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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2016

Carta de ex-militantes del Sinn Fein al ELN colombiano. Revista Insurreccin, 560
Colombia e Irlanda del Norte: parecidos y diferencias

Varios autores
Rebelin

Nota de la Redaccin: Reproducimos esta reflexin sobre el proceso de paz de Irlanda del Norte, con el nimo de fomentar lecturas crticas sobre los procesos de solucin poltica de los conflictos y bsqueda de la paz, como lo plantean los militantes del Foro Republicano Socialista Peadar O'Donnell, que suscriben esta carta.


Compaeros de la delegacin de dilogo del Ejrcito de Liberacin Nacional de Colombia (ELN)

De nuestra consideracin,

La lucha del pueblo colombiano por una autntica democracia, en oposicin a la intervencin imperialista y por la reforma agraria para beneficio de la mayora de esa poblacin campesina olvidada, ha, desde siempre, despertado la admiracin de los revolucionarios irlandeses, quienes sentimos que nuestras luchas son parte del mismo imperativo por la transformacin del actual orden basado en la injusticia y la explotacin de la mayora por las minoras.

Como han de saber, en Irlanda tenemos nuestra propia historia revolucionaria y un proceso de paz, el cual se ha mostrado internacionalmente por los gobiernos de EEUU y el Reino Unido como un molde de lo que debera ser una negociacin de paz, y como el ms alto objetivo al que pueden aspirar los revolucionarios en todo el mundo. Esta visin, que el proceso de paz en Irlanda del Norte es un modelo para ser aplicado en cualquier parte sin mayores modificaciones, ha sido recogida por el presidente colombiano en su reciente gira por Irlanda del Norte. En su reciente visita a Irlanda del norte, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos dijo al pblico durante un evento de recepcin que l ha seguido lo que ustedes han hecho durante estas ltimas dcadas: el proceso de paz ha sido una inspiracin para nosotros, para m. El presidente Santos agreg, He seguido con inters cmo con perseverancia y tesn han solucionado este conflicto tan largo como terrible en Irlanda del Norte, un verdadero ejemplo que he tratado de seguir.


No queremos decir con esto que no puedan compartirse lecciones, pero deberamos tener precaucin en no copiar recetas de manera mecnica. Antes que todo, es importante reconocer las diferencias cruciales entre el caso colombiano y el de Irlanda del Norte:

1.Irlanda del Norte fue y sigue siendo, segn la ley y la constitucin, una parte integral del Reino Unido de Gran Bretaa e Irlanda del Norte. Ms an, Irlanda del Norte, una entidad gobernada por los britnicos, comparte la isla de Irlanda con otra jurisdiccin, la Repblica de Irlanda. Estos hechos han impuesto ciertas restricciones de carcter prctico al gobierno britnico, mientras se enfrentaba con un movimiento insurgente en su propio territorio. Esto es particularmente cierto en lo que atae a la aplicacin de tcnicas de contra-insurgencia demasiado brutales. En un territorio tan pequeo, que recibe tanta atencin de los medios, como es Irlanda del Norte, los britnicos no pudieron realizar las atrocidades encubiertas en la escala en la que han sido realizadas en las reas remotas de Colombia, sin atraer una considerable atencin internacional.
2.La insurreccin nor-irlandesa de finales del siglo XX, no puede ser divorciada o ser vista como algo aislado de las luchas de liberacin anti-coloniales de comienzos del siglo XX. Debido a que la isla fue dividida polticamente por los britnicos, hubo en todo el territorio de Irlanda quienes vieron esta lucha como la continuacin de la primera lucha contra el colonialismo britnico. Desde el punto de vista de los britnicos, esto significaba que Londres deba tener cuidado de no alienar a la Repblica de Irlanda en el sur, de tal manera que sus ciudadanos terminasen participando en la lucha o haciendo que las actividades revolucionarias se extendieran.
3.Es tambin muy importante el hecho de que, a diferencia de Colombia, Irlanda del Norte no tiene mayor importancia geoestratgica o econmica para los Estados Unidos. Las tecnologas militares contemporneas, han vuelto irrelevantes a los puertos profundos de Irlanda del Norte desde un punto de vista militar. Ni tampoco este territorio puede utilizarse como un punto de invasin hacia Inglaterra ya que los Misiles Balsticos Inter Continentales haran que una concentracin en esta zona fuera escena de una rpida carnicera sin ninguna clase de proteccin. Cualquier inters que los Estados Unidos dijeran tener en Irlanda del Norte, era ms aparente que algo realmente basado en sus intereses imperiales propios.
4.Mientras en Colombia la divisin tradicional de la sociedad ha dividido a los sectores urbanos de los campesinos, en Irlanda del Norte el factor religioso fue manipulado para garantizar la lealtad de una parte de la poblacin y para controlar a la sociedad en general, obscureciendo la naturaleza social de la lucha. A lo largo de este conflicto, Inglaterra insisti que el problema de Irlanda del Norte era derivado de divergencias religiosas o teolgicas. Esto era deliberadamente engaoso. Como la potencia colonial que es, los britnicos practicaron, y de hecho perfeccionaron, el antiguo arte de dividir, conquistar y gobernar. Al otorgarle privilegios econmicos a una seccin de la clase trabajadora de Irlanda del Norte (ie., los protestantes), la clase dominante britnica se blind en contra de la unidad de clase y facilit as su propio dominio.

