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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2016

Hablando del modelo econmico vigente

Manuel Acua A.
Rebelin


De si existe en Chile una manera de regular las relaciones econmicas entre los diversos actores sociales no cabe la menor duda. Es una verdad que se arrastra desde que, en 1975, se aprobara por la Junta de Gobierno el plan denominado El Ladrillo para ser instaurado, dos aos ms tarde, bajo el pomposo nombre de Modelo de Economa Social de Mercado. Sin embargo, la palabra modelo constituye una expresin inadecuada para describir el conjunto de relaciones sociales aparejadas a ese proyecto; an cuando se le justifique bajo la excusa de ser tan slo una metfora. Digamos que es, apenas, un eufemismo a travs del cual se pretende describir un fenmeno a cuya verdadera naturaleza no quiere hacerse referencia. Y es que la Economa soslaya reconocer que su moral es el lucro y que, en consecuencia, la generalidad de los fenmenos que se producen dentro de sus lmites de competencia est orientada en torno a la ganancia.

En efecto, es un hecho conocido que cada cierto tiempo deben revisarse las formas a travs de las cuales los seres humanos realizan el intercambio pues no siempre los negocios rinden los tributos esperados en pocas determinadas. Rendir fuertes ganancias, H ah lo que una buena economa aconseja. Cuando ello no ocurre, hay que alterar las reglas. Porque, a fin de cuentas, la economa tiende a acumular. A establecer nuevas formas de acrecentar la riqueza que unos pocos tienen, en detrimento de otros muchos.

La acumulacin constituye la esencia del sistema capitalista; la invencin del dinero como medio de pago y su generalizacin ha permitido al capitalista crear riqueza no a la manera que lo haca el seor feudal, extendiendo sus dominios territoriales para tener all sus bienes fsicos (vacas, caballos, establos, granjas, campesinos, en fin), sino acrecentando el volumen del dinero que posee y que conserva guardado en alguna institucin. El capitalista de hoy hace crecer guarismos, multiplica cantidades y montos, aumenta el numerario [1] hasta alcanzar cifras espectaculares.

Digamos, entonces, y antes de todo, que cuando se habla de la instauracin de un nuevo modelo econmico se est intentando hacer referencia al establecimiento de una nueva forma de acumular a travs del empleo de una expresin que no resulte tan dura o descalificadora ni, mucho menos, contribuya a desnudar la esencia ntima del sistema capitalista. El perfeccionamiento del modelo constituye, as, el perfeccionamiento de una forma de acumular.

LA BAJA TENDENCIAL DE LA CUOTA O TASA DE GANANCIA

El fenmeno antes dicho no sucede por casualidad. La produccin (y, por ende, la riqueza) tiene un enemigo proverbial que es la llamada baja tendencial de la cuota de ganancia. Puesto que es imposible detener el desarrollo de las fuerzas productivas, el capital constante (CC) tiende a aumentar en desmedro del capital variable (CV), hacindose cada vez ms caros los bienes producidos. Como consecuencia de ello, empieza a resultarle al productor, en el transcurso del tiempo, poco rentable la funcin de producir. As, pues, debe luchar contra esa baja tendencial de la cuota de ganancia a travs de mltiples formas entre las que podemos indicar la disminucin del volumen de la produccin a objeto de hacer subir los precios, la destruccin de parte de la mercanca producida con idntico objetivo, el uso de la llamada obsolescencia programada, la prolongacin de la jornada de trabajo, la intensificacin del trabajo que debe realizar el operario dentro de la misma jornada, en fin. O, lo que es ms grave, profundizando el fenmeno de la baja tendencial de la cuota de ganancia, es decir, volviendo a aumentar la composicin orgnica de capital (COC), fenmeno que ocurre cuando se reemplaza parte del capital variable por parte del capital constante o, lo que es igual, incorporando nuevas y sofisticadas maquinarias al proceso productivo esperando pagarlas con el ahorro que significa la reduccin del nmero de trabajadores.

Todos estos cambios se realizan dentro de esa nueva forma de acumular o modelo. Digamos, en palabras ms simples, que todo cambio de modelo econmico conlleva el establecimiento de nuevas medidas con las cuales enfrentar el fenmeno de la baja tendencial de la cuota de ganancia. Y, por consiguiente, hacer recaer el peso de la crisis en la masa laboral. De lo cual puede inferirse que el cambio del modelo econmico en 1977/1978 no se hizo por simple ocurrencia de sus mentores sino ante la necesidad imperiosa de dar una respuesta al agotamiento de la forma de acumular que exista hasta dos aos despus de la cada de la Unidad Popular. Dicho modelo ya no resultaba rentable y, lo ms grave, su persistencia haba puesto en peligro (en Chile) la existencia misma del sistema capitalista. Y puesto que los sistemas son estructuras vivas porque los forman organismos, el sistema capitalista actu como tal, operndose de la pstula que le significaba el rgimen de la Unidad Popular con su modelo de economa hacia adentro.

