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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2016

Entrevista concedida a Rebelin por Bernardo Tllez y Aureliano Carbonell, miembros de la Delegacin de dialogo del ELN
"Un pacto de paz no se puede limitar a la sola negociacin entre la insurgencia y el gobierno de turno"

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


-1. Hay expectativa por el inicio oficial de las negociaciones en Quito... cul es la situacin actual tras la cancelacin por parte del gobierno de la reunin inicial del 27 de Octubre?

-BT: El Ejrcito de Liberacin Nacional, mantiene una firme conviccin de paz. La dificultad actual de la Mesa est en el tema de los indultos pactados. An con las restricciones que la legislacin colombiana le ha hecho al Delito poltico y sus conexos y especialmente a la luz del DIH, son indultables las acciones que estamos planteando en la Mesa. El gobierno se niega a considerar estos casos dndole una estrecha interpretacin al delito poltico y a sus cdigos y haciendo abstraccin de que estamos emprendiendo un proceso de paz. El conflicto armado y social es complejo. Requiere de voluntad poltica de las partes para encontrar caminos de paz. Esperamos que ambas partes reflexionemos y le encontremos salidas a la situacin actual.

-2. Uno de los grandes problemas que hubo en la negociacin de las FARC-EP fue la escasez de canales de comunicacin con los movimientos populares y la sociedad en general, aparte del secretismo de las negociaciones y la falta de una pedagoga de paz real... cmo enfrentarn ustedes esta dificultad y cmo creen que podra ser posible aumentar la participacin popular y la informacin de la sociedad sobre el proceso?

-AC: La oligarqua colombiana nunca ha estado ni estar interesada en la participacin de la sociedad y en especial de la participacin de los que siempre han estado excluidos de las decisiones polticas y econmicas importantes para el pas y los colombianos. Esa participacin hay que conquistarla. Habr que arrebatarla. Pero la conquistan principalmente las masas, la gente, el movimiento popular y democrtico, la sociedad misma, mediante la fuerza de la opinin, de la movilizacin, de la unidad, de sus sueos y esperanzas. Claro est que quienes estamos en la Mesa, tambin tendremos que forcejear y pelearla. Pero teniendo claro dnde est la fuerza principal. El haber logrado en la agenda, incluir el punto de participacin, ser de gran ayuda para la mayor conexin del proceso con la sociedad y para no dejarlo preso de la secretividad. Pero eso habr que lucharlo en la Mesa y en especial por parte de la misma sociedad.

-3. Otro de los graves problemas que se enfrent fue la negociacin en medio de las hostilidades... tienen ustedes una propuesta o es viable que el gobierno acepte un cese al fuego con el ELN al iniciar las negociaciones?

-BT: Hemos planteado insistentemente, desde el inicio de los dilogos exploratorios, la necesidad de adelantar las conversaciones en medio de un cese bilateral de fuegos. Para ello hemos planteado que con las acciones y dinmicas humanitarias bilaterales que se trabajaran desde el principio de la Mesa pblica, podamos ir construyendo un clima que favorezcan un ambiente de paz, en donde se busque alivio al sufrimiento, pero no solo al de una parte si no al de todas las partes afectadas por el conflicto social y armado. Es necesario recordar y enfatizar que ha sido el gobierno el que siempre ha insistido en negociar en medio de la confrontacin armada. Esperamos que las dinmicas y acciones humanitarias bilaterales logren consolidar la posibilidad de acordar un cese bilateral del fuego.

-4. Para nadie es un secreto que est arreciando la violencia en contra de dirigentes populares en Colombia. Qu evaluacin hacen ustedes del panorama y cules son las garantas que exigirn al gobierno para proteger a los dirigentes y representantes que respalden su esfuerzo por el dilogo?

-AC: Si. Efectivamente. Es paradjico. Estamos en un proceso de paz, se acaban de firmar unos acuerdos entre el gobierno y las FARC, se est trabajando por la instalacin de la Mesa con el ELN y la palabra paz anda en los grandes medios de comunicacin. Pero precisamente en ese contexto est arreciando la guerra sucia y la actividad paramilitar, preanuncindose una nueva oleada de terrorismo de estado y de exterminio. Le doy estos datos que entreg recientemente la cumbre de paz realizada entre el 7 y el 10 de Diciembre. Este ao se han presentado noventa (90) homicidios en contra de defensores de Derechos Humanos y dirigentes sociales. Veintisiete ms que el ao anterior. Se presume que 71 de ellos fueron causados por paramilitares y 7 por Ejrcito y polica. La cumbre tambin registra 302 amenazas individuales o colectivas y 46 atentados este 2016. En el da de ayer, los medios de comunicacin informaron de amenazas contra el arzobispo de Cali, monseor Jess Monsalve, a travs de un panfleto que fue arrojado en la casa de uno de los obispos auxiliares de la ciudad y que dice: "muerte a FARC, Muerte a Santos, muerte a clrigos comunistas".

Todo esto expresa con claridad el carcter tradicionalmente violento y mafioso que ha caracterizado las elites dominantes en Colombia e indica las particularidades que explican por qu en Colombia se ha mantenido la Insurgencia.

Estas elites o su sector dominante, se niegan a sacar el ejercicio de la violencia (institucional y extra-institucional), y el terror mismo, en su actuacin frente a las luchas y las esperanzas de las mayoras que en Colombia buscamos transitar hacia otro momento poltico y hacia un pas de mayor justicia y equidad social.

Para presionar hacia otra situacin y tener la fuerza para hacerlo, tenemos que convocarnos todas las fuerzas populares, los sectores democrticos, todos los patriotas, a una gran confluencia, a fortalecer lo que nos une y a conformar un gran bloque de pueblo y nacin que bloquee la histrica violencia de los de arriba y que empuje a Colombia en otra direccin. Tambin en esta direccin ser valiosa la solidaridad y el respaldo internacional.

-5. Se han hecho acusaciones gravsimas, sin entregar mayores datos del quin, cundo y cmo, en contra del ELN -incluso por parte de dirigentes de izquierda- de atentar en contra de otros militantes de izquierda... son efectivas estas acusaciones?

-BT: Eso no hace parte de nuestra poltica ni de nuestros criterios. Los grandes medios siempre le han estado haciendo eco a las falsas imputaciones que en contra nuestra, se hacen desde los organismos de inteligencia y otras instituciones del Estado. En el Cauca, es una de las regiones, en las que nos hicieron este tipo de acusaciones. Dijeron que una banda llamada "los monos" y que est responsabilizada del asesinato de varios activistas sociales, estaba en relacin con la organizacin. Ello es totalmente falso. Esa banda trabaja al servicio de la mina "el Ruiz" y asesin a los dirigentes sociales por que atendiendo a su comunidad, se oponan a la explotacin de esa mina en su territorio, por los daos ambientales que ello causa. Son grupos que, al igual que en muchas otras regiones del pas, actan al servicio de las multinacionales mineras y de empresas privadas, sacando de por medio a los dirigentes de las comunidades que se oponen a sus intereses. Eso lo han utilizado en todo el pas, por encima de la poblacin que habita en donde estn esas riquezas. El inters principal del gobierno nacional y la empresa privada, es facilitar la entrega de las llamadas concesiones mineras a capitales nacionales y extranjeros. En estos das en el departamento de la Guajira han amenazado a una dirigente de la organizacin de mujeres fuerza Wayuu, (Jakeline Romero) porque se estn oponiendo a la desviacin del cao Bruno en los territorios donde las multinacionales estn explotando el carbn.

Es poltica de las multinacionales, asesinar y amenazar a quienes sean obstculo para sus intereses, como si no les fuese suficiente el saqueo que han hecho, son ms de 30 aos en los que solo han dejado ruina y miseria, hambre, sed y violencia, en la Guajira y a toda Colombia.

6. Qu rol conceden ustedes al movimiento popular y las llamadas organizaciones de la sociedad civil en su propuesta del dilogo nacional?

-AC: Ya lo hemos expresado en respuestas anteriores. En la construccin de un acuerdo de paz ha de ser protagnica la sociedad y en especial los que nunca han tenido voz, ni participacin, los excluidos de siempre. Un pacto de paz para que tenga futuro y perspectivas de cambio, no se puede limitar a la sola negociacin entre la insurgencia y el gobierno de turno.

-7. Qu rol creen que tienen las mujeres en este proceso de paz?

-BT: Las mujeres han sido una de las mayores vctimas en el conflicto armado colombiano, de las ms de seis millones de vctimas, cuatro millones son mujeres, adems de eso se suman otras violencias que son propias del modelo capitalista patriarcal, como son la discriminacin salarial, el convertirlas en objeto del mercado, la violencia intrafamiliar, los feminicidios, las violaciones de muchos de sus derechos, la explotacin y esclavitud sexual, entre otros tantos maltratos machistas a las que son sometidas. Por eso su papel es fundamental en este proceso de paz. Es necesario que las mujeres se empoderen como sujetos polticos relevantes para el futuro de Colombia, ellas como sector social estn llamadas a la lucha por enterrar al capitalismo y a construir una sociedad ms justa e igualitaria en donde la mujer sea dignificada.