Cuando la insurgencia irrumpi a comienzos de los 1970, los britnicos intentaron sofocar la oposicin mediante la fuerza bruta. Despus de que sangrientos actos de supresin, tales como las detenciones masivas sin juicio y el asesinato de manifestantes pacficos, no dieran los resultados deseados, los britnicos introdujeron una poltica diferente a largo plazo.

En 1973 el gobierno britnico introdujo una forma diferente de administracin para Irlanda del Norte, llamada cogobierno (power-sharing). Esta iniciativa fue descrita como algo progresista e incluyente, pero en lo fundamental significaba que Inglaterra seguira siendo el poder soberano en este territorio, garantizando su influencia y preservando el status quo econmico. Este acuerdo, sufra de dos debilidades. Por una parte, iba ms lejos de lo que la poblacin local pro-britnica de derechas estaba dispuesta a tolerar, y por otra parte, tampoco inclua a los insurgentes que seguan en conflicto abierto con el Estado britnico.

Durante los siguientes 20 aos, Inglaterra sigui adelantando sus objetivos polticos ms generales, a la vez que comprenda que tena que suavizar su posicin hacia la poblacin pro-britnica al mismo tiempo que atraa a los insurgentes a un acuerdo. Durante la Guerra de Vietnam, el gobierno de los Estados Unidos introdujeron una poltica conocida como la Vietnamizacin, segn la cual los norteamericanos forzaban a los sud-vietnamitas a hacerse cargo de la mayor parte del combate, y consecuentemente, de la mayor parte de los muertos. Los britnicos adoptaron una tctica similar a mediados de los 1970 en Irlanda del Norte, e hicieron que la polica y la milicia pro-britnica, cuyos reclutas eran en su mayora locales, asumiera la mayor cuota de responsabilidad en la guerra en contra del IRA, con consecuencias obvias, como el hecho de que sufrieran un nmero de bajas que le debilitaron. Al introducir una poltica segn la cual la comunidad pro-britnica era forzada a estar en la lnea de fuego en la campaa contrainsurgente, Inglaterra se aseguraba de que ellos, al pagar el precio de su intransigencia, con el tiempo se haran ms favorables a la propuesta de 1973.

En paralelo con esta iniciativa, hubo una poltica que buscaba socavar a la insurgencia. Los servicios de inteligencia britnicos se propusieron infiltrar a los insurgentes para poder as combatir su campaa armada y tambin para algo tan importante: colocar agentes que influyeran en la organizacin revolucionaria. Nadie fuera de las altas esferas de la inteligencia britnica conoce el nmero exacto de agentes que tenan al interior del IRA. Sin embargo, la identidad y la posicin ocupada por dos agentes es ahora conocida. El jefe del departamento de contra-inteligencia del IRA, Fred Scappaticci, as como Dennis Donaldson, un asesor cercano de Gerry Adams, eran ambos agentes a sueldo de la Corona. El proceso, en su conjunto, inclua acciones armadas convencionales dirigidas en contra de los insurgentes y acciones encubiertas de escuadrones de la muerte en contra de la base de apoyo civil de los insurgentes, mientras todo el tiempo ofrecan a los guerrilleros la oportunidad de participar en las instituciones polticas apoyadas por el gobierno de Londres, pero solamente a condicin de que terminasen definitivamente la lucha armada.

A raz de esta compleja y altamente integrada estrategia, Londres estuvo en condiciones de llevar tanto a los pro-britnicos como al liderazgo de los insurgentes, a una situacin en la que ambos estuvieron dispuestos a aceptar el plan de cogobierno que los britnicos haban ofrecido originalmente en 1973 y que luego fue consagrado, 25 aos despus, en el Acuerdo de Viernes Santo.

