Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2005

Irn y la destruccin de Israel

Abdel Bari Atwan
Al-Quds

Traducido del rabe para Rebelin por Ciro Gonasti


No creemos que el presidente iran Ahmediniyad sea tan ingenuo como para no haber medido por anticipado los riesgos de las declaraciones lanzadas la semana pasada en las que amenazaba con borrar del mapa el estado de Israel, pues es un hombre extremadamente inteligente y sagaz que sabe lo que dice, como lo demuestra el hecho de que no se haya retractado de ellas en absoluto, sino que al contrario- haya ratificado luego cada una de sus palabras, a pesar de la furiosa reaccin estadounidense, israel y occidental.

De una lectura rpida de estas declaraciones se pueden deducir numerosas conclusiones, algunas de las cuales resumimos en los puntos siguientes:

Primera. Es evidente que el rgimen iran se mantiene firme en su decisin de desarrollar su programa de energa nuclear y de enriquecimiento de uranio. Hace sus clculos, pues, sobre esta base, a partir de la previsin de sanciones econmicas y quizs agresiones militares, por lo que quiere asegurar dos aspectos fundamentales: la movilizacin de la poblacin iran en torno a una causa islmica justa como lo es la cuestin palestina y el apoyo masivo rabe y musulmn con la tentativa de llenar el creciente vaco de liderazgo en esta zona del mundo.

Segundo. Irn ha establecido una firme alianza estratgica con Siria y con algunas de las fuerzas radicales palestinas, como Hamas o la Yihad, y esta contundente amenaza a Israel aligera las presiones de EEUU sobre Siria y los aliados de Irn en Palestina u obliga al menos a los EEUU a pensrselo dos veces antes de acalorarse con Siria e imponerle un bloqueo econmico como respuesta al reciente informe Mehlis.

Tercero. Irn percibe que los regmenes rabes estn comenzando a conspirar con los EEUU en su contra y ve en las recientes palabras del prncipe Saud Al-Faysal, ministro de exteriores saudita, el cual ha reprochado a EEUU haber entregado Iraq a Irn, y en la visita a Bagdad de Amr Musa, secretario general de la Liga Arabe, una aplicacin de hecho de esta conspiracin, de manera que Ahmedniyad ha decidido romper a travs de sus declaraciones con los regmenes rabes, cmplices en su mayora de Israel y testigos mudos de sus crmenes contra los palestinos en Gaza y Cisjordania.

Cuarto. Los dirigentes iranes se dan cuenta de su fortaleza en la regin despus de que la ocupacin estadounidense haya acabado con el partido Baaz y su presidente Sadam Hussein y haya llevado mediante una sangrienta guerra a sus aliados chies a la cspide del poder. Del mismo modo, la guerra contra el terrorismo ha expulsado del poder en Afganistn a los talibn, que eran sus mximos enemigos. Y ha alcanzado todas estas victorias sin disparar una sola bala, aprovechando sencillamente las dificultades estadounidenses en Iraq para desarrollar su potencia militar y, ms concretamente, la nuclear.

Quinto. Por primera vez en su historia, Irn se descubre a s misma convertida en la mxima potencia de la regin, donde el equilibrio militar estratgico se inclina a su favor tras la destruccin de Iraq mediante el bloqueo, el aniquilamiento de su slida estructura de gobierno y el estallido de la guerra civil. Ms importante an, por primera vez no necesita enviar a sus partidarios a asediar la embajada estadounidense en Tehern, pues tiene a 150.000 soldados estadounidenses y a 10.000 ingleses en Iraq como rehenes en sus manos y en las de sus partidarios. No ha sido una casualidad que hayan matado a cinco soldados ingleses en slo tres das en Basora y con bombas de alta tecnologa que, segn Tony Blair, primer ministro britnico, procedan de Irn.

Sexto. La alianza de algunos aliados de Irn con las fuerzas de ocupacin estadounidenses en Iraq, como las milicias de Badr y el partido Dawa, o el Consejo Supremo de la Revolucin islmica y Ali As-Sistani, la ms alta autoridad chi, ha dado una psima reputacin a la corriente chi, hasta el punto de que ha sido acusada de alta traicin en algunos medios musulmanes en todo el mundo. Quizs el presidente Ahmedniyad ha querido desmentir esta acusacin, devolviendo a la corriente chi su cara nacionalista, cuya mxima expresin se alcanz con la resistencia de Hizbullah frente a la agresin israel en el Lbano y con la decisin del Ayatol Jomeini de expulsar a los diplomticos israeles, cerrar su embajada en Tehern y entregrsela a continuacin a la OLP.

Quizs algunos objetarn que el presidente Ahmedniyad ha cometido el mismo error que cometi el presidente iraqu Sadam Hussein cuando amenaz con destruir la mitad de Israel e hizo alusin al armamento nuclear en uno de sus exhibicionistas discursos, pero hay una diferencia fundamental: sobre Irn pende la amenaza de bloqueo y sanciones econmicas, e incluso de un ataque militar, tanto de parte estadounidense como israel, y lanzar o no declaraciones de este tipo no cambia este hecho, pues los EEUU no permitir a Irn desarrollar armas nucleares que amenacen la hegemona estratgica de Israel ni el control estadounidense de los recursos petrolferos del Golfo.

Israel y EEUU no necesitan declaraciones radicales como stas como pretexto para atacar Irn y sus instalaciones nucleares. Conviene recordar que la invasin de Iraq se hizo con el pretexto de unas armas de destruccin masiva que nunca existieron.

El presidente Ahmediniyad ha puesto patas arriba todos los equilibrios en la zona, ha devuelto a su pas el liderazgo en el mundo islmico y ha incomodado a los dirigentes rabes que se preparan para aliarse nuevamente con EEUU para emprender una guerra contra Irn alegando su intervencin en los asuntos de Iraq, y esto en beneficio de Israel, como se aliaron con EEUU para derribar el rgimen iraqu.

La exhausta administracin estadounidense, con su crisis interna, est actualmente entrampada en dos guerras perdidas, en Afganistn y en Iraq, y no puede abrir un tercer frente contra la ms poderosa fuerza regional, en este caso Irn. Ha gastado hasta el momento 300.000 millones de dlares, ha perdido ms de dos mil soldados, y ha visto precipitarse su popularidad por debajo del 50%, sin contar con las consecuencias que para el vicepresidente Cheney y para el propio Bush puede tener el escndalo de la revelacin del nombre de la agente de la CIA.

Si la guerra en Iraq ha disparado los precios del petrleo hasta los 70 dlares por barril, cul sera la situacin si esta guerra se extendiese a Irn y cmo afectara esto a la economa mundial?

Irn resisti siete aos de guerra con Iraq, a pesar de que el bando iraqu fue apoyado por la mayor parte de los rabes, los EEUU y Europa. Podemos imaginar la situacin del mundo y las dimensiones del terrorismo en el caso de que Irn se transformase en un Estado fracasado como Iraq y el horror del caos se extendiese desde Irn, a travs de Iraq y Siria, hasta las playas del mar Mediterrneo?

Los neoconservadores han descubierto el caos constructor como consigna para justificar sus guerras en Iraq y Afganistn, y podra transformarse en caos destructor si se abriese un frente de guerra en Irn y Siria, un caos que hara que occidente sintiera nostalgia de la organizacin Al-Qaeda y sus buenos tiempos cuando este caos engendrase organizaciones infinitamente ms extremistas.





Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter