Portada :: Feminismos :: Derechos de la mujer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2016

Invisibilidad del trabajo domstico y de los cuidados
Detrs de toda gran mujer hay una gran mujer

Anfibia
Revista Anfibia

Federici, sin pelos en la lengua, dir que 'la esposa ama de casa est al servicio de su esposo psicolgica, emocional y sexualmente, cuida a los nios, limpia sus medias y levanta su ego'. Eso que llaman amor es trabajo no pago"


Por qu asumimos que las tareas del hogar pertenecen a la mujer?por qu planchar y barrer pueden "vulnerar la masculinidad"? La asimetra en la distribucin del trabajo domstico es una de las mayores fuentes de desigualdad entre varones y mujeres y trasciende la brecha salarial, escribe la economista Mercedes D'Alessandro.

Las argentinas se ocupan del 76% de esas tareas, cuyo valor solo aparece cuando son tercerizadas en manos de otras mujeres, muchas de ellas trabajadoras informales. Acaso las ms ricas o profesionales oprimen a las ms pobres y sin educacin?

Adelanto de Economa feminista. Cmo construir una sociedad igualitaria (sin perder el glamour)", de Sudamericana.




He tratado todo lo que se supone que una mujer debe hacer Puedo hacerlo todo y me gusta, pero no te deja nada sobre lo que pensar ningn sentimiento acerca de quin eres. Nunca tuve ninguna ambicin profesional. Todo lo que quera era casarme y tener cuatro hijos. Amo a los chicos y a Bob y a mi hogar.

No hay ningn problema al que pueda ponerle nombre. Pero estoy desesperada. Empiezo a sentir que no tengo personalidad. Soy una servidora de comida, pongo pantalones y hago la cama, alguien que puede ser llamada cuando quieren algo. Pero quin soy? Betty Friedan, La mstica de la feminidad.

Era sbado a la tarde y mi amigo Ivn escribi simptica e irnicamente en su Twitter: Plancho una camisa escuchando Cat Power porque estoy muy seguro de mi masculinidad. Lo reproduje en mi propia cuenta con el agregado: Ac un compaero engaado por los estereotipos. Planchar es de mujer o acaso escuchar Cat Power? Es malo no ser masculino?.

Enseguida empez una catarata de ancdotas personales y reflexiones. En ese simple comentario de Ivn se condensa mucho de lo que trata este captulo: por qu asumimos que las tareas del hogar pertenecen a la mujer?, o por qu planchar y barrer pueden vulnerar la masculinidad? Y tambin, ya que estamos, de qu se trata la masculinidad mainstream?

A lo largo de todo el planeta, el tiempo que destinan mujeres y varones a las labores domsticas est muy desbalanceado: ellos dedican ms tiempo a los trabajos pagos mientras que ellas son quienes hacen el trabajo no pago del hogar como limpiar, cocinar, hacer las compras, ocuparse de los nios y ancianos.

Aunque estas labores domsticas son imprescindibles e ineludibles para que la sociedad funcione, suelen ser menos valoradas social y econmicamente que el trabajo pago. Vale pensar qu respondera uno mismo a la pregunta cunto tiempo trabaja usted por da? En general, no se contabilizan dentro de las horas de trabajo el tiempo que dedicamos a ir al supermercado o pasar un trapito por los muebles.

Ese trabajo domstico cae en una especie de limbo tanto para la teora econmica y las estadsticas como para nuestras propias ideas de qu es y qu no es el trabajo. Sin embargo, su valor econmico aparece (y golpea los bolsillos) cuando estas tareas son tercerizadas, sea en centros de cuidados (guarderas, jardines maternales, geritricos, colonias de vacaciones) o en un servicio particular (empleadas domsticas, cocineras, enfermeras, nieras o delivery de empanadas).

Ah podemos ver claramente que al tiempo consumido en esas tareas se le puede poner un precio, y que el liberarse de ellas implica tambin la posibilidad de disponer de esas horas para trabajar fuera de casa o disfrutar del ocio.

La asimetra en la distribucin del trabajo domstico es una de las mayores fuentes de la desigualdad entre varones y mujeres, es algo que trasciende la brecha salarial. Al ser las mujeres quienes ms tiempo dedican a estas tareas no pagas disponen de menos tiempo para estudiar, formarse, trabajar fuera del hogar; o tienen que aceptar trabajos ms flexibles (en general precarizados y peor pagos) y terminan enfrentando una doble jornada laboral: trabajan dentro y fuera de la casa.

El fenmeno se repite virtualmente en todos los pases y es muy poco visible porque, en mayor o menor medida, todos asumimos que estas tareas son de mujer y que se realizan por amor.

La situacin penaliza tambin a los hombres, imponindoles la necesidad de conseguir mejores empleos y salarios para ser el sustento y proveedor de la familia y les quita en muchos casos la posibilidad de participar y disfrutar de la crianza de los hijos.

Fuente:http://www.revistaanfibia.com/ensayo/detras-de-cada-gran-mujer-hay-una-gran-mujer/


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter