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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2016

Los sindicatos y la renta bsica

Daniel Ravents
Sin Permiso


Me propongo abordar cmo ha sido percibida, interiorizada o discutida la renta bsica entre ambientes sindicales.[1]

La renta bsica no ha sido una propuesta que haya sido muy bien acogida por los sindicatos y por sindicalistas. No es una crtica, es una constatacin. Con algunas excepciones, entre las que cabe destacar: Unite, el principal sindicato britnico, algunos importantes lderes de la principal federacin de sindicatos norteamericanos AFL-CIO, tambin algunos cuadros y militantes de CCOO, de CGT, el sindicato vasco Ezker Sindikalaren Konbergentzia, que ha realizado aportaciones realmente interesantes a la visin de la renta bsica,[2] entre otros. En todo caso, algo poco ms que simblico en estos momentos. Las objeciones del mundo sindical han estado basadas en argumentos que intentar sintetizar a continuacin.

1) Se argumenta contra la renta bsica que los sindicatos perderan fuerza porque debilitara su potencial de accin colectiva, ya que la renta bsica aumenta el poder de negociacin individual de los trabajadores. Al aumentar el poder de negociacin individual, la capacidad colectiva de la clase trabajadora quedara debilitada y podra convertirse en un slvese quien pueda insolidario.

2) Como el grueso de la afiliacin sindical est compuesta mayoritariamente por trabajadores con contratos de trabajo estables a tiempo completo y bien pagados en relacin a la media (entindase, bien pagados en relacin a, es decir, que los otros estn peor pagados) algunos sindicalistas opinan que esta faccin de la clase trabajadora podra salir perdiendo econmicamente debido a las reformas fiscales que se requeriran para poder financiar una renta bsica.

3) Un tercer argumento supone o asegura que la renta bsica podra servir de pretexto para desmantelar el Estado del bienestar: educacin y sanidad pblicas, principalmente.[3] Materia sensible al mundo sindical porque se ha luchado mucho para tener unas buenas sanidad y educacin pblicas y tambin se ha luchado contra el ataque a las mismas. La renta bsica sera un cheque a cambio de la privatizacin y degradacin de las que fueron en su momento buenas sanidad y educacin pblicas.

4) Se ha aducido tambin que los empresarios haran presin para reducir los salarios ya que con la renta bsica stos argumentaran que parte de los salarios estaran cubiertos. Argumento que a veces se acompaa con el de los alquileres. Si se ha dado en algn momento algn tipo de ayuda a jvenes, por ejemplo, para conseguir menos difcilmente la vivienda, los propietarios han subido los alquileres. Ergo, lo de los alquileres se traslada a los salarios.

5) La renta bsica se opone a la cultura del empleo que ha sido hegemnica, como no poda ser de otra manera, en el mundo sindical. El hecho de ser una propuesta que desvincula la existencia material del empleo y de los derechos a l vinculados, resulta otra de las objeciones fundamentales, sea formulada en estos o en parecidos trminos, de gran parte de los sindicatos. Philippe Martnez, secretario general de la CGT francesa, lo expres de una forma clara en una entrevista muy reciente que se reproduce en Sin Permiso: Nosotros pensamos que el trabajo es estructurador en la vida, un lugar de socializacin, de relaciones, algo que evita encerrarse y disolverse a la gente, siempre que las condiciones sean decentes. Por eso tenemos ciertas reservas sobre la renta bsica. Una manera prudente de expresarlo, pero que no ofrece la menor duda.

5b) Una variante importante de esta objecin sindical es que lo importante es el pleno empleo. Dar trabajo remunerado a la gente es lo que da dignidad y lo dems son paliativos.

6) La renta bsica podra adormecer o apaciguar la capacidad de lucha de la clase trabajadora al asegurarle una mnima existencia y ello comportara que los empresarios puedan hacer y deshacer sus proyectos con mayor tranquilidad. Esta situacin acabara redundando en una mayor explotacin de la clase trabajadora porque la pasividad que comportara la renta bsica acabara perjudicando sus condiciones salariales y de bienestar social.