RASGOS QUE PRESENTA TODA FORMA DE ACUMULAR

Toda forma de acumular, todo modelo, sistema o estructura presenta rasgos que la (o lo) identifican y diferencian de otros u otras; tales rasgos o caractersticas le confieren su identidad, le hacen ser lo que es y no un fenmeno diferente. Se les conocen, tambin, bajo el nombre de elementos esenciales o caractersticas esenciales porque constituyen su esencia. Tambin esos rasgos se advierten en el llamado Modelo de Economa Social de Mercado impuesto por la dictadura a partir de los aos 1977/1978. En realidad, esos rasgos le confieren el carcter de tal, diferencindolo total y absolutamente de aquellos que lo precedieron. Y son importantes pues, extrados o eliminados del modelo, le hacen desnaturalizarse o derivar en otro diferente.

RASGOS ESENCIALES DEL MODELO ECONMICO DE LA DICTADURA

La forma de acumular instaurada por la dictadura a partir de 1977/1978 denominada Modelo de Economa Social de Mercado (Modelo de Chicago, Modelo del Consenso de Washington, Modelo Neoliberal, en fin), presentaba (y contina presentando hoy) los siguientes rasgos [2] :

1. Privilegia la accin del individuo por sobre la del conjunto social en la actividad econmica;

2. Centra el proceso de acumulacin en los sectores definidos como poseedores de ventajas comparativas;

3. Abre la Economa local al mercado mundial;

4. Establece el rol subsidiario del Estado; y,

5. Desarrolla el modo de produccin capitalista (MPK) en su ciclo ms regresivo.

Intentemos referirnos brevemente a cada uno de estos rasgos para entender el modelo que actualmente nos rige.

1. ROL DEL INDIVIDUO EN LA NUEVA FORMA DE ACUMULAR .

En la nueva forma de acumular, no es la sociedad representada por el Estado quien adquiere el rol de actor principal sino el sujeto particular; esta persona, individualmente considerada, ha de sobrevivir en la selva social en medio del crecimiento sin parangones de su proceso de individuacin [3] . El fundamento de esta concepcin es la libertad, considerada el ms preciado bien para el ser humano [4] quien, libre, debe competir con los dems y exhibir su alta capacidad de sobrevivir; en la nueva forma de acumular, la competencia entre los seres humanos es consagrada como un derecho natural y, en consecuencia, como nico medio posible de dinamizar la economa, campo en donde no slo los individuos han de competir entre s sino las empresas, sus ejecutivos, sus dueos. El ingreso a esa nueva forma de relacin social queda brillantemente expuesto en el slogan publicitario de la poca: Bienvenido al fro e impersonal mundo del dinero.

En una sociedad donde todos compiten, las formas de regular esa actividad van a ser dictadas por las leyes eternas de la oferta y la demanda; el mercado se desregula y la libertad, revelada en la forma de libertad que tiene el zorro en el gallinero, abre las puertas a los grandes oligopolios que permanecen hasta el da de hoy. La moral que de esa forma de comportarse socialmente va a derivar puede, desde ya, presumirse.

Porque ese individuo ferozmente competitivo tiene xito en sus acciones y el xito se reproduce como modelo. Hay que ser exitoso, no importa cmo. Poco interesa si para lograr el xito se roba, se mata, se atropella la moral. Lo importante es el logro del xito porque ste va a servir de modelo a otros sujetos y, en general, a toda una sociedad exitosa.

2. ACUMULACIN CENTRADA EN LOS SECTORES DEFINIDOS COMO POSEEDORES DE VENTAJAS COMPARATIVAS .

Se acostumbra a definir como sectores con ventajas comparativas dentro de un pas a aquellas reas de la economa en donde se pueden elaborar productos (mercancas) que resultan de menor costo por las condiciones naturales existentes. Nos explicamos: un pas, como Chile, que tiene costa a lo largo de todo su territorio se define como un pas naturalmente con ventajas comparativas martimas: podra dedicarse a la pesca, a la fabricacin de embarcaciones, al comercio martimo, al turismo de sus playas, en fin. Esa misma actividad no podran realizarla pases mediterrneos por lo que sus ventajas comparativas no deberan orientarse en ese sentido. De hecho, cuando un pas no aprovecha sus ventajas comparativas y se dedica a hacer aquello que no debera hacer, por regla general, encarece sus costos. Una de las ventajas comparativas ms codiciada es la que ofrece el pas en donde los salarios pagados a los operarios son los ms bajos del planeta. Pagar poco, reducir el capital variable a su mnima expresin constituye el mejor regalo que se puede ofrecer a la industria.

En el caso de Chile, las ventajas comparativas fueron definidas por los Ministerios de Economa y Hacienda de esos aos, concluyndose que, en sntesis, deban las autoridades privilegiar el desarrollo de cinco reas fundamentales de la actividad econmica, a saber, la industria minera, la industria pesquera, la industria frutcola, la industria forestal [5] y la industria agrcola. Privilegiar tales sectores implicaba una verdadera revolucin; implicaba la anexin (despojo) de terrenos naturalmente pertenecientes a las comunidades de los pueblos originarios (mapuches, diaguitas, huilliches) y la condena a muerte de la industria nacional desarrollada a partir de la Corporacin de Fomento CORFO (fbricas de alambres, loza y cristaleras, de paos y ropa, armaduras, etc.

Pero, adems, la imposicin de la competencia, transformada ya en verdadera forma de vida, hara desaparecer la generalidad de las empresas cooperativas que, para poder seguir existiendo, deban transformarse en empresas altamente rentables y con otra estructura de organizacin.

3. LA APERTURA DE LA ECONOMA LOCAL.

La apertura de la economa local implic la abolicin de las tasas arancelarias y el libre trnsito de las mercancas extranjeras por el territorio nacional. La medida provocara un fuerte aumento de las empresas importadoras y distribuidoras cuyos productos no solamente invadieron el pas sino terminaron definitivamente con las industrias que intentaron sobrevivir y que, a juicio de las autoridades, no ofrecan ventajas comparativas.

La abolicin de las tasas arancelarias para los productos que venan del exterior fue una medida chilena, no universal. Jams Estados Unidos permiti que los productos chilenos ingresaran libremente por sus puertos martimos o aeropuertos; similar limitacin aplicaron prontamente no otros pocos pases, especialmente, las potencias internacionales. La Economa Social de Mercado se aplicaba en forma parcial dentro de la comunidad internacional mientras que, en Chile, suceda todo lo contrario.

Una medida que se adopta da origen a otra, y a otra, y a otra; tambin ocurre as en la economa. Porque decir que se estableci libre trnsito para las mercancas significaba, igualmente, que se daba la posibilidad al ingreso y egreso de la ms codiciada de todas ellas: el dinero. El comercio de la divisa y el libre trnsito de los capitales del y hacia el exterior marc una fase sin precedentes en el desarrollo de la economa chilena que, por esos avatares, se desnacionaliz. Grandes capitales comenzaron poco a poco a invadir este pas apoderndose de sus sectores claves. Fuerza es decirlo, sin embargo: durante el perodo dictatorial este fenmeno no se dio en toda su intensidad; por el contrario, las cifras de desempleo fueron abismantes. El ingreso del capital transnacional se dio en todo su esplendor durante los regmenes que sucedieron a la dictadura; hasta el agua y los caminos fueron entregados a la voracidad del extranjero.

4. ROL SUBSIDIARIO DEL ESTADO.

En la historia de la Economa, es posible advertir que el rol del Estado se encuentra en constante alternancia: algunas veces lo vemos intervenir directamente en las relaciones econmicas que se establecen entre sus sbditos; en otras oportunidades, se le ve alejado por completo de tales tareas, desempeando, ms bien, el papel de un cauto observador. Los economistas acostumbran hablar, para referirse a esos casos, de un Estado cuyo rol oscila constantemente entre el de interventor y el de gendarme. En el caso del llamado Modelo de Economa Social de Mercado, el rol del Estado retorna al de gendarme, para asumir, solamente, la vigilancia de la sociedad y no inmiscuirse en los negocios que los particulares puedan hacer entre s. Es ms, en este caso rol del Estado adquiere un carcter subsidiario, lo que quiere decir que solamente se le considerar para el caso que se requiera de su participacin, dejndose la casi generalidad de las acciones a los particulares. Como consecuencia de ello, como ya lo hemos dicho, los precios son fijados por el libre juego de la oferta y la demanda en el mercado nacional.

Para consagrar este rol eminentemente ocasional del Estado, se le priva de toda ingerencia en el desempeo de la labor empresarial por lo que las empresas estatales son vendidas a los particulares prohibindose a aquel cualquier intento de organizar actividades lucrativas que, por ese hecho, pasan a ser derecho exclusivo de las elites empresariales.

Este rol adquiere una magnitud tal que hasta la percepcin del impuesto ms importante cobrado por el Estado a los consumidores (el Impuesto al Valor Agregado IVA) queda en manos de los empresarios quienes, luego de recibir ese dinero de parte de los contribuyentes y aprovecharlo durante un determinado lapso, lo ingresan ms tarde en arcas fiscales luego de hacer las deducciones correspondientes.

Simultneamente, se establece un riguroso control sobre las finanzas pblicas basadas en el equilibrio de las llamadas variables macroeconmicas que van a servir para medir los avances econmicos. Esas variables macroeconmicas (cuatro, en total, a saber, desempleo, ndice de precios al consumidor, balanza de pagos BP y producto interno bruto PIB) debern mantenerse en equilibrio para dar fe de una economa sana.

Pero, adems, la subsidiariedad incorpora el desempeo de un nuevo rol al Estado: dedicarse a rescatar a aquellas empresas que se encuentran gravemente endeudadas.

Por si todo aquello fuere poco, los gastos redistributivos del Estado se reducen sustancialmente en perjuicio de las clases dominadas; escasean los subsidios y las ayudas para los ms necesitados. El dinero estatal tiene un objetivo: contribuir al desarrollo de la empresa privada.

5. DESARROLLO DEL MODO DE PRODUCCIN CAPITALISTA MPK EN SU CICLO MS REGRESIVO.

Los efectos de las medidas anteriormente indicadas implicaban que el nuevo modelo traera aparejado un conjunto de efectos perniciosos sobre el sector laboral y un fortalecimiento empresarial sin precedentes, pues se producira

1. Mayor concentracin de capital, es decir, aumento del volumen del capital como resultado de la acumulacin de plusvalor dentro del proceso productivo.

2. Mayor centralizacin de capital o aumento de la fusin de capitales concentrados en un solo centro de decisin.

3. Desarrollo oligoplico de las empresas. Los oligopolios son empresas monoplicas que se ponen de acuerdo en el precio que van a cobrar en el mercado. En Chile, esta figura se ha conocido bajo el nombre de colusin.

4. Aumento en la percepcin de la tasa de plusvalor tanto relativo como absoluto.

5. Aumento del ejrcito de reserva industrial (cesantes).

6. Disminucin en importancia (o desaparicin) de las empresas no incluidas en el grupo de las dedicadas a explotar las ventajas comparativas; desaparicin de las empresas cooperativas.

7. Redistribucin regresiva del ingreso en contra de los trabajadores y a favor del empresariado.

8. Reduccin drstico de la demanda interna.

9. Desarrollo capitalista de la agricultura.

FORMA DE INSTAURAR UN NUEVO MODELO

Los modelos se instauran preferentemente cuando un poder de magnitudes determina abrogar al que se encuentra an vigente para reemplazarlo por uno nuevo; en este caso, prima la voluntad del dominador o de quien tiene poder suficiente para realizar aquella accin. Sin embargo, se instaura, tambin, un nuevo modelo cuando el antiguo se agota, cuando ya no cumple con los objetivos que se tuvo en vista al establecerlo y existe necesidad de cambiarlo por otro. En este caso, el procedimiento que se emplea para reemplazarlo es el acuerdo poltico entre las diversas fracciones de las clases y fracciones de clase dominantes que conocen de sus graves falencias. Pero en ambos casos, los cambios se realizan en abierta sintona con los poderes que gobiernan las formaciones sociales ms poderosas del planeta. Y es que estamos en presencia de un sistema mundial (el sistema capitalista) cuyas directrices deben continuamente ser observadas.

Sin embargo, puede tambin instaurarse un nuevo modelo cuando al que se encuentra vigente se le comienzan a practicar cambios o reformas de tal envergadura que, finalmente, su esencia se altera hacindolo derivar a otro diferente. Esta circunstancia sucede cuando el modelo no satisface las necesidades de la comunidad por lo que un Gobierno con mayor sensibilidad social decide introducirle reformas sucesivas que terminan, finalmente, por transformarlo en una estructura ajena a la anterior. Dems est decir la resistencia que los sectores empresariales colocarn a tal propsito. Y dado que, en este caso, las modificaciones o enmiendas al modelo han sido adoptadas autnomamente por la autoridad gubernamental, es posible que sta comience a experimentar roces con aquellos Gobiernos fieles a las directrices predominantes en el planeta.

