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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2016

Guatemala: La retirada de Hidro Santa Cruz de Barillas
Proyectos inviables y desarrollo insostenible

Andrs Cabanas
Rebelin


Hidro Santa Cruz se va de Barillas, segn el escueto comunicado emitido el pasado 22 de diciembre. La retirada de la empresa oficializa lo que era prctica y hecho consumado: las deudas adquiridas ante financiadores internacionales, la demanda interpuesta por socios del proyecto, la falta de avance de la obra, la defenestracin o retirada de importantes valedores polticos (gobierno patriota, anterior embajador espaol), la inmanejable conflictividad social y la persistencia de la resistencia de una parte respetable de la poblacin (segn reconocen finalmente los propietarios espaoles de Hidro Santa Cruz) imposibilitaron el desarrollo del proyecto.



Un proyecto inviable

La salida del territorio de Barillas de Hidro Santa Cruz no es un hecho menor. Cuando una empresa abandona su inversin sin conseguir sus objetivos, se agrieta el proyecto de despojo. En la fase actual de acumulacin del capital, los proyectos se interconectan en actores, operadores polticos, financiadores, estrategias de intervencin, sociedades, ganancias. El patinazo estrepitoso de uno de esos proyectos no puede analizarse aisladamente.

En el caso concreto de Hidro Santa Cruz, el fracaso empresarial agudiza la crisis de un modelo poltico (el proyecto patriota -neoliberal militar- que apost por la violencia y la ilegalidad o la legalidad a la carta) y la crisis de un Estado heredero de la contrainsurgencia, construido para el despojo. Demuestra, de forma complementaria, que la razon empresarial y transnacional es tan violenta como frgil.

Sin embargo, la salida de la empresa no cierra un proceso de agresin contra la poblacin. La empresa adquiri derechos (por ejemplo sobre los terrenos) sin que hasta la fecha haya aclarado el destino y la utilidad de estos terrenos (venta, transferencia a otra empresa, alquiler, congelamiento hasta que existan condiciones para el retorno). Por otra parte, la marcha de Hidro Santa Cruz no vincula ni compromete la retirada de las empresas y los dueos espaoles, particularmente activos durante las ltimas semanas: David Castro Valdivia, Luis Castro Valdivia y Fernando Rodrguez continan todava presentes en el pas (entre otras, con la sociedad Hidraes ingenieros consultores, de David Castro) y/o han realizado movimientos societarios recientes y masivos: constitucin de siete sociedades el 3 de noviembre de 2016, cuyo rastro hasta Guatemala es conveniente seguir. Asimismo, la huida de HSC puede dificultar investigaciones sobre redes de corrupcin y criminales, a partir de la apertura de una oficina de la Comisin Internacional contra la Impunidad en Guatemala, en Quetzaltenango.

Cul es el destino de los terrenos adquiridos mediante engao, qu sucede con las empresas matrices, cmo se determinan las responsabilidades adquiridas por el dao causado a la poblacin, de qu manera se obliga a los propietarios espaoles de la hidroelctrica a responder ante la justicia por la violencia y delitos cometidos, son preguntas (y escenarios) pendientes en la intensa disputa empresa-comunidades: el conflicto interrumpido pero inacabado. Una retirada sin mayores costos, ms all del tibio reconocimiento de errores expresado en el comunicado, debe ser impedida. La vigilancia de nuevos proyectos extractivos o de la reconfiguracin del actual, la devolucin de terrenos adquiridos ilegalmente, la investigacin de las acciones ilegales cometidas por la empresa y otros actores (estructurales criminales), el resarcimiento como garanta de no repeticin de hechos similares, se integran a la agenda de la resistencia.

El desarrollo insostenible

La marcha de Hidro Santa Cruz es un triunfo de la poblacin que solicit reiteradamente su salida: no es un simple distractor de la empresa, aunque antes, durante y despus de la salida se sucedan maniobras para minimizar el impacto de lo sucedido. La resistencia comunitaria, con apoyo nacional e internacional, derrot la persecucin, la criminalizacin, el encarcelamiento de dirigentes, los intentos de cooptacin, la estatalizacin de los intereses de la empresa: es decir, la configuracin del Estado a la medida de la hidroelctrica.

Concebido como proyecto modelo (articulacin de actores, forma de intervencin, caballo de troya de otros proyectos energticos) la oposicin a Hidro Santa Cruz fue tambin el referente para contener este enfoque: una forma de decir no al militarismo en tiempos de paz y al despojo en tiempos del Estado (tericamente) orientado al bien comn.

El comunicado oficial de la empresa distribuido de forma coordinada por todos los medios corporativos afirma que el proyecto hidroelctrico Cambalam era necesario pero se volvi inviable. Esto, como la mayora de las afirmaciones empresariales, es una verdad a medias o una mentira disfrazada. El punto de no retorno para la salida de Hidro Santa Cruz comenz cuando la empresa impuso una visin de desarrollo ajena a la visin de la poblacin: el desarrollo como beneficio individual y no como proyecto de vida colectiva; como imposicin y no como consenso; como intervencin ajena y no como construccin desde la comunidad.

Corresponde, ahora, recuperar esos consensos y definir desde los saberes comunitarios- la ruta hacia otro desarrollo justo y digno.

Blog del autor: www.memorialguatemala.blogspot.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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