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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2016

La guerra cultural
Acaso una elucubracin?

Elier Ramrez Caedo
La pupila insomne

El gobierno de Obama concentr sus mayores esfuerzos en convertir la guerra cultural e ideolgica contra Cuba en la pieza central de su poltica exterior hacia la Mayor de las Antillas


Estados Unidos tiene una vasta experiencia en la prctica de la guerra cultural contra todo proyecto alternativo a su hegemona en el escenario internacional. La CIA y la guerra fra cultural, de Frances Stonor Saunders, constituye un libro imprescindible la investigacin ms completa sobre el tema- para comprender esta realidad.[i] Este libro demuestra cmo, en los aos de la Guerra Fra, el programa de guerra psicolgica y cultural de la CIA contra el campo socialista, fue su joya ms preciada.

Un rasgo importante seala Stonor- de las acciones emprendidas por la Agencia para movilizar la cultura como arma de la guerra fra era la sistemtica organizacin de una red de grupos privados y amigos, dentro de un oficioso consorcio. Se trataba de una coalicin de tipo empresarial de fundaciones filantrpicas, empresas y otras instituciones e individuos que trabajaban codo a codo con la CIA, como tapadera y como va de financiacin de sus programas secretos en Europa occidental.[ii]

En 1967 las revelaciones periodsticas que destaparon la financiacin encubierta de la CIA al Congreso por la Libertad de la Cultura[iii] dieron lugar a un airado escndalo y supusieron un grave revs para la reputacin de la maquinaria persuasiva estadounidense, que se encubra bajo el trmino de Public Diplomacy.

La guerra cultural es aquella que promueve el imperialismo cultural, en especial Estados Unidos como potencia lder del sistema capitalista, por el dominio humano en el terreno afectivo y cognitivo, con la intencin de imponer sus valores a determinados grupos y naciones. Es un concepto que, entendido como sistema, integra o se relaciona con elementos de otros trminos que han sido de mayor uso como el de guerra poltica, guerra psicolgica, guerra de cuarta generacin, smart power, golpe blando, guerra no convencional y subversin poltica ideolgica.

No es el arte y la literatura aunque el arte y la literatura se usen como instrumentos o como blancos de la guerra cultural- el objetivo principal de la estrategia de guerra cultural del imperialismo contra un pas en particular. El terreno en que se desarrolla la guerra cultural es sobre todo el de los modos de vida, las conductas, las percepciones sobre la realidad, los sueos, las expectativas, los gustos, las maneras de entender la felicidad, las costumbres y todo aquello que tiene una expresin en la vida cotidiana de las personas. Lograr una homogeneizacin al estilo estadounidense en este campo, siempre ha estado dentro de las mximas aspiraciones de la clase dominante en los Estados Unidos, en especial, desde que su lite comprendi la diferencia entre dominacin y hegemona, y que esta ltima no poda garantizarse slo a travs de instrumentos coercitivos, sino que era imprescindible la manufactura del consenso.

La guerra cultural desarrollada histricamente hasta nuestros das por Washington, no es una vana elucubracin, sino que se sustenta en hechos concretos y comprobados, operaciones abiertas y encubiertas de las agencias del gobierno de los Estados Unidos, declaraciones de los lderes de esa nacin y documentos rectores de su poltica exterior, tanto en el plano diplomtico como militar.

Zbigniew Brzezinski, uno de los principales idelogos imperiales, quien fuera asesor para Asuntos de Seguridad Nacional del expresidente Carter, en su obra, El Gran Tablero Mundial, expresaba:

La dominacin cultural ha sido una faceta infravalorada del poder global estadounidense. Pinsese lo que se piense acerca de sus valores estticos, la cultura de masas estadounidense ejerce un atractivo magntico, especialmente sobre la juventud del planeta. Puede que esa atraccin se derive de la cualidad hedonista del estilo de vida que proyecta, pero su atractivo global es innegable. Los programas de televisin y las pelculas estadounidenses representan alrededor de las tres cuartas partes del mercado global. La msica popular estadounidense es igualmente dominante, en tanto las novedades, los hbitos alimenticios e incluso las vestimentas estadounidenses son cada vez ms imitados en todo el mundo. La lengua de Internet es el ingls, y una abrumadora proporcin de las conversaciones globales a travs de ordenador se originan tambin en los Estados Unidos, lo que influencia los contenidos de la conversacin global. Por ltimo, los Estados Unidos se han convertido en una meca para quienes buscan una educacin avanzada.[iv] 

Este es el mismo Brzezinski que en 1979, en un memorndum enviado a Carter, recomendaba el siguiente curso de poltica a seguir hacia la Mayor de las Antillas: El Director de la Agencia Internacional de Comunicaciones, en coordinacin con el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional, deben incrementar la influencia de la cultura estadounidense sobre el pueblo cubano mediante la promocin de viajes culturales y permitiendo la realizacin de coordinaciones para la distribucin de filmes estadounidenses en la Isla.[v]

Varios documentos de los conocidos como Programas de Santa Fe, elaborados por diversos tanques pensantes en la dcada de los 80 para que sirvieran de base al diseo de la poltica exterior de los Estados Unidos son muy enfticos en cuanto a la guerra cultural contra el campo socialista. En el programa de Santa Fe II se proclamaba: La USIA es nuestra agencia para llevar a cabo la guerra cultural,[vi] mientras que en el de Santa Fe IV se conclua: Lo ms importante es la destruccin cultural, segn prescribe Antonio Gramsci. Al cambiar la cultura, el cambio poltico y econmico est virtualmente asegurado.[vii]

Recientemente se dio a conocer un documento de extraordinaria importancia para comprender las estrategias actuales del gobierno de los Estados Unidos en el campo de la guerra cultural. Se trata del Libro Blanco del comando de operaciones especiales del Ejrcito de Estados Unidos de marzo de 2015 bajo el ttulo: Apoyo de las Fuerzas de Operaciones Especiales a la Guerra Poltica.[viii]

Lo que plantea en esencia este Libro Blanco es que los Estados Unidos deben retomar la idea de George F. Kennan -antiguo experto estadounidense en el tema sovitico y arquitecto de la poltica de contencin frente al comunismo en el Departamento de Estado-, acerca de la necesidad de superar la limitante del concepto que establece una diferencia bsica entre guerra y paz, en un escenario internacional donde existe un perpetuo ritmo de lucha dentro y fuera de la guerra. Es decir, que la guerra es permanente, aunque adopta mltiples facetas y no puede limitarse al uso de los tradicionales recursos militares. De hecho, el documento expresa que existen modos de hacer la guerra mucho ms efectivos. Que se puede hacer la guerra sin haberla declarado, e incluso hacer la guerra al tiempo que se declara la paz.

La guerra poltica es una estrategia apropiada para lograr los objetivos nacionales estadounidenses mediante la reduccin de la visibilidad en el ambiente geopoltico internacional y sin comprometer una gran cantidad de fuerzas militares, destaca el documento desde sus primeras pginas. El objetivo final de la Guerra Poltica contina ms adelante- es ganar la Guerra de Ideas, que no est asociada con las hostilidades. La Guerra Poltica requiere de la cooperacin de los servicios armados, diplomacia agresiva, guerra econmica y las agencias subversivas en el terreno, en la promocin de tales polticas, medidas o acciones necesarias para irrumpir o fabricar moral.[ix]

En otro de sus anlisis, este Libro Blanco sostiene que con el fin de la Guerra Fra Estados Unidos abandon el hbito de realizar la Guerra Poltica y que ya ha llegado el momento de que la Guerra Poltica recupere su posicin predominante en la ejecucin y la poltica de seguridad nacional estadounidense.

Este Libro Blanco es solo uno entre muchos estudios y recomendaciones de doctrinas y estrategias militares elaboradas en Washington, que cada da asignan un rol ms protagnico a los componentes culturales e ideolgicos en sus estrategias hegemnicas.

La guerra cultural contra Cuba

La guerra cultural contra Cuba no comenz el 17 de diciembre de 2014, aunque es obvio que a partir de esa fecha se ha intensificado. Desde el propio triunfo revolucionario en 1959 Cuba ha enfrentado tanto los impactos de la oleada colonizadora de la industria hegemnica global -lo que Frei Betto denomina globocolonizacin- como proyectos especficos de guerra cultural diseados, financiados e implementados por el imperialismo estadounidense, sus agencias y aliados internacionales, con el objetivo de subvertir el socialismo cubano.

Al respecto seal Ricardo Alarcn:

La agresin cultural contra Cuba empez en 1959 y no termin con el fin de la guerra fra. No solo existe todava sino que no cesa de aumentar. Conserva una dimensin encubierta, clandestina, dirigida por la CIA, pero, adems, desde comienzos de la ltima dcada del pasado siglo tiene otra dimensin pblica, descaradamente abierta. El caso cubano es, por estas razones, absolutamente nico, excepcional.

Lo es tambin porque lo que se nos hace en el terreno cultural ha sido siempre parte integrante de un esquema agresivo ms amplio, que ha incluido una cruel y permanente guerra econmica, y la agresin militar, el terrorismo y otros actos criminales, cuyo propsito, explcitamente detallado en una infame ley yanqui, es poner fin a nuestra independencia.[x]

Un componente fundamental de la guerra cultural de los distintos gobiernos de los Estados Unidos contra la Revolucin Cubana, ha sido la guerra psicolgica y meditica. El libro Psywar on Cuba. The Declassified History of US Anti Castro Propaganda, de Jon Eliston, publicado en 1999,[xi] revela como Washington practic contra Cuba durante dcadas la agresin psicolgica y propagandstica y que ella inclua libros, peridicos, historietas, pelculas, panfletos y programas de radio y televisin.

Otro de los campos predilectos de la guerra cultural de los Estados Unidos contra Cuba, ha sido el de la historia. Se manipula y tergiversa nuestro pasado, se atacan sus bases ms sensibles y simblicas, precisamente porque se pretende barrer con el ejemplo de la Revolucin Cubana desde su propia raz. El actual presidente del Instituto de Historia de Cuba, Ren Gonzlez Barrios ha investigado y disertado durante varios aos sobre este tema. En su conferencia, El desmontaje de la Historia expone algunas de las lneas principales en las cuales se observa la intencionalidad del enemigo:

En Miami existe hoy un denominado Instituto de la Memoria Histrica Cubana contra el Totalitarismo que se dedica a la produccin de libros, ensayos y documentales, as como a la celebracin de talleres y conferencias sobre el perodo de la Revolucin Cubana en el poder. Y por supuesto, toda la produccin cultural de este instituto est dirigida a la construccin de una historia de Cuba plagada de mentiras y tergiversaciones. La misma labor realiza la llamada Academia de la Historia de Cuba en el exilio De dnde salen los fondos para tales instituciones? Ser solamente de fundaciones y organizaciones filantrpicas e independientes?

Es innegable que la administracin Obama concentr sus mayores esfuerzos en ir convirtiendo la guerra cultural e ideolgica contra Cuba, en el ncleo duro de la poltica hacia la Mayor de las Antillas e ir eliminando paulatinamente el enfoque de poltica anterior considerado fallido- que buscaba el cambio de rgimen fundamentalmente a travs del colapso econmico. No ha habido expresin ms clara sobre esta intencin, que las propias palabras del presidente estadounidense, dos das despus del anuncio del 17 de diciembre de 2014: Pero como va a cambiar la sociedad se refiere a Cuba-, el pas especficamente, su cultura especficamente, pudiera suceder rpido o pudiera suceder ms lento de lo que me gustara, pero va a suceder y pienso que este cambio de poltica va a promover eso.[xiii]

Quizs hacia ningn otro pas como Cuba, Obama ha implementado con tanto esmero el llamado soft powerpoder blando-, una de las caras de la doctrina del smart power poder inteligente-, concepto manejado por Joseph Nye.[xiv] En el 2004, Nye explicaba el concepto de poder blando, de la siguiente manera:

Qu es el poder blando? Es la habilidad de obtener lo que quieres a travs de la atraccin antes que a travs de la coercin o de las recompensas. Surge del atractivo de la cultura de un pas, de sus ideales polticos y de sus polticas. Cuando nuestras polticas son vistas como legtimas a ojos de los dems, nuestro poder blando se realza. Amrica ha tenido durante mucho tiempo poder blando. Piense en el impacto de las Cuatro Libertades de Franklin Delano Roosevelt en Europa a finales de la II Guerra Mundial; en gente joven tras el Teln de Acero escuchando msica americana y noticias de Radio Europa Libre; en los estudiantes chinos simbolizando sus protestas en la plaza de Tiananmen con una rplica de la Estatua de la Libertad; en los recientemente liberados afganos pidiendo en 2001 una copia de la Carta de Derechos; en los jvenes iranes de hoy viendo subrepticiamente videos americanos prohibidos y programas de la televisin por satlite en la intimidad de sus casas. Todos estos son ejemplos de poder blando. Cuando puedes conseguir que otros admiren tus ideales y que quieran lo que t quieres, no tienes que gastar mucho en palos y zanahorias para moverlos en tu direccin.[xv]

Hace unos meses las organizaciones juveniles de la Isla hicieron la denuncia de un nuevo plan subversivo cuya diana fundamental era la juventud cubana. En una clara actitud injerencista e irrespetuosa hacia la institucionalidad cubana que no se corresponde con el nuevo contexto de las relaciones-, de manera encubierta la organizacin Word Lerning desarroll entre el 2015 y el 2016 un plan de becas de verano para adolescentes y jvenes cubanos, contando con el apoyo de la USAID, el Departamento de Estado de los Estados Unidos y las embajadas de Washington en La Habana y Panam.

Casi paralelamente a esta denuncia, en el sitio Along Malecn, del periodista Tracey Eaton, se revelaron los fondos destinados por la NED para la subversin en Cuba en el ao 2015. Es conocido el largo historial injerencista y subversivo de la NED desde su creacin en 1983 durante el gobierno de Ronald Reagan. Hasta la actualidad la NED ha dependido del respaldo y financiamiento del gobierno de los Estados Unidos a travs del Congreso. The New York Times, en artculo publicado por John M. Broder el 31 de marzo de 1997, la defini de este modo:

La National Endowment for Democracy, fue creada hace 15 aos para llevar a cabo pblicamente lo que hizo subrepticiamente la Agencia Central de Inteligencia durante dcadas, gasta 30 millones de dlares al ao para apoyar partidos polticos, sindicatos, movimientos disidentes y medios noticiosos en docenas de pases.[xvi]

Cuando se analizan el destino de la mayor parte del dinero de la NED para la subversin en Cuba en el 2015, es evidente que la guerra cultural del gobierno de los Estados Unidos contra la Revolucin Cubana, se ha ampliado y adoptado mtodos mucho ms sutiles. La mayores sumas de dinero estn dirigidas hacia el rea de la comunicacin, en especial esos medios de comunicacin que se encargan de construir la mentira, de sembrar determinadas matrices de opinin contra el sistema socialista cubano por medio de campaas mediticas, que tergiversan la historia, exacerban los valores del capitalismo y practican una continua guerra psicolgica contra el pueblo cubano. Este campo recibi un beneficio de 2 098 312 dlares. Diario de Cuba encabeza la lista de los medios contrarrevolucionarios que recibieron las partidas ms jugosas, 283 869 dlares, seguido por Cubanet con 224 562.[xvii] Es interesante este dato, pues precisamente como advirtiera en uno de sus textos Julio Garca Luis: la comunicacin social fue el punto neurlgico ms dbil por donde se abri paso la estrategia de desmontaje poltico y moral de la sociedad sovitica.[xviii]

Pero, al mismo tiempo, pudiramos preguntarnos: qu son Radio y Tv Mart, sino estructuras creadas para la guerra cultural en su sentido ms amplio contra el proyecto revolucionario cubano?

Tampoco puede olvidarse la manipulacin poltica y subversiva de la emigracin cubana hacia los Estados Unidos durante dcadas, con la prfida intencin de mostrar ante los ojos de los cubanos y la opinin pblica internacional, el supuesto fracaso del modelo cubano y el xito de los emigrados cubanos en los Estados Unidos.

Existe una gran diferencia entre la diplomacia pblica que desarrollan muchos pases en la arena internacional y las acciones que lleva adelante el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba para provocar el cambio de rgimen. Detrs de este vocablo inofensivo, se esconde toda una maquinaria de difusin de valores polticos y culturales de los Estados Unidos, que para nada toma en consideracin el respeto a la soberana de las naciones. No se trata solo de influencia, sino de injerencia abierta y encubierta en los asuntos internos de otros estados, en violacin flagrante de lo que establece el derecho internacional, en especial la carta de Naciones Unidas.

A la hora de valorar los retos que enfrentamos, en ocasiones se adoptan posiciones triunfalistas, desde una visin reduccionista de la cultura, entendida estrictamente como arte y literatura. Claro que entre Cuba y los Estados Unidos han existido influencias y confluencias culturales durante ms de dos siglos, gracias a las cuales ambos pueblos nos hemos enriquecido espiritualmente, pero como sealara Aurelio Alonso:

Las relaciones culturales, ms all de que juguemos pelota juntos, de bailar aqu y all con orquestas parecidas, de disfrutar canciones de las dos orillas y de que se compartan o no los gustos culinarios, incluyen hbitos sociales adquiridos con arraigo, una cultura poltica y un estilo de vida, lo que siente y hace la comunidad y la familia, y en ese terreno estarn, en el fondo, los desafos que comienzan a levantarse. [xix]

Ante tales desafos no hay mejor antdoto que el patriotismo, la cubana no cubanidad castrada-, el antiimperialismo, el anticolonialismo y que, junto al fomento de referentes culturales slidos, logremos un sujeto crtico de profunda formacin humanista, capaz de discernir por s mismo entre la avalancha de productos culturales con los que interacta, dnde est lo realmente valioso, y dnde lo despreciable para nuestra condicin humana. Ese sujeto crtico solo es posible forjarlo desde las edades ms tempranas a travs del entrenamiento en el debate y la confrontacin de ideas, con la participacin activa de la familia, la comunidad, la escuela, los medios de comunicacin y las organizaciones polticas y de masas. Por supuesto, todas las acciones que desarrollamos en el campo cultural deben acompaarse de hechos y realizaciones concretas, de hacer las cosas bien en todas las esferas, y que los resultados de ese trabajo se manifiesten en la vida cotidiana de nuestro heroico pueblo. El pueblo es la meta principal. En el pueblo hay que pensar primero que en nosotros mismos. Y esa es la nica actitud que puede definirse como una actitud verdaderamente revolucionaria, deca Fidel hace 55 aos en sus histricas Palabras a los Intelectuales.[xx]

Notas

[i] Frances Stonor Saunders, La CIA y la Guerra Fra Cultural, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2003.

[ii] Ibdem, p.185.

[iii] Institucin anticomunista organizada por el Imperio yanqui durante la Guerra Fra, fundada en Berln en 1950, con sede en Pars y delegaciones en una treintena de naciones. En los aos sesenta se fue desvelando que los Estados Unidos mantenan discretamente esta organizacin a travs de instituciones como la CIA, la Fundacin Farfield o la Fundacin Ford. Es curioso advertir cmo algunos periodistas e intelectuales burgueses occidentales se fueron sorprendiendo, y an escandalizando, a medida que se enteraban, demostrando la ingenuidad infantil en la que se mantenan, quiz adormecidos por el mito de la cultura y el de la libertad. Desde 1967 se sirvi del nombre Asociacin Internacional por la Libertad de la Cultura, hasta su disolucin formal en 1979.

[iv]Citado por Ren Gonzlez Barrios, El desmontaje de la historia y como enfrentarlo, en: Cubadebate, 5 de mayo de 2014.http://www.cubadebate.cu/especiales/2014/05/05/el-desmontaje-de-la-historia-y-como-enfrentarlo/#.WDYRqbmubIU

[v] Vase anexo 57 en: Elier Ramrez Caedo y Esteban Morales Domnguez, De la confrontacin a los intentos de normalizacin. La poltica de los Estados Unidos hacia Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014.

[vi] Vase en:http://www.desaparecidos.org/nuncamas/web/document/docstfe2_01.htm

[vii] Vase en:http://www.eumed.net/libros-gratis/2007a/256/51.htm

[viii]Vase en:https://dl.dropboxusercontent.com/u/6891151/Support%20to%20Political%20Warfare%20White%20Paper%20v2.3-RMT%20%2810MAR2015%29%20%20%20.pdf

[ix] Ibdem.

[x] Ricardo Alarcn, La inocencia perdida, prlogo al libro de Frances Stonor, pp.1-2 .

[xi] Jon Ellinston, Psy war on Cuba. The declassified history of U.S. anti Castro propaganda, Ocean Press, Melbourne-New York, 1999.

[xii]Ren Gonzlez Barrios, El desmontaje de la historia y como enfrentarlo, en: Cubadebate, 5 de mayo de 2014,http://www.cubadebate.cu/especiales/2014/05/05/el-desmontaje-de-la-historia-y-como-enfrentarlo/#.WDYRqbmubIU

[xiii] Conferencia de prensa ofrecida por el Presidente Obama el 19 de diciembre de 2014. Consultado enwww.whitehouse.gov/the-press-office/ 2014/12/19/remarks-president-year-end-conference.

[xiv] Graduado en la Universidad de Princenton y doctor por Harvard, experto en relaciones internacionales. En varias de sus obras ha introducido y analizado el concepto Smart Power el cual ha tenido amplia repercusin en el discurso poltico estadounidense y la poltica exterior de ese pas. En la actualidad es profesor de la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard.

[xv] Vase en: https://www.google.com/search?q=joseph+nye%2C+cap%C3%ADtulo+5%2C+prefacio+%2C+pdf&ie=utf-8&oe=utf-8&client=firefox-b

[xvi] Vase en: http://www.nytimes.com/1997/03/31/us/political-meddling-by-outsiders-not-new-for-us.html

[xvii] Revelan proyectos financiados por la NED en el 2015 para la subversin en Cuba, Cubadebate, 29 de septiembre de 2016.

[xviii]Citado por Abel Prieto en: Internet debe ayudar a hacer nuestra sociedad ms dinmica, eficiente, participativa y justa, Cubadebate, 7 de junio de 2015,http://www.cubadebate.cu/opinion/2015/06/07/internet-debe-ayudar-a-hacer-nuestra-sociedad-mas-dinamica-eficiente-participativa-y-justa/#.WDYCQrmubIU

[xix] Aurelio Alonso, Reconstruyendo las relaciones: La Capilaridad Cultural, en: Amrica Latina en Movimiento, 15 de marzo de 2016,http://www.alainet.org/es/articulo/176072

[xx]Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, el 30 de junio de 1961, vase en:http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f300661e.html

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2016/12/26/la-guerra-cultural-acaso-una-elucubracion-por-elier-ramierez-canedo/


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