Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2016

La eleccin de Donald Trump

Samir Amin
El Viejo Topo

Si bien es cierto que los primeros pasos de Trump parecen estar desconcertando a buena parte de sus correligionarios, lo cierto es que su margen de maniobra es relativamente pequeo para proceder a cambios verdaderamente significativos. Con todo, su eleccin constituye un sntoma evidente de la magnitud de la crisis de la globalizacin neoliberal.


I

La reciente eleccin de Donald Trump, el Brexit, el incremento de los votos fascistas en Europa, pero tambin y an ms, la victoria electoral de Syriza y el crecimiento de Podemos, son manifestaciones de la profundidad de la crisis del sistema neoliberal globalizado. Este sistema, que siempre he considerado insostenible, implosiona ante nuestros ojos en su mismo corazn. Todos los intentos para salvar el sistema para evitar lo peor, dicen mediante ajustes menores estn condenados al fracaso.

Pero la implosin del sistema no es sinnimo de avances en el camino hacia la construccin de una alternativa favorable para los pueblos: el otoo del capitalismo no coincide automticamente con una primavera de los pueblos. Los separa una brecha que da a nuestra poca una tonalidad dramtica, reveladora de los peligros ms graves. No obstante, esta implosin que es inevitable debe entenderse precisamente como una oportunidad histrica que se ofrece a los pueblos, pues desbroza el camino para avances posibles hacia la construccin de una alternativa que tiene dos componentes inseparables: (I) planes nacionales para el abandono de las reglas fundamentales de la gestin econmica liberal, en beneficio de proyectos soberanos populares que pongan en primer lugar los avances sociales; (II) en el plano internacional la construccin de un sistema negociado de globalizacin policntrica.

Avances paralelos en estos dos planos sern posibles slo si las fuerzas polticas de la izquierda radical conciben una estrategia para ello y logran movilizar a las clases populares para progresar en la consecucin de los objetivos. Este no es el caso an, como lo demuestran los retrocesos de Syriza, las ambigedades y confusiones de los votantes britnicos y estadounidenses, y la extrema timidez de los herederos del eurocomunismo.

II

El sistema vigente en los pases de la trada imperialista (Estados Unidos, Europa Occidental, Japn) se basa en el ejercicio de un poder absoluto por parte de las oligarquas financieras nacionales. Slo ellas gestionan el conjunto de los sistemas productivos nacionales, logrando reducir a la condicin de subcontratistas a casi todas las pequeas y medianas empresas en la agricultura, la industria y los servicios, en beneficio exclusivo del capital financiero. Estas oligarquas gestionan los sistemas polticos herederos de la democracia burguesa electoral y representativa, habiendo llegado a domesticar a los partidos polticos electorales de derecha e izquierda, obviamente al precio de erosionar la legitimidad de la prctica democrtica. Estas oligarquas controlan tambin los aparatos de propaganda, habiendo reducido los patrones de informacin a la condicin de coro meditico a su exclusivo servicio. Ninguno de estos aspectos de la dictadura de la oligarqua est siendo cuestionado seriamente por los movimientos sociales y polticos en el seno de la trada, especialmente en los EE.UU.

Las oligarquas de la trada pretenden extender su poder a todo el planeta, imponiendo una forma particular de globalizacin, la del liberalismo mundializado. Pero se enfrentan aqu a resistencias ms consistentes de lo que lo son en las sociedades de la trada, herederas y beneficiarias de las ventajas de la dominacin imperialista. Porque si los estragos sociales del liberalismo son visibles en Occidente, son diez veces mayores en las periferias del sistema. Hasta el punto de que pocos regmenes polticos pueden seguir aparentando ser legtimos a los ojos de su pueblo. Fragilizadas al extremo las clases, y los Estados compradore que constituyen las correas de transmisin de la dominacin del imperialismo colectivo de la trada son, de hecho, considerados con razn por las oligarquas del centro como aliados no del todo seguros. La lgica del sistema requiere as la militarizacin y el derecho que se otorga a s mismo el imperialismo para intervenir incluyendo la guerra en los pases del sur y el este. Todas las oligarquas de la trada son halcones; la OTAN, un instrumento de agresin permanente, se ha convertido de hecho en la ms importante de las instituciones del imperialismo contemporneo.

La prueba de que se ha elegido esta opcin agresiva fue dada por el tono de las palabras del presidente Obama durante su ltima gira europea (noviembre de 2016), tranquilizando a los vasallos europeos sobre el compromiso de los Estados Unidos dentro de la OTAN. Es evidente que la organizacin no se presenta como un instrumento de agresin lo cual realmente es sino como un medio de asegurar la defensa de Europa. Amenazada por quin?

