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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2016

Adis a las sequas con millones de muertos en nordeste brasileo

Mario Osava
IPS


Cisternas para el acopio de agua de lluvia detrs de una vivienda en Buena Esperanza, un asentamiento de 45 familias en el estado de Pernambuco, en la regin del Semirido del Nordeste de Brasil, donde gracias a iniciativas como esta la poblacin rural convive con una pertinaz sequa, sin las tragedias del pasado. Crdito: Mario Osava /IPS

OURICURI, Brasil, 23 dic 2016 (IPS) - La sequa que castiga la regin semirida del Nordeste de Brasil desde 2012 es ya ms severa que la registrada entre 1979 y 1983, la ms prolongada del siglo XX. Pero ahora no ocasiona las tragedias del pasado.

No estn ocurriendo las muertes masivas por hambre y sed, ni el xodo de multitudes castigadas por la falta de agua, que invadan ciudades y saqueaban sus comercios, o buscaban mejor suerte en tierras lejanas del centro-sur ms desarrollado del pas.

La falta de lluvias, sin embargo, est presente en todo. La Caatinga, el bioma exclusivo de la regin del Semirido brasileo con vegetacin similar al chaparral, parece muerta con excepcin de algunos rboles resistentes y reas donde lloviznas recientes reverdecieron los arbustos.

El embalse de Tamboril, en las afueras de Ouricuri, una ciudad de 68.000 habitantes en el oeste del estado de Pernambuco, est seco hace ms de un ao. Por suerte la ciudad cuenta tambin con el agua del ro So Francisco, a 180 kilmetros, va acueductos.

La sequa en 1982 y 1983 fue peor, no tanto por la escasez de agua, sino porque no sabamos cmo lidiar con la situacin, destac a IPS el campesino Manoel Pereira Barros, con 58 aos y siete hijos, en su finca en el Sitio Santa Fe, a unos 80 kilmetros de Ouricuri.

Justo en el momento ms arduo de la crisis, en 1983, fue cuando se cas. Fue difcil para toda la familia, matamos algunos bueyes, sobrevivimos con agua de una cacimba (hoyo en el lecho de un pantano u otro cuerpo de agua), pocos vacunos y muchas cabras. Los animales nos salvaron, la siembra de frijoles se sec, record.

En aquel ao los gobernadores de los nueve estados que comparten el Semirido brasileo pedan ms ayuda al gobierno nacional, arguyendo que cien personas estaban muriendo cada da a causa de la sequa.

En los cinco aos las muertes sumaron 100.000, segn los gobiernos regionales, pero investigadores estiman en por lo menos 700.000 los muertos por hambre y sed, la mayora nios.

Un milln es la estimacin adoptada por Articulacin Semirido (ASA), una red de 3.000 organizaciones sociales creada en 1999 para impulsar las transformaciones que estn mejorando la vida de la poblacin ms afectada por la sequa, los campesinos pobres del Nordeste.