo feroz de Dahlan aun cuando este ltimo era un aliado muy cercano al presidente.

Abbas cre el vaco a su alrededor

Abbas logr obtener su propia reeleccin con grandes aplausos como jefe del Fatah y por extensin sus otros cuatro altos cargos directivos (presidente del comit ejecutivo de la OLP, presidente de la Autoridad Palestina, presidente del Estado Palestino y comandante en jefe de las fuerzas armadas palestinas). Logr tambin confirmar la expulsin de Dahlan y de sus aclitos del Fatah, la principal razn por la que fue convocado este congreso.

Este 7 Congreso va a pasar seguramente a la historia como el ms tibio y el ms improductivo de toda la historia del Fatah.

No hubo discusiones, ni siquiera poco significativas, y menos an sorpresas. Y no ha emergido ninguna estrella salvo la del mismo Abbas. Su discurso de tres horas ampliamente difundido por los medios sociales, lleno de bromas y de acotaciones, le gener decenas de ovaciones por parte de los delegados que lo interrumpieron en varias oportunidades, gritando eslganes con demostraciones de lealtad hacia el lder. Uno se pregunta cunto ms entusiastas hubieran sido sus aplausos si hubiera dado cumplimiento a algo que beneficiara al pueblo palestino desde la asuncin de sus funciones.

Ninguna verdadera divergencia

Ser el da posterior al de la dispersin de los delegados por el que Abbas y sus partidarios debern preocuparse. Ser entonces cuando comiencen los desafos. El inters pblico de los palestinos por el congreso del Fatah ha sido uno de los ms reducidos. La participacin de representantes de otros partidos como Hams y el Jihad Islmico antes que otorgar mayor legitimidad a la reunin y a sus resultados, corre el riesgo de socavar la legitimidad y la popularidad misma de esos dos grupos sobre todo luego de que comiencen seriamente las disputas post congreso.

Algunos creen que la mayor y ms inmediata amenaza a la dirigencia del Fatah y hacia Abbas personalmente viene de Dahlan, que se supone que organiza un congreso paralelo, parecido al de El Cairo o en alguna otra capital rabe que apoyan los partidarios expulsados del Fatah y otros adversarios de Abbas. Pero esto es solo parcialmente cierto.

Abbas ha utilizado su control sobre los salarios y las propinas para asegurarse la participacin y el apoyo de muchos delegados del congreso. Sus rivales dahlanistas son capaces de convocar una reunin an mucho ms importante si quieren utilizar los mismos medios convocantes, los grandes recursos financieros de sus patrocinadores rabes. Sin embargo aunque ambos tienen mucho dinero a su disposicin, ni uno ni otro tiene un programa poltico o un plan de accin nacional para enfrentar la ocupacin.

Fuera de sus rivalidades personales y de sus luchas por el poder, no existen entre ellos verdaderas diferencias.

Esta situacin podra desembocar en la aparicin de una tercera fuerza dirigida por jvenes militantes descontentos no solamente del Fatah, sino tambin de otras organizaciones islmicas y laicas instalando las bases de una nueva direccin palestina apoyada por el pueblo.

Un declive inexorable

Abbas no mantiene buenas relaciones con los cuatro pases rabes ms influyentes que constituyen el llamado Cuarteto rabe Dos de ellos, Egipto y Jordania, tienen una importancia crucial para los palestinos como vas de acceso exclusivas del exterior para la Franja de Gaza y Cisjordania. Los otros dos, Arabia Saud y los Emiratos rabes Unidos, disponen del dinero sin el que Abbas no podra permanecer en su cargo y podra ser usado igualmente para fortalecer a sus adversarios.

Abbas y su nuevo Comit Central no estn capacitados para resistir a estos cuatro pesos pesados ni poltica, ni financiera ni geogrficamente mientras continen apoyando las actuales polticas como la coordinacin represiva con el ocupante y la bsqueda a cualquier precio de una vuelta a las negociaciones ftiles y humillantes, pasando por los lamentos por la muerte de Shimon Peres como si se hubiese tratado de un pariente inmediato... No podran resistir todas esas presiones a menos que pudieran reunir al pueblo palestino detrs de una poltica de resistencia por todos los medios posibles haciendo que la ocupacin se convierta en algo demasiado costoso. Pero no existen signos de un cambio semejante.

La posicin de Abbas hubiera podido fortalecerse en el sentido ms preciso del trmino con oportunidad del congreso del Fatah. Sus partidarios y sus idlatras lo han visto como un triunfo suyo. Pero la realidad, algo que muy pocas personas podran negar, es que ha perdido mucho de lo que le queda de poder y de legitimidad, como tambin el apoyo rabe e internacional a su liderazgo y a la causa palestina en su conjunto. As lo testimonia la dbil cobertura informativa del congreso en los medios.

Tanto el Fatah, otrora lder, como sus miembros, se hallan en una situacin extremadamente grave. Se han visto obligados a elegir entre dos opciones igualmente desastrosas: Abbas o su rival Dahlan. No se podra ilustrar mejor el trgico estado del movimiento que enarbol durante medio siglo la bandera de la causa nacional palestina afirmando la identidad nacional palestina y entregando miles de mrtires a dicha causa.

El Fatah parece dirigirse inexorablemente hacia su declive y desintegracin. Ya no es hoy el Fatah que todos los palestinos de cualquier conviccin poltica, de toda creencia y origen social, haban abrazado y conformado.

Abdel Bari Atwan es el Jefe de redaccin del diario Rai al-Yaoum- Es adems el autor de Lhistoire secrte dal-Qada , de sus memorias, A Country of Words , y d Al-Qaida : la nouvelle gnration . Se lo puede seguir en Twiter: @abdelbariatwan.

 Fuente: http://chroniquepalestine.com/congres-fatah-occasion-manquee/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin. 



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