Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2016

Sindicalismo y economa social y solidaria

Xabier Anza
Rebelin


Cuando se habla de economa social y solidaria, y tambin de cooperativismo, no puedo sino recordar lo que nuestro sindicato (junto a otros muchos) era en las dcadas previas a la guerra civil en nuestro caso y a la II guerra mundial en el caso europeo. El sindicalismo protagoniz una experiencia singular de proteccin social y generacin econmica, toda vez que los sistemas pblicos de seguridad social y de bienestar en general no se haban desarrollado. Sindicatos como el nuestro conformaron una importante red de economatos, cooperativas, seguros mdicos y de fallecimiento para las familias, adems de caja de resistencia para las huelgas, etc.

Ahora, en el contexto de la actual crisis, cuando los estados dejan de garantizar la proteccin por el imperativo de la austeridad, cuando se aplican sin misericordia las polticas de ajuste estructural, adems del consiguiente empobrecimiento de las masas populares, se estn creando lo que algunos han venido a llamar vacos de estado. Quin va a proteger cuando los estados no protegen? El sindicalismo de clase tiene una gran responsabilidad en esta hora. Desde nuestra vocacin democrtica y progresista, debemos luchar porque no cualquier cosa ocupe esos vacos. Y debemos construir la red de seguridad que lo haga posible.

No creo que hoy el sindicalismo est en condiciones de reeditar los mecanismos de proteccin y solidaridad que creo antao. Pero tampoco cre que eso sea hoy necesario. Afortunadamente, asistimos a la emergencia de espacios de economa social y solidaria, de movimientos diversos, y cabe pensar que el futuro que debemos alumbrar exige una complicidad nueva entre el movimiento obrero clsico y los nuevos espacios de movilizacin y de generacin econmica y social.

El sindicalismo tiene sus pecados, es cierto. No es casualidad que cuando se habla de la etapa dorada del sindicalismo europeo, nos refiramos a una etapa en la que la economa de occidente se desarroll s, como economa del bienestar, pero tambin sobre un neocolonialismo, sobre el expolio irracional de los recursos del planeta y evidentemente sobre la explotacin y discriminacin de la mujer. Sin embargo, el sindicalismo tiene mucho que aportar tambin en el siglo XXI al menos por dos razones: la primera porque procede poner la cuestin de clase en el centro de la cuestin social, y en segundo lugar, porque tiene una historia exitosa en trminos organizativos y de estructuras de movilizacin, alejadas del espontanesmo, que siguen siendo desde mi punto de vista, muy necesarias en el presente.

Si la lucha sindical ordinaria constituye el necesario hoy de la lucha anticapitalista, la generacin de espacios de economa social y solidaria anticipan y prefiguran el maana que deseamos. Por eso postulamos una complicidad necesaria y fructfera entre movimiento obrero y la nueva economa social y solidaria. Y junto a estos nuevos espacios, tambin debemos aludir a algo que a la izquierda tradicionalmente no le gusta apelar. Porque adems de los necesarios cambios estructurales, debemos incorporar cambios personales y comunitarios.

Xabier Anza, responsable de formacin en el sindicato ELA

Fuente: http://www.mrafundazioa.eus/es/articulos/sindicalismo-y-economia-social-y-solidaria

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter