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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2016

Derecho a decidir y noveno mandamiento

Sabino Cuadra Lasarte
Rebelin


En la cosa sta de la unidad constitucional y la Espaa indivisible, me da que estamos transitando un camino parecido al existente entre el sexto y el noveno mandamiento. Me explico. El sexto dice: No cometers actos impuros, que ya de por s da lo suyo, y apuntilla el noveno: No consentirs pensamientos ni deseos impuros. O sea, no es solo el hacer, sino el mero hecho de pensar en hacer lo que te puede condenar al fuego eterno, que ya es.

Pero volvamos al tema que nos ocupa. La semana pasada se debati y vot en el Congreso una mocin presentada por el PDECat (antigua CDC) a fin de crear una Comisin parlamentaria destinada a estudiar un nuevo marco de relaciones entre el estado espaol y Catalunya y encontrar una frmula que permitiera realizar un referndum legal en 2017. La propuesta fue rechazada por 244 votos en contra (73%: PP, PSOE, Cs, UPN, Foro Asturias, CC) frente a 91 a favor (27%: PDECat, ERC, Podemos, PNV, Compromis, EH Bildu). Es decir, se trataba de algo parecido a lo de los pensamientos y deseos impuros: tan solo debatir de la mera posibilidad de hacer un referndum es ya delito de lesa patria. Tres cuartas partes del Congreso as lo creen al menos.

La cosa viene de atrs. El ao 2008, el Tribunal Constitucional (TS) declar insconstitucional, por unanimidad, la ley sobre consultas populares aprobada por el Parlamento Vasco. La misma suerte corri otra similar sobre consultas no referendarias aprobada en 2004 por el Parlament Catala con los votos de CiU, ERC, PSC, ICV y CUP. Lo intent de otra manera el Parlament llevando al Congreso una propuesta reclamando la cesin de la competencia estatal para convocar un referndum sobre el futuro poltico de Catalunya, que fue rechazada por 299 votos (PP, PSOE, UPyD, UPN,...) y 47 a favor.

A la vista de ello, la Generalitat acord realizar un proceso participativo, a celebrar el 9 de noviembre de 2014, que sera recurrido por el Gobierno del PP y suspendido por el TC. A pesar de ello, ste se realiz y participaron en el mismo 2,3 millones de personas. Como consecuencia de ello, el President y dos Consellers fueron procesados por desobediencia y prevaricacin. Tambin lo ha sido Carme Forcadell, President del Parlament, por permitir siquiera que se rgano apruebe una Declaracin poltica sobre el tema que nos ocupa.

En resumen, ni derecho de autodeterminacin, ni referndum, ni consulta, ni proceso participativo, ni Comisin que estudie siquiera su mera posibilidad. Tal como se ha sealado, el PP, PSOE, Cs, UPN, FA y CC (73% del Congreso) no estn dispuestos a aceptar nada que pueda oler al reconocimiento del derecho a decidir. Pues bien, siendo esto as, cmo pueden seguir existiendo fuerzas polticas que afirmen que la solucin al problema territorial debe discurrir por vas pactadas y acuerdos bilaterales?

Mientras todo esto sucede, mientras los Presidentes de la Generalitat, el Parlament y dos Consellers son procesados por el mero hecho de adoptar acuerdos tendentes a posibilitar que el pueblo cataln se exprese sobre su futuro poltico, en el mbito estatal y el de la CAV el PP y el PNV cubren los distintos escarceos de lo que es todo un rito clsico de apareamiento poltico.

El primer paso se dio con motivo de la eleccin de la vicepresidencia del Congreso. Surgieron entonces diez votos a favor del PP-Cs que nadie saba de dnde haban salido. Todo apuntaba al PNV (y a CDC), si bien ste lo neg de plano mientras le creca la nariz. Despus, al cabo de pocos das, la mayora absoluta del PP en la Cmara regal al PNV (6 escaos) el poder tener grupo propio y un puesto en la Mesa. A pesar de no contar con los diez senadores exigidos para ello y disponer incluso de menos representantes que CDC (8 escaos) y ERC (12), el PNV vio multiplicado su peso poltico en el Senado. Por qu?. El PP, habl de cortesa parlamentaria. Cortesa, t!

Despus, los ritos de apareamiento han proseguido. Consumadas las fases iniciales de gestos, ojitos, bailes y cacareos hemos pasado a la de arrumakos. Tras la reunin entre el ministro Montoro y el consejero Azpiazu ms de dos horas de palique-, stos afirmaron la existencia de un nuevo y positivo clima de dilogo y entendimiento. Despus vino el voto favorable del PNV a los objetivos del dficit y techo de gasto y se anuncian ahora nuevas reuniones para tratar de cuatro leyes autonmicas recurridas y -cmo no!- del tren de alta velocidad. Los Presupuestos Generales del Estado sern ahora algo as como el lecho nupcial. Habr bodorrio y se consumar el noviazgo o la dote aportada por cada cual no ser lo suficientemente satisfactoria y ste se romper? Yo estoy en que suceder lo primero, pero vaya vd. a saber.

Mientas tanto el PP saca provecho del tema. Frente al nacionalismo cataln, ahora malo y unilateral, est el bueno, el del PNV, el que acuerda y concierta. Y ello sirve a su vez para justificar la poltica intransigente del PP que niega la grande, la mediana y la pequea al proceso cataln. Que niega referndum, consulta, participacin y hasta el mero estudio compartido de soluciones y acompaa adems todo ello de recursos, suspensiones y procesamientos. El PNV sabe que esto es as, pero sigue con lo suyo, con lo de siempre, con amagar de vez en cuanto y no dar nunca, con esa poltica del s pero no y no pero s que tan bien maneja. Con ventas, en definitiva, de primogenituras soberanistas por platos lentejas de dficit y kilmetros de TAV.

Durante la Transicin, Miquel Roca (CiU) fue uno de los siete padres de la Constitucin. Entonces, el nacionalismo de este partido fue el bueno, frente al vasco, que fue el malo. CiU fue siempre el aliado razonable razones de Estado- de los gobiernos de Surez, F. Gonzlez y Aznar. Y hoy, cuando tanto se habla de una segunda Transicin y de reformas constitucionales, el PNV parece querer ocupar un espacio similar al de aquella CiU. Su apuesta cada vez mayor por pactar con el PP y el PSOE, lo es, en definitiva, por apoyar polticas de derecha y centralistas. En Gasteiz y en Madrid. As de claro.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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