Portada :: Cuba :: Hasta siempre Comandante!
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2016

La plenitud silenciosa de lo vivo

Mara Victoria Valds Rodda
Bohemia


Una vez ms qued al amparo de la palabra versada como proteccin frente a las tristezas que me trajo el insomnio. Cesare Pavese, Octavio Paz, Roque Dalton y Fayad Jamis, hicieron ms transitable el paso de la noche al da que me esperaba donde Fidel iba a entrar a un recinto cerrado para aparentemente no salir jams. Esa media certeza oprima mi pecho. Necesitaba mayor consuelo.El Pido silencio de Pablo Neruda hizo entrar en calor mi alma ante la imperturbable realidad. Ahora me dejen tranquilo. Ahora se acostumbren sin m. Yo voy a cerrar los ojosPero porque pido silencio no crean que voy a morirme: me pasa todo lo contrario: Sucede que voy a vivirmesucede que soy y sigo ().

La vida es finita, y en el lento y limitado lenguaje de los hombres, es a veces difcil comprenderla. Solo algunos captan que el caos de los sonidos hay que ordenarlos, darle contenido para hacer de ellos ideas, las que transformadas en obras, coronarn los sacrificios. Cuando eso sucede, los guerreros no mueren, en camposanto an vigilan: Carlos Manuel de Cspedes quien logr alzar la Patria en armas, traduciendo su pensamiento en el primer grito de independencia. Jos Mart quien se dio entero a la unidad mientras arengaba y mova expediciones de acercamientos libertarios. Antonio Maceo con su intransigencia frente a timoratos. Fidel aprendi de ellos, y como ellos junt al pueblo, entero a su lado. No todos pudieron ver la victoria. Hubo muchos compaeros cados; en el Moncada, en la Sierra Maestra, en la clandestinidad.

Es cierto, hay un lmite al paso material por la tierra, pero la inmortalidad existe. Solo unos pocos la alcanzan fruto del ejemplo, de la consecuencia, la dignidad y la valenta. Y eso tiene la misma resonancia de un poema, que recuperado de generacin en generacin, jams deja de recitarse. As es Fidel. Un hombre verso que se repetir ms all de este presente.

Desde que el 25 de noviembre Fidel cerrara los ojos, cada uno de nosotros ha escogido su poeta, sabiendo que la mejor estrofa ser aquella que lance la Revolucin al futuro, por eso la gente sigue diciendo que es su propio Comandante en Jefe. El pueblo se reafirma uno solo en lemas y consignas y esa es la mejor poesa para un hroe. Pero hoy, 4 de diciembre, ante la verja del Cementerio de Santa Ifigena, en Santiago de Cuba, los hombres, los nios, los ancianos y las mujeres decidieron callar. Sabio pueblo que comprende la necesidad de un momentneo silencio, necesario para su despedida familiar. Mutismo aparente; desde bien adentro se agolpan los juramentos firmes y eternos.

Habr quien diga que Fidel lleg al final del viaje. Qu poco conocen a este hombre que no va a quedarse impasible cuando lo invoquemos! Presumo que nuestros reclamos de atencin pudieran ser a diario, en esta cruzada contra lo vertiginoso y ligero, en combate contra esta filosofa de tanto tienes, tanto vales. El sabr con qu verso abrirnos el camino. Habr quien diga una vez ms que el torpe caos de los sonidos pudiera hacer inalcanzable el cosmos a donde fue a volar la estrella de su charretera. No han comprendido nada. Cuando el amor es brjula, la muerte se desvanece como la niebla. () no crean que voy a morirme: me pasa todo lo contrario: Sucede que voy a vivirmesucede que soy y sigo (), me vuelve a reconfortar Neruda. Y el poema eterno que es Fidel me da fuerzas y me resigno a dejarlo tranquilo en su nuevo refugio del que saldr cuando Cuba tenga un nuevo cicln, un nuevo problema, una nueva meta, y entonces volver a ser ms all de sus dominios.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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