Pues para empezar por Rusia, como nos repite el coro meditico de rigor. La realidad es diferente; lo que se le reprocha a Putin es no aceptar el golpe de estado euro-nazi de Kiev, ni el poder de los polticos mafiosos en Georgia. Hay que contenerla, ms all de las sanciones econmicas, por amenazas de guerra como las proferidas por Hilary Clinton.

Luego, se nos dice, est la amenaza terrorista planteada por el yihadismo islmico. Una vez ms, la opinin pblica est perfectamente manipulada. Porque el yihadismo es el producto inevitable del apoyo que la trada sigue otorgando al Islam poltico reaccionario inspirado y financiado por el wahabismo del Golfo. El ejercicio de este supuesto poder islmico es la mejor garanta para la destruccin total de la capacidad de las sociedades de la regin de resistir el diktat de la globalizacin neoliberal. Tambin ofrece la mejor excusa para dar apariencia de legitimidad a las intervenciones de la OTAN. En este sentido, la prensa de los Estados Unidos reconoci que la acusacin realizada por D. Trump de que Hilary haba apoyado activamente el establecimiento del Daesh estaba bien fundada.

Aadamos que el discurso que vincula la participacin en las misiones de la OTAN con la defensa de la democracia se revela una farsa cuando es confrontado con la realidad.


III

La derrota de Hillary Clinton ms que el triunfo de Donald Trump es una buena noticia. Tal vez aleje la amenaza del clan de los halcones ms agresivos, dirigido por Obama y Hillary Clinton.

Digo tal vez, porque no est dicho que Trump no introducir a su pas en un camino diferente.

En primer lugar, ni la opinin de la mayora que lo apoya ni la de la minora que se manifiesta en su contra le obligan a ello. El debate se ha establecido nicamente sobre algunos de los problemas sociales de los EE.UU. (particularmente antifeminismo y racismo). No pone en cuestin los fundamentos econmicos del sistema, origen del deterioro de las condiciones sociales de amplios sectores. El carcter sagrado de la propiedad privada, incluido el de los monopolios, se mantiene intacto; que el propio Trump sea un multimillonario ha sido un activo, no un obstculo para su eleccin.

Pero adems el debate nunca ha versado sobre la agresiva poltica exterior de Washington. Nos hubiera gustado ver a los manifestantes contra Trump de hoy protestar ayer contra las agresivas propuestas de Hilary Clinton. Obviamente, esto no sucedi; los ciudadanos de los EE.UU. nunca han condenado la intervencin militar en el exterior y los crmenes contra la humanidad que acompaan a esa intervencin.

La campaa electoral de Sanders haba despertado muchas esperanzas. Atrevindose a introducir en el debate una perspectiva socialista, Sanders iniciaba una saludable politizacin de la opinin pblica, que no es ms imposible en los EE.UU. que en otros lugares. Uno solo puede deplorar, en estas condiciones, la capitulacin de Sanders y su posterior apoyo a Clinton.

An ms importante que el peso de la opinin pblica es el hecho de que la clase dirigente de los Estados Unidos no concibe otra poltica internacional que la actual, y eso desde la creacin de la OTAN hace 70 aos garanta de su dominio sobre todo el planeta.

Habra, se nos dice, palomas y halcones en los dos campos, republicanos y demcratas, que dominan el Congreso y el Senado. El primero de estos calificativos es, sin duda, exagerado; se trata de halcones que reflexionan un poco ms antes de embarcarse en una nueva aventura. Trump y algunos en su entorno estn quizs entre ellos. Si es as, mucho mejor. Pero hay que evitar hacerse demasiadas ilusiones al respecto, aunque tambin explotar esa pequea grieta en el edificio estadounidense para fortalecer la construccin de una globalizacin diferente, un poco ms respetuosa con el derecho de los pueblos y las exigencias de la paz. Algo que los vasallos europeos de Washington temen ms que nada.

Por otra parte, las palabras de D. Trump sobre la poltica internacional de los Estados Unidos son contradictorias. Por un lado parece estar dispuesto a entender la legitimidad de los temores de Rusia ante a los planes agresivos de la OTAN en relacin con Ucrania y Georgia, mientras Mosc mantiene en Siria el combate contra el terrorismo yihadista. Pero luego dijo que quera dar por terminado el acuerdo nuclear con Irn. Y no se sabe todava si est decidido a continuar con la poltica de apoyo incondicional de Obama a Israel o si va a matizar este apoyo.

IV

Por lo tanto, es preciso situar la victoria electoral de D. Trump en el marco ms amplio de las manifestaciones de la implosin del sistema. Todas estas manifestaciones, hasta hoy ambiguas, pueden conducir a mejores situaciones, pero tambin a detestables derivas.

Algunos de los cambios vinculados a estos acontecimientos en modo alguno cuestionan el poder de la clase dominante oligrquica. Este es el caso de Brexit, la eleccin de Trump, los proyectos de los fascistas europeos.

Ciertamente, la campaa a favor del Brexit recurri a argumentos nauseabundos. Para empezar, el proyecto de separacin no cuestiona la opcin fundamental capitalismo/imperialismo de Gran Bretaa. Solo sugiere que en la conduccin de su poltica exterior, Londres puede tener una flexibilidad que le permita tratar directamente con sus socios, los Estados Unidos, en primera lnea. Pero detrs de esta opcin se dibuja igualmente lo que ya deberamos saber: que el Reino Unido no acepta la Europa alemana. Esta dimensin del Brexit es sin duda positiva.

Los fascismos europeos que marchan viento en popa se sitan en la extrema derecha; es decir, no cuestionan el poder de las oligarquas en sus respectivos pases. Solo desean ser elegidos por ellas para poner el poder a su servicio. Al mismo tiempo, por supuesto, apelan a nauseabundos argumentos racistas, lo que les evita tener que responder a los verdaderos desafos a los que se enfrentan sus pueblos.

El discurso de D. Trump se sita en esta categora de las falsas crticas de la globalizacin liberal. Su tono nacionalista tiene como objetivo reforzar el control por parte de Washington de sus aliados subalternos, no el concederles una independencia que tampoco exigen. Trump podra, en esta perspectiva, tomar algunas modestas medidas proteccionistas; es lo que por otra parte las administraciones estadounidenses siempre han hecho, sin decirlo, imponindolas a sus aliados subalternos a los que no se les ha permitido defenderse. Aqu se perfila una analoga que la Gran Bretaa del Brexit podra querer establecer.

Trump ha dejado entender que las medidas proteccionistas en las que piensa tienen principalmente como objetivo a China. Antes, Obama y Hillary haban ya, a causa de su decisin de desplazar el centro de gravedad de sus fuerzas armadas desde el Oriente Medio a Asia Oriental, designado a China como el rival a batir. Esta estrategia agresiva, econmica y militar, en flagrante contradiccin con los principios del liberalismo del que Washington presume ser el campen, podra ser derrotada invitando a China a avanzar en una saludable evolucin hacia el fortalecimiento de su mercado popular interno y en la bsqueda de otros socios entre los pases del Sur.

Derogar Trump el Tratado de Libre Comercio? Si lo hiciera rendira un gran servicio a la gente de Mxico y Canad liberndolos de su condicin de vasallos impotentes y por tanto animndolos a involucrarse en nuevos caminos basados en la autonoma de proyectos soberanos populares. Por desgracia hay muy pocas posibilidades de que la mayora de los representantes republicanos y demcratas en el Congreso y el Senado, todos ellos incondicionalmente vinculados a los intereses de las oligarquas estadounidenses, permitan a Trump ir en ese sentido muy lejos.

Las consecuencias de la hostilidad de Trump contra la Cumbre contra el cambio climtico, COP 21, son menos graves de lo que dejan entender sus protagonistas europeos, pues lamentablemente se sabe o se debera saber que en cualquier caso el Tratado ser letra muerta, pues los pases ricos no tienen la intencin de mantener sus promesas financieras en esta rea.

Por el contrario, algunos efectos de la implosin de la globalizacin neoliberal pueden asociarse con un progreso social, ms o menos dbil.

En Europa, la victoria electoral de Syriza y el ascenso de Podemos se inscriben en ese marco. Sin embargo, los proyectos apoyados por estas nuevas fuerzas son contradictorios: rechazo de la austeridad impuesta, pero ilusin por la posibilidad de una reforma europea. La historia se encarga ya de demostrar este error de apreciacin en relacin con una reforma imposible.

En Amrica Latina los avances realizados durante la primera dcada del siglo estn hoy siendo cuestionados. Los movimientos que llevaron a cabo estos avances sin duda subestimaron el carcter reaccionario de las clases medias de sus pases, en particular en Brasil y Venezuela, donde se niegan a compartir con las clases populares los beneficios de un desarrollo digno de este nombre.

La emergencia de otros proyectos especialmente China y Rusia tambin sigue siendo ambigua: es su objetivo atrapar por medios capitalistas y en el marco de la globalizacin capitalista, que estn obligados a aceptar ? O, conscientes de que este proyecto es imposible, los poderes relevantes de las sociedades emergentes se orientarn preferentemente en la direccin de instaurar proyectos soberanos populares?

Fuente: http://www.elviejotopo.com/articulo/la-eleccion-donald-trump/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter