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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2016

El polica turco que asesin al embajador ruso es un producto fabricado por el extremismo de Erdogan

Daniel Lobato Bellido
eldiario.es


El lunes 19 de diciembre el embajador de Rusia en Turqua, Andrei Karlov, era asesinado a manos de un polica turco infiltrado en la rueda de prensa que ofreca el diplomtico ruso. Paradjicamente, el evento que se presentaba era una exposicin fotogrfica en Ankara llamada Rusia, vista por los turcos.

Tras disparar al embajador, el asesino tuvo ocasin durante 33 segundos de poder emitir ante las cmaras de TV un discurso verbal y gestual (interesante de analizar) con gritos de "Allah u Akbar", "nosotros morimos en Alepo, t mueres aqu", etc.

Parece que nadie del Gobierno turco record pulsar el botn rojo de activar la frrea censura que Erdogan aplica a Turqua con el cierre constante de televisiones, medios y redes sociales. Tampoco nadie de la seguridad del estado record subir la proteccin al diplomtico ruso, incluso despus de que desde hace semanas el consulado ruso en Estambul o la embajada rusa en Ankara hayan sido objeto de manifestaciones de turcos nacionalistas e islamistas protestando por la participacin de Rusia en la batalla de Alepo-este.

Nos quedaremos sin conocer los motivos que llevaron al polica de las fuerzas especiales turcas Mevlut Mert Altintas a cometer el crimen, ya que parece que la seguridad turca acab con su vida segn la nica foto existente cenital y lejana de un abatido Altintas con manchas de sangre por el piso. El asesino, tras cumplir su objetivo de matar al embajador, no pareca querer coger ningn rehn, disparar o amenazar a las personas presentes en la sala, a pesar de lo cual, la foto distribuida por la polica turca le muestra acribillado por multitud de balas.

La obvia identidad de este polica de las fuerzas especiales impidi a Turqua utilizar su habitual retrica de culpar de este crimen a los kurdos. Una alternativa era la que rpidamente utiliz el alcalde de Ankara, Melih Gkek: afirmar que el asesino era Gulenista (de Fethullah Glen, el millonario turco asentado en EEUU acusado por Erdogan de estar detrs del chapucero intento de golpe de estado en Turqua en el mes de julio), y que adems el agente estaba vinculado a los grupos radicales turcomanos en Siria que asesinaron a uno de los pilotos rusos del caza Su-24 derribado por Turqua en 2015 (los dos pilotos saltaron en paracadas y uno de ellos fue tiroteado mientras descenda al suelo por estos grupos extremistas que operan en Siria y llevan siendo apoyados por Turqua toda la guerra).

El relato del Alcalde de Ankara buscaba unir de forma extica dos elementos: un enemigo interior gulenista culpable de un dos por uno (asesino del embajador y del piloto ruso), y as intentaba que las reconciliadas relaciones con Rusia sobre Siria no se vieran afectadas. Otra narrativa ha sido la de muchos turcos progubernamentales que han llamado al polica "mrtir".

En realidad, tanto el alcalde Gkek acusndole de amigo de los grupos extremistas que operan en Siria, como los internautas turcos nacionalistas que le llamaron "mrtir", describen al polica homicida con parte de razn bajo su marco ideolgico. El alcalde olvid decir que en realidad todo el estado turco es amigo y cmplice de muchas bandas yihadistas-salafistas de Alepo y toda Siria (tengan la etiqueta intercambiable que tengan, Brigadas Sultan Murad, "Ejrcito Libre Sirio", ISIS, Al Nusra y otras).

Al margen de si actu bajo rdenes o en una decisin personal, el polica Mevlut Mert Altintas es un producto lgico de la deriva dictatorial, represiva y chovinista de Erdogan en los ltimos aos. Erdogan ha radicalizado a sus fuerzas de seguridad, a su partido AKP, y a mucha parte de la sociedad turca en un nacionalismo extremista a la vez que ha acelerado la islamizacin del estado turco. Ha creado un cuerpo militar y parapolicial privado tipo Blackwater/Academi llamado SADAT al que ha entregado gran parte del poder de las fuerzas de seguridad turcas. Ha creado milicias juveniles extremistas aglutinadas en torno a las mezquitas del pas con similitudes a las juventudes hitlerianas y entrenadas por exmilitares que estn ahora bajo la nmina de SADAT. Ese radicalismo inoculado a la sociedad turca ha llevado a que en las escuelas del estado se hagan cnticos takfires.

Las cloacas del estado turco llevan aos adiestrando a sus fuerzas de seguridad y paramilitares de extrema derecha (modernos Lobos Grises) en dos frentes de batalla: en la guerra de Siria y en la guerra al pueblo kurdo y opositores polticos.

En la guerra interior, el ejrcito de Erdogan detiene o "desaparece" a decenas de miles de opositores polticos, periodistas, maestros o jueces, y arrasa impunemente ciudades del Kurdistn turco con sus soldados realizando pintadas racistas en los muros de las casas o al son de cnticos extremistas otomanos o takfires. Ejecutar a sangre fra a dos prisioneras kurdas detenidas es slo una gota de agua en los crmenes de guerra masivos realizados por Turqua en Kurdistn consentidos por occidente. Incluso pagados generosamente con 6.000 millones de euros europeos a cuenta de la crisis de los refugiados.

En el otro frente de batalla, la guerra en Siria, Erdogan apoya activa e indistintamente a ISIS y a otras bandas extremistas (llamadas "rebeldes moderadas" en occidente) incluso aunque ideolgicamente tengan unas y otras ciertas diferencias (unas ms pro-saudes y otras pro-turcas). Ahora Turqua intenta lavar su imagen internacional invadiendo-ocupando parte del territorio sirio y queriendo dar la impresin de que el ejrcito turco desde dentro de Siria, junto a milicias criminales recicladas, combate mano a mano a ISIS en la provincia siria de Al-Bab.

En realidad su nico objetivo es impedir la reconquista total kurda del norte de Siria a ISIS y otros clones del Estado Islmico. Y para lograrlo Erdogan lleg a un entendimiento con Putin hace unos meses: Turqua entregaba Alepo a cambio de que los grupos armados de esa ciudad se reubicasen en Idlib, pero sobre todo, se trasladasen a la zona de Jarabulus-Al-Bab para atacar junto al ejrcito turco a los kurdos-sirios.

Tras el acuerdo tcito o explcito de Turqua con Rusia, la victoria en Alepo por el ejrcito del gobierno sirio y sus aliados ha sido veloz. Como contrapartida Assad se mantiene a la espera de qu determinan Putin y Erdogan tras su tibia protesta inicial por esas tropas turcas al norte de Siria, y tras un par de bombardeos de la aviacin siria al ejrcito turco, que no olvidemos pertenece a la OTAN. Quiz el resultado puede ser una nueva situacin de ocupacin permanente neo-otomana como la de Israel en los Altos del Goln?

Por su parte los kurdos-sirios, adems de sufrir los ataques turcos en Al-Bab y otras zonas, saben que la intencin de Turqua es evitar que los kurdos expulsen completamente a los grupos terroristas e intentar aplastar el nuevo modelo poltico y social de convivencia democrtica comunalista, multitnica y antipatriarcal que estn extendiendo en el norte de Siria. Adems acusan a Ankara de estar cambiando la demografa de esta provincia siria asentando miles de personas turcomanas iraques y otomanizar escuelas o al Ayuntamiento de Jarabulus con banderas turcas y retratos de Ataturk.

Por eso el polica asesino Mevlut Mert Altintas representa a una generacin de jvenes alimentados en ese hipernacionalismo de extrema derecha religioso turco que busca revivir un nuevo imperio otomano. Y por eso el alcalde de Ankara tiene razn en que el polica asesino tiene vnculos con los extremistas de Siria. Y por eso tambin es lgico que sea un "mrtir" para la poblacin turca que ha sido fanatizada por Erdogan. Altintas es ambas cosas a la vez en la tipologa ideolgica actual del estado turco. Es una pieza fabricada en la factora del AKP, SADAT, Lobos Grises, ejrcito turco, polica turca y Erdogan. Esa maquinaria acta como un Viktor Frankenstein generando asesinos profesionales con una oratoria y puesta en escena como la que despleg Altintas ante las cmaras de televisin.

Muchos extremistas turcos han visto como una traicin del propio Erdogan el abandono de Alepo por Turqua y la salida de sus grupos radicales de la ciudad. Alepo siguen considerndola suya los imperialistas otomanos, igual que Mosul, y sobre ellas Ankara quiere tener capacidad de decisin. Erdogan puede ser capaz de inhibir algo sus ideas, y con pragmatismo tctico pactar con los rusos. Pero un turco que ha sido fanatizado sin retorno por el propio Erdogan no dudar en usar su pistola (bajo rdenes o a iniciativa propia) ante un embajador ruso. Y con el respaldo de la impunidad internacional mucho menos dudar en usar su pistola ante la poblacin kurda que defiende una alternativa realmente democrtica a los gobiernos existentes hoy en Siria y Turqua.


Fuente original: http://www.eldiario.es/tribunaabierta/embajador-Turquia-fabricado-extremismo-Erdogan_6_594650533.html



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