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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2016

Marita Vern & Violencia machista
La fundacin de la patria en las fronteras

Diana Carolina Alfonso
Rebelin

A Marita Vern. En su cumpleaos


La cuestin de quienes son hacedores de la historia es todo un tema en el mbito acadmico, pero sobre todo en lo concerniente al sentir nacional. "Los hacedores de nuestra historia somos todos y cada uno de los argentinos e inmigrantes que edificamos esta patria" dicen algunos desde lo alto, mientras se inflan las mejillas al recordar al Mitre historiador.

Por mi parte suelo indicar en las cursadas que la historia alma, corazn y memoria, pies y manos de la humanidad! no la hacen quienes nos dedicamos al conocimiento exhaustivo de las huellas de los humanos sobre la tierra. Digo esto quiz un poco para salvarme del nacionalismo ya que vengo de Colombia y estudio el profesorado en Historia, considerndome a estas alturas un hbrido nacional.

Yo, colomboargenta, tiro cada tanto a merced del rictus rpido de mis compaeros. La historia la hacen los sujetos innombrados del poema de Bertolt Brecht preguntas a un obrero que lee. No hay mejor ejemplo, y esto lo digo dentro y fuera de las aulas. Para empezar las clases suelo redireccionar al poeta a mis pagos. Me pregunto quin construy la muralla de Cartagena; quin construy el malecn de la Habana, la rambla de Montevideo, o el puerto de Santa Mara de los Buenos Ayres. Los humanos secuestrados y esclavizados desde el frica. Ah la respuesta, sin titubeos.

Pero estuvieron solos? Y para qu la muralla? Para resguardar la soberana de quin? A la cursada le falta algo y yo me niego a continuar. Salgo, camino y a las calles les falta alguien y yo me niego a la sinrazn. Levanto la mirada: en los muros se escribe la historia. Me queda cierto sinsabor y reflexiono. Cuando surgen esas preguntas sobre los sujetos a historizar se suele caer en la rapidez de un argumento vlido: no hay patria sin fronteras definidas; no hay fronteras sin guarniciones; no hay patria sin pobladores en esas fronteras. Pienso en alguna receta aprendida en la facultad, donde la construccin de la frontera es una suma de sucesos (pareciera): guarnicin militar, decreto de colonizacin e instauracin de rutas comerciales para el abastecimiento del poblado fronterizo. Y as de norte a sur, desde que llegamos, invadimos, nos asentamos. Desde que Pizarro pis Panam cuando los locales no se saban panameos, hasta la fundacin de Ushuaia por un regimiento de militares que expandieron la patria argentina sobre el territorio de los onas. En el medio un desierto patagnico que reemplaz a mapuches, ranqueles y tehuelches por cartuchos vacos y ttulos de propiedad. Y avanzaron, y avanzamos con ellos. Y en su nombre y tradicin se derram sangre en Malvinas.

El territorio conquistado es soberano y la soberana se defiende, en eso todOs estamos de acuerdo. Como tambin estuvieron de acuerdo las decenas de enfermeras que fueron a salvar la vida de sus hermanos y terminaron asesinadas, violadas, prostituidas para satisfacer las necesidades de los regimientos que tan gloriosamente se pusieron la patria al hombro en el 82. Pienso esto mientras camino y leo la historia en las paredes de la ciudad. Paro, un estncil me corta la mirada: 15 aos sin Marita Vern. Record entonces un testimonio desgarrador que vi hace poco sobre la construccin de las ciudades limtrofes, contenedores de lo nacional. En ste deca Alika Kinan "El movimiento de la ciudad se lo debemos bsicamente a los militares, que eran hombres solos no? Los barcos pesqueros tambin fueron llegando a medida que se fue construyendo la ciudad por medio de ellos, tambin de hombres solos. Las fbricas llegaron en algn momento tambin. Hombres solos, demandaban mujeres.

Mujeres para saciar sus necesidades. Cuando me refiero a necesidades me refiero no slo a lo sexual. Necesitaban mujeres para convivir, mujeres que les cocinen, para tener hijos, para fundar una ciudad. Y eran de su propiedad. Eran mujeres tradas por ellos, de ellos y para ellos. Y as se forj esta ciudad". Alika es de Ushuaia. Su madre fue prostituida. Sus hermanas, las tas de Alika, fueron prostituidas. Su padre era consumidor de prostitucin y tambin proxeneta. Ella, sobreviviente del delito de trata. Llego a mi casa y esa pregunta con la que haba iniciado mi jornada ha mutado, ya cado el sol. Pienso en Brecht y Marita.

Prendo la compu y vuelvo a escuchar las palabras de Alika. Siendo la prostitucin el oficio ms antiguo consumi prostitucin el obrero que lee? Con quin satisfizo sus necesidades el obrero que construy Tebas, la de las siete puertas? Alika me hace preguntarme sobre los hacedores de la historia nacional Quin construye las fronteras de la nacin? Las construyen solos? Las pueblan solos esos solitarios hombres que solteros marchan a cumplir con el deber de laburar para la construccin de la patria? Hoy cumple 38 aos Marita Vern, tucumana secuestrada hace 15 aos con la venia de todos los poderes que participan de la trata: el ejecutivo, el judicial, las bandas organizadas, los proxenetas de los centros industriales, los dueos de prostbulos, whiskeras, y los machos que all consumen. Marchamos por ellas.

Escribimos en los muros, gritamos en las escuelas y saltamos en las calles por las maritas que hoy fueron raptadas en San Juan, Junn, Salta, Formosa. A ellas y a quienes son sometidas a los vejmenes en el sur estepario de la Argentina para satisfacer a los pobres trabajadores de las petroleras. A ellas y a los hombres cmplices en la construccin de una patria hipcrita ante la trata, las violaciones en masa y el femicidio.

A todas y cada una, hacedoras de una historia por cambiar.

Ante la patria patriarcal #NiUnaMenos


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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