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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2016

Crtica a la nocin de vctima

Renn Vega Cantor
Rebelin


En los ltimos aos en Colombia se ha impuesto el trmino vctima, para referirse a todos aquellos afectados de alguna forma por el conflicto armado interno que ha vivido nuestro pas en los ltimos setenta aos. El vocablo se repite de manera mecnica por periodistas, acadmicos, violentologos ahora convertidos en pazologos- en momentos en que, al vislumbrarse el fin del conflicto armado con las FARC-EP- se supone que es la hora de las vctimas.

Por vctimas en Colombia suelen entenderse en esa versin cuasi-oficial que se ha impuesto dos cosas: se denota con esa palabra a los que han sido afectados por la accin de la insurgencia (porque prcticamente ningn otro sector tendra responsabilidades en el conflicto ni producira vctimas), incluyendo a los miembros de las Fuerzas Armadas; y los que son declarados como vctimas han sido transformados en seres pasivos y desprovistos de cualquier proyecto alternativo de sociedad, se reducen a simples individuos resignados, sin utopas ni ideales que expliquen sus acciones.

Se supone, con esa lgica, que la vctima es inocente, de donde se deduce que no puede haber vctimas que sean culpables, si se entiende por ello que alguien que muri y sufri por ser, a modo de ejemplo, militante poltico o miembro de un grupo insurgente, no puede ser catalogado de inocente. En el caso mencionado sera culpable y sobre l puede recaer no solo el peso del terrorismo de Estado sino su desaparicin de la historia y de la memoria, ya que se atrevi a levantarse contra los poderosos. La rebelin como derecho legtimo de los pueblos y de los seres humanos desaparece porque la misma volvera culpables a quienes la llevan a la prctica.

La utilizacin genrica de la nocin de vctima desfigura el sentido de la rebelin y la lucha que se ha librado en Colombia. Por ello, sera mejor hablar de "vencidos" y no de vctimas, si se tiene en cuenta que los vencidos encarnan un proyecto, murieron y fueron torturados o desaparecidos por representar ese proyecto, otro mundo por el que dieron su vida. En ese sentido, no son vctimas, porque no fueron pasivos. Su lucha clama por la solidaridad histrica e intergeneracional, por ese sentimiento fraternal que es la compasin, que es algo diferente a la lastima. Con los vencidos sentimos compasin y empata, con las vctimas se experimenta lastima y conmiseracin. Las vctimas son inocentes , los vencidos son culpables , porque han estado comprometidos con un ideal, el que han defendido, incluso con las armas en la mano, sin avergonzarse. En el mejor de los casos, cuando mucho podramos hablar de victimas responsables, tal y como seala el siclogo Gervasio Noailles: La vctima responsable puede dejar de ser vctima.

Una clara recuperacin del compromiso que asumen los que se levantan contra el orden vigente y que son reprimidos brutalmente, se encuentra en el texto Elogio de la culpa, escrito por Juan Gelman, poeta, militante y luchador. En este texto, un testimonio sobre su joven hijo, que fue asesinado y luego desaparecido por la ltima dictadura argentina, en 1976, se afirma Mi hijo no era un "inocente". Le dolan la pobreza, la ignorancia, el sufrimiento ajeno, la estupidez, la explotacin de los poderosos, la sumisin de los dbiles. [] Hizo lo que pudo, callada, humildemente. De todo eso fue "culpable". Y no fue por eso vctima de la dictadura militar? Repito la pregunta: Hubo que ser "inocente" para tener acceso a categora de "vctima de la dictadura militar"?

Como en el ejemplo mencionado por Juan Gelman, la victimizacin generalizada de estos das tiene la finalidad de negar el sentido histrico de la rebelin, incluyendo su expresin armada, de campesinos, indgenas, trabajadores, mujeres pobres, escondiendo las causas de sus luchas, para convertirlas en seres pasivos y resignados, o en puros delincuentes cuyas acciones no tendran ninguna explicacin lgica ni justificacin de ningn tipo. De esto se deriva que existe una diferencia fundamental entre la responsabilidad poltica de una decisin, aunque haya conducido a una derrota, y el ser vctima inocente de una maquinaria terrorfica, sin apuestas ni proyectos. En el primer caso hay razones que explican la rebelin, para oponerse a la injusticia, a la desigualdad, a la opresin y explotacin. En el segundo desaparecen las razones, como si el terrorismo de Estado fuera ciego y no tuviera una explicacin, lo cual da origen a un lenguaje sibilino que se ha impuesto en Colombia, donde se habla de los violentos en abstracto o de la accin de fuerzas oscuras.

Existe una gran distancia entre leer la historia de Colombia a la luz de las vctimas y a la luz de los vencidos, puesto que en el primer caso desaparece el escenario conflictivo de la estructura social para convertirse en un decorado en el que no hay resistencias ni luchas, sino solo masas annimas, pasivas y silenciosas. En esa perspectiva, la historia se reduce a una dicotoma perpetua entre vctimas y victimarios (sin ninguna distincin de antagonismos de clase), lo que conduce a que las razones de la muerte de los humildes y perseguidos sean incomprensibles, como si fueran producto de una violencia ciega y sin nombre. El pasado visto as est desprovisto de cualquier signo de utopa y esperanza, por parte de los que son reducidos a su condicin de vctimas.

Leer la historia desde la ptica de los vencidos supone algo completamente distinto. Es recordar y recorrer la lucha consciente de sujetos que buscaban su emancipacin y la conquista de otro tipo de futuro, que se aventuraron a enfrentar la opresin y la explotacin, y por eso fueron perseguidos con saa. Eso fue lo que hicieron los campesinos que se organizaron en autodefensas para oponerse a la violencia estatal-conservadora que intent aniquilarlos en las dcadas de 1940 y 1950, y de las que se desprenderan las FARC y lo que tambin hicieron miles de colombianos de campos y ciudades que en las dcadas de 1970-1980 se movilizaron masivamente, y que en diversos proyectos polticos (Unin Patritica, A Luchar) y con la participacin de mltiples sujetos sociales (trabajadores, campesinos, indgenas, afrodescendientes) vislumbraron otra Colombia, que rebasara a la falsa democracia, implantada finalmente a punta de motosierra a lo largo y ancho de nuestro pas.

Publicado en papel en El Colectivo (Medelln), No. 14, diciembre de 2016.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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