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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2016

En la muerte de Fidel Castro

Joaquim Sempere
Mientras tanto


El asalto en 1953 del Cuartel Moncada por Fidel Castro y un puado de jvenes revolucionarios cubanos fue el preludio de la lucha armada que culmin con la entrada en La Habana del ejrcito rebelde, con Fidel Castro y Ernesto Che Guevara a la cabeza, el 1 de enero de 1959. El gobierno que se impuso tena rasgos poco definidos, entre nacionalistas, socialistas y populistas. Pero pronto tom un cariz claramente socialista debido a los inmediatos intentos yanquis de derribar el nuevo rgimen cuando ste dej clara su voluntad de proceder a una reforma agraria de verdad y a otros ataques a los intereses norteamericanos.

Estos intentos y el bloqueo comercial de la isla empujaron al gobierno cubano a los brazos de la Unin Sovitica de Jruschov, dispuesta a apoyarlo. A este apoyo sigui la asuncin por los revolucionarios cubanos de una ideologa que no formaba parte de su cultura inicial: recurdese la animadversin del PC cubano hacia quienes vean como aventureros durante la lucha en Sierra Maestra. El marxismo-leninismo proporcion una doctrina ya codificada, con sus textos sagrados, y la influencia sovitica lleg a impregnar buena parte del discurso y la prctica poltica del nuevo rgimen. Por desgracia esta influencia tuvo un coste no insignificante para el pensamiento poltico: deriva dogmtica y anquilosamiento. Sin embargo, el grupo dirigente cubano, en el que destacaban Ernesto Che Guevara y el propio Fidel Castro, impusieron su impronta. A diferencia de otros regmenes apoyados por la URSS, Cuba nunca fue un pas vasallo de la Unin Sovitica, pese a la proximidad de los Estados Unidos. Frente al estilo rgido y burocrtico sovitico, conservaron un frescor y unos planteamientos ms romnticos y radicales en una lnea igualitarista y antiimperialista. El antiimperialismo no fue un adorno retrico, sino que dio lugar al apoyo activo de distintos focos guerrilleros en Amrica Latina y de otros pases del Tercer Mundo implicados en luchas de liberacin, como Angola, por donde pasaron miles de militares cubanos como asesores y como luchadores, as como educadores y personal sanitario. Nelson Mandela reconoci la contribucin cubana a la emancipacin africana.

Fidel Castro fue tambin una figura clave en la Tricontinental (reunida por vez primera en La Habana en 1966 para unir a los pueblos excolonizados en un frente mundial liberador) y, en general, se convirti en una figura destacada del antiimperialismo a escala mundial. Cuba ha facilitado tambin procesos de paz en Guatemala en 1992 y en Colombia en la actualidad. El igualitarismo terico se tradujo en un esfuerzo prctico permanente para impedir la cristalizacin de una casta privilegiada. El intento no lleg a buen puerto: la Cuba socialista vio el surgimiento de una nueva clase de funcionarios, encuadrados en el Partido Comunista, que gozaban de privilegios polticos, con acceso exclusivo a tiendas especiales y mayor libertad para viajar al extranjero, pero con niveles materiales muy poco diferenciados de los del resto de la ciudadana. Los observadores extranjeros de la grave crisis que represent la desaparicin de la URSS en 1991, el llamado "Perodo especial", destacan que el igualitarismo real vigente en el pas hizo mucho para mantener la cohesin social y la confianza popular en el equipo dirigente en un contexto de sbita escasez.

Fidel tuvo un papel muy importante en la conservacin de esta confianza popular. Claves de esta confianza fueron su carisma personal y su voluntad pedaggica, expresada en sus arengas interminables, que eran a la vez educacin poltico-moral y ritual de comunin entre lder y masas. Fidel Castro y Che Guevara pensaban y sentan por su cuenta, ms all de las anteojeras del marxismo-leninismo oficial. En el caso de Fidel, la veracidad de sus palabras llegaba al corazn de la gente, tanto de las masas como de los innumerables visitantes extranjeros que conversaron con l. Uno de esos visitantes describa al Comandante como el ama de casa de Cuba por su preocupacin por los problemas concretos de la existencia cotidiana de sus conciudadanos. Esta preocupacin, loable e infrecuente en los jefes de estado, tena sus pros y sus contras. Entre sus contras cabe sealar un estilo de gobernar que ha hecho dao en la vida pblica de la Cuba socialista: la tendencia de la dirigencia poltica a resolver todos los problemas, en detrimento de la iniciativa de la gente y de su capacidad de autogestin. Esperar las consignas de arriba se convirti en vicio nacional y en factor inhibidor del desarrollo del socialismo, impensable sin la iniciativa de la ciudadana.

Los xitos en la alfabetizacin universal y la escolarizacin, as como en el sistema nacional de salud, que, adems, resistieron bien las calamidades del Perodo especial, son tan evidentes que ni siquiera los ms acrrimos enemigos del socialismo cubano han podido negarlos. Son xitos que revelan el compromiso real del rgimen con el bienestar de la poblacin. No son los nicos. Cuba ha desarrollado una capacidad cientfica sorprendente: con el 2% de la poblacin de Amrica Latina tiene el 11% del personal cientfico del subcontinente. Esto explica su potencial en las reas de la medicina y la biologa, que le ha permitido convertir en objeto de exportacin estos servicios (clave en los intercambios con la Venezuela bolivariana). Otro logro ha consistido en desarrollar un sentido de comunidad que marca tambin una diferencia con los dems pases de Amrica Latina. El documental filmado en 2006 por Faith Morgan titulado The Power of Community revela que la supervivencia de la poblacin cubana tras la cada de la Unin Sovitica y el corte brusco del suministro de petrleo y otros artculos, entre ellos los fertilizantes para la agricultura, debi mucho a la cooperacin espontnea de una poblacin que haba crecido con valores solidarios y colaborativos.

El Perodo especial revel tambin otras cosas. Revel que no se haba adoptado un modelo econmico ms resiliente y autosuficiente, sino que se segua dependiendo demasiado del monocultivo de la caa de azcar y de su exportacin, junto con la de otros pocos productos: caf, tabaco y nquel. Depender de un solo proveedor de energa, la URSS, acentuaba la fragilidad de la economa del pas. Al hundirse el rgimen sovitico, Cuba vivi un grave colapso energtico y alimentario y se vio obligada a adoptar una agricultura ms libre de maquinaria y agroqumicos, de manera que hoy Cuba es el pas del mundo con mayor cuota de agricultura ecolgica, aunque el cambio se haya debido ms a la pura necesidad que a planteamientos deliberados. El cambio, sin embargo, vino facilitado por el hecho de que existan varios departamentos universitarios y centros de investigacin que llevaban aos trabajando en la agricultura ecolgica, dato que sorprende en una sociedad donde la doctrina oficial era un marxismo insensible a los problemas ecolgicos, e indica que en Cuba haba vida intelectual ms all del oficialismo. Con la experiencia del colapso energtico posterior a 1991 algunos observadores han lamentado que Cuba no emprendiera una lnea coherente de corte ecologista, pero seguramente es pedir demasiado cuando la primera preocupacin es la supervivencia. Qu otro pas del mundo ha emprendido esa lnea?

La prensa del mundo entero no cesa de hablar del dictador a propsito de Fidel Castro. Es indiscutible que el rgimen cubano niega la libertad de prensa y otras libertades, pero el problema va ms all del pas caribeo. Cuba ha vivido durante ms de medio siglo sometida a un asedio que obligaba a cerrar filas y defenderse de ataques inmisericordes. Se ha recordado estos das que Fidel fue vctima de 638 tentativas de asesinato y que hubo varios intentos de invasin. El ms duro fue el de Baha de Cochinos, con el desembarco de 1.600 combatientes, en fecha tan temprana como 1961. El bloqueo comercial, adems, ha tenido efectos graves. Pero es que en Amrica Latina todos los intentos serios de cambio social hacia la izquierda han sido derribados por la violencia directa o indirecta de los Estados Unidos: Arbenz en Guatemala en 1954, Allende en Chile en 1971, el sandinismo en Nicaragua cay en 1990 tras diez largos aos de hostigamiento militar de la contra financiada por los Estados Unidos. Por no hablar de la represin brutal de los milicos en Brasil, Uruguay y Argentina para exterminar la oposicin radical de izquierdas, el rgimen militar de Stroessner en Paraguay y del hostigamiento de iniciativas sociales emancipadoras ms modestas y locales, con el secuestro, tortura o asesinato de miles y miles de sindicalistas, miembros de comunidades indgenas, lderes vecinales, sacerdotes y activistas de muchas causas a manos de bandas mercenarias al servicio de unas oligarquas implacables aliadas de los Estados Unidos que, por cierto, no suscitan ninguna protesta de quienes ven la paja en el ojo cubano y no la viga en los ojos de nadie ms. De hecho, vista la escassima violencia poltica de estos sesenta aos, Cuba aparece como un oasis entre los regmenes latinoamericanos, tal vez comparable slo a Jamaica y Costa Rica. Qu otro pas de la regin puede mostrar un balance tan pacfico? Narcotrfico, paramilitares, escuadrones de la muerte, golpismo: la historia reciente de Amrica Latina ofrece escenarios estremecedores. Es fcil desde las atalayas europeas juzgar severamente la falta de libertades y otras lacras, como la homofobia de un rgimen como el cubano, y es posible que se hubiera podido mejorar la situacin en este orden de cosas. Pero a cien millas del gigante imperialista las amenazas se perciben con ms apremio y aconsejan protegerse cuando lo que persigue el enemigo es la rendicin incondicional, la renuncia a la soberana y a la dignidad nacional. Quienes claman por la falta de libertades en Cuba deben legitimar este clamor exigiendo a los Estados Unidos y al imperialismo capitalista que dejen de una vez a los pueblos seguir su camino sin interferir ni masacrar a sus poblaciones y cesen de apoyar a los golpistas y matones que completan su trabajo sucio.

