Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2016

Ese da se abri un nuevo captulo en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos
Las claves del 17 de diciembre

Sergio Alejandro Gmez
Granma


Cuando los presidentes Ral Castro y Barack Obama anunciaron hace dos aos que Cuba y Estados Unidos intentaran dejar atrs medio siglo de confrontacin y buscaran una relacin bilateral ms civilizada, el mundo aplaudi que comenzara a cerrarse uno de los ltimos captulos de la Guerra Fra en nuestro continente.

Ese da Cuba tambin celebr el regreso de tres de nuestros Cinco Hroes: Gerardo, Ramn y Antonio, quienes junto a Ren y Fernando, fueron confinados injustamente en crceles estadounidenses por luchar contra el terrorismo. Ese da se cumpli la promesa hecha por el Comandante en Jefe, Fidel Castro, en el 2001 cuando dijo: La inocencia de esos patriotas es total. Solo les digo una cosa: Volvern!.

Obama reconoci por primera vez que la poltica de agresin contra La Habana era un fracaso y haba terminado aislando a los propios Estados Unidos. Si bien su administracin fue clara en que cambiaban los mtodos pero no los objetivos histricamente relacionados con un cambio de rgimen en Cuba, la resistencia del pueblo cubano llev a Washington a sentarse a la mesa de negociacin en trminos de igualdad, sin condicionamientos y con respeto a la independencia y soberana de la Isla.

Bajo esos principios se restablecieron las relaciones diplomticas, se reabrieron las embajadas en las respectivas capitales y se firmaron ms de una docena de acuerdos en diversos aspectos de inters tanto para Cuba como para Estados Unidos, en pos de una relacin civilizada entre dos vecinos que mantienen profundas diferencias.

Desde un Memorando de Entendimiento para la Colaboracin en el rea del Control del Cncer a la reanudacin de los vuelos regulares entre ambos pases, resultan indiscutibles los beneficios recprocos del acercamiento entre La Habana y Washington.

En los ltimos dos aos se han producido dos docenas de visitas de alto nivel en ambos sentidos, incluida la del presidente Obama a Cuba en marzo pasado, la primera de un mandatario estadounidense a la Isla desde Calvin Coolidge en 1928.

Adems, se realizaron ms de 50 encuentros tcnicos y acciones de cooperacin vinculadas a temas de inters mutuo.

Se estableci una Comisin Bilateral para discutir los asuntos prioritarios y dar seguimiento a las relaciones, y se adoptaron acuerdos en materia de proteccin medioambiental, santuarios marinos, salud pblica e investigacin biomdica, agricultura, la lucha contra el narcotrfico, seguridad de los viajeros y del comercio, aviacin civil, correo postal e hidrografa. Se han puesto en marcha dilogos sobre cooperacin en la aplicacin y cumplimiento de la ley, cuestiones regulatorias, econmicas, reclamaciones, derechos humanos, desarme y no proliferacin, entre otros.

El impacto no solo se observa en la esfera diplomtica y de la cooperacin, sino que alcanza el da a da de ambos pueblos. De acuerdo con cifras oficiales, se sigue experimentando un incremento sostenido de los viajes de los estadounidenses a Cuba. Al cierre del mes de noviembre del 2016, un poco ms de 233 000 norteamericanos haban viajado a la Mayor de las Antillas, para un incremento del 66 % en comparacin con igual periodo del ao 2015.

Entretanto, ms de 260 000 cubanos residentes en Estados Unidos viajaron a su pas entre enero y noviembre del 2016, para un aumento del 6 %. Tambin se ha registrado en el transcurso del presente ao, hasta noviembre, ms de
1 300 acciones de intercambios culturales, cientficos, acadmicos y deportivos.

Las cifras son una muestra del potencial de las relaciones entre dos naciones con profundos lazos histricos y culturales, pero que siguen lastradas por la permanencia de un anacrnico bloqueo econmico, financiero y comercial.

Los daos del bloqueo se calculan en cientos de miles de millones de dlares, pero resulta casi imposible medir el costo humano de una poltica diseada para rendir a los cubanos por hambre y desesperacin.

Muchos se preguntan cmo es posible que an est en pie esa reliquia de la Guerra Fra que cada ao es rechazada en la ONU por la inmensa mayora de la comunidad internacional. El propio gobierno de Estados Unidos se abstuvo en la votacin de este ao de la resolucin cubana que exige el fin del bloqueo, como resultado del aislamiento de esta poltica, rechazada universalmente, y ante la necesidad de ser coherente con su discurso y el sentir de la gran mayora de la opinin pblica estadounidense.

Si bien el Congreso de Estados Unidos es quien tiene la ltima palabra para ponerle fin, los cinco paquetes de medidas adoptados por el gobierno norteamericano desde enero del 2015 y la directiva presidencial hacia Cuba demuestran las amplias facultades ejecutivas que posee cualquier mandatario estadounidense para modificar la aplicacin prctica de la poltica hacia Cuba y contribuir sustancialmente al desmantelamiento del bloqueo.

A pesar de que las disposiciones de Obama van en un camino positivo, resultan insuficientes. Junto a la permanencia del bloqueo, el carcter limitado de las medidas ha impedido alcanzar resultados ms significativos.

Todava se mantiene la prohibicin de las inversiones de Estados Unidos en Cuba, excepto en el mbito de las telecomunicaciones, que se abrieron en el 2015.

El sector estatal cubano, donde est empleada ms del 75 % de la fuerza laboral, sigue privado de vender sus productos en un mercado ubicado a solo 90 millas, con la nica excepcin de los productos farmacuticos y de la biotecnologa, en beneficio sin dudas de los propios ciudadanos estadounidenses. Asimismo, son muy restringidas las importaciones de bienes producidos en Estados Unidos que la empresa estatal puede hacer.

A pesar de que las autoridades norteamericanas aprobaron hace varios meses el uso del dlar por parte de Cuba en sus transacciones internacionales, an no se han podido hacer depsitos en efectivo o pagos a terceros en esa moneda, debido a los temores de la banca internacional, que tiene bien presente las 49 multas aplicadas durante el gobierno de Obama a entidades estadounidenses y extranjeras por un valor que supera los 14 000 millones de dlares. Esa cifra no tiene precedentes en la historia de la aplicacin del bloqueo y provoca temor para relacionarse de forma legtima con la Isla.

Desde un inicio qued claro que el camino de la normalizacin de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos sera largo y complejo. Muestra de ello es que an no se avanza en aspectos esenciales como la devolucin del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantnamo, el fin de los programas de cambio de rgimen o las transmisiones ilegales de radio y televisin. Los dos ltimos han seguido recibiendo financiamientos millonarios del Congreso, a solicitud del gobierno, mientras que hay planes en el rgano legislativo para prohibir por ley la devolucin a Cuba de la porcin de su territorio que se mantiene ocupado por la Base de Estados Unidos en Guantnamo.

Como La Habana no mantiene una base naval en territorio estadounidense, da idntico tratamiento a las empresas de ese pas, no busca cambiar el sistema norteamericano ni transmite seales de radio y televisin ilegales, es obvio que todas las demandas anteriores deben ser resueltas por la parte estadounidense unilateralmente.

El respeto y el tratamiento de igual a igual son la clave para entender el 17 de diciembre del 2014 y el hilo conductor de todos los pasos posteriores.

Cuba jams aceptara condiciones distintas. Durante el ltimo medio siglo ha demostrado en sobradas ocasiones que no est dispuesta a traicionar los principios y valores en los que cree firmemente y el sacrificio compartido por millones de personas desde el inicio de sus gestas independentistas hasta hoy, por cuantiosos que puedan ser los beneficios.

Sera tambin dejar a un lado a todos aquellos que ven en Cuba un smbolo de la resistencia y dignidad de Amrica Latina y el Caribe, una regin marcada por grandes hombres y mujeres que dedicaron su vida a luchar por la independencia y la integracin. No es casualidad que fueran precisamente los pases desde el Ro Bravo a la Patagonia los que exigieron con mayor fuerza a Washington que pusiera fin a las agresiones contra Cuba y que demandaron la presencia de la Isla en todos los espacios regionales.

El mayor legado del 17 de diciembre del 2014 es que, a pesar de las diferencias, es posible construir una relacin distinta con Cuba, lo cual cuenta con el masivo respaldo de los estadounidenses, incluida la inmensa mayora de los ciudadanos de origen cubano.

Los ltimos 24 meses demuestran cun complejo resulta desmontar los viejos esquemas de dominacin, pero tambin cunto se puede avanzar en las condiciones correctas.

Fuente: http://www.granma.cu/relaciones-diplomaticas-cuba-eeuu/2016-12-16/las-claves-del-17-de-diciembre-16-12-2016-21-12-42



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter