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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2005

Coleccionistas de dinero

Antonio Fernndez York
Rebelin


Hace unos das la revista Forbes publicaba la lista de los muertos que generan ms riqueza del mundo. Al parecer esta publicacin no tiene bastante con dar a conocer de manera honorfica a los multimillonarios 'vivos' del planeta, sino que tambin da gustosa cuenta de los muertos que ganan ms dinero. A la inversa podra hablarse de una lista de los muertos pobres que pasan ms hambre del mundo.

Ni que decir tiene que la lista de los muertos que generan ms riqueza est llena de artistas, debido a los derechos de autor, con un inmaculado Elvis Presley a la cabeza. Se hace triste constatar cmo despus de muertos, los magnates que no han sido artistas, los especuladores por ejemplo, no pueden seguir ampliando su capital por cuenta propia. Y esta anomala debemos achacarla en gran medida a que los magnates y grandes acaudalados se subestiman al no considerarse a s mismos artistas. O si no artistas, al menos coleccionistas, coleccionistas de dinero.

No hay mucha diferencia entre un coleccionista de sellos al uso y un millonario que va aumentando con denuedo su fortuna en el banco. Escasa diferencia entre el coleccionista de tanques 'panzer' en miniatura y el coleccionista de dinero. Entre el coleccionista de sables otomanos y el coleccionista de dinero.

La mayora de los magnates o simples acaudalados no son conscientes de que son coleccionistas -o no quieren ser conscientes de ello- por el grado de oligofrenia que siempre va asociado al coleccionismo. Cuando el adolescente llega a la edad adulta y sigue coleccionando cosas se hace sensata la visita al psiquiatra. Sin embargo, y en contraposicin a este matiz oligofrnico, el coleccionista de dinero, si asume con valenta su condicin de coleccionista, puede utilizar su coleccin de un modo altruista exhibindola al pblico.

Las exposiciones de dinero seran muy similares a las exposiciones de arte pop. Los cuarenta y seis mil millones de dlares de Bill Gates en un museo de Los ngeles, al alcance del pueblo llano. Una repeticin de fajos de billetes de cien dlares parecida a una repeticin de latas Campbell.

En Espaa se crearan museos que reuniran las nada desdeables colecciones de Amancio Ortega, Rafael del Pino o Jess Polanco. Los millonarios ms humildes, los que no aparecen en la lista Forbes de los vivos o de los muertos, podran exhibir sus colecciones particulares de dinero en elegantes galeras de barrio. Incluso se podran pasear exposiciones eventuales por frica. El rico sdico al fin sera plenamente feliz.

Se trata de otra forma de ostentar, una manera quiz menos convencional que la del yate o el chalecito con cocheras en la Sierra, aunque con efectos beneficiosos sobre la poblacin: las exposiciones de dinero cumpliran una importante labor social, posibilitar a los ms humildes la visin de mucho dinero junto.

Si bien en nuestra sociedad los pobres no tienen derecho a tener dinero, s que tienen derecho a verlo. Ninguna ley dice lo contrario. Adems las exposiciones de dinero propiciaran su desacralizacin, su desmitificacin. El contacto directo del pueblo con las grandes fortunas haran del dinero algo ms cotidiano y anodino por su accesibilidad. Sucedera algo similar a lo que ocurri en la Espaa de los setenta con el 'destape' y su efecto de saciedad sobre las masas. Por ello las exposiciones de dinero supondran un perfecto atracn para el necesitado.

Por otro lado las exposiciones de dinero dotaran a sus dueos de la posibilidad de aparecer en la lista Forbes de los muertos que generan ms riqueza del mundo una vez fallecidos ya que, y suena a perogrullada, la entrada para ver estas colecciones costara dinero.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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