Portada :: frica :: Agresin militar en Libia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2016

Libia, un puzzle sangriento

Guadi Calvo
Rebelin


Estado Islmico, al igual que en Raqqa, su capital en Siria y en Mosul la capital en Irak, el Daesh libio est dando los ltimos estertores de resistencia en Sirte capital de Estado Islmico en Libia. Aunque de ningn modo, como en los dos primeros casos, esta situacin indique la derrota de la organizacin del Califa Ibrahim. Y habr que preparase tal cual lo practica EI en Irak, para los atentados contra lugares de alta concentracin de civiles y que comenzaran a ser mucho ms frecuentes, ya no solo en los territorios perdidos, sino en cualquier geografa en que las condiciones le sean propicias.

Sirte, desde junio de 2015, se convirti en el epicentro de la actividad salafista en la patria del Coronel Gadaffi, donde llegaron despus de haber sido expulsados de la ciudad de Derna, 600 km al este, prxima a la frontera con Egipto.

Desde entonces diferentes fuerzas que componen el complejo entramado de organizaciones armadas en la Libia post Gadaffi, han intentado desplazar a los califados de Ibrahim, de la ciudad de Sirte, plaza comandada por el libio Usama Karama.

Desde mayo, un conjunto de fuerzas pro occidental, entre las que destaca las del Congreso Nacional General(GNA ) , que cuenta con uno de los tantos pretendidos embriones de ejrcito, que se han intentado generar desde 2011.

Todos estos grupos armados han mantenido un cerco sobre el Daesh en Sirte, se han encontrado con una ferra resistencia, que en casi nueve meses no han podido vulnerar.

Como prueba de ello el hospital central de Misrata, a unos 350 km de Sirte, se encuentra desbordado por la permanente llegada de sitiadores heridos en la dura batalla.

El nmero de bajas solo de los combatientes del GNA, sobrepasaran los mil, mientras que los heridos se estiman en ms de 4 mil.

Desde este ltimo lunes 5, han corrido serios rumores que las fuerzas GNA, habran tomado las ltimas posiciones salafistas en el barrio de Giza en el corazn de Sirte, donde un puado de fieles combatientes de Califa, seguan resistiendo, ya sin ninguna posibilidad de escapar. Aunque en este tiempo fueron varias las oportunidades en que se afirm la toma de Sirte, en esta ocasin pareciera ser cierta.

Desde agosto, los sitiadores contaron con el apoyo de la aviacin norteamericana que a solicitud de Fayez Serraj, el seudo Primer Ministro, impuesto la Unin Europea y los Estados Unidos, con el obvio beneplcito de Naciones Unidas, atac posiciones del Daesh, sin nunca precisar el nmero de vctimas civiles. Es por lo menos curioso que en el caso de los bombardeos de la aviacin Rusa en Siria, las ONG y los medios de informacin occidentales, cuentan con listados de vctimas civiles llamativamente precisos.

De ser real la cada de Sirte el Primer Ministro Serraj, tendr un trabajo homrico a la hora de rearmar Libia, si eso fuera de algn modo posible.

Tras el ataque e invasin de la OTAN y sus mercenarios a comienzo de 2011, y tras seis aos de guerra, occidente ha sabido una vez ms construir un estado fallido, del pas con los ms altos ndices de calidad de vida del continente hasta esa fecha.

Sin instituciones, sin economa, sin nada parecido a un sistema de salud o de educacin, sin fuerzas armadas, y con una nica produccin el petrleo, monopolizado por empresas occidentales que estn sacando excelentes dividendos como la Eni de Italia, la austraca OMV, la francesa Total, la britnica BP, la estadounidense ExxonMobil o la griega Hellenic Petroleum, entre otra veintena.

En Libia, hoy lo nico que cuenta es el poder de fuego de cada una de las 1700 bandas que operan por la libre y son contratan por organizaciones de contrabandistas (cigarrillos y medicamentos, nafta y gas oil), trfico de personas (ms de 110 mil personas salieron de las costas Libias en lo que va del ao, lo que produjo a Estado Islmico se embolsaran casi 90 millones de dlares, solo en ese rubro, mientras que la totalidad de lo facturado por las organizaciones de traficantes redondearan unos 300 millones de dlares) tambin se trafica armas y obviamente droga.

Grupos de al-Qaeda y Estado Islmico, operan en todo el territorio libio y en todos los pases limtrofes. Estas bandas salafistas han entrado y salido del Libia, cada vez que lo necesitaron sin ningn tipo de obstculos, ya que los controles fronterizos han desaparecido desde el derrocamiento de Gadaffi en 2011.

Fayez Serraj adems de cerca del milln de refugiados, en las proximidades de Misrata, que han llegado desde todos los rincones de frica por las rutas transaharianas, en espera de poder embarcarse hacia el sur de Italia.

Estas bandas mafiosas siguen generado verdaderas fortunas fletando refugiados hacia Europa o hasta donde las embarcaciones naufraguen, a dos mil dlares por plaza.

Quien quiera rearmar este puzzle sangriento, en que se ha convertido Libia, tras el derrocamiento y martirio del Coronel Mohammad Gaddafi, tendr que pugnar con las fuerzas internas que podran pretender independizarse de Trpoli.

 

No solo era el petrleo.

Las exigencias de los muchos centros de poder que tiene Libia harn prcticamente imposible el trabajo del seudo Primer Ministro Serraj, de convertir ese terreno desvastado en una nacin. Los deseos de occidente chocaran con el mismo muro que han chocado en Afganistn y en Somalia.

Los analistas del Pentgono, quienes han diseado este caos en Libia, parecen no haber entendido que la frmula que les sirvi para horadar el poder de Gaddafi, la de enfrentar a las tribus, (cerca de 140, aunque son 30 la que han tenido peso poltico) entre si, que fueron la base de sustentacin de Gaddafi durante sus cuarenta y dos aos en el poder, ahora estn enfrentadas irremediablemente, el complejo equilibrio tribal ha sido definitivamente roto, y ese fue si el nico poder histrico y constante en Libia, por lo que atomizado no tiene posibilidades de estructurar el pas como se conoci hasta el 2011.

La reconstruccin del tejido de confianza entre las tribus, tardara dcadas en regenerarse, y ni podr hacerlo justamente un hombre como Fayez Serraj, colocado con frceps por los extranjeros.

No es casual que la sublevacin contra Gaddafi, se all iniciado en Benghazi, capital de la provincia de Cirenaica, rival histrica de Trpoli. Benghazi, que ha declarado su autonoma, en agosto de 2013, cuenta con grupos armados propios y negocia por separado su petrleo con las empresas occidentales. Tobruk, donde rige un parlamento autnomo desde 2014, es la base de sustentacin del controvertido general Khalifa Hafner, quien se auto postul como el hombre fuerte de Libia, tras haber traicionado a Gaddafi. Cansado de que sus pedidos de apoyo nunca hayan sido escuchados por Washington, ms all de haberle prestado grandes servicios al Pentgono y la CIA, Hafner ha cambiado de estrategia y ha iniciado una serie de reuniones con altas autoridades rusas y chinas, buscando apoyo militar y financiero.

La surea provincia de Fezzan, que desde septiembre de 2013 ha declarado su autonoma. Histricamente Fezzan, han manejado trafico de personas y el contrabando, actividad que diferentes tribus que se afincan en el territorio como los tuareg y los toubou siguen explotando.

En 1953, en bsqueda de yacimientos petroleros en la provincia de Fezzan, se descubrieron grandes acuferos, estimada cada cuenca entre los 4800 y 20000, kilmetros cbicos lo que lo convierte en el tercer acufero del mundo.

En 1984, el coronel Gaddafi, comenz quizs su proyecto ms ambicioso, el Gran Ro Artificial, el proyecto de riego ms grande del mundo, que proveera de agua a todo el pas. Para ellos fueron cavados 1300 pozos algunos de hasta 500 metros de profundidad, para bombear agua de las reservas de agua subterrneas. Para despus distribuirlos a casi siete millones de personas, llegando a Trpoli, Benghazi, Sirte y en otros puntos a travs de una red de tuberas subterrneas de 4 mil kilmetros de extensin y que permitan abastecer de agua a ms de 150 mil hectreas para cultivo.

En julio de 2011, la OTAN, atac el suministro de agua, cerca de la ciudad de Brega, e incluso destruy la fbrica que produca las tuberas. Estos ataques dejaron sin agua al 70% de la poblacin, que no solo la utilizaba de manera personal, sino tambin para el riego.

Occidente ha hecho sin duda las cosas demasiado bien en Libia, como que para alguien alguna vez pueda volver a armar ese puzzle sangriento.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino . Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter