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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2016

La ajusticiadora justicia jujea
Sacco, Vanzetti y Milagro Sala

Ricardo Mascheroni
Rebelin


Hace muchos aos alguien expres: los dolores que nos quedan, son las libertades que nos faltan.

El olvidado Deodoro Roca, fue el autor de la frase, el que aos despus en un memorable discurso condenaba el infame asesinato de los pobres Nicols Sacco y Bartolomeo Vanzetti, por parte de una justicia de clase, animosa y opresora, que configur una de las pginas ms oprobiosa del Poder Judicial en el mundo.

En aquel lejano proceso, como hoy en las causas contra Milagro Sala, poco importa la bsqueda de la verdad, menos hacer justicia, slo se busca condenar en forma ejemplificadora, para amedrentar y escarmentar a todos los que osen cuestionar a los poderes dominantes.

A esta altura de los hechos, si Milagro es o no responsable de todas las acusaciones en su contra, es secundario, ya la han subido a la picota, producto de la prepotencia de los seores feudales jujeos y el acompaamiento cmplice de los grandes medios de comunicacin nacionales.

El mensaje que se desprende de este proceso, es a su vez una advertencia a toda la ciudadana, sobre lo que algunos sectores son capaces de hacer para conservar sus privilegios.

Como dira Deodoro Roca, los verdugos hipcritas ajusticiarn y su fallo ser un atropello legal, con su teatralidad intil, con su crueldad estpida, con su frialdad nauseabunda. La mquina que ajusticia -y nunca palabra ms exacta que esta: Ajusticia, que quiere decir no justicia, cosa fuera de la justicia- segura y precisa, funcionar admirablemente.

Para ello Los jueces de Boston, como los jueces de Jerusaln y los jueces de todos los tiempos y de todas las partes han pronunciado el veredicto infamante y para convencer al mundo de que su Justicia es infalible, han matado a dos inocentes, haciendo de su inflexibilidad la garanta suprema de su infalibilidad. Slo as poda el mundo adquirir un elevado concepto de su rectitud. Y han desafiado al universo con las pruebas ms falaces de su infalibilidad. Anatole France, en un libro admirable, revel la tcnica de los testimonios que en estos casos suele recoger la justicia de todos los pases para llegar a la verdad:

-Duval, ha visto usted al acusado a las seis de la tarde?

-Es decir, seor Juez, mi mujer estaba en la ventana, y me dijo: Por ah pasa Socquardot.

-La presencia de Socquardot en tal sitio debi extraarla, pues se la haca notar. Le pareci sospechosa la actitud del acusado?

-Le dir, seor Juez, mi mujer me dijo: : Por ah pasa Socquardot. Entonces mir yo tambin y dije: Efectivamente, pasa por ah Socquardot.

-Muy bien, escribano, anote! A las seis de la tarde los esposos Duval vieron al acusado dar vueltas en torno a su casa y en actitud sospechosa.

Seores: con esa tcnica la justicia de los plutcratas americanos ha desafiado al mundo. La de Jujuy tambin.

Ref: el entrecomillado , pertenece al libro Prohibido Prohibir(1972.)

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Ricardo Luis Mascheroni es docente

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.





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