-8. Existe una cierta tendencia a encadenar el proceso de paz al proceso electoral del 2018... Cmo se posicionan ustedes ante esta visin?

-AC: Indudablemente. En los avances o NO hacia un proceso de paz, incidir de manera importante quien y sobre todo que sectores logren la presidencia. Con los sectores que encabeza el Centro Democrtico y que slo le apuntan a la paz de los sepulcros y a la continuidad de la guerra y el fundamentalismo de la ultraderecha, todo se har ms difcil. Las fuerzas que encabeza Santos estn por la continuidad del proceso y quizs por abrir la Mesa con el ELN. Pero ellos no van ms all de lo que podramos llamar un enfoque de pacificacin, en el que las guerrillas dejen las armas y en el que los cambios sean meramente cosmticos. Que algo cambie para que todo siga igual. Si tuviese fuerza una opcin de cambios y de construccin de paz, con transformaciones, las condiciones para la solucin poltica mejoraran cualitativamente y Colombia se enrumbara por otros caminos. Pero eso slo tendra posibilidades, si se lograse una gran confluencia popular y democrtica en la que estuvisemos las principales fuerzas de izquierda, gran parte del movimiento popular y sectores intermedios que pueden acompaar un proyecto de nacin, de soberana y nuevos rumbos.

Pero en cualquiera de las variantes anteriores, lo central para darle continuidad a un proceso de paz y arribar a nuevas situaciones de progreso y futuro, ser la fuerza de masas y de nacin que logre un movimiento social y de amplio respaldo, por la paz y los cambios. Hacia all habra que buscar las convergencias y la unidad popular y de nacin para que actuase en todos los planos y escenarios.

-9. Para nadie es un secreto las dificultades que ha habido en las relaciones entre las diversas insurgencias colombianas... por qu no se pudo coordinar las negociaciones de paz de ustedes con las FARC-EP e incluso con el EPL? Cules seran las circunstancias en las cules un entendimiento poltico en pos de la superacin del conflicto armado pudiera ser una realidad?

-BT: Si bien han existido diferencias entre las organizaciones insurgentes, tambin es cierto que existen caminos comunes, uno de estos caminos comunes es la bsqueda de la paz y la justicia social. Hace algn tiempo desde las FARC y el ELN, venamos trabajando porque se dieran las dos Mesas y confluyramos en un solo proceso para trabajar una agenda comn de paz, porque ambas Mesas son complementarias en la bsqueda de la solucin poltica al conflicto social y armado, pero el gobierno de Santos no permiti que se instalara la Mesa con el ELN.

Es por eso que el gobierno no cumple con lo pactado el 30 de marzo en Caracas- Venezuela, para evitar la confluencia de las dos Mesas y obligarnos a dialogar por separado, ahora corresponde al movimiento social y a la sociedad colombiana lograr presionar para que se logre un solo proceso que consolide los cimientos de una paz completa.

-10. Alguna ltima palabra para los lectores de rebelion.org?

-AC: Como estamos terminando este 2016 y llega el nuevo ao, desearles logros en el 2017 en la lucha por otro mundo que si es posible. Vienen los aos de Trump en la presidencia de los Estados Unidos y quizs una poltica an ms agresiva del Imperio y de mayor desprecio frente a la destruccin de nuestro propio hbitat. Ya Fidel, como gran visionario y humanista, alert sobre el grave peligro de la destruccin de la naturaleza para la sobrevivencia de la humanidad. En el continente vendrn nuevas batallas para retomar los senderos que recientemente nos dejaron Chvez y Fidel. En Brasil y Argentina difcilmente se impondr una vez ms el modelo del pasado, de subordinacin a los intereses y a la poltica imperial, que hoy encabezan Temer y Macri. Vamos marchando hacia un mundo menos unipolar, dada la presencia de China y Rusia y las dificultades de la poltica y el modelo imperial que encabezan los Estados Unidos.

En Colombia, va un mensaje de aliento para las esperanzas de cambio y un abrazo de hermanos y de lucha, para todos aquellos que desde diversas posiciones, estamos por otro pas, por las transformaciones y la paz .

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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