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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2016

Cuatro proyectos de Brasil y sus relaciones con Latinoamrica

Bruno Lima Rocha
Barmetro Intnacional


Si pensramos tanto en trminos geopolticos, como en las teoras del desarrollo tardo, no encontramos especficamente las llaves de interpretacin, para el proceso incompleto por el cual Brasil atraviesa. Tenemos que ir adems de las reproducciones de manuales producidos en los pases del centro del capitalismo, EUA, Europa y los pases anglo-sajones.

As, partiendo de estas afirmaciones, en este breve texto de carcter ensaystico, exponemos el problema de la colonialidad de las identidades, de la colonizacin del poder de Estado y el sentido de pertenencia esquizofrnico que organiza las lites dirigentes y clases dominantes nacionales u operando niveles de dominio en Brasil.

Brasil y Amrica Latina, un proceso inacabado

Dentro del Sistema Internacional (S), los Estados y sus dominios territoriales formalizados son los agentes preferenciales pero no exclusivos de los grandes centros de decisin y sus similares (como definiciones de poltica econmica, de matriz econmica o de relacin con los territorios). Entre Estados y no slo entre gobiernos de turno se construyen alianzas, acuerdos de cooperacin y procesos de integracin econmica dentro de los marcos del capitalismo. Las relaciones internacionales terminan siendo confusas con las relaciones interestatales o entonces entre Estados y sus transnacionales (TNCs). Infelizmente, lo que vale para el clculo poltico externo acaba siendo revalidado para el clculo domstico, siendo el efecto an ms nefasto.

An con todas las crticas todas muy merecidas la Teora de la Dependencia aporta una constatacin. Ms all del envo de plus vala y de la subordinacin dentro de la Divisin Internacional del Trabajo (DIT), la reproduccin de la dependencia es intrnsecamente conectada a los dominios internos. As, por la triste tradicin de los europeos de Amrica, los antiguos sbditos de los reyes de Portugal y Espaa, al ocupar los puestos-llave de las instituciones post-coloniales, terminan profundizando la dependencia externa, intercambiando de metrpoli y manteniendo la base de economa primaria o de industrializacin incompleta. En Brasil ocurre eso, siendo que el Imperio Lusitano-brasileo es substituida en el siglo XIX y despus en el XX, como una potencia delante la cual nuestro pas estaba subordinado. Primero fuimos semi colonia de Inglaterra y despus de Estados Unidos, siendo que en trminos de sistemas culturales, Francia ocup un espacio privilegiado, empezando en el periodo de Reino Unido (Brasil-Portugal) hasta los aos 30.

A partir de la dcada de 1930, con la fase de la Industrializacin por la Sustitucin de Importaciones (ISI), nuestros pases entraron en la aventura del desarrollo tardo, siendo que este era confundido con polticas de modernizacin basadas en industria, urbanizacin, educacin masiva y agricultura de intensidad. Adems de los factores econmicos, el desarrollo implicaba en la construccin de un aparato de Estado que coordinara el camino del progreso, tomando la naturaleza (los biomas) cmo enemiga, y teniendo como meta permanente la conquista del territorio para garantizar el dominio del Estado sobre las dimensiones del pas. La utopa del desarrollo, marco del nacionalismo estatista, atraviesa el conjunto de Amrica Latina, teniendo como expresiones mximas a Vargas en Brasil (1930-1945 y despus entre 1951 y 1954), Pern en la Argentina (1946-1955, el segundo gobierno, de 1973 a 1974 realmente no cuenta como siendo desarrollista) y Lzaro Crdenas en Mxico (1934-1940).

Este fue el paradigma mximo del desarrollo Estado, ejrcito, industria, fronteras agrcolas, sustitucin de importaciones, burguesa nacional cuyo problema fue profundizado por brillantes intelectuales latino-americanos, como Celso Furtado, que discrepaba de la media de sus colegas economistas por reconocer la categora de cultura como llave para el futuro colectivo de nuestro pas. Podemos, sin exageraciones, aplicar las generalizaciones vulgares y comparar el mapa poltico de Brasil post-golpe blanco de 2016 y sus alineaciones con los poderes externos. Tomando como base la dualidad metrpoli-colonia y centro-periferia, vemos algunos proyectos antagnicos coexistiendo ya dentro del periodo lulista: el entreguismo transnacional; el crecimiento liberal-perifrico; el desarrollo estratgico dentro del capitalismo y los proyectos de emancipacin.

Los proyectos de emancipacin cuyo eje cntrico es el control territorial por comunidades enteras no pasaron de algunos momentos de enunciacin, teniendo cmo auge las tmidas polticas de reconocimiento (cmo la poltica del lulismo implantando cuotas tnico-raciales o de gnero). El desarrollo estratgico poco se vio (con excepcin de la cadena del leo y gas, teniendo Petrobrs y el Banco de Desarrollo, BNDES, como eje de expansin), porque en las cadenas de valor sensible, como por ejemplo en la eleccin de la base tecnolgica de tele digital, el pas en un periodo del gobierno Lula (2006-2007), perdi la oportunidad de tener ciencia de punta y en escala, al definir por decreto el patrn japons de alta definicin, y por consecuencia, rematando el futuro del pas a cambio de garantizar el liderazgo de la Rede Globo de Tv y su produccin audiovisual.

Ya el crecimiento fue la va escogida, sin romper con la trampa y modelo liberal-perifrico, profundizando la importancia de commodities de exportacin (como soja, mineral de hierro, petrleo bruto, azcar de caa, caf, carne de pollo, residuos de soja y pasta base qumica de madera) y expandiendo la frontera agrcola para algunas regiones de estados, como el oeste de Baha, el sur del Piau y del Maranho y el norte del Tocantins. En la senda de la codificacin an mayor de nuestra economa, el latifundio y el agro-negocio osaron entrar en choque con el marco constitucional donde tenemos an ms del 40% de nuestro territorio preservado (dando marcha en el Proyecto de Enmienda Constitucional PEC 215, la llamada PEC del genocidio) y antes modificando el Cdigo Forestal Brasileo, en diciembre de 2011.

Por fin, la plantilla de adhesin total a los capitales *transnacionales, anda codo con codo con las ganancias financistas, siendo que este convivi con el crecimiento liberal-perifrico, y ahora, en la fase post-golpe, ultrapasa el problema de la desindustrializacin y apunta para la posible desnacionalizacin de todas las cadenas de valor, incluyendo la propiedad de tierras posibles para agricultura de alta intensidad.

Haciendo el paralelo de sistemas culturales con las proyecciones de futuro del pas y de costado, de nuestras estratgicas relaciones dentro de Amrica Latina identificamos el entreguismo transnacional con el viralatismo clsico (en trminos de las nociones polticas del Cono Sur, esto sera una suma de gorilismo con vender-patrias) y la adhesin a los patrones estadunidenses, anglo-sajones y europeos (lo que en Venezuela llaman de piti yankismo); ya el crecimiento liberal-perifrico es esencialmente eurocntrico, pero intenta la creacin de un empresariado con pretensiones de poder en el Sistema Internacional y un Estado que sostenga esta expansin; el desarrollo en trminos estratgicos y sistmico implica en disputar poder en el Sistema Internacional con un padrn asemejado a lo de las potencias medias; luego, se hace una potencial hostilidad a la superpotencia, aunque tambin reproduzca patrones eurocntricos de sistemas culturales.

El proyecto de emancipacin es la nica salida de largo plazo

Ya los proyectos de emancipacin son la base del protagonismo popular de un pas y Continente que est al Sur del mundo y tiene el perfil indo-afro-latinoamericano. Dentro de los cuatro proyectos, forma el nico conjunto que ultrapasa tanto las tesis Estado cntricas como las entreguistas, apuntalando para el acmulo de poder popular posible en etapas distinguidas rumbo a la una ruptura de la reproduccin de la colonial dad y, por consecuencia, del colonialismo interno que se verifica en distintas escalas en los tres proyectos anteriores.

El futuro de nuestras sociedades est directamente vinculado a la descolonizacin interna, la valorizacin de los saberes y quehaceres originarios y tradicionales y a la proteccin de las cadenas de valor como frmacos y semillas nativas que puedan ser desarrolladas a partir de estas comunidades de coloniales por su propia resistencia histrica.

Fuente: http://www.barometrointernacional.com.ve/2016/12/18/cuatro-proyectos-brasil-relaciones-latino-america/



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