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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2016

La tensa calma del estado de emergencia en Etiopa

James Jeffrey
IPS


Los disturbios que afectaron a las dos regiones ms pobladas de Etiopa parecen haberse atenuado desde que el gobierno declar a este pas africano en estado de emergencia el 9 de octubre. Ya no se ven ms las bandas de jvenes que desde hace un ao incendiaban edificios, bloqueaban carreteras o se enfrentaban a la polica.

Nadie sabe si la calma perdurar o si solo ser una pausa en el perodo ms sostenido y generalizado de protestas en Etiopa desde que el partido gobernante del Frente Democrtico Revolucionario del Pueblo Etope (FDRPE) llegara al poder tras la revolucin de 1991.

Las protestas hicieron ms en un ao para desafiar al rgimen en el poder de lo que algunos grupos opositores han hecho en aos, opin Mohammed Ademo, un periodista etope radicado en Washington.

Hasta ahora, la apuesta que sustentaba el proyecto del FDRPE era que la transformacin material de Etiopa terminara por conformar a los distintos grupos tnicos que componen la federacin etope.

El estado de emergencia recin se levantar en abril, pero el gobierno tiene una oportunidad crtica para encontrarle una salida sostenible a este pantano poltico.

Desde que tom el poder en 1991, el FDRPE ha descartado las crticas sobre su estilo autoritario y su historial de derechos humanos que le hacen observadores y gobiernos occidentales. Estos tambin le exigan un mayor compromiso con las reformas democrticas.

Histricamente, el sistema actual es el mejor en trminos de desarrollo, segn Abebe Hailu, un abogado de Ads Abeba que presenci la cada del emperador Haile Selassie en 1974 y la posterior dictadura militar, que termin en 1991 con la llegada al poder del FDRPE. Pero todava queda mucho para hacer cuando se trata de desarrollar la democracia, aadi.

Los disturbios que comenzaron en noviembre de 2015, por campesinos oromos contrarios a la toma de tierras, se multiplicaron en un movimiento antigubernamental que ahora incluye a los amharas, el segundo grupo tnico de Etiopa despus de los oromos. Juntos representan aproximadamente 60 por ciento de los 102 millones de habitantes del pas.

Tambin surgieron protestas en ciudades transformadas por el crecimiento econmico, como la capital de Amhara, Bahir Dar, y Adama, la ciudad ms cosmopolita de Oromia. Mientras tanto, la retrica del odio y la limpieza tnica ya se ha manifestado.

Todo esto indica que, a pesar de que el FDRPE intent forjar una nueva identidad de estado-nacin con la transformacin econmica, las lealtades etno-regionales no han perdido su peso, especialmente en virtud de la opresin poltica que es identificada con la lite tigrayana, un grupo tnico que abarca tan solo a seis por ciento de la poblacin y al que se acusa de usurpar el poder y gran parte de la nueva riqueza.

La Constitucin es una combinacin perfecta para un pas como Etiopa, dice un residente de Ads Abeba. Pero hay un grupo de tigrayanos en el gobierno que deciden el destino de 100 millones de personas a las que no se les permite decir nada, expres.

Las protestas ilustran el perpetuo problema de los gobernantes de Etiopa a lo largo de los siglos. Es decir, cmo mantener la integridad de un pas y personas cuyos lmites son los de un antiguo imperio multitnico forjado por la conquista violenta de pueblos subyugados, como los oromos.

Hasta hace poco, y durante prcticamente los ltimos 20 aos, pareca que el FDRPE haba superado el desafo. El gobierno obtuvo el mejor desempeo econmico en la historia moderna del pas, y es un ejemplo de colaboracin con sus socios internacionales en la reduccin de los ndices de pobreza y mortalidad.

Etiopa tambin es un importante baluarte de paz y seguridad para Occidente en el Cuerno de frica, una regin agitada por los combates en Sudn del Sur, los insurgentes islamistas en Somalia y el mar de refugiados que abandonan Eritrea.

Pero las estadsticas que impresionan a la comunidad internacional ocultan una realidad ms compleja, en la que la mayora de los etopes, aunque no son tan susceptibles a la hambruna y la enfermedad, permanecen estancados en sus vidas.

Por lo general, las protestas comienzan en las ciudades pero esta ha sido una revolucin popular en las zonas rurales de Amhara y Oromia, asegur Yilikal Getenet, presidente del opositor Partido Azul. La gente se est muriendo y protestando por problemas evidentes, aadi.

El FDRPE reprime la pluralidad poltica, agrede a la oposicin, encarcela a sus polticos o los condena al exilio. En las elecciones de 2015 no gan ni un representante opositor. La libertad de expresin en Etiopa est estrictamente limitada y no existe la sociedad civil independiente.

La ciudadana est cada vez ms enojada ante la corrupcin imperante. Y la creciente poblacin joven hace que aumente el desempleo juvenil, lo que lleva a que sus pensamientos y frustraciones apunten hacia el centro del poder que es Ads Abeba.

En las protestas murieron ms de 600 personas, y miles fueron a la crcel, segn grupos opositores y de derechos humanos.

Ahora tenemos nombres, y en la mayora de los casos incluso fotos, de las ms de 1.000 vctimas que mataron las fuerzas de seguridad desde que comenzaron las protestas, afirm Mohammed.

El primer ministro Hailemariam Desalegn reorganiz su gabinete a finales de octubre, con el cambio de 21 de los 30 puestos ministeriales, incluidos 15 nuevos nombramientos.

La seleccin de tecncratas sin afiliacin partidaria indica que el partido se toma en serio la necesidad de cambio, dicen algunos, pero otros sostienen que perpeta el monopolio de unos pocos selectos en el gobierno, de una intelectualidad que se considera digna de dirigir a las masas ignorantes.

El gobierno tambin promete profundas reformas para resolver las causas que provocaron las protestas. Pero para un pas con milenios de gobierno centralizado y autocrtico, es ms fcil decirlo que hacerlo.

Sus opositores acusan al FDRPE de aferrarse a la misma ideologa revolucionaria de izquierda que insiste desde 1991 en el control leninista del partido nico, por lo que sigue siendo fundamentalmente antidemocrtico e incapaz de aceptar la reforma.

Otros piensan que existen moderados en el partido que podran ayudar a cambiar su rumbo para mejor. Pero eso es difcil de creer.

Este gobierno es el ms aislado del pueblo etope, dice Merera Gudina, presidente del opositor Partido Federalista del Congreso Oromo, quien fue arrestado a principios de diciembre por presuntas violaciones a las leyes de estado de emergencia. Han roto promesa tras promesa, as que la gente no les creer. Ese es el problema, concluy.

Traducido por lvaro Queiruga.

Fuente original: http://www.ipsnoticias.net/2016/12/la-tensa-calma-del-estado-de-emergencia-en-etiopia/



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