Las respuestas a estas 6 objeciones de los sindicatos han sido abordadas desde hace tiempo y de forma no exactamente coincidente, pero un resumen, siguiendo el mismo orden va como sigue.

1) El poder de negociacin individual de los trabajadores, con una renta bsica, aumentara sin ninguna duda, posibilitando la salida del llamado mercado de trabajo cuando las condiciones se consideran inaceptables. Pero que el poder de negociacin individual aumente no significa que deba salir perjudicado el poder de negociacin colectivo sindical. Como algunos pocos sindicatos y muchos ms sindicalistas han visto, muy al contrario, en caso de huelga de larga duracin una renta bsica podra actuar como una caja de resistencia. Una huelga de larga duracin es muy difcil de sostener por la prdida grandiosa de salario en proporcin a los das de la misma.

2) Cada vez es mayor el nmero de personas asalariadas que no tiene contratos estables a tiempo completo. Es ms, el contrato estable, lo que hace pocas dcadas se llamaba contrato fijo es algo que no existe. Excepto los funcionarios pblicos, nadie tiene el puesto de trabajo fijo como equivalente de asegurado. El posible conservadurismo de algunos trabajadores con contratos relativamente bien pagados (es una vergenza que haya gente que cobre sin hacer nada mientras yo tengo que levantarme a las 6 de la maana para ganarme el pan), contrarios a la renta bsica, no debe hacer perder de vista el inmenso nmero de personas en situacin contractual peor que saldran ganado.[4] Adems hay un error tcnico con esta prevencin sindical que ahora no puedo desarrollar, pero que ha sido explicado en otras ocasiones: la inmensa mayora de afiliados a los sindicatos saldran ganando con una renta bsica como la propuesta.

3) Sobre la destruccin del Estado de bienestar. Lo hemos escrito muchas veces, pero no importa repetirlo: los defensores de derechas pretenden desmantelar el Estado del bienestar a cambio de la renta bsica. Los de izquierdas pretenden una redistribucin de la renta de los ms ricos al resto de la poblacin y el mantenimiento, o incluso el fortalecimiento, del Estado del bienestar. Una retorcida, pero quizs propagandsticamente efectiva forma de embrutecer la discusin o de confundirla es meterlos a todos en el mismo saco. Hay quien incluso niega que la renta bsica sea de derechas o de izquierdas.[5]Pero esto pertenece ms al museo de las curiosidades estrambticas que a cualquier campo de mnimo inters. Por esta razn, en el ltimo congreso de la Red Mundial para la Renta Bsica (BIEN, por sus siglas en ingls), celebrado en Sel en julio de 2016, dicha organizacin, que agrupa a secciones de todos los continentes (entre otras la Red Renta Bsica desde el ao 2002) y a estudiosos y activistas de muy diverso signo ideolgico, decida por mayora que, tras el giro neoliberal del capitalismo, no se puede dejar espacio ya para la ambigedad. As, a partir de entonces a la definicin tradicional de la renta bsica -un ingreso individual, universal e incondicional-, recogida en sus estatutos, se aade el siguiente redactado: [...] y suficientemente alto como para que, en combinacin con otros servicios sociales, constituya parte de una estrategia poltica para eliminar la pobreza material y para facilitar la participacin social y poltica de cada individuo. Nos oponemos a la sustitucin de servicios sociales o derechos [...].

4) Que los empresarios pujarn para intentar reducir los salarios con una renta bsica, es el mismo argumento que se ha llegado a dar por parte de los sindicatos en Italia, por ejemplo, para impedir que se instaure un salario mnimo interprofesional. Opinin que los sindicatos de los Estados en donde existe un salario mnimo interprofesional no solamente no comparten sino de la que discrepan ferozmente. Parece como si el mismo argumento sirviese para justificar la situacin x y su contraria. Ello no es lgicamente posible.

5) Sin entrar en este punto a las perspectivas del empleo por robotizacin que deben ser consideradas racionalmente en cualquier anlisis que se haga sobre el futuro del trabajo remunerado, la renta bsica, aunque efectivamente desvincula la existencia material del empleo y de los derechos a l vinculados, no es incompatible ni se opone al empleo. Proporciona una forma flexible de compartirlo. A quien trabaja remuneradamente mucho, tiene con la renta bsica ms fcil reducir su horario de trabajo. En palabras de Van Parijs: Permite a quienes no tienen trabajo escoger el trabajo as liberado, tanto ms fcilmente en la medida en que pueden hacerlo sobre la base de un tiempo parcial. Y el suelo firme que proporciona la renta bsica permite un trnsito ms fluido entre empleo, formacin y familia, lo que debera reducir la aparicin del agotamiento y la jubilacin temprana, permitiendo que la gente extienda el empleo a una parte ms prolongada de su vida. El reparto del tiempo de trabajo se vera incentivado porque personas que en algn momento de su vida precisasen de mayor tiempo por distintas razones (cuidado de alguna persona, estudios, descanso) tendran mayores posibilidades de elegir con una renta bsica que sin ella.

5b) En esta variante de la objecin disponemos al menos de una respuesta fctica y otra normativa. Empecemos por la primera. Desde 1978 hasta hoy, para Estados de la OCDE, el campen mundial es el Reino de Espaa, lugar donde la tasa de desempleo ha superado 25 aos, de 1978 a 2015, el 15%. El segundo Estado en tan triste competicin y a muchsima distancia es Irlanda con 9 aos, y el tercero Eslovaquia con 8. Ser partidario del pleno empleo es admirable, casi heroico (en el caso del Reino de Espaa, propio de mentes ciclpeas cargadas de buenos deseos), pero adems hay que especificar si se habla de un pleno empleo en condiciones semiesclavas o en condiciones dignas. Los sindicatos seguro que apuestan por las segundas, la pregunta es: no es la renta bsica una medida interesante mientras no se llega a esta situacin de pleno empleo en condiciones dignas? El componente normativo se dirige a las aseveraciones frecuentes ms sentimentales que racionales del tipo el trabajo dignifica. Hay muchas ms razones normativas para asegurar que lo que dignifica es tener la existencia material garantizada. Muchos autores, tan distintos en tiempo y formacin como Aristteles y Marx, no tenan la menor duda de que el trabajo asalariado es esclavitud a tiempo parcial. Y esclavitud es la palabra contraria a cualquier consideracin interesante de libertad.

6) Sobre la pasividad de la clase trabajadora que comportara una renta bsica: lo que indudablemente puede constatarse es que la situacin provocada por la crisis econmica y las polticas econmicas que se han puesto en funcionamiento a partir de entonces, ha provocado una situacin de miedo a perder el puesto de trabajo y a aceptar cada vez condiciones de trabajo peores. Como los propios sindicatos constatan. Miedo que constatan y que a menudo sirve para justificar la no convocatoria de movilizaciones. El efecto disciplinador que supone una cantidad muy elevada de trabajadores en paro, que ya fue estudiado por economistas como Michal Kalecki, acta de forma implacable. Efecto disciplinador que se traduce en aceptacin casi acelerada de condiciones salariales y de trabajo ms precarias ante el miedo a la prdida principal: la del puesto de trabajo. Es una parte, pero una parte importante, de la historia de estos casi 10 aos de crisis y polticas econmicas austeritarias. Una renta bsica rompera este efecto disciplinador que dispone el capital contra la poblacin trabajadora. Algo que los sindicatos deberan valorar muy seriamente.

A buen seguro que no estn todos los argumentos que desde el mundo sindical se han aportado contra la renta bsica y sus correspondientes respuestas, pero los seis apuntados han sido los ms repetidos y, me atrevera a decir, los que ms extendidos estn entre las personas que se dedican al sindicalismo y han pensado sobre esta propuesta. Para lo que pueda servir.

(Agradezco los comentarios realizados a un borrador de este artculo por mi viejo amigo y camarada de tantas luchas sindicales Carles Alonso Litus. Por supuesto, la responsabilidad de las afirmaciones y de los probables errores que pueda tener este artculo es solamente ma.)

Notas:

[1] Es completamente independiente de la argumentacin principal mi relacin con el sindicalismo, es decir, no aade ni resta nada, pero para evitar alguna posible mala interpretacin, lo dejar claro: estoy afiliado a CCOO desde 1977, es decir pronto har 40 aos, he tenido en algunos largos perodos responsabilidades de representacin de los trabajadores en comits de empresa por parte de este sindicato, es decir, difcilmente, sea la que sea mi opinin sobre lo bien, regular, mal o fatal que lo est haciendo este sindicato entre otros, podr achacrseme que me miro el sindicalismo desde fuera y, menos an, de forma hostil.

[2] Alguna muy reciente, como el monogrfico de la revista de este sindicato Gaiak, de noviembre de 2016, ntegramente dedicada a la renta bsica incondicional. En este nmero podemos leer: a travs del modelo de rentas mnimas garantizadas y condicionadas no se llegar a la renta bsica incondicional (p. 21). Y explican a continuacin de forma muy convincente y ecunime por qu.

[3] No me resisto a copiar, por si alguien piensa que me dejo llevar por la exageracin, lo que se puede leer en el ltimo nmero de la revista de izquierdas mientrastanto en una resea de la pelcula In The Same Boat: la renta bsica universal (que no es una medida milagrosa, porque puede ser la definitiva voladura del estado del bienestar). Vean, la renta bsica sera, nada ms y nada menos, que la definitiva voladura. No comment.

[4] Advirtase que esta animadversin tan extendida no es algo sobre lo que la renta bsica tenga la exclusividad. Como recordbamos en un artculo reciente con Jordi Arcarons y Llus Torrens, lleg al conocimiento de los servicios sociales del ayuntamiento de Barcelona, que est entregando una ayuda de 100 euros mensuales por menor de 0-16 aos a las familias de la ciudad por debajo del umbral de riesgo de pobreza (casi 20.000 menores del total de 225.000 de su grupo de edad) para gastarse en bienes de primera necesidad, esta situacin: El jueves 27 de octubre llam XXXXX, que trabaja en la gran superficie YYYYY. Comenta que todas las cajeras estn hartas de ver como las tarjetas de Barcelona Solidaria se utilizan para todo: maquillaje, colonias de marca, alcohol, televisiones de grandes dimensiones, para todo menos para comer e higiene. La mayora gana 800 euros al mes, no pueden acceder a tener una tarjeta y les molesta este mal uso de la tarjetas. Y decamos en el mencionado artculo:
Alguien llam a esto la guerra de los penltimos contra los ltimos, el germen del populismo de derechas. Parece normal que los ricos no quieran pagar ms impuestos para que se redistribuyan hacia los pobres, pero que el segundo escaln ms bajo, los que trabajan y ganan menos de lo que necesitaran para vivir en una ciudad como Barcelona, se ponga del lado de los ricos solo es consecuencia del lavado de cerebro que les han practicado los primeros, de las polticas equivocadas de rentas condicionadas y del asistencialismo caritativo-paternalista (de profundas races monotestas) que impregna nuestra sociedad. Algo que podramos cambiar con una renta bsica en donde tambin estas cajeras pudieran beneficiarse de ella o incluso quedarse en casa hasta que su trabajo fuera mejor valorado.

[5] Pensando en aquellos que puedan ser de la opinin, una vez ms, de que exagero, ah va un ejemplo entre unos cuantos para elegir: Un salario mnimo universal genera dependencia del Estado para evitar catstrofes. Como ves, derecha e izquierda tienen un escenario de encuentro por dos razones distintas. El Salario Mnimo Universal no ser de derechas o de izquierdas, simplemente ser.

Daniel Ravents es profesor de la Facultad de Economa y Empresa de la Universidad de Barcelona, miembro del Comit de Redaccin de sinpermiso y presidente de la Red Renta Bsica. Es miembro del comit cientfico de ATTAC. Junto con Jordi Arcarons y Llus Torrens, pronto publicar un libro (DESC y Ed. Catarata) dedicado a todos los detalles de la financiacin de la Renta Bsica.

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/los-sindicatos-y-la-renta-bsica



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