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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2016

Leyendo la imagen de una yihadista

Carlos Penedo
contextospnd.blogspot.com.es




Un juez de la Audiencia Nacional acaba de dictar auto de procesamiento contra una joven marroqu de 19 aos presuntamente yihadista por integracin en organizacin terrorista, con un comportamiento radical en redes sociales, el deseo de unirse al Desh (Estado Islmico) y la voluntad de viajar a Oriente Prximo, figuras delictivas amparadas tras la ltima reforma del Cdigo Penal que castiga intenciones, dada la peligrosidad de esta gente si llega a cumplirlas.

Nada que objetar a lo anterior porque no es el objetivo de esta columna, ms all de apuntar que el magistrado ha tardado un ao en elaborar el auto.

Lo que sigue es un intento de anlisis de la imagen que ha acompaado la informacin, que los medios han repescado del momento de la detencin en septiembre de 2015 en Ganda (Valencia).

En la fotografa aparecen nada menos que once guardias civiles rodeando a la detenida en una acera se supone cercana al domicilio, ocho de ellos visten uniforme oscuro que parece pertenecer al Grupo de Accin Rpida, la unidad antiterrorista del Cuerpo; presentes tambin otros tres agentes con la cara cubierta, de paisano y un chaleco amarillo reflectante que les identifica, no est claro ante quin, quiz ante sus compaeros.

El vestuario diferente de los agentes que intervienen revela distintas funciones, de intervencin los de uniforme de campaa y botas y de investigacin los de paisano, que se tapan para que no sean reconocidos por futuros investigados, temor que no tienen los obligados a utilizar con mayor frecuencia la fuerza fsica; quiz los del chaleco de alta visibilidad sean los mandos del resto.

Una guardia civil del hipottico segundo grupo, con un verdugo que nicamente deja libres los ojos, es la ms cercana a la detenida. Ambas ocupan el centro de la imagen, dos mujeres, una el mal y otra el bien, la vista y nuestra esperanza se va hacia el amarillo chilln de la guardia civil.

La procesada vista de negro de los pies a la cabeza, parece llevar un niqab, prenda relacionada con el extremismo religioso saud, que la lgica dice que uno se pone al salir a la calle, no en tu propio domicilio, por lo que los agentes permitieron vestirse de esta manera a la susodicha. Aqu surge la duda de si uno al ser detenido puede elegir el vestuario para salir de casa, por tenerlo previsto.

La joven est esposada, con grilletes metlicos en las muecas a la altura de la cintura, es la nica parte de su piel al aire que adems contrasta con el negro de la tnica. Por la ficcin televisiva uno est acostumbrado a que las fuerzas del orden inmovilizan al sujeto sospechoso y peligroso con las manos en la espalda y con bridas de plstico.

Finalmente, las fotografas publicadas en los medios de comunicacin estn firmadas por EFE, no por la Guardia Civil o el Ministerio del Interior como sucede en otras ocasiones en las que los propios agentes graban sus actuaciones e incluyen una marca, con lo que la conclusin es que los medios de comunicacin fueron avisados de la operacin en marcha o al menos la agencia de noticias del Estado.

El grupo adems va caminando hacia el fotgrafo, por lo que la imagen es autorizada, saben que estn siendo fotografiados, porque algunos desvan la mirada de la cmara.

En el fondo de las imgenes aparecen vecinos observando la escena, quiz desalojados del inmueble o vecinos curiosos o impedidos temporalmente de entrar en su domicilio o circular por el vecindario.

La fotografa tiene algo de irreal, de composicin, Ganda y las personas que aparecen son secundarios. La imagen cuenta en un instante la actuacin del Estado con amplitud de medios contra el terror, que no tiene cara, es un bulto negro y amenazante.

Con Joan Fontcuberta, premio nacional de ensayo y de fotografa, algunos descubrimos que la imagen publicada ha dejado de ser notario de la realidad, se acab la neutralidad descriptiva de la foto, especialmente tras su transformacin digital que la hace fcilmente manipulable. La evolucin, lejos de reducir su valor, lo incrementa, porque dispara los significados de lo que nos quiere contar quien la difunde.

Viendo las mltiples interpretaciones que genera, la fotografa de la yihadista detenida no es verdad, pero es verosmil, uno de los mandamientos del nuevo orden visual.

Hasta las pesadillas en la cocina de Chicote tienen un guin detrs, estn teatralizadas.

Fuente original: http://contextospnd.blogspot.com.es/2016/12/leyendo-la-imagen-de-una-yihadista.html



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