Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2016

Claves para pensar los conflictos polticos que envuelven a las clases y fracciones de clases en Brasil
El conflicto de clases por detrs de la crisis institucional brasilea

Armando Boito Jr.
Brasil de Fato


Es pblico y notorio que se instal un conflicto institucional en el Estado brasileo. l opone tanto el Ejecutivo como el Legislativo Federal a sectores polticamente activos del Judicial, del Ministerio Pblico y de la Polica Federal. Lo que no es de pblico conocimiento es que ese conflicto institucional que atraviesa al Estado brasileo es, tambin y principalmente, un conflicto de clases.

Los sectores polticamente activos del Poder Judicial, del Ministerio Pblico y de la Polica Federal representan un modo muy particular aunque ya visto en otros momentos de la historia poltica de Brasil a la alta clase media, que fue la base de apoyo del golpe de Estado que derroc a Dilma Rousseff; el Ejecutivo Federal y las fuerzas mayoritarias en el Legislativo representan a la fraccin de la burguesa que fue la fuerza dirigente del golpe. Sin embargo, la fuerza poltica dirigente del golpe, la fraccin de la burguesa brasilea asociada al capital internacional e interesada en la reestructuracin del neoliberalismo puro y duro, perdi el control de la base del golpe, cuya movilizacin incentiv hasta agosto del 2016, para poder deponer a Dilma.

Los conflictos polticos que envuelven a las clases y fracciones de clases son varios y repercuten, de manera diferente, en las instituciones polticas y en las luchas de ideas. Un sector importante del pensamiento socialista y de la izquierda en Brasil no logran analizar el conflicto institucional actual como conflicto de clase porque restringe la observacin al conflicto capital/trabajo y negligencia el fraccionamiento que divide a la burguesa y tambin la importancia de la presencia poltica de la clase media.

Hasta el 2014, la burguesa brasilea se encontraba dividida delante de la poltica econmica, social y externa de los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT). La fraccin que denominamos burguesa interna apoyaba activamente, como se pudo verificar por la consulta a la prensa de las asociaciones empresariales, la poltica neodesarrollista de esos gobiernos; mientras la fraccin integrada al capital internacional y ese propio capital, cuyos intereses eran verbalizados por el Partido Social Demcrata Brasileo (PSDB) y las agencias internacionales variadas, se opusieron a tales polticas.

A partir del 2013, la burguesa asociada, valindose principalmente de la oportunidad ofrecida por la cada del crecimiento econmico y por la movilizacin de la alta clase media contra el gobierno, inici una ofensiva poltica restauradora para derrotar al neodesarrollismo y restaurar la poltica neoliberal.

Las peripecias de la crisis, sus variados componentes, hicieron con que parte importante de la burguesa interna mantuviese una posicin de neutralidad favorable a la ofensiva de la fraccin adversaria o, inclusive, adhiriese a ella como fue el caso patente de los empresarios de la industria de So Paulo, representado en la Federacin de las Industrias del Estado de So Paulo (Fiesp). Adems, una parte de la burguesa interna fue violentamente atacada por la Operacin Lava Jato [que investiga casos de corrupcin y lavado de dinero en la petrolera estatal Petrobras] y capitul. La correlacin de fuerzas cambi radicalmente y el golpe de Estado continu en marcha.

Muchos analistas y observadores socialistas imaginaban que, depuesto el gobierno de Dilma, el comando de la Operacin Lava Jato desmovilizara rpidamente la investigacin. Pero no fue lo que sucedi. Aunque el PT es el enemigo principal de la Lava Jato y de la alta clase media, no es el nico actor que est en la mira.

Jueces, procuradores y delegados son, al mismo tiempo, burcratas del ramo represivo del aparato del Estado e integrantes de la fraccin superior de la alta clase media. La accin de esos agentes est, por eso, doblemente determinada. Como agentes del orden, se levantan contra aquello que consideran la condescendencia de los gobiernos PT para con los movimientos populares. Ellos prefieren la dura represin de los gobiernos de los tucanes [apodo usado para denominar a los partidarios del PSDB, entre los que se encuentran el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, el actual gobernados de So Paulo, Geraldo Alckmin; del Paran, Beto Richa, entre tantos otros].

Como segmento social y econmicamente privilegiado del funcionalismo pblico, tienen la misma disposicin de la alta clase media contra las polticas distributivas de los gobiernos del PT. Hasta ah, hablaban la misma lengua del campo burgus. Sucede que fue la agitacin contra la corrupcin que uni a esos agentes del Estado a la movilizacin en las calles de la alta clase media. Por razones que no podemos analizar aqu, la centralidad de la bandera de la lucha contra la corrupcin es tradicin de la clase media, y no del movimiento campesino o del movimiento de trabajadores. Ese tipo de agitacin moralista de ese sector social es una constante en las crisis polticas de la historia del Brasil republicano. La alta clase media, convocada por el Movimiento Brasil Libre (MBL) y por Ven a la calle [Vem para Rua, en portugus], pas a ser reconocida polticamente en la Operacin Lava Jato y los responsables de esa investigacin asumieron el papel de representantes polticos de ese sector social. Derrocar al gobierno del PT era el objetivo principal, pero el discurso contra la corrupcin no era un mero pretexto. Aunque sin el respaldo de los medios burgueses y contra los aliados de ayer, la alta clase media, o parte de ella, no se conformaron con una postura acomodada y pretenden continuar con aquello que sealan como la moralizacin de Brasil.

El gobierno de Michel Temer est cumpliendo todo lo que prometi al capital internacional y a la burguesa asociada, pero hay diferencias de intereses y de valores entre la alta clase media y la burguesa. La base de apoyo del golpe quiere continuar en la lucha y est creando una turbulencia poltica que no interesa en nada a las fuerzas dirigentes del golpe de Estado. Como ya manifestaron, ellos quieren frenar el derramamiento de sangre de la Lava Jato y volver a la normalidad para imponer tranquilamente el ajuste fiscal, las nuevas ruedas de privatizacin y de apertura de la economa al capital internacional.

La gran burguesa, cuando convoc a lo largo del 2015 y del 2016 a manifestaciones en la Avenida Paulista [centro de So Paulo], en Copacabana [zona sur de Rio de Janeiro], Farol da Barra [en Salvador, estado de Baha], entre otras grandes capitales brasileas, liber fuerzas que ya no estn consiguiendo controlar. El domingo pasado (4), el MBL y Ven a la calle realizaron nuevas manifestaciones en decenas de ciudades del pas, pero esta vez contra el presidente del Senado y de la Cmara Federal y en defensa del Partido de la Lava Jato. La destitucin de Renan Calheiros de la presidencia del Senado fue una nueva demostracin de la fina sintona existente entre el Poder Judicial y la alta clase media. La relacin es fuerte: representantes y representados se reconocen mutuamente como tales. Hasta dnde conseguirn ir?

Armando Boito Jr. es profesor titular de Ciencias Polticas en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), editor de la revista Crtica Marxista y uno de los fundadores del Centro de Estudios Marxistas (Cemarx) del IFCH Unicamp.

Traduccin: Mara Julia Gimnez

Fuente: https://www.brasildefato.com.br/2016/12/08/el-conflicto-de-clases-por-detras-de-la-crisis-institucional-brasilena/



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