Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2016

Abya Yala levanta su voz por la machi Francisca Linconao

Claudia Korol
Punto Final


La machi Francisca Linconao est presa en Temuco. Con ella est preso su territorio ancestral, estn presos sus saberes, sus bosques, sus plantas, sus modos de estar en el mundo. Con ella estamos presas las mujeres del Abya Yala. Las que fuimos asesinadas con Berta Cceres una vez, y con Macarena Valds, otra vez, y con tantas guerreras de la vida, tantas veces...

En cada caso, tuvimos que aprender a quemar mentiras, a leer por detrs de las noticias, a desenredar la madeja de la desinformacin. Porque pretendieron hacernos creer que sus asesinatos eran crmenes pasionales, o suicidios. Y en el caso de las mujeres presas, que fueron autoras de crmenes brutales. As tras las rejas languidecen mujeres pobres, indgenas, como la machi Francisca, en Chile. Como Reina Maraz, en Argentina. Distintas situaciones pero un denominador comn: la justicia racista, patriarcal, misgina, burguesa.

La machi defiende los manantiales de agua, los arbustos que guardan el secreto de las medicinas, los rboles, la tierra. Por defender territorio y vida, la machi est presa, acusada falsamente de un crimen que no cometi. El cuerpo de Francisca languidece lejos de la tierra y de las plantas. La vida se le quiere escapar en el destierro carcelario. La libertad es la vida de la machi, y es una nueva frontera entre el colonialismo patriarcal capitalista, y las posibilidades de crear caminos para un buen vivir que sea para todos: donde no se destruyan los pueblos, las comunidades, ni la casa que habitamos. Esa casa grande y comn que es nuestro mundo.

En distintos rincones de esa casa grande hicimos sentir nuestra voz, exigiendo la libertad de nuestra machi. Frente a la embajada de Chile en Argentina, nos encontramos bajo un sol ardiente. Estuvimos reunidos junto a su hermana, Juana Linconao, a la werken Ingrid Conejero, a Moira Milln, de la Marcha de Mujeres Originarias de Argentina, y compaeros y compaeras de diferentes colectivos de Argentina. Hasta ah lleg el maestro Osvaldo Bayer, el escritor de la Patagonia Rebelde y de las luchas de los pueblos originarios, y de los movimientos libertarios -quien en febrero prximo cumplir 90 aos-. Caminando despacito, pero con la voz firme asegur: Ac estamos para apoyar esta lucha tan justa. Vamos a apoyar siempre a los pueblos originarios. Tenemos que seguir denunciando el genocidio que contina.

Desde otros pueblos nos llegaron abrazos y gritos de justicia. Las feministas comunitarias de Bolivia, mujeres aymaras, hicieron una movilizacin para pedir que el gobierno de Evo Morales, del que son parte, se pronuncie pidiendo la libertad de la hermana mapuche. Desde Guatemala, llegaron las voces de las feministas comunitarias y sus acciones diversas de solidaridad con la machi Francisca Linconao. Supimos tambin de iniciativas de solidaridad, de rogativas, de movilizaciones en Mxico, Per, Colombia, Venezuela.

A la accin frente a la embajada de Chile en Argentina, le sucedi la ocupacin pacfica de la Catedral de Buenos Aires, realizada por cuatro mujeres mapuches, que se quedaron varias horas -a pesar de las presiones que recibieron- hasta ser recibidas por el Nuncio Apostlico, que se comprometi a hacer llegar el pedido al Papa, para que se pronuncie en favor de la libertad de la machi. Que Francisco pida la libertad de Francisca. Que acte ecumnicamente, pidiendo la libertad de una lder espiritual del pueblo mapuche. Esa fue la carta, que esperamos que llegue pronto y tenga respuesta oportuna del Vaticano.

La prisin de la machi Francisca, defensora de los territorios ancestrales, contina efectivamente las polticas de recolonizacin del continente que avanzan -como lo hizo la conquista- sobre la base de la ocupacin de territorios y cuerpos en el continente, especialmente cuerpos de mujeres. Si esta nueva conquista se realiza como seala Rita Segato, empleando como norma legitimadora la pedagoga de la crueldad, nuestro desafo como feministas y como pueblo, dijimos en estas acciones, es multiplicar la pedagoga solidaria del Si tocan a una, respondemos todas. La pedagoga del amor eficaz, de la educacin como prctica de la libertad.

Hoy el desafo es cruzar la frontera, o es, mejor, volar la frontera. Para que la libertad de Francisca Linconao sea tambin nuestra propia libertad.

Cuando decimos Ni Una Menos, estamos hablando de la vida en libertad de todas y de cada una. Estamos hablando de que no aceptamos ms mujeres presas por los tribunales misginos y racistas. Estamos hablando que es una tarea de honor la libertad de nuestras sanadoras, de las cuidadoras de la vida, de las mujeres de la tierra. Cuando decimos que Vivas nos queremos, estamos hablando de una vida que merezca ser vivida. De una vida en la que florezcan todos los saberes aprendidos en amorosos dilogos en el mundo. De una vida en la que ninguna mujer sea desterrada del lugar donde elegimos plantar nuestras races. De una vida en la que no haya candados, ni rejas, ni fronteras que limiten nuestro caminar.

 

Editorial de Punto Final, edicin N 867, 23 de diciembre 2016.

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