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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2016

El Sindicato Mexicano de Electricistas, siete aos despus y es como finalizar

Jos Arreola
Rebelin


El 14 de diciembre pasado apareci publicado en La Jornada un comunicado del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en el que, grosso modo, se realiza un balance de los siete aos del conflicto que inici en 2009. [1] Es un documento que merece una discusin seria y profunda por parte del movimiento social porque plasma la visin y la estrategia poltica seguida por el Comit Central smeta durante el ya largo periodo de resistencia. La idea nodal es que el SME result victorioso luego de su trnsito por las jornadas de masas, la apelacin a la va jurdica y la implementacin de iniciativas polticas que buscaron incrementar su correlacin de fuerzas con el fin de forzar una negociacin poltica con el gobierno federal. Dicha visin resulta unvoca y no poco sesgada a la luz y la fuerza de los acontecimientos.

El texto, firmado por las Comisiones Autnomas y el Comit Central del SME, seala que luego de haber tenido presos polticos, un compaero asesinado y despus de noventa das de huelga de hambre donde el nombre del inquebrantable Cayetano Cabrera tendr que figurar en la historia del Mxico rebelde aunque ni siquiera se le mencione se logr la reinsercin laboral de nuestros compaeros en resistencia. Quienes se hacen responsables del documento se olvidan de aclarar que veinte smetas fueron expulsados de la victoria. Son veinte trabajadores que sufrieron en carne propia los dramas del decreto de extincin; durante estos aos, adems de resistir y no rendirse, han propiciado el debate acerca de la estrategia seguida por Martn Esparza y el Comit Central en el proceso de lucha. Su exclusin, que parece no existir para quienes redactaron el documento, es una represalia poltica que habla del grado de descomposicin existente en la cpula del SME. [2]

El triunfo al que hace alusin el comunicado es, por decir lo menos, cuestionable. En Fnix, la nueva empresa generadora de electricidad conformada en sociedad por el SME (49% de las acciones) y la trasnacional portuguesa Mota-Engil (51%) apenas 500 trabajadores tienen un lugar de trabajo. De igual forma, se habla de una Cooperativa todava en proceso de construccin en la que, se afirma, hallarn trabajo los ms de 16000 electricistas restantes. Sin embargo, el comunicado no dice cul es el mtodo para hacer efectiva su inclusin. Este triunfo es fruto de la negociacin poltica en la que los 16, 599 trabajadores en resistencia tuvieron que liquidarse. Adems, el SME firm un nuevo Contrato Colectivo de Trabajo que muy poco se parece al que durante aos se caracteriz como uno de los ms avanzados en defensa de los derechos del trabajador. En el texto se argumenta que el anterior contrato se dio legalmente por extinto en el ao 2010. No deja de ser contradictorio el reconocimiento a las instituciones del Estado y la legitimidad que se les otorga. En esa lgica, el propio decreto de extincin no carecera ni de legalidad, ni de legitimidad. Para tratar de mostrar el triunfo se recurre a un malabarismo poltico peligroso y sin igual.

Parte del comunicado hace nfasis en que la resistencia electricista logr que el SME permaneciera en pie. Es cierto que el SME contina existiendo, pero no es el mismo. Lejos est del sindicato electricista que debata y enfrentaba al Estado, ahora los destinatarios de sus crticas son aquellos agremiados que no comulgan con el punto de vista de Martn Esparza y el Comit Central. A esos trabajadores electricistas que no se liquidaron, que dan la polmica poltica desde el SME, se les acusa de emprender una pattica guerra sucia que pretende frenar la reconstruccin del sindicato. De ese modo, el texto busca dar fin a un debate poltico y rebajarlo, simplemente, a una revancha por no haber ocupado un lugar digno en las primeras lnea (sic) de batalla. Para eliminar el debate no existe mejor recurso que la descalificacin: toda voz distinta a la del Comit Central debe ser acallada o ignorada. Todo posicionamiento con una ptica diferente a la que se plasma en el comunicado es sanchista, daero, vividor. Es la primera vez, luego de tanto tiempo de polmica interna, que la direccin del sindicato toma postura pblicamente ante los trabajadores en resistencia: lo hace sin argumentos y mediante descalificaciones. El SME de hoy, despus de siete aos de lucha, es un sindicato que cada vez se parece menos al SME nacido hace 102 aos. Priva la descomposicin en su Comit Central, la represalia poltica y la descalificacin; sin duda, elementos que no contribuyen a la reconstruccin del sindicato.

Pero si lo anterior es grave, resulta an ms preocupante la ligereza con la que se aborda el debate sobre el nuevo contrato colectivo, De qu nos quieren convencer? De que el CCT de LyFC era mejor? S lo era pero ya no est, nos lo arrebataron. Y esta inadmisible verdad los lleva al borde de la locura []. Es cierto que hubo un arrebato, pero ste fue posible gracias a la estrategia encabezada por el Comit Central. En aras de la reinsercin a cualquier costo se renunci a las condiciones laborales plasmadas en el anterior contrato colectivo. El Comit Central abandon la movilizacin en las calles y la fuerza que sta genera; privilegi, en un panorama adverso, las mesas de negociacin con el gobierno federal. Si las condiciones del contrato anterior no prevalecieron se debi a que la direccin del SME no tuvo, ni busco generar, la correlacin de fuerzas suficiente para ello. El comunicado no puede borrar con unas cuantas palabras esa responsabilidad poltica.

Pese a todo, el texto tiene la virtud de mostrar, sin ambigedad de ningn tipo, la sinceridad del nuevo SME encabezado por Martn Esparza. Desde su perspectiva, hubo un triunfo y fue el mximo alcanzable. El comunicado es elocuente en ese sentido: lo que representa una derrota para el movimiento social y los trabajadores del SME significa una victoria para el Comit Central. Solamente los miembros de la direccin sindical perciben ya sueldos por ser integrantes de la cooperativa: es el triunfo al que el comunicado alude. El resto de los trabajadores continan en la incertidumbre y, por exigir rendicin de cuentas y transparencia en las finanzas del gremio, son descalificados y tachados de locos y revanchistas. En cambio, para el gobierno encabezado por Enrique Pea Nieto apenas hay una lnea que exige el cumplimiento cabal de acuerdos polticos para que no deshonren (sic) ms su palabra. El viraje poltico del SME es, dolorosamente, una derrota para el movimiento obrero del pas; para el Estado mexicano y el Comit Central del sindicato es, en cambio, una victoria que ensalzan al unsono.

Son, pues, 102 aos de historia que finalizan en esta nueva etapa. La combatividad, la bsqueda de democracia y la pluralidad de un sindicato que hasta hace no mucho caracterizaron al SME estn endebles. La batalla que los trabajadores de base enfrentan es dura. Sern ellos, a pesar de la direccin sindical, quienes puedan verdaderamente reconstruir al SME y el legado de Francisco Brea Alvrez. Sern ellos quienes, desde la dignidad inliquidable forjada en estos aos pongan, para bien del movimiento social mexicano, el nombre del SME donde se merece y no donde el Comit Central lo ha colocado.

Notas:

[1] El documento ntegro se puede consultar tambin en el blog http://guerrerossme.blogspot.mx/, 14 de diciembre 2016.

[2] Para un seguimiento al respecto, las denuncias y documentos generados por los trabajadores de base del Animal Daero son de gran utilidad. stos se encuentran disponibles en http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Animal%20Da%F1ero&inicio=0 . Asimismo, vase http://www.laizquierdadiario.mx/Trabajadores-del-SME-denuncian-Nos-quieren-dejar-fuera-de-cooperativa-LF-del-Centro, consultado el 19 de diciembre de 2016.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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