En aos recientes, con la retirada de Fidel de los organismos del estado y el acceso al gobierno de Ral Castro empez a abrirse la economa cubana al mercado siguiendo en parte la poltica vietnamita del Doi Moi. Gracias a esta poltica, Vietnam, que antes deba importar arroz, se ha convertido en el tercer exportador mundial de este cereal, y ha experimentado mejoras en su desempeo econmico. En Cuba, en varias ocasiones, se haba permitido a los campesinos vender parte de su produccin en mercados libres, y as haban tenido lugar incrementos significativos de la produccin alimentaria. Pero los dirigentes, impregnados de un igualitarismo extremo, vean con malos ojos las desigualdades que generaban estos mercados libres: se daba marcha atrs, con el consiguiente retroceso en la produccin de alimentos y el empeoramiento de las condiciones de vida de la poblacin. La desconfianza doctrinaria hacia el mercado en general ha hecho dao; sigue paralizando o frenando los intentos recientes de Ral Castro, ms decididos que los intentos anteriores pero tambin errticos. Es fcil imaginar el vrtigo que se debe de apoderar de los dirigentes cubanos cuando observan la evolucin de China hacia un capitalismo irrestricto. Vietnam no ha llegado tan lejos, y por eso infunde menos temor. Pero cmo acabara un Doi Moi caribeo, sobre todo teniendo en cuenta a los numerosos cubanos de Florida, dispuestos a desembarcar con sus fortunas en dlares a la primera ocasin? Fidel lleg a personificar la integridad de la Revolucin, su voluntad numantina de preservar sus conquistas, incluso al precio de menoscabar el bienestar de su pueblo por un igualitarismo mal entendido. Es comprensible que mientras ha vivido haya sido un valladar frente a reformas percibidas como demasiado audaces y, en todo caso, de final incierto. Ahora la decisin estar en manos de sus sucesores.

La experiencia terrible del Perodo especial y de los aos subsiguientes hizo sufrir una escasez dolorosa durante aos, erosion la moral pblica, foment la corrupcin, agriet la solidaridad colectiva: por eso ha dejado tal vez un pas con menos defensas y menos voluntad para seguir una senda demasiado asociada a sacrificios personales. Cmo actuarn las nuevas generaciones? Habr en el pas una masa crtica suficiente para sostener un socialismo renovado capaz de resistir y asumir los nuevos retos? Es posible que Cuba, como experiencia socialista, acabe naufragando tambin, aunque dejando muchas menos heridas que la URSS y la China maosta y tal vez una evolucin ulterior menos traumtica. Ya se ver. En cualquier caso, la historia de la Cuba de Fidel Castro quedar como un ejemplo de generosidad colectiva, de solidaridad con otros pueblos y como una tentativa de mejorar la vida y de salvar la dignidad nacional en un mundo de hienas y buitres dispuestos a impedir a toda costa cualquier tentativa de emancipacin de los pueblos y, de paso, a sacrificarnos a todos al servicio de sus ambiciones malsanas.

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-152/notas/en-la-muerte-de-fidel-castro



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