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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2016

Senadores Montes y Quintana: Contradicciones e imposturas del PS, PPD y de la Nueva Mayora

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


De tanto desdecirse hasta contradecirse y hacer gala de incoherencia, los partidos polticos y sus dirigentes permiten que tras una leve lectura de sus declaraciones desconfiemos no slo de la veracidad de sus dichos sino que de su capacidad para emitir anlisis que no estn tendenciados por la lucha por el poder.

An as, cabe destacar la falta de rigor de los relatos polticos sobre todo en tiempo de campaa. Aqu un ejemplo que no debe pasar desapercibido.

En respuesta escrita a la invitacin del Partido por la Democracia (PPD) a levantar de manera conjunta la candidatura de Ricardo Lagos la direccin del Partido Socialista, adems de informar que dejarn que sus militantes participen en la consulta para designar el precandidato en primarias internas el 21 de abril, sostiene que valora la propuesta (del PPD) de perfilar a la NM como proyecto capaz de ofrecer al pas un programa de gobierno que consolide y proyecte las reformas que impulsa el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet . (Ntese el consolide y proyecte las reformas que impulsa el gobierno de)

Sin embargo, hay una enorme contradiccin entre la misiva de la direccin del PS arriba citada y los recientes propsitos de dos senadores de partidos hermanos de la NM. En primer lugar, son las duras crticas del influyente senador Carlos Montes (PS) a su Gobierno. Aqul fue uno de los ms ardientes bacheletistas de la primera hora y puede decirse que el que ms contribuy a forjar el mito de un segundo mandato marcado por un mpetu reformista.

El otro crtico de conveniencia es el senador del Partido por la Democracia (PPD) y ex presidente del mismo Jaime Quintana, y tambin bacheletista aguerrido al punto de darle realidad al supuesto mpetu reformista de la Nueva Mayora con la arrolladora metfora de la retroexcavadora. Segn esta frmula retrica, el gobierno de Bachelet se convertira en un transformer; un aparato mecnico animado por misteriosas fuerzas de la Historia digitado para derrumbar los cimientos del orden neoliberal. Esta frmula traduce bien la mentalidad progresista (la misma que veneran Insulza, Lagos, Guillier y posiblemente Atria): no son los pueblos y sus movimientos sociales y de trabajadores los que hacen la historia sino que las llamadas fuerzas del Progreso encarnadas en las tecnologas, ya sean mecnicas o inmateriales como el conocimiento o el derecho (la mercanca que tambin trata de vender Guido Girardi, el experto en futurologa del PPD).

Ambos senadores (Montes y Quintana) son crticos hoy de su Gobierno. El que es presidido por una militante socialista. Cabe agregar que stos tienen mucho en comn: los dos senadores son partidarios de Ricardo Lagos como la mejor opcin para mantener a la NM o a un engendro parecido en el gobierno.

Montes, devenido hoy operador laguista, en una reciente carta suya de dos carillas, marcada por una fuerte crtica a la gestin poltica de La Moneda, les explica a sus correligionarios socialistas los motivos de su renuncia a dos de sus responsabilidades de senador.

El senador, en su carta, se queja de que no se incluyeran en el presupuesto las propuestas del PS en inversin pblica y pblica-privada. La segunda lamentacin es que en materia educacional no se contemplara el inicio de un plan de fortalecimiento a 10 aos de las universidades estatales.

El tercer punto recalca que no hay manera de influir en la conduccin poltica del gobierno. Que ste se manda solo en pleno perodo de precampaa.

Montes explica en su misiva que el otro motivo que lo llev a renunciar es de dignidad bsica, y responde a que el estilo del gobierno es claramente negociar con la derecha, tantearnos a los de la Nueva Mayora sin mayores consecuencias, cuando hay diversidad, y avanzar sin mayores consideraciones.

S, tales frases son para dejar pasmado a cualquiera. Montes y Quintana acaban de descubrir que el uso de la razn puede aplicarse a la propia prctica poltica. Es decir que casi al trmino de mandato y en plena campaa, Montes reconoce lo que es una evidencia desde el comienzo de la Nueva Mayora: la funcin poltica de la coalicin compuesta por la DC, el PS, PPD, PC, IC y PRSD fue desactivar y desvirtuar las demandas sociales, populares y de los trabajadores levantadas con fuerza desde el 2005.

Empujada por la lnea neoliberal de la DC (mejor dicho ordoliberal) y del empresariado junto con la institucionalidad neoliberal, con ayuda del Partido Comunista y la obsecuencia de los radicales que hoy levantan a Guillier, a lo que se agrega la insignificancia de la Izquierda Ciudadana (para informacin de los lectores en la NM hay algo que se llama as: Izquierda Ciudadana). Tal como lo hemos visto.

Montes se refiere especficamente a lo ocurrido durante la tramitacin de la glosa de gratuidad para el presupuesto de 2017. Ah el Ejecutivo lleg a un acuerdo con la derecha que ampliaba las becas para las universidades privadas, para evitar que recurriera al Tribunal Constitucional. En otros trminos la metodologa de gobierno ha sido la misma de la Concertacin: gobernar mediante pactos de acuerdo consensuados con la ultraderecha aliancista y pierista.

Al Senador Socialista no le queda otra que acusar a La Moneda de no hacer lo mismo con su propio conglomerado. La grandilocuencia es un atributo propio de los polticos desencantados y decepcionados de sus antiguos amores. Es en esos momentos donde se les revela de improvisto la verdad como una iluminacin: La condicin de senador -y de parlamentario en general- no tiene mayor significado en el esquema del equipo poltico. Normalmente, solo hay instancias formales de discusin. No hay intencin genuina de procesar y acoger planteamientos diversos, aunque sea de las bancadas.

Por su parte, el senador PPD Jaime Quintana, con respecto al tema del acuerdo con la derecha en educacin, a fines noviembre tambin haba enviado una carta a algunos ministros en la que se lamentaba de vestir de triunfo la derrota de nuestros principios.

Tanto Montes como Quintana evitan nombrar y analizar al factor clave de las polticas por ellos denunciadas. ste no es otro que el neoliberalismo como poltica, mtodo y credo que gua al tecncrata ministro de Hacienda Rodrigo Valds; un leal valet de los poderes neoliberales. La gran incoherencia es que los dos son laguistas de tomo y lomo, es decir un hbrido entre terceras vas y neoliberalismo (progresistas, pragmticos, seguidores del gradualismo, globalizadores, privatizadores, tecncratas y amantes del orden capitalista empresarial y de las instituciones del rgimen posdictadura).

Falta entonces esa izquierda autntica que denuncie esas imposturas. Que a travs de una candidatura que emerja de una metodologa democrtica y participativa lo ms amplia posible deje de lado el grupuscular narcisismo de las pequeas diferencias (S.Freud); se asuma como fuerza poltica, levante un programa que separe claramente aguas con las dos caras del neoliberalismo y fije los ejes del debate a partir de los intereses ciudadanos, populares y de los trabajadores.

Por Leopoldo Lavn Mujica, M.A. en Communication publique de la Universidad Laval, Qubec, Canad .

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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