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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2016

La irona de la corrupcin: con un solo ojo

Francisco Herrera Aruz
Ecuador Inmediato


Al Ecuador le cuesta admitir que es corrupto, y da la impresin por las formas de exponer el tema como por los criterios lanzados al viento por unos cuantos voceros de opinin pblica: aqu la corrupcin solo es "del Estado" o sea, del sector pblico y no de sus ciudadanos ni del sector privado, confundiendo el tema como si fuese de una sola va. Tal conducta a estas alturas nos va a hacer mucho dao si no somos capaces de entender lo doble del problema.
Bajo el justificativo de que la corrupcin es de tiempos inmemoriales, ac en la nacin nos hemos acostumbrado a heredar esas concepciones que generalizan todo, y que por cierto permiten el ocultar las verdaderas razones. As, en los das de la conquista espaola y su colonizacin se justificaba todo bajo el pretexto de que a las rdenes de la corona para imponer legalidad, justicia y evitar la corrupcin bajo el amparo de se acata pero no se cumple con lo cual se cometieron los peores abusos contra la dignidad humana en estas tierras. As empezamos, y da la impresin de que queremos seguir as.

El escndalo continuo de acusaciones de corrupcin contra el actual rgimen del Presidente Correa y Alianza Pas parece ser una coleccin de culpas a ser sealadas por los errores y abusos cometidos por algunos funcionarios del Estado. Est muy bien que se denuncien, que se sealen uno por uno a los culpables de estos execrables hechos. Si, que se los enrostre y que el rgimen asuma la responsabilidad poltica de haberlos tenido en su seno, de haberles facilitado la entrada al servicio pblico, y permitirle el manejo de los caudales pblicos.

Duro con ellos, con esos que habindose infiltrado en la revolucin ciudadana le estn causando un dao inmenso por lo que es obligacin de la militancia de AP identificarlos, denunciarlos y que desde este lado la autocrtica se convierta en su peor juez castigador consigo misma, para enfrentar lo lamentable de haber accedido a quienes la han corrompido en la parte que corresponde.

Es ms, esta dura prueba para el rgimen y el propio Presidente, le obligan a considerar seriamente su discurso de no fallarle a la patria como lo ha dicho insistentemente. Es decir, que no se puede ir sin contribuir a esta depuracin de los corruptos en su propio gobierno, que ayude y ponga todas sus capacidades en juego para generar ese castigo tan necesario con aquellos que fingiendo ser sus amigos y colaboradores, ahora le hayan causado este dao. Que el caiga quien caiga tan proclamado se convierta en certero y sin miramientos.

Debe tomarse muy en serio que esta y las otras denuncias contra el gobierno le ponen en juego como reto severo a la justicia ecuatoriana, que no puede hacerse de lado o sumarse a la corrupcin de manera cnica, con una inaccin inoperante que provoque una grave impunidad. De frente y en serio, cuidado le vayan a fallar a esta hora a todos los organismos de control, de investigacin, fiscalizacin y juzgamiento como sancin a quienes resulten culpables, porque si lo hacen sern causantes de un acto de desconfianza pblica que siempre trae malas consecuencias.

S, hay que admitirlo. Hay corrupcin en lo pblico y siempre es denunciado como tal, como una falla infecta y purulenta que corroe la confianza en la nacin, de acuerdo, la hay. Pero, y por eso este anlisis, porque no solo hay que juzgar con un solo ojo cuando la corrupcin tiene un lado peor que el pblico y es el privado, y que es el que nos est provocando este mal momento a la nacin. Callar este tema no nos va a ayudar a resolver nada si no hacemos conciencia que para corromper y corromperse se necesitan dos, que tienen tanta culpa de lado y lado. Mirar con un solo ojo es volverse cmplice negligente, pero en eso andamos.

