Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2016

Indigenas de Michoacn en defensa de la madre tierra

Juan Carlos Martnez Prado
Rebelin


El territorio es un entramado de relaciones mucho menos complejas que las concepciones antropolgicas que tratan de definirlo. Si para Johnston el concepto de territorio significa cierto espacio donde un grupo social dominante ejerce el poder, para los indigenas purpechas el territorio existe cuando existen ellos. Su concepcin sobre la vida y el lugar donde habitan es tan clara como el agua de los bosques que defienden. El territorio es nuestra casa, es nuestro modo de vida, dicen.

Ahora se entiende porqu uno de los hilos ms finos de la lucha de los cheranenses y otros pueblos indigenas de Michoacn consiste en desconceptualizar lo que la academia sistmica ha enrevesado y el poder interpreta con ojos de lucro. En abril de 2011, Chern le dijo adis al gobierno, ech a los partidos polticos de su territorio y se enfrent a los narcos. Mientras, en ese tiempo, gran parte del pas se enclaustraba por temor al crimen organizado y votaba por el PRI, como medio para salvarse, los habitantes de esta comunidad, ubicada en el corazn de la meseta purpecha, sacaban fuerzas de su pasado y obligaban a los talamontes ha abandonar sus tierras.

Desde 2009, Santa Mara Ostula, una comunidad ubicada en el sur de la costa michoacana, tambin se haba armado y haba tomado la seguridad de sus habitantes en su propias manos. De esa manera, recuperaba alrededor de mil 200 hectreas despojadas por el latifundio, aseguraba el control sobre su tierra y desafiaba a los Caballeros Templarios, un crtel del narcotrfico que opera en la zona con la bendicin del ejrcito y todas las policas.

Dos aos despus de la batalla de Santa Mara Ostula, las imgenes y crnicas sobre la gesta de Chern recorran el mundo. Animaban otras luchas y confirmaban que la autogestin y la autonoma eran posibles. La sabidura de los ms primeros aconsej al pueblo armarse. Las fogatas en los barrios, las barricadas en las entradas y salidas del pueblo, y sus habitantes convertidos en su propia polica, eran algo ms que fotografas, eran hechos potentes que significaban un choque para la modernidad en la que se inscriba la derrota de un rgimen partidario y corrupto por otro antiguo, pero muy adelantado.

En 2011, en Chern la salud de la democracia pasaba por una ruta inequvoca trazada desde abajo. El mandar obedeciendo llegaba a ese pueblo, de menos de 16 mil habitantes, precedido por la emergencia e inspirado por el soplo autonmico de los zapatistas en Chiapas. En enero de 1994, los rebeldes del sureste mexicano habran exhibido las fulleras y el fracaso del juego democrtico occidental. Desde entonces, como ahora en Chern y otras comunidades rebeldes, la praxis de gobierno descansa sobre el pilar de la asamblea en la que se debate, se escucha y se hace lo que finalmente el pueblo decide.

Pero sin un espacio fsico donde se oxigene el mundo no es posible llevar a cabo esta prctica. De all que para que haya autntica vida democrtica es urgente oponerse al despojo, al saqueo y a la destruccin de nuestro territorio, me dice Salvador Campanur, uno de los cuatro voceros de las comunidades indigenas de Michoacn, a quienes la primera semana de diciembre propuse en Chern la elaboracin de un ejercicio embrionario consistente en bordar desde su propia voz el concepto de territorio y su defensa. Generosos como son, los comuneros aceptaron la proposicin sin condiciones, salvo uno de ellos que pidi que su palabra se publicara tal como fue expresada. La conversacin fue concebida y grabada en uno de los intermedios del Primer Encuentro de Pueblos Originarios de Michoacan, celebrado los das 3 y 4 de diciembre pasado. Al momento de la redaccin de este texto, el reportero respet ntegramente la palabra dicha por los cuatro comuneros. Esta es la voz. Su voz. La voz muy de ellos.

Heriberto Rodrguez, vocero de San Francisco, Pichtaro, comunidad indgena de cuatro mil seiscientos habitantes, ubicada en el municipio de Tingambato, Michoacn.

Cmo interpreta Usted y su comunidad el concepto de territorio y qu se necesita hacer para defenderlo?

Nosotros en las comunidades indigenas creemos que el territorio existe cuando existimos nosotros. Si no existimos los indgenas no existe el territorio. El territorio es un espacio creado por las comunidades donde se vive, donde se recrea, donde se tiene la esperanza, donde existe la utopia, donde estn enterrados nuestros muertos, donde estn nuestros mitos, los ritos, y donde se dan todos aquellos procesos de sobrevivencia del ser humano. Y eso quiere decir que all conjugamos nuestras formas de pensar, nuestra espiritualidad.

Para defender el territorio tenemos que tener conciencia de que somos parte de ste y que debemos tratarlo no como lo trata el capitalismo. El territorio no es mercanca. El territorio es para nosotros nuestra madre. Es donde nacimos, es donde crecimos y es donde vamos a morir. Nosotros construimos y reconstruimos el territorio en funcin de la memoria histrica que tenemos desde antes de la llegada de la invasin de los espaoles. Desde antes de la concepcin de los Estados Nacin, desde antes de la independencia, desde antes de este estado que est. Recuperar nuestra memoria histrica implica recuperar el territorio e implica tambin recuperar nuestra identidad que nos dice yo soy de Pichtaro, yo soy de Chern. El territorio es nuestra casa y nuestro modo de vida.

En la cosmovisin purpecha la identidad significa nuestro apego a la tierra. Nosotros nunca estuvimos desligados de la tierra. Nosotros no concebimos el pensamiento de estar fuera sino somos parte de la naturaleza. Por lo tanto al no sentirnos alejados ni desligados nosotros nos sentimos identificados con nuestro lugar, con nuestra tierra, con nuestra casa y eso nos permite a nosotros pensar de otra manera el territorio.

En estos momentos estamos siendo acosados por aquellos que quieren convertir a la tierra, el agua, el bosque en una mercanca. A estos grupos de poder no les importan los pueblos indigenas e incluso no les interesa la humanidad. Nosotros decimos que para hacer frente a esos grandes poderes internacionales, a esas empresas que vienen, a los que no les interesa la vida es buscar lo que nosotros llamamos la autonoma. Las autonomas desde nosotros es buscar nuestra propia manera de vivir y buscar nuestro propio futuro distinto al desarrollo que nos plantean las grandes capitales o Estados. Nuestra forma de vivir implica no hacernos ricos, no tener dinero, no convertir la naturaleza en un negocio. Para nosotros el desarrollo implica vivir bien. Estar a gusto consigo mismo. Y mi abuelo deca, Pensar bien. Y qu significa pensar bien? Significa tener idea que a este mundo tenemos que dejarlo mejor a los que vienen. Pensar no en la acumulacin sino en un futuro mejor para nuestros nietos. Es como recrear una historia a largo plazo. A Pesar de que nos han arrebatado mucho territorio porque hemos estado muy dbiles ante el estado mexicano y las trasnacionales, que se ha aprovechado de esta prdida que se ha tenido en los pueblos por la enseanza, por la educacin. Esta prdida por el amor a la tierra, el amor al territorio, el amaro a la naturaleza, La lucha que empez en Chern, en Pichtaro y otros pueblos es precisamente recuperar el territorio. Recuperar la autonoma, el pensamiento y la historia y una lucha por un futuro mejor.

Hay tres claves en la lucha de recuperacin del territorio: la unidad, la conciencia y la identidad de que somos parte de este tierra y que si no la defendemos nuestro pueblo puede desaparecer.

Salvador Campanur ha servido mltiples veces de vocero de la comunidad de Chern, cabecera del municipio del mismo nombre, ubicado en el centro de la meseta Purpecha. El 15 de abril de 2011 se recuerda como el da en que este pueblo, encabezado por sus mujeres, sali a la calle y oblig a los talamontes y narcotraficantes a salir de la comunidad. Protegida por las policas de todos los niveles y el ejrcito, la delincuencia se haba ensaado en contra de ese pueblo, cuyos bosques ms de 20 mil hectreas haban sido devastados y sus habitantes vivan bajo el asedio de los criminales. Fueron tiempos en que en Chern, el secuestro y la extorsin se convirti en moneda corriente sin que las autoridades de entonces intervinieran. La impunidad acab cuando el pueblo decidi levantarse.

Salvador cmo entienden los comuneros de Chern el concepto de territorio y cules son las herramientas que se tienen a la mano para defenderlo ante el embate de las trasnacionales, los narcos y el gobierno?

El territorio significa el rea, el lugar, primeramente, donde nacimos. Y todo lo que existe en esa rea, las plantas, los arboles, los insectos, las aves, los animales, el agua, el aire, el tipo de lluvia y la posicin en que se encuentra en cada tiempo el sol y la luna. Todo lo que vemos y lo que pensamos y lo que sentimos en el lugar donde habitamos, es el territorio. Y nosotros dentro de esa rea, es el territorio. Nosotros decimos que el territorio es una de las herencias ms importantes que nos dejaron nuestros abuelos y abuelas, los ms primeros que habitaron estas tierras.

Esa es nuestra herencia. Y la cultura como modo de defenderla es tambin la filosofa y los conocimientos y saberes que ellos nos inculcaron. Todo lo que existe dentro del territorio se nos ofrece para que los seres humanos que habitamos en l podamos cuidarlo, admirarlo, venerarlo

Nosotros decimos que el territorio son los conocimientos y saberes que nos legaron nuestros abuelos y abuelas. Los ms primeros, los ms antiguos. Nosotros vemos a la tierra, nuestra madre, como el elemento que nos da alimento y medicina para sobrevivir. El elemento aire nos da modo de vida y tambin le da proteccin a los dems recursos naturales. El fuego es el corazn que brinda calor para que las plantas, los animales y los seres humanos se puedan desarrollar. El agua nos da vida. Nos da fuerza para llevar a cabo nuestras ceremonias. Nos sirve para la limpieza y preparacin de nuestros alimentos que nos dan energa. Son, pues, los cuatro elementos que nuestros mayores mas primeros no legaron. Tenemos que defender esos cuatro elementos. Esos saberes nos permiten entender como hacer para defender el territorio o la madre tierra. Es por eso que cuando vemos como devastan nuestros bosques, cmo nos dejan sin agua, cmo quieren privatizar la fuerza del aire o cuando tambin quieren controlar el modo de utilizar el fuego y la energa del sol, vemos que corre peligro nuestro territorio. Entonces nuestras maneras de defender los cuatro elementos tiene que ver con la implementacin de esos saberes. Nosotros estamos cumpliendo con nuestro deber. El deber de defender el territorio cuando lo vemos en peligro cuando devastan y explotan inmoderadamente sus recursos. Nosotros pensamos que debemos defender la tierra como una soberana, como indios y purpechas que somos. Y creemos que debe ser as en el pas. Es obligacin de todos los pueblos, naciones y tribus.

Antes del15 de abril de 2011, aqu habamos perdido los derechos humanos. La injusticia e inseguridad que experimentamos en carne propia significaba esa prdida de los derechos humanos. Sentimos lo que implicaba no poder caminar en nuestras propias calles, no poder decir lo que nosotros sentimos y no poder organizarnos. La organizacin en nuestra comunidad haba llegado hasta el fondo del fracaso. El estado mexicano fue incapaz de resolver el problema de la inseguridad. No pudo brindarnos proteccin y seguridad como dicen las leyes. Por eso nosotros nos levantamos. No nos dejaron otro camino. Escogimos el camino de los usos y costumbres que significa el de la autonoma y la libre determinacin de los pueblos. En eso estamos. Estamos construyendo la autonoma. No hemos terminado, porque construir una autonoma y una libre determinacin es construir un pueblo nuevo, es construir una comunidad nueva, con sus saberes como nos ensearon nuestros abuelos ms primeros. Hemos tenido avances. No hemos cumplido con todo. Pero de eso se trata esta reunin. El futuro que vemos es que vamos a seguir luchando por lo que falta. Y falta lo que falta.

Heriberto Martnez Martnez, es vocero de la comunidad indgena de Santa Mara Ostula, perteneciente al municipio de Aquila, Michoacn. El nombre de Santa Mara Ostula salt al mundo despus de que en 2009 la comunidad decidi organizar su autodefensa ante el embate de los Caballeros Templarios, un cartel del narcotrfico que ha operado durante aos en la zona y, cuyos miembros, algunos disfrazados de pequeos empresarios, buscan despojar la propiedad comunal. Los enfrentamientos en esta comunidad le ha costado la vida y prisin a varios comuneros. Santa Mara Ostula vive hoy una de las mayores y terribles paradojas de la justicia: mientras los narcos andan sueltos, sus habitantes ms preclaros son objeto de muerte, crcel y persecucin.

Heriberto, hblenos sobre el significado de territorio y las maneras que existen para defenderlo. 

Bueno el concepto de territorio en si no lo podemos definir an, pero la idea ms concreta que los comuneros tenemos es que la demarcacin territorial que depende de nuestro terreno es a donde nosotros pertenecemos. Nosotros pertenecemos a nuestra madre tierra. Y como madre tierra a la cual pertenecemos tenemos la responsabilidad de cuidarla, cuidar sus bosques, cuidar todos los elementos naturales que hay; nuestra cultura, nuestras tradiciones y obviamente cuidarnos nosotros mismos. Esto ante el embate y despojo que hemos tenido precisamente por parte del crimen organizado en colusin con el gobierno municipal, estatal y federal. Sabemos que estos actores son cmplices en este intento de despojo que pretenden concretizar. Nosotros vemos una amenaza latente que hay, as lo percibimos, la comunidad as lo percibe, por las minas que hay en nuestra comunidad y por las reformas que ellos han implementado para llevar a cabo este despojo. Sin embargo, nosotros como comuneros sentimos que es nuestra responsabilidad defender lo que nuestra madre naturaleza nos da. El capitalismo ha puesto en marcha su maquinaria tanto a travs de las legislaciones o programas gubernamentales, como en los hechos con la incursin de grupos paramilitares que han asesinado a nuestros lderes. Esta estrategia del estado es precisamente para ir avanzando hacia el despojo. Nosotros pensamos que el arma ms eficaz para enfrentar el despojo de nuestros territorios es la organizacin, la unidad hacia el interior de la comunidad y la relacin con los otros grupos o con las otras comunidades que tienen los mismos problemas. Intercambiar experiencias, aplicar estrategias de lucha que han funcionado en otras comunidades. Es importante irnos fortaleciendo. Nosotros tenemos la visin de que no nos vamos a dejar, no vamos a permitir que nos sigan despojando. A costa de lo que sea la comunidad indgena de Santa Mara de Ostula tiene la conviccin de que hay que defender a nuestra madre naturaleza de las garras del gran capital.

Adelaida Cucue Rivera, activista y habitante de Chern, defensora de la autonoma y la libre determinacin de su pueblo.

Cmo conciben las mujeres de Chern su territorio y como lo defienden?

Nosotras pensamos que el territorio es nuestra patria. Nuestro hbitat. Es la parte y espacio que han venido compartiendo con nosotros nuestros ancestros, nuestros abuelos que dicen que es necesario cuidar la vida; la vida en general que son los rboles, los animales, la madre tierra, todo esto que nos rodea. Reconocer el territorio nos ensea que en l todo es necesario. El agua, la tierra, el viento que sopla. Eso nos hace y nos construye. Construye nuestra identidad como algo ligado a este territorio. Nosotras pensamos que no estamos separados de la madre tierra, la que cultivamos, labramos y alabamos porque de ella recibimos la cosecha de la vida. Es por eso tan importante reconocer que nosotros no estamos divididos. Somos parte de la tierra. De all nos nace cuidarla. Nuestros abuelos nos ensearon que el tiempo siempre va estar all. Nosotros somos los que estamos como si cumpliendo un ciclo hasta que emprendamos el camino y lleguemos hasta donde nos toca descansar. Por eso para nosotros cada momento de la vida es muy importante y sabemos que tenemos que cuidar el territorio como parte de la vida. En este mundo solo existen dos caminos. O sea todo es dualidad que se refleja en la existencia de lo bueno y lo malo. Uno elige el camino que quiere. Pero en nuestros pueblos nos ensean que la existencia de esa dualidad es un aprendizaje. Lo rico en Chern es que existe an la tradicin de cuidar familias. De que no te cases nada mas por casarte. Si te casas sabes que tienes que engendrar y cuidar eso que es fruto tuyo. Conducir, ensear y sacarlo adelante. Esta es una forma de ver el mundo que tiene que ver con el territorio porque en este se desarrolla esta cultura. El problema ahora es que el capitalismo ve el territorio como desarrollo. Se olvidan los capitalistas que ellos tambin son seres humanos y que el dinero no les va comprar la felicidad. Nosotros somos muy felices, comiendo frijoles, y viviendo este tiempo que nos ha prestado la vida. Pero no podemos vivir sin ese entorno que llamamos territorio. En el nosotros nos levantamos, convivimos como familia, comemos, mientras el capital no es feliz. Ellos no pueden comprar el cario, no pueden comprar el amor, muchas veces ni disfrutan a sus propios hijos. Ellos piensan que con el dinero se compra el amor, pero el amor no tiene un precio monetario. Por eso a nosotros no nos asusta esa parte de las trasnacionales porque sabemos que ellos no son felices. Y una empresa infeliz no puede ganar el mundo. Nosotros tenemos otra forma de pensar, sentir y hacer las cosas. Mientras nosotros podamos ser felices con nuestra familia, con lo que podamos cultivar, con lo que podemos cosechar y con lo que podemos sobrevivir es suficiente. Ellos con todo el dineral que tienen no son felices porque los absorbe el trabajo, los absorbe el dinero. Y el dinero es un vicio y con ese vicio hacen la maldad. Con ese vicio no se ponen a pensar como seres humanos de que nosotros las personas a las que ellos vienen atacar o con las que vienen hacerse ms poderosos piensan en ese tipo de desarrollo. Para nosotros el desarrollo es vivir en paz, vivir en armona, vivir con las cosas que nosotros mismo producimos. Mientras nosotros vivimos la felicidad como producto del desarrollo ellos viven el desarrollo como producto de una enfermedad.

La historia nos ha enseado as. Hace cinco aos vivimos momentos de angustia, el hostiga miento del gobierno. Lo vivimos pero cinco aos despus podemos decir que tenemos esperanza en un cambio. En Colombia hay algunas comunidades que tienen treinta aos luchando por sus derechos y nosotros apenas llevamos cinco. Ellos han conquistado derechos en ese tiempo y nosotros tambin. Mas all de las comparaciones, nosotros podemos decir que en poco tiempo casi estamos llegando a lo que ellos tienen all. Vemos el avance en los bosques. Ahorita los arboles ya estn dando sombra de nuevo. All es donde nosotros nos fortalecemos y no perdemos la esperanza. Ahora las trasnacionales, despus de nuestra lucha, han respetado el territorio. Si vas al cerro del Tecolote miras muy claro que justo donde estn nuestros linderos para all es aguacate y para ac son pinos. Se nota la diferencia. Que lastima que estas personas que siembran aguacate no piensan que estn acabando con su flora natural. Porque ellos estn perdiendo muchas plantas medicinales, no se dan cuenta del error que cometen, piensan que el dinero es lo que los va sostener. No piensan que despus no van a comer monedas. No saben que el desarrollo es aprender a ser feliz en el territorio que te vio nacer.

Gracias Chern

En agosto de 212 visit por primera vez la comunidad de Chern con el objetivo de escribir una crnica sobre la insubordinacin de sus pobladores en contra del crimen organizado. En esa ocasin fui testigo de un hecho evidente al que la prensa nacional le haba cerrado sus pginas. Los gobiernos federal y estatal haban abandonado a esa poblacin a su suerte y se negaban a proporcionar el mnimo de proteccin a sus habitantes. Nadie se explicaba porqu Felipe Calderon desatenda la demanda de los pobladores de Chern en el tema de la seguridad, mientras el resto del estado permaneca prcticamente militarizado. De los stanos del pas emerga, sin embargo, el origen de la inoperancia gubernamental en esa zona. Desde aos atrs, buena parte de los comuneros haban empezado a simpatizar con la idea de la autonoma y se haban vuelto sensibles a las causas enarboladas por el zapatismo. El gobierno conoca la tendencia ancestral de los cheranenses a rebelarse en contra la dictadura de los partidos y ante la ineficiencia de las autoridades que de ellos emanaban.

Despus de entrevistar a viejos pobladores de la regin, encontr, ms abajo, otra razn que me pareci clave para entender la inestabilidad que all reinaba. El control del narcotrfico sobre ese pueblo y sus rutas, beneficiaba, sobre todo, a las grandes trasnacionales del papel a cuyas bodegas iba a parar el producto de la tala ilegal e inmoderada. De acuerdo a la denuncia de los comuneros, la deforestacin de casi 20 mil hectreas en esa zona empobreca el entorno y la vida de sus legtimos propietarios, mientras floreca los activos de emporios como Kimberly Clark, cuyas ventas netas en Mxico haban rozado los 29 mil 107 millones de pesos, slo en 2012, segn nmeros de la propia empresa.

Regres a Ciudad Jurez y escrib el artculo que se publicara simultneamente en Rebelin y FronteraD, dos revistas espaolas interesadas en difundir anlisis y sucesos crticos sobre Amrica Latina. Despus de publicarse, enve el reportaje a Salvador Campanur, uno de los dirigentes comuneros de Chern, a quin no localic en mi visita de 2012 y tuve que entrevistarlo telefnicamente desde la frontera. De manera escueta y corts, Campanur respondi a mi correo agradeciendo la difusin de la resistencia de su pueblo en otras partes del mundo.

Cuatro aos despus, en este diciembre, conoc personalmente a Campanur y le expres mi deseo de conversar con l y otros comuneros acerca del Territorio, tema que incluan las tres mesas de trabajo del Primer Encuentro de Pueblos Originarios de Michoacn. Campanur acept, pero antes me apart afablemente de un grupo de reporteros e instruy a una compaera de la comunidad para que, en una sencilla ceremonia, colocara sobre mi cuello un collar de plantas nativas, del que colgaba un pan artesanal y un hermoso mantel bordado a mano. Ajeno a los ritos indgenas de la zona, pregunt a Cris, una generosa amiga originaria de Paracho, el significado del acto. Te estn nombrando algo as como husped distinguido de la comunidad, me dijo Cris. Me cay el veinte. Entend que Campanur y su pueblo reconocan la palabra empeada. Retribuan de esa manera la escritura del reportaje publicado haca cuatro aos en Espaa. No puede expresarlo en ese momento, pero ahora lo hago desde este fro y lejano desierto. El agradecido soy yo. Gracias compas por atreverse a andar otro camino. Gracias por su lucha, por su valenta, por su ejemplo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter