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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2016

[Crnicas sabatinas] Ms ac y por debajo del nacionalismo, soberanismo y secesionismo excluyente
I nosaltres, qu volem (queremos) realment?

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para quien nos ense que la belleza no se rinde ni debe rendirse ante el poder. Para que siga recuperndose en la isla querida y admirada!

Y para todos ustedes. Feliz ao federalista!

 

Podemos es la nica formacin de izquierdas que emplea la palabra patria sin complejos. Es una estrategia para contrarrestar el uso que le da la ultraderecha? R [Pablo Iglesias, 2016]: Absolutamente. En nuestro pas tuvimos la desgracia de perder una Guerra civil, con lo cual determinados significantes quedaron en manos del adversario poltico. Palabras como Espaa o patria. Una de las cosas que aprendimos de cmo se debe hacer poltica a partir de Amrica Latina fue lo fundamentales que son los movimientos nacional-populares. Todas las revoluciones de izquierdas se han hecho en ltima instancia desde la construccin de lo nacional y de lo popular.

Cul ser el nuevo futuro movilizador de las pasiones sociales? Imposible saberlo. Todos los futuros son posibles a partir de la nada heredada. Lo comn, lo comunitario, lo comunista es una de esas posibilidades que est anidada en la accin concreta de los seres humanos y en su imprescindible relacin metablica con la naturaleza. E n cualquier caso, no existe sociedad humana capaz de desprenderse de la esperanza. No existe ser humano que pueda prescindir de un horizonte, y hoy estamos compelidos a construir uno. Eso es lo comn de los humanos y ese comn es el que puede llevarnos a disear un nuevo destino distinto a este emergente capitalismo errtico que acaba de perder la fe en s mismo.

lvaro Garcia Linera (2016)


Seora, no se ponga usted as, que yo soy un trabajador, dice el empleado de Endesa, al que han mandado esa maana a cortar la luz a una familia. Qu t eres un trabajador? T lo que eres es un pelota, un desgraciado, lo ms arrastrado que se puede ser. Lo que te deseo es que vivas muchos aos con un babatel que te llegue hasta las rodillas y que tus hijos pasen lo mismo que t ests haciendo pasar a los mos. Quin as contesta, a bocajarro junto al cuadro de luz, dominada por la angustia, es Pilar Rodrguez, vecina de Villafranca de los Barros A ti no te da vergenza no tener corazn?. Fue la ltima vez que vinieron a cortarle la luz. Despus de una bronca monumental, el empleado de la compaa elctrica desisti. Cuando vio a mi Pedro que llegaba del colegio- subir escaleras arriba, a ese hombre se le cayeron todos los achiperres. Creo que ah se dio cuenta de la gravedad y, desde entonces, en dos aos, me han respetado la luz. Pilar sabe que la lucha est muy lejos de haber terminado. Pero en este tiempo ha salido del hoyo y ha levantado un muro de dignidad que la protege. Un muro de dignidad que la protege a ella, a su familia, pero tambin a todos nosotros, incluso a los que se creen a salvo de los estragos de la vileza. Menos mal que existen las Pilares, las heronas annimas del pueblo. Su coraje, su ejemplo son el nico refugio seguro de la esperanza en estos tiempos de barbarie. Menos mal que existen los que no tienen nada que perder.

Manuel Caada (2016)

 

Brevemente. El fin de ao -cmo pasa el tiempo... y qu tiempos estos!- ya est llamando (o ha llamado) a nuestras puertas.

Apenas justifico las citas. No es necesario. La tercera se impone por s misma: por su coraje, por su dignidad, por la sensibilidad del compaero Manuel Caada, y por ser representativa de la rebelda de miles y miles de ciudadanos/as que han gritado, que gritan de nuevo, no pasarn!, no pasarn! La segunda -un pequeo homenaje al compaero-vicepresidente boliviano, que adems es matemtico- nos regala un excelente argumento a favor del esperancismo, cosa distinta del optimismo cegado-siempre-palante y, por supuesto, del pesimismo paralizador.

S sealo que la respuesta de Pablo Iglesias -en cuya veracidad y acierto poltico no entro [1]- pide-exige a gritos una nueva pregunta: ha hecho algo la izquierda para que una de las palabras citadas -Espaa- no se siga guardando, de manera excluyente y en propiedad y con xitos innegables poltico-culturales, en la mochila de la derecha espaola? Aqu, en .Cat, sabido es, nada de nada; ms bien lo contrario. Los nacionalistas, incluidos los de los Pases Catalanes menos Andorra, se ren a carcajadas. Su triunfo poltico-lingstico es aplastante... y duele a cualquier persona nacionalmente no cegada. Seguimos hablando de Estado espaol porque la palabra Espaa -la de Machado, Lorca, Hernndez. Ibrruri, Matilde Landa y Teresa Pmies por ejemplo- es propia, dicen y repiten, de fascistas, reaccionarios y botiflers. Lo nuestro, dicen -la izquierda que ahora se dice soberanista incluidsima-, es otra cosa. Suena as: Catalunya, Catalunya y Catalunya -con ny, nunca con ee aunque se escriba castellano- versus Espaa (aqu s), el Estado espaol, Madrid o incluso Reino de Espaa. La eleccin terminolgica segn convenga pero siempre echando porquera a los otros y contemplando, extasiados, maravillados, felices de conocerse a s mismo y de sentirse molt per que molt de aqu,, la historia mgico-fraternal en el ombligo cataln-catalanista.

No hablo tampoco del encuentro del pasado 23 de diciembre, del nuevo aquelarre nacional-soberanista-secesionista (vean la lista de participantes, se llevarn alguna sorpresa). No vale la pena amargarse el fin de ao. S sealo que ver a algunas organizaciones que se dicen obreras, defensores de los intereses y finalidades de las clases trabajadoras, como CCOO perdn, como la CONC quera decir, y UGT en el financiado y diseado complejo institucional secesionista es absolutamente desolador. La cernudiana desolacin de la quimera se queda corta, muy corta. Qu hemos hecho?, cmo ha penetrado tan fcilmente en todos nosotros esa cosmovisin padaniana, identitaria extrema, de ruptura, secesin y divisin popular, falsariamente vendida como un proceso de liberacin -ja, ja, ja!- nacional y social? Somos as ahora o ya lo ramos hace aos y nos ocultbamos? El juego al que se prestan encantadas las nuevas formaciones -Barcelona o Catalunya en com, o como se llamen finalmente- es de manual bsico para un curso de Introduccin en el disparate y/o suicidio polticos. Las fuerzas hegemnicas del que llaman proceso estn encantadas, como nios con juguetes nuevos. Nuevos aliados, haciendo pia, todos en el mismo barco nacionalista-identitario y con poses de rebelda social! Nos ayudan, adems, en momentos un poco complicados y repiten como loros, y tal como queremos nosotros y con nuestra letra, que ya est bien de judicializar la poltica, asunto en el que nosotros, adems, somos los amos desde aos! (Recuerdan a Jordi Pujol con la senyera gritando que un juicio contra l por delitos financieros era un juicio contra Catalunya, contra la nostra Ptria?). Es decir, cojo el hilo de nuevo, lo mismo que ICV, que supo rectificar, pero dos aos despus. El da de la marmota dicen algunos.

Tampoco comento el acuerdo mayoritario, no unnime, del pleno del Parlamento cataln del pasado 21 de diciembre, en el que, aparte de apoyar a un personaje tan oscuro, tan dogmtico y tan servicial a la causa secesionista como Carme Forcadell, se aprob una resolucin que miente a sabiendas y habla-reclama el derecho a discutir ideas, que nadie pone en cuestin por supuesto, cuando de lo que se trata realmente, como los diputados secesionistas y afines (tambin en este caso los de CSQES) saben mejor que nadie, es de presentar y aprobar proyectos de ley, resoluciones o leyes ilegales para liarla, liarla y liarla ms, asunto que nada tiene que ver con la libertad de expresin y el debate de ideas o ideillas (Otra cosa es, por supuesto, que sea una barbaridad inadmisible aplicar el Cdigo Penal a ofensas o supuestas ofensas al Rey, aunque, para completar el cuadro, habra que ver como se pondran esos diputados que rompen fotografas y sus defensores si se quemara en el Parlamento cataln (cosa que yo no hara) las fotografas de Jordi Pujol, Artur Mas, Felip Puig o Heribert Barrera, pongamos por caso, por no citar otras figuras relevantes del secesionismo y la cultura identitaria-nacionalista).

Vayamos a la pregunta de la sabatina: qu queremos realmente?

Es muy simple, es bsico; siempre lo ha sido. Como quera nuestro -de todos y todas, de aqu y de all- poeta asesinado: Flor de aliso y perenne ternura desgranada. Y sin privilegios: porque sabemos, como Lorca saba, que la tierra -que no es propiedad nuestra- da sus frutos para todos.

Y que ms? Contribuir a que reine un poco ms de justicia y equidad en el mundo. Tarea nada fcil, si vamos en serio y tocamos realidad. Poner nuestro granito de arena como dira seguramente Peter Singer. Sumar, no restar.

Para ello nos sentimos prximos de gente prxima y muy lejanos de gentes que est muy cerca y muy lejos a un tiempo. Nos sentimos fraternalmente unidos a gentes como Pilar o Manuel Caada. Nos sentimos uno con tantas ciudadanas y ciudadanos que estn dejndose la piel en estos tiempos de ignominia, de ataque a derechos bsicos, con personas que intentan vivir con dignidad, luchando, sin dejarse vencer, sacando la cabeza cuando les es posible, haciendo que este mundo sea real y tangible, y que las cosas, como dijo otro gran poeta, tengan sabor y tengan sentido, el sentido que nosotros, entre todos, les queramos dar.

Estamos, por supuesto, ms cerca de millones de ciudadanos de todos los confines de Espaa, de Portugal y de los restantes pases del mundo, que de gentes, poderosas y enriquecidas gentes, que viven en .Cat, cuya marca de identidad bsica es, ante y sobre todo, el poder, la riqueza, el dominio, los suyos, el etnicismo idenditario (cuando conviene). Algunos de ellos, chorizos y manipuladores confesos. Su nico color, su smbolo ms bsico, es el color del dinero. Ni el rojo ni el amarillo ni el morado. Son los mismos que desde hace algunos aos, esta es su estrategia actual, intentan levantar muros de incomprensin entre pueblos y ciudadanos con mucho pasado en comn, en muchos momentos admirable e incluso heroico. Y con la colaboracin, incomprensible, de fuerzas que se dicen populares.

Queremos, pues, continuar juntos, unidos en nuestra diversidad que nadie pretende aplastar, reducir ni desconsiderar, enfrentados a todos los que aqu y all intentan ejercer su dominio, su hegemona, su poder. Y estamos alejados, cada vez ms, no es prudente negar la verdad, hay que echarla de la boca, de aquellos compaeros que han cado en todas las trampas que les han tendido y han preferido y prefieren aliarse con nuestras clases hegemnicas movidos por una palabra y un concepto que es, de hecho y aunque no lo reconozcan, el motor central de sus finalidades y de sus vidas: Patria. Aqu, Catalua; all, una Espaa excluyente -una parte de Espaa, no toda Espaa- que no es capaz de ver la importancia de la riqueza de culturas y lenguas, como, por supuesto, aqu, en .Cat, muchos no son capaces de ver otra cosa -porque no quieren verlo- que no sea una sola lengua, una sola cultura (falsamente homognea y a veces, artificialmente construida), una historia idlica y victimista llena de falsedades y sesgos nacionalistas, donde la patronal de los sindicatos patronales y criminales es elevada al altar de las fuerzas del progreso y la modernidad.

Que no cuenten con nosotros. Nuestros objetivos tienen que ver con la federacin voluntaria, con la construccin de algo en comn y entre todos. Unidos, podemos, desde luego que podemos. No con la secesin, no con el no nos importan, all ellos se las compongan, no con primer nosaltres y despus nosaltres, no con falsos o torcidos derechos inexistentes, no con cuentas que son cuentos. En sntesis: no con la cosmovisin de Padanias y afines, sino con los valores poltico-culturales que dieron vida y orientacin poltica a las clases populares de II Repblica espaola o a los compaeros y compaeras allendistas, nunca olvidados de la Unidad popular chilena. Nuestro 11 de septiembre.

Eso es lo que queremos. Notas de dos amigos-maestros para ir finalizando.

De Miguel Candel: B, jo, abans (antes) de "parir terror", parir un bon desig, un buen deseo: que Nochebuena haga honor a su nombre. Y a los autores de profecas autocumplidas (esos maquinistas que anuncian "choques de trenes" sin dejar de conducirlos hacia la colisin), que se estrellen ellos solitos. RIP. Quien dice Nochebuena, dice Nochevieja. Vale la pena insistir: ellos solitos y sin nuestra compaa; hacia su choque y con sus trenes. RIP.

De Paco Fernndez Buey (te echamos tanto en falta, amigo, compaero!): un regalo de ao nuevo, un texto suyo un tanto olvidado: UTOPA HOY, de hace ya unos aos.

Imaginemos un mundo verdaderamente globalizado en el que:

1. Se ha condonado la deuda externa a los pases empobrecidos.

2. Se ha establecido una tasa sobre las transacciones comerciales internacionales y sobre los flujos financieros internacionales, una parte de la cual tasa se dedica prioritariamente a la ayuda de los pases pobres y de los sectores sociales desfavorecidos en cada pas.

3. Se ha reformado la estructura de la ONU, suprimiendo el derecho al veto de las grandes potencias, estableciendo que el ejecutivo tiene realmente poderes ejecutivos, de manera que el voto de cada pas representado vale igual y las instituciones econmicas internacionales dependen de l.

4. Se ha establecido, en el interior de los pases, una renta bsica de ciudadana, de carcter incondicional, es decir, con independencia de otras rentas y trabajos de los ciudadanos.

5. Rige el principio de la soberana alimentaria de las comunidades por encima de (o junto al) principio de la libertad de comercio.

6. Rige el principio de la libre circulacin de las personas por encima de (o junto al) principio de la libre circulacin de mercancas.

7. Se ha establecido un nuevo tipo de clculo econmico: no en funcin del PIB sino en funcin del desarrollo humano sostenible y teniendo en cuenta la huella ecolgica que deja el sistema productivo y el consumo de energas no renovables.

8. Se ha ampliado la idea de sostenibilidad econmico-ecolgica (con la puesta en prctica de las medidas implicadas) ms all de los actuales acuerdos de Kyoto y se ha aceptado la idea del decrecimiento.

9. Rige el principio de precaucin en la investigacin y produccin tecno-cientfica. Y eso en el marco de una educacin politcnica universal y de carcter humanista.

10. Se ha ampliado la democracia representativa e indirecta que conocemos a la democracia participativa y deliberativa en los diversos mbitos de la esfera pblica (desde el local al global)

11. Se ha impuesto el principio de la necesidad de accin afirmativa para la defensa de todas las culturas, subculturas, lenguas, etc. histricamente minorizadas o en situacin de inferioridad.

12. Se ha establecido un acuerdo internacional de desarme generalizado empezando por la destruccin de todas las armas de destruccin masiva (nucleares y convencionales)...

Podemos imaginar, por supuesto, ese mundo verdadera y humanamente alterglobalizado. Que este declogo+dos, con los matices y cambios que estimemos oportunos, nos gue y ayude!

(Por cierto y dicho sea entre parntesis. Ya en marzo de 1980, hace ms de 35 aos, en Abstencin y particularismos: dos aspectos de la crisis social de Espaa, mientras tanto, n. 3, pp. 12-16, el autor de Leyendo a Gramsci sealaba: Conviene aadir que el avance de los nacionalismos y en general de los particularismos en Espaa no es slo constatable mediante la contabilidad electoral; hay en ellos un aspecto cualitativo de vital importancia, a saber: estos fenmenos sociales, adems de implicar un nmero cada vez mayor de personas, se estn convirtiendo en lugar de refugio de la tensin poltica-moral debilitada por la sensacin de derrota en el plano econmico-social que desde los primeros aos de la dcada pasada planea sobre fuerzas polticas varias con una vocacin genricamente transformadora de las realidades sociales).

U na recomendacin para el 1 de enero: un magnfico artculo para empezar el ao: La abduccin de la juventud de Jordi Llovet, de mediados de diciembre (en el Quadern de El Pas ) , un texto que tambin deberamos le er entre lneas. E st escrito en cataln pero los traductores automticos, en este caso, no generan malas versiones. La referencia: http://cat.elpais.com/cat/2016/12/22/cultura/1482402011_424102.html

Feliz ao! Libertad real (no la falsa de empresas, fbricas y declaraciones retricas), equidad, justicia, fraternidad, solidaridad, paz en las relaciones internacionales y federalismo! Y una reflexin de Maquiavelo muy del gusto de Paco Fernndez Buey: Nada de imaginar parasos. Lo que hay que hacer es conocer los caminos que conducen al infierno para evitarlos. No son pocos esos caminos.

Y aunque suene cursi: amor, felicidad y amistad como sola escribir Jenny Marx al despedirse.

Nota:

1) Un excelente y matizado texto de Alberto Garzn toca esta cuestin en sus compases finales, dialogando crticamente con igo Errejn. Absolutamente recomendable: La extrema derecha es hija de la globalizacin http://www.eldiario.es/tribunaabierta/extrema-derecha-hija-globalizacion_6_594650534.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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