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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2016

Machismo & Sistema de dominio
El beso de Judas

Miguel Lorente Acosta
http://www.eldiario.es

Esta semana Teresa Rodrguez, coordinadora de PODEMOS en Andaluca, denunci una agresin machista por parte del empresario Manuel Muoz Medina (vocal de la Cmara de Comercio de Sevilla).


El machismo no es slo un posicionamiento individual, ante todo es conducta y una actitud frente a los dems, especialmente ante aquellos que deben apreciar los elementos que definen esas ideas, comportamientos y actitudes para que el hombre en cuestin sea reconocido como parte de su grupo de iguales, y ocupe una posicin ms o menos alta segn el resultado de sus conductas.

En el machismo no hay idelogos y actores, todos defienden las ideas con sus acciones, y todas las acciones refuerzan su sistema de valores.
Es lo que ha hecho el vocal de la Cmara de Comercio de Sevilla, Manuel Muoz Medina, al llevar acabo la agresin sobre la diputada de Podemos Teresa Rodrguez. Del mismo modo que no se deja de ser machista slo con decirlo, tampoco es suficiente serlo para ser reconocido como tal por el resto, pues todos comparten esa condicin. Ser machista exige demostrar que se es ms que los dems y conlleva renovar esa posicin peridicamente para evitar caer en la duda o que otro supere el status ocupado.

Por eso su terreno de juego es el mbito pblico y entre sus rasgos se encuentra la competitividad, el refuerzo personal sobre el ataque a otras personas, la ostentacin, la amenaza todo gira sobre lo que ocurre y sobre lo que puede suceder. El machismo es realidad y amenaza, no es slo silencio y la asuncin de la desigualdad y sus dictados, es la demostracin en cada una de las palabras que llevan al sometimiento de las mujeres y de todo aquel que sea considerado inferior en su estructura jerarquizada de poder; y son todas las conductas que se llevan a cabo en su nombre, desde la violencia al desprecio.

Lo ocurrido con el vocal de la Cmara de Comercio de Sevilla es un claro ejemplo de la necesidad de demostrar ese poder sobre las mujeres y de ser reconocido por ello. Es la tpica conducta que nace del conocido "a que no hay cojones" que gusta repetir a muchos hombres, y que tanto compromiso conlleva entre ellos una vez que, como si fuera un sortilegio contra todo, es pronunciado en voz alta.

Tras pronunciar la famosa frase, de manera inmediata surge un doble reto: el de realizar la propuesta que la acompaa, y el de hacerlo antes y por encima de aquellos otros hombres que forman parte de la iniciativa, puesto que la consecucin del reto supone tambin un doble reconocimiento: por un lado el de la hazaa en s misma, y por otro, el de quedar en una posicin superior al resto de los hombres testigos de la conductas y participantes del desafo.

La estrategia del empresario Manuel Muoz Medina fue clara, pero su desarrollo requiri con toda seguridad de la participacin de todo el grupo. Una participacin que probablemente surgi tras un "pacto de caballeros" para propiciar las circunstancias en la que alguno de ellos diera el paso definitivo para el "asalto del beso". Y es que tuvo que haber una complicidad para que se insistiera tanto en que Teresa Rodrguez recorriera la Cmara de Comercio a pesar de su insistencia en abandonarla, y para que en mitad de su recorrido los empresarios presentes en el momento de la agresin localizaran con facilidad en qu lugar de la ruta se encontraba el presidente anfitrin con la diputada.

Una vez localizada, la conducta de Manuel Muoz Medina no fue darle un beso, podra haberlo hecho si esa hubiera sido la motivacin, lo nico que se lo impidi fue la mano que l mismo coloc entre sus labios y los de Teresa Rodrguez, algo extrao si lo que pretenda era besarla. Pero no era ese su objetivo, sino demostrar su hombra y lo macho que es a travs de la conducta y de la humillacin que supona esa agresin dirigida contra Teresa Rodrguez, la cual probablemente haba comenzado momentos antes con su "a que no hay cojones". Y del mismo modo que no quiso darle un beso, tampoco habra llevado esa conducta contra una diputada del PP, a quien l probablemente considere "una seora". Pero una diputada de Podemos es diferente.

Est en esas categoras que los machistas creen que las hacen merecedoras de lo que los hombres deciden hacer, como la crtica del fiscal jefe de Castilla-Len a Nevenka Fernndez cuando denunci al alcalde de Ponferrada, Ismael lvarez, por acoso sexual, que en pleno juicio le dijo, "usted no es la empleada de Hipercor que le tocan el trasero y tiene que aguantarse porque es el pan de sus hijos!". "Empleada de Hipercor, alumna de clase, diputada de Podemos" todo forma parte de esa estructura jerarquizada que levanta el machismo y en la que las mujeres ocupan diferentes posiciones segn su condicin, pero siempre por debajo de los hombres que se encuentran en cada uno de esos contextos.

La cobarda del machismo necesita de las razones que l mismo da para que sus decisiones queden bajo la responsabilidad del alcohol, de las drogas o de los trastornos psicolgicos y as presentar a los hombres como "irresponsables" o "vctimas de campaas por cosas sin importancia". Pero no es esa la realidad. En el caso de Manuel Muoz Medina, su conducta muestra cmo tuvo control en todo momento para desarrollar una conducta concreta, colocar la mano entre las dos bocas y argumentar despus lo ocurrido como si no supiera lo que haba realizado, pero s explicarlo perfectamente con el argumento del alcohol.

Todo forma parte de ese machismo que slo retrocede cuando alguien se enfrenta l, pero nunca para cuestionar las circunstancias que dan lugar a las conductas, tan slo para que no haya consecuencias sobre los autores.

Quizs en el caso de la Cmara de Comercio sevillana no era la primera vez que estos hombres jugaban al "beso en la boca" y lo nico nuevo ha sido la respuesta de Teresa Rodrguez. Son besos de Judas, la seal para que otros hombres vean lo que son capaces de hacer y la traicin de la confianza depositada en ellos. Son los besos de los hombres de reconocido prestigio que se presentan como modelo de una sociedad basada en el machismo, la desigualdad y la violencia contra las mujeres bajo la normalidad y las justificaciones.

No debemos permitirlo, a lo nico que representan es al pasado y al machismo actual.

Un abrazo solidario para Teresa Rodrguez.

Aqu puedes leer la denuncia que puso Teresa Rodrguez por la agresin machista sufrida por parte del empresario Manuel Muoz Medina.






Fuente:http://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/beso-Judas_6_595350464.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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