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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2016

Fidel Castro y la educacin en Cuba
El virus del deseo de saber

Luis Hernndez Navarro
La Jornada


Pedagoga de la solidaridad

Aminata O. Yalcouy naci en Mal. Tiene veinticuatro aos. Cuando era joven, cada da cargaba agua sobre su cabeza desde el pozo y estudiaba por las noches. Quera ser doctora. Comenz la carrera en su pas pero tuvo que dejarla al primer ao porque su familia no tena dinero. Ahora vive en Cuba y estudia medicina sin tener que pagar un peso. Los cubanos le dieron una beca.

Aminata estudia en la Escuela Latinoamericana de Medicina (Elam). Cada da ora. Ella es musulmana. Los primeros dos aos en la universidad los vivi en una residencia estudiantil en la que comparti cuarto con Sena, una joven cristiana nacida en Benin, con Paola, una chica venezolana catlica, y con Julia, una alumna mexicana atea.

A Aminata le fascina la anatoma. Los exmenes la ponen nerviosa. Cada noche estudia obsesivamente, siempre detrs de su mosquitero, de cuclillas frente a su computadora. A Julia, su compaera de cuarto, le cont cmo en su pas los mdicos del hospital mandaban a los pacientes con el chamn, porque hay enfermedades que corresponden al doctor y males cuya curacin es responsabilidad del brujo. Le platic la manera en que la vieja del pueblo de su padre intent envenenarla con la sopa, que su abuela le quit de las manos justo antes de que se la llevase a la boca. Comparti c on ella que su hermana Cad era cuasiadivina, y la acostumbr a inspeccionar siempre el lugar del cual sala para evitar dejar cabellos, porque tema que fuesen utilizados por las brujas, a veces disfrazadas de gatos.

Las historias de Aminata solan ir acompaadas de hache k, un platillo del oeste africano. Una noche, le confes a Julia lo inconfesable: su nombre escondido detrs del punto de la O de Aminata O . Yalcouy es un nombre secreto, que nadie conoce, pues si se llegase a escuchar en el fondo del canal que desemboca en el mar, la belleza estructural del sonido rompera en pedazos. El agua cristalina desgarrara la palabra y nos convertiramos todos en los mismos sonidos. Aminata tiene un nombre escondido detrs del punto en la o . y, aunque eso no se lo cuenta a nadie, esa noche se lo dijo a su amiga-hermana mexicana. Esa convivencia y esos secretos compartidos entre los estudiantes del elam , como el de Aminata y Julia, han tejido fraternidades trasnacionales. La solidaridad internacional que los cubanos han forjado a lo largo de dcadas con frica, el Caribe y Amrica Latina, de la que la Escuela es apenas un eslabn ms, ha revolucionado la enseanza y la prctica de la medicina.

En la Elam se mira la medicina con lentes diferentes a las de las escuelas tradicionales donde priva la lgica de la ganancia. Tambin la enseanza. Las clases a las que Julia asisti durante sus dos primeros aos cubanos, se hablaba mucho de los pases de los que provenan los estudiantes.

Haba all alumnos de Ecuador, Bolivia, Surinam, Guyana, Mongolia, Tanzania, Palestina, El Salvador, Jamaica, Repblica Dominicana, Mxico, Guatemala y San Vicente. Contaban ancdotas y hacan anlisis. Conversaban sobre el medio ambiente, los servicios de salud, la situacin poltica, los movimientos sociales, los ndices de desarrollo humano y su relacin con la sanidad y el proceso de salud-enfermedad.

La elam , la escuela donde estudian Aminata y Julia, es una de las criaturas educativas de Fidel Castro. Se fund en 1999. Forma parte del Programa Integral de Salud que se desarrolla desde octubre de 1998 para atender los desastres naturales causados por los huracanes Mitch y George , que afectaron a pases centroamericanos y caribeos. En ella se entrecruzan dos grandes cruzadas de la Revolucin cubana: la pedaggica y la sanitaria.

En esta escuela, ubicada en las antiguas instalaciones de la Academia Naval Granma, cedidas por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, se han formado durante los ltimos diecisiete aos ms de 25 mil mdicos. Sus estudiantes provienen de 122 pases latinoamericanos, caribeos, de Estados Unidos, frica, Asia y Oceana. Pertenecen a ms de cien grupos tnicos y decenas de religiones. Su objetivo es formar gratuitamente como mdicos a jvenes de otras naciones. En su mayora, los alumnos son parte de familias de bajos recursos y de lugares apartados.

A los estudiantes no se les pide nada que no sea cumplir con sus obligaciones como alumnos. Nada, excepto una sola cosa. Cuenta Julia: Nuestros maestros nos decan: lo nico que les pedimos es que cuando vuelvan a sus pases no le cobren lo mismo al pobre que al rico.

Una potencia educativa

Cuba es hoy, a pesar del bloqueo estadunidense, una potencia educativa. La educacin cubana es un ejemplo para el mundo, declar a la Agencia Cubana de Noticias el representante de la unesco, Miguel Jorge Llivina Lavigne, en el Congreso Internacional Universidad 2014.

La Isla tiene un ndice de Desarrollo de la Educacin para Todos muy elevado, incluso si se compara con los pases desarrollados. El ndice considera la calidad, la primera infancia, la primaria, los jvenes, la alfabetizacin de los adultos y la paridad entre los sexos. La enseanza en Cuba es gratuita y es responsabilidad del Estado impartirla. Es obligatoria hasta el nivel de Preparatoria.

Las cifras hablan. En 2015, esta institucin educativa recon oci que Cuba fue el nico pas que cumpli los objetivos establecidos por el Foro Mundial de Edu cacin de Dakar en el ao 2000. Es uno de los v einticuatro pases que han alcanzado una tasa bruta de escolarizacin en la enseanza preescolar superior al ochenta por ciento y la han mantenido, siendo el nico pas latinoamericano en integrar este listado, (https://goo.gl/CkzkUk).

En el sistema de enseanza primaria universal, la isla ya alcanzaba en 1999 un porcentaje de noventa y siete por ciento o superior. Lo mantiene hasta la fecha. Con respecto a la transicin de la enseanza primaria a la enseanza secundaria, en 2011 las cifras cubanas llegaron al noventa y nueve por ciento.

Sorprendentemente, el nmero de los alumnos cubanos por docente en la enseanza primaria es de 10 por cada maestro. La media internacional es de 40. A pesar de sus enormes carencias y de la tendencia mundial a reducir cada vez ms el gasto pblico en educacin, Cuba tiene el primer lugar entre los pases con ingresos bajos que ms gastan en educacin. Destin al sector en 2012 el trece por ciento del Producto Nacional Bruto.

Esta hazaa no es producto de la casualidad sino de la conviccin y el trabajo. En septiembre de 1961, el comandante Castro seal sin ambigedad alguna la misin de la transformacin en marcha. Lo ms fundamental que tiene que hacer una revolucin dijo es preparar hombres y mujeres. Lo ms fundamental que tiene que hacer una revolucin es ensear y educar. La tarea ms importante de una revolucin, y sin la cual no hay revolucin, es la de hacer que el pueblo estudie.

La historia viene de atrs. Ya desde 1953, en su clebre alegato de autodefensa La Historia me absolver, Fidel Castro haba puesto la cuestin educativa como uno de los asuntos que inspiraron su lucha por un mundo mejor. En ese ao, el 23.6 por ciento de la poblacin cubana no saba leer ni escribir y ms de la mitad de los nios entre seis y catorce aos no estaban matriculados.

Los revolucionarios echaron a andar esta labor pedaggica sin esperar el triunfo. En plena guerra de guerrillas, con destacamentos de hombres armados en continuo movimiento e inclemencias del tiempo, se dedicaron a instruir a sus combatientes y a sus bases de apoyo. Al triunfo de la Revolucin en 1959, crearon 10 mil nuevas aulas e impulsaron una reforma integral a la enseanza.

En 1960, en un clebre discurso ante la Asamblea General de la onu , Fidel Castro se comprometi a terminar con el analfabetismo en un ao. Miles de educadores voluntarios se trasladaron a los rincones ms alejados de la Isla para combatir la ignorancia. En apenas doce meses, ms de 700 mil personas aprendieron a leer y escribir.

Los resultados de este proyecto han sido contundentes. Como lo ha sealado Olga Fernndez Ros, en 1975 la educacin primaria en Cuba se haba multiplicado en casi tres veces a la existente en 1958, mientras que la educacin media lo haca en ms de seis veces, a la vez que la enseanza universitaria se multiplic de forma tal que si en 1959 en Cuba haba diecisis alumnos universitarios ya en 1975 haba ms de 83 mil.

Para Teodoro Palomino, un antiguo dirigente magisterial que hizo un doctorado en Ciencias Pedaggicas en la Isla entre 1997 y 1999 ha participado en muchos intercambios profesionales con el mundo docente cubano, en pleno perodo especial, y ha investi gado la experiencia educativa de ese pas a profundi dad, una de las grandes fortalezas de este proyecto es el papel que se les da a los docentes. No son privilegiados dice. Pero gozan de un reconocimiento social muy grande. Se les respeta enormemente.