No ocurre de manera diferente con los modelos a como sucede con los sistemas, que jams dejan de existir sino hasta que se agotan y otros los reemplazan, o devienen en uno diferente en virtud de talas, reajustes, alteraciones o modificaciones que, finalmente, alteran su esencia [6] .

De manera que, en tanto no se haya ideado un modelo alternativo al que existe y que cuente con el apoyo de un sector empoderado de la nacin, el vigente perseverar y no cambiar sino hasta que las reformas que se le vayan introduciendo sucesivamente le hagan devenir en otro diferente [7] .

LOS RASGOS DEL MODELO Y SUS ALCANCES POLTICOS

La descripcin de lo que hemos llamado rasgos o caractersticas esenciales del Modelo de Economa Social de Mercado tiene indudables consecuencias polticas. Por una parte, pone al desnudo tanto la fortaleza como la debilidad del modelo; en consecuencia, descubre las reas dbiles en donde introducir reformas que pueden, ms adelante, alterar su esencia. As, por ejemplo, si el modelo ha adoptado el principio de la competencia y ste provoca cambios en el mbito cultural e ideolgico de la poblacin, deben plantearse proyectos que digan relacin con la cooperacin en todos sus niveles a fin de promover otra forma de relacin social; si el modelo privilegia la instalacin de industrias en las reas definidas como de ventajas comparativas y stas no satisfacen las necesidades de la poblacin, es recomendable promover el establecimiento de industrias no definidas como tales que contribuyan a la contratacin de mano de obra o, simplemente, dar apoyo a fbricas que realicen actividades anexas a las principales [8] , es decir, a aquellas que s ofrecen ventajas comparativas.

Desde este punto de vista, el anlisis del modelo vigente no constituye solamente un soporte eficaz para los efectos de idear una estrategia de ataque a sus flancos dbiles, que son aquellos cuya perseverancia causa dao a los sectores sociales. Y puesto que los sectores dominantes ms conservadores no ofrecen ms que la perseverancia del sistema, dicho anlisis sirve, igualmente, para establecer nexos con sectores empresariales daados por la aplicacin del modelo de la dictadura (y perfeccionado por los gobiernos post dictatoriales). En palabras ms precisas, el referido anlisis conduce a fijar algunas pautas de lo que, en definitiva, podra ser una adecuada poltica de alianzas de los sectores populares con ciertos y determinados empresarios.

Sin embargo, uno de los aspectos ms importantes a destacar en esta materia es que la descripcin de los rasgos esenciales del modelo muestra los cambios habidos en la estructura de clases de la sociedad chilena.

En efecto, la necesidad de establecer las llamadas reas de ventajas comparativas, la destruccin del complejo industrial construido por la CORFO, el auge de las importadoras y exportadoras de mercancas y el libre trnsito del flujo monetario hacia los centros neurlgicos del capitalismo mundial, fueron todos factores que introdujeron cambios trascendentales dentro de la estructura de clases de la sociedad chilena. Por una parte, definieron los sectores en donde la economa centrara su actividad productiva, es decir, las reas desde las cuales se extraera preferentemente el plusvalor (minera, agricultura, forestacin, frutas, pesca); simultneamente, determinaron la drstica reduccin del empresariado nacional, que autores, como Nicos Poulantzas, definen como burguesa interna (fbricas de telas, vestuario, cristales, alambres, vidrios, muebles, armaduras), dieron un fuerte impulso al comercio con la creacin de grandes almacenes y centros de negocios, y levantaron el imperio de la banca nacional e internacional. Y puesto que la estructura que adoptan las clases y fracciones de clase dominantes determina la de las clases y fracciones de clase dominadas, la composicin del proletariado se alter profundamente. El obrero industrial de antes dio paso al obrero de servicios y al vendedor que inund los centros comerciales (malls) y grandes almacenes; la banca, por su parte, expandi al trabajador bancario que pas a denominarse ejecutivo, el obrero minero fue sustituido por el obrero subcontratado, y el obrero agrcola por el temporero o por el trabajador inmigrado en calidad de esclavo [9] . Ya no sera posible hablar, como antao, de la aguerrida clase obrera sino ms bien de un remedo de la misma. La posibilidad de hacer paros o huelgas nacionales se hara cada vez ms lejana.

As, pues, la estructura de clases de la sociedad chilena se ha construido sobre la base de una nueva forma de acumular que es necesario conocer para sopesar la posibilidad de satisfacer las crecientes demandas de la poblacin. Slo de esa manera puede determinarse la fuerza social y sindical que existe para llevar a cabo las transformaciones que la nacin requiere.

CONCLUSIONES

El modelo no ha cambiado en su esencia; contina siendo el mismo y las reformas introducidas a su funcionamiento durante los gobiernos post dictatoriales no han alterado en lo ms mnimo su estructura bsica. Es ms: podramos aseverar que durante estos veintisis aos se ha perfeccionado. Lo cual no quiere decir que haya sido aceptado por la gran mayora de los chilenos.

En consecuencia, la estructura de clases se mantiene inalterable tal cual la concibi la dictadura pinochetista, perfeccionndose en algunos casos la extraccin de plusvalor. Los nicos cambios introducidos en materia de contrataciones ha sido en las empresas y servicios estatales que han crecido en forma desmesurada, privilegindose la concesin de cargos y empleos a quienes son parientes o incondicionales de los jefes superiores y de los partidos polticos. La generalidad de estos funcionarios se ha afiliado a la Asociacin Nacional de Empleados Fiscales ANEF y dan, junto con el Magisterio y otros servicios, la base y sustento sobre lo cual ha podido mantenerse durante estos aos la Central Unitaria de Trabajadores que nada tiene que ver con la vieja Central nica de Trabajadores CUT.

Un hecho significativo es que todas las recetas dadas por los economistas, tendientes a suavizar la rigorosidad [10] del modelo contemplan medidas que no alteran en modo alguno la esencia del mismo. En palabras ms directas: la generalidad de los acadmicos (cmo podra ser de otra manera!) opera dentro del rayado de la cancha establecida por la nueva forma de acumular. La razn es obvia: nadie ha ideado an el modelo que ha de reemplazar al actual y, ante el temor de lo incierto, existe resistencia a aventurar en una posible reforma integral del mismo. Lo cual explica, adems (sin perjuicio de los innumerables casos de corrupcin), la desconfianza que la ciudadana ha puesto en los actores de la escena poltica nacional, tragedia que afecta por igual a los conglomerados Chile Vamos y Nueva Mayora, soportes del sistema en estos aos de democracia post dictatorial.

Santiago, diciembre de 2016



[1] El diccionario de la Real Academia Espaola hace sinnimo de dinero la palabra numerario con lo que da a entender, implcitamente, que considera al dinero como un nmero, una expresin ideal, numrica.

[2] Sobre el particular, recomendamos la lectura del artculo de Lagos Mndez, Carlos: Notas acerca de la institucionalidad econmica (Revista Avance, No 4., noviembre de 1979, pg.33) que hemos seguido en esta parte.

[3] Individuacin es un trmino empleado por Carl C. Jung, accin en virtud de la cual el individuo se hace cada vez ms l mismo.

[4] Las primeras monedas acuadas por la Casa de Moneda, luego del golpe militar, fueron aquellas que llevaban la efigie de una mujer cuyas cadenas, an pendiendo de sus brazos, estaban rotas, en un inequvoco mensaje de liberacin.

[5] Para definir a esta rea de la economa se recurri a un eufemismo denominndosela Silvicultura, actividad que se preocupa de los rboles y de su entorno que son los montes y bosques.

[6] Vase, al respecto, el libro de Ludwig Von Bertalanffy Teora General de los Sistemas.

[7] En la actualidad, el modelo de Economa Social de Mercado parece hacer agua en todas las latitudes del planeta. Sin embargo, no existe an aquel que debera sustituirlo por lo que es de presumir habr de introducrsele reformas que terminarn por alterar sus componentes esenciales hasta hacerlo derivar en otro.

[8] En Suecia, el desarrollo de la industria forestal dio origen a la industria papelera, y sta a la de envases de celulosa, cartn, muebles, editoriales y medios de comunicacin escritos, como los peridicos y revistas, en fin.

[9] El esclavo agrcola fue descubierto hace algunos aos atrs en las haciendas de Colchagua del ex candidato a la presidencia de la Repblica Hernn Felipe Errzuris, alias el Fra-fra; se trataba de inmigrantes haitianos trados a Chile con engaos y en forma ilegal. Tiempo despus se descubri otro campamento de esclavos haitianos, tambin en sectores de la zona central del pas.

[10] Aplicamos este neologismo por creer que representa con mayor exactitud que rigurosidad la derivacin de rigor.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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