Si bien este acuerdo, indudablemente, ha terminado con la mayor parte del derramamiento de sangre, no ha transformado, necesariamente, la situacin econmica, poltica o social en Irlanda del Norte. Ya no existe esa presencia militar tan obvia y brutal en la regin. Existe, de hecho, una atmsfera de normalidad. Pero tambin est ausente, empero, cualquier clase de evidencia de una transformacin radical, revolucionaria, de la sociedad en Irlanda del Norte. Los personajes en el gobierno pueden haber cambiado, pero la vida para los de abajo sigue siendo depresivamente similar.
Inglaterra sigue manteniendo la soberana en Irlanda del Norte. En consecuencia, la institucionalidad poltica que fue creada como resultado el proceso de paz de Irlanda del Norte, tiene poderes muy limitados. La administracin, llamada localmente como la Asamblea de Irlanda del Norte, tiene poco ms poder que un municipio. No est autorizada a tratar, por ejemplo, nada relacionado a asuntos exteriores, impuestos, moneda, seguridad (ej., las centrales de inteligencia), ejrcito, y est privada de autoridad fiscal ya que recibe un presupuesto fijo del gobierno central cada ao.
Es verdad que a los antiguos insurgentes se les permite participar en la administracin creada con posterioridad al acuerdo de Viernes Santo. Sin embargo, estn forzados a operar segn los bastante restrictivos parmetros de ese acuerdo, y como resultado, prcticas polticas prevalecientes, tales como el clientelismo, son comunes entre los antiguos insurgentes, que fueron cambiados por el sistema a la vez que fueron incapaces de cambiarlo a ste de ninguna manera significativa. Sinn Fein (el partido poltico de los antiguos insurgentes) ha cooperado y ha supervisado en la implementacin de la privatizacin del sector pblico mediante la figura de las asociaciones pblicas-privadas [Public Private Partnerships (PPPs)], una pieza clave de la economa neoliberal, mientras sus dirigentes hacen giras por Estados Unidos para atraer inversiones mediante promesas de bajos salarios y bajo impuesto corporativo Este partido es ahora un abierto defensor de que el Reino Unido, incluida Irlanda del Norte, se queden en el club de ricos neoliberal que es la Unin Europea. Como dijo un antiguo guerrillero descorazonado, Sinn Fein hoy apenas administra el gobierno britnico en Irlanda.
Tampoco ha habido una mejora significativa en las condiciones de la clase trabajadora. Todos los males del neoliberalismo son visibles en Irlanda del norte. Contratos con cero horas de trabajo, trabajo por el mnimo, condiciones de maquiladora y precariedad en centros de llamadas, estn a la vista de todos. El sistema de seguridad social del que los britnicos estaban tan orgullosos despus de la Segunda Guerra Mundial est siendo sistemticamente erosionado como resultado de las privatizaciones. Es deprimente observar el espectculo creciente de bancos de alimentos para aquellos en riesgo de sufrir hambre.
Lo ms alarmante, es que no ha habido un proceso de empoderamiento de la clase trabajadora en Irlanda del Norte como resultado del proceso de paz. Existe un grave dficit democrtico en Irlanda del Norte en la medida en que la administracin local est plagada de clientelismo, y cada semana hay un nuevo escndalo por comportamientos turbios que no pueden ser enfrentados por la gente comn y corriente. Ominosamente, todas esas medidas draconianas siguen estando ah en la legislacin, obviamente, como un recordatorio de que el Estado es todopoderoso y no va a soportar que se le cuestione.

Como personas que hemos participado en esta historia y que hemos pagado un alto precio en la lucha por la liberacin de Irlanda y por los derechos de la clase trabajadora, es nuestro deber advertir a compaeros revolucionarios que estn entrando a un proceso de negociacin de paz de los cuidados que hay que tener para tomar al proceso de paz de Irlanda del Norte, o mejor dicho, a una versin idealizada de ste, como el mejor camino a seguir en todas las circunstancias para acabar con las calamidades del conflicto armado. Debemos mirar al pasado para aprender las lecciones para el futuro, y de la misma manera en que los reaccionarios se hablan entre s y se dan consejos, los revolucionarios tenemos la obligacin moral de dialogar y de buscar colectivamente soluciones para los acuciantes problemas de los oprimidos en el mundo, respetando nuestra autonoma y entendiendo nuestras diferencias segn nuestras tradiciones y contextos particulares.

Fraternalmente,

Tommy McKearney (ex-combatiente del IRA, ex-prisionero de guerra, ex-huelguista de hambre en el Bloque H. Miembro del Foro Republicano Socialista Peadar ODonnell)
Colm Lynagh (ex-combatiente del IRA, ex-prisionero de guerra. Miembro del Foro Republicano Socialista Peadar ODonnell)
Pat McNamee (ex-combatiente del IRA, exprisionero de guerra. Miembro del Foro Republicano Socialista Peadar ODonnell)
Frank Quinn (ex-combatiente del IRA, exprisionero de guerra. Miembro del Foro Republicano Socialista Peadar ODonnell)
Gearid Machail (Miembro del Foro Republicano Socialista Peadar ODonell)



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