Las claves del xito

Cmo funciona la educacin cubana? Julia, la joven mexicana estudiante de la ELAM, cuenta su experiencia: En mi memoria quedan mis compaeros dando repasos hasta las tres de la maana en las aulas que las tas as llambamos a todas las trabajadoras de la escuela nos prestaban. Vea a estudiantes dando clases a otros estudiantes a todas horas, de todas las maneras posibles. En las aulas, en los cuartos, en las literas, en las canchas de futbol, en los pasillos. Vi gente compartir computadoras, cuadernos, lpices, libros, informacin. Lo que se tena, lo tenan todos. No se trataba de aprobar el ao y graduarse, se trataba de que todos aprobsemos el ao y nos gradusemos juntos. Cuando uno terminaba de comprender un tema y repasarlo, no se iba a dormir, se quedaba ayudando al de junto y hasta entonces llegaba la hora de dormir.

Desde primer ao comenzamos a asistir a los policlnicos y a los consultorios. Aprendimos a atender a la poblacin y a elaborar el Anlisis de la Situacin de Salud, comprendiendo el proceso salud-enfermedad como un proceso biopsicosocial, entrevistando a gente en sus casas, ganndonos la confianza de la poblacin, recorriendo calles, montndonos en bicitaxis para llegar hasta el ltimo rincn para no dejar una sola casa sin visitar. En la mayora de esas casas nos recibieron con sonrisas y hasta con cafs. Aprendimos los procederes bsicos de enfermera con personal de salud que tuvo la paciencia necesaria con nuestro nulo conoci miento de la idiosincracia cubana e incluso con quienes acababan de aprender espaol.

Al terminar el segundo ao salimos de la sede central de la elam para seguir nuestros estudios en otras sed es, muchas de ellas en provincia. Las puertas de casi todos los hospitales del pas se nos abrieron de manera clida para hacernos sentir como mdicos. Des de el primer da se nos asign una cama y comenzamos a trabajar. Mi primera paciente se convirti en mi amiga y cada vez que me cruzo con ella o con su hija por las calles de Cienfuegos me reclama el hecho de que nunca fui a visitarla a su casa a comer aquel cerdo asado que me prometa siempre. El paciente de la cama que tuve asignada en terapia intensiva me regal un bolgrafo cuando dej el mo olvidado en casa.

Los doctores nos explicaron cmo determinar la conducta mdica tanto en Cuba como en nuestros pa ses, dependiendo de las posibilidades econmicas y de recursos que tuvisemos a la mano. En ocasiones no haba en la farmacia los medicamentos necesarios y tratar a los pacientes en consulta resultaba difcil, pero pocas veces predominaba la quietud o el silencio. Se recurra a la medicina natural, a explicar la situacin al paciente y ante todo, a tranquilizarlo. Se intentaba dar solucin siempre al problema aunque fuese inventando, como se dice en buen cubano al hecho de resolver un problema de manera creativa. Poco a poco nos fuimos acostumbrando. Ca en cuenta de lo mucho que me haba acostumbrado un da en que me sent a redactar un plan preventivo en caso de derrumbe para una comunidad en la cual iba a trabajar en Mxico el verano siguiente. La informacin que logr obtener en internet mostraba que para el municipio entero existan nueve mdicos y siete clnicas, y ninguno se encontraba cerca de la comunidad. No entend cmo eso era posible, me qued fra.

Sin ser los nicos, la gran mayora de los rasgos de la enseanza en el elam que describe la estudiante mexicana son parte del proyecto educativo cubano. La forma en la que los jvenes aprenden, la orientacin general de sus estudios, es la misma con la que se instruyen los cubanos. En ellos est la llave de su xito. Segn Teodoro Palomino, una de las claves que explican los enormes avances en la enseanza en la Isla, tienen que ver con su poltica educativa nica. El sistema est integrado desde los crculos infantiles hasta el postgrado. Hay verdadera planeacin. Los docentes estn en un proceso de formacin permanente, y disfrutan de asesora contnua sobre tcnicas y metodologas. Se forman con conocimientos cientficos probados por su aplicabilidad ms que en la investigacin y comprobacin de teoras. Se parte de que la pedagoga es una ciencia, no una disciplina.

En 1992, Fidel Castro resumi la ideas-fuerza del proyecto educativo de la Cuba socialista. Una de las cosas que tiene que lograr la escuela dijo en el Palacio de las Convenciones es ensear a estudiar, a ser au to didacta, porque la inmensa mayora de los conocimientos no los va a adquirir en la escuela; en la escuela va a adquirir las bases, en la escuela tiene que aprender a estudiar, tiene que aprender a investigar; en la escuela tienen que introducirle el virus del deseo y la necesidad de saber. Ese virus del deseo y la necesidad de saber han hecho de Cuba el pas mejor y ms educado de Amrica Latina, y un ejemplo para todo el mundo.

Fuente: http://semanal.jornada.com.mx/2016/12/09/el-virus-del-deseo-de-saber-8367.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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