Estoy ms que seguro, para graficar el tema, que el escndalo de Odebrecth servir para enfocar el grave tema de la corrupcin doble. Hay que tener muy en claro que la constructora brasilea es privada y, maneja caudales millonarios desde ese sector con el que ha hecho nombre, fama y fortuna. Pues bien, es esa la mejor representacin de como intervienen ciertos empresarios de grandes o pequeos negocios para hacer contratos con el estado de nuestras naciones, y lo hacen de manera delictiva premeditada. Es decir, que para ganarse una obra proceden a sobornar, coimar, comprar informacin, pagar a funcionarios para favores y negligencias. Si, de manera cnica, tienen y destinan importantes cantidades de dinero para pagar la voluntad de quien acepta corromperse, aunque luego eso implique poner sobreprecios a las obras o costos ms altos a perjuicio del estado contratante. Y si no pueden pagar porque un empleado pblico honesto no les acepta, no tienen temor alguno en usar el inlfluyentismo poderoso que contamina a prominentes y prestantes figuras pblicas a usar el poder y permitir que les salgan los negocios.

S, para que haya un corrupto se requiere un corruptor, ese mismo que desde el sector privado donde est el dinero, opta por ganar a como d lugar el beneficio pblico, para hacerse de una contratacin mal habida o una adjudicacin miserable. Y, lo peor de todo es cuando pierden un proceso de esos, a sabiendas que otros empresarios o contratistas han incurrido en las mismas malas prcticas y les ganan el contrato, optan por la denuncia con escndalo pblico para pervertirlo todo y volver a acusar al estado de corrupto, cuando son ellos los que han promovido este desastre. No les ha importado corromper el ambiente la paz pblica usando a la comunicacin social, la poltica y sus polticos o a los lderes de opinin a que les dn denunciando sin que ellos den la cara y se queden impunes.

Es de lamentar que en la nacin se haya asentado el concepto infecto del neoliberalismo que proclam que todo lo estatal es malo, y corrupto para favorecer al sector privado. Esa tendencia lo nico que ha generado es ms impunidad, porque con ello se quieren justificar todos los actos corruptores de quienes quieren aprovecharse de los recursos del estado para provecho propio y perjuicio colectivo. Pero, al mismo tiempo, han generado ese sentido de juzgar la corrupcin desde un solo lado, desde una sola cara de la moneda, desde lo pblico, sin considerar que desde el empresariado ecuatoriano o extranjero se fomenta este delito en forma grotesca muchas veces. O sea, se mira el problema con un solo ojo de manera indebida.

De los recientes escndalos de corrupcin, por ejemplo el de Petroecuador que ha sacudido a la nacin, no se ha logrado sealar, capturar y sancionar a ni un solo empresario, pero se insiste en que hubo coimas y sobreprecios. Es decir, se admite el problema, pero no se sealan a los dos sectores culpables y se queda en la captura de algn funcionario , como ratero de baja cuanta, pero nadie de lo empresarial que apesta en el caso no es sancionado. Por qu no se los cae encima?, Es que acaso no fueron ellos los que sobornaron, coimaron, sobre preciaron, sub o sobrefacturaron?, De qu manos o empresa sali el dinero que se hall en casa de un gerente de la estatal petrolera acumulado en los techos?

No se escucha al sector privado decir nada de esto. A nadie acusan los medios independientes muy amigos de tapar lo del sector empresarial y sus culpas. Tampoco se oye declarar sobre el tema a las Cmaras de la Produccin algunos de cuyos dirigentes andan atarantados jugado a la politiquera en vez de ser dirigentes gremiales. Porque no aportan a la nacin sealando a quienes entre sus filas estn incursos en esto escndalos corruptos, porque no hay una depuracin evidente en sus cuarteles cuando se sabe de algn caso descubierto en el que los empresarios privados estn involucrados. Ser mucho pedir que ayuden a sanear la nacin de este mal rato que nos estn haciendo pasar varios de sus presuntos miembros?

Que el escndalo de Odebrecth nos sirva de catarsis y no de impunidad. Es decir, que se revelen todas las prcticas corruptas de este grupejo empresarial en Ecuador, y que no vivamos un espectculo ponzooso de aquellos que gritan en forma obscena al ladrn, al ladrn siendo algunos de ellos una especie de cmplices o encubridores que ya saban de esta corrupcin campeante y que se suman al escndalo para ocultar la verdad.

S. Lleg la hora de borrar la cara de irona que tiene la corrupcin, a juzgar a los dos sectores, a mirar con dos ojos para sancionar al corrupto como al corruptor sin sombra de impunidad. Hay que hacerlo y ya.

Fuente: http://ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_view&id=2818813325&umt=la_ironia_corrupcion_con_un_solo_ojo



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