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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2017

Un legado de mentiras y encubrimientos
Difcil de alcanzar la reactivacin de la energa nuclear

Paul Brown
Climate News Network/Ecowatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca



En los ltimos 60 aos ha habido tres importantes accidentes nucleares los tres estn muy bien documentados; cada uno de ellos ha sido acompaado de mentiras y encubrimientos por parte del respectivo Estado de los pases afectados. Adems, han habido otros menos conocidos accidentes serios sobre los cuales se ha tendido un manto de silencio tan eficaz que aunque han pasado varias dcadas solo se conocen los aspectos ms bsicos.

El legado de esos desastres es una profunda y generalizada desconfianza respecto de la industria nuclear. En algunos de los pases industriales ms importantes del mundo, esto ha significado que su gobierno se haya visto forzado a abandonar por completo la generacin nuclear de electricidad, mientras otros se enfrentan con un rechazo tan intenso en relacin con la construccin de nuevas plantas que han renunciado al proyecto, aunque mantengan en operacin al menos de momento las que que estn funcionando desde hace aos.

Esta accidentada historia de la industria nuclear importa. Ha provocado una escisin mundial. Mientras muchos cientficos y polticos preocupados por el cambio climtico creen que la generacin nuclear de electricidad es vital si los gobiernos estn decididos a cumplir su compromiso de poner freno al peligrosos calentamiento global, muchos otros piensan todo lo contrario.

La oposicin est basada en la creencia de que la industria nuclear ha perdido toda honestidad y credibilidad y que las energas renovables son una alternativa ms barata, ms segura y mejor en todos los sentidos. Este punto de vista se ve reforzado por la incapacidad de la industria nuclear de resolver el problema de los residuos que produce. Los de las renovables pueden reciclarse con toda facilidad mientras que los residuos nucleares siguen siendo peligrosos durante miles de aos, una factura que debern pagar las generaciones futuras.

Pero volvamos a los tres mayores desastres que estn en la raz de este fuerte debate. Sucedieron durante un lapso de 60 aos y los tres se debieron a causas diferentes. Sin embargo, siguieron una pauta compartida.

El primero fue en Windsacale en el noroeste de Inglaterra, en 1957, cuando se incendi un reactor de produccin de plutonio. El segundo, fue en Chernobil en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, en 1986: uno de los reactores estall y hubo un importante incendio*. El tercero fue en Fukushima Japn, en 2011, cuando un terremoto y un tsunami provocaron la fusin accidental de tres reactores.

Ocultacin oficial

La reaccin oficial respecto en cada uno de los tres accidentes fue asombrosamente similar. En los tres casos, el gobierno implicado, el ente de regulacin nuclear y la empresa propietaria de la central trataron de ocultar la magnitud del desastre al pblico que estaba ms en peligro. En los tres casos, esto signific exposicin innecesaria de la poblacin a la radiacin.

En segundo lugar, se cuestion speramente la posibilidad de consecuencias en el largo plazo en la salud de las personas expuestas. En los tres casos, esto tom la forma, tanto en el momento del accidente como todo el tiempo transcurrido desde entonces, de minimizacin de los posibles riesgos para la salud por parte del gobierno y la industria nuclear.

Todava se discute si el incendio de Windscale provoc o no la aparicin de varios casos de leucemia entre los nios de los alrededores. Despus de Fukushima, el gobierno y la industria nuclear sostuvieron que las muertes haban sido muy pocas o ninguna. Se espera que la discusin contine durante dcadas.

En tercer lugar, se ha tratado de minimizar el enorme costo y lo complicado del intento de limpiar los estragos. Por ejemplo, a las personas evacuadas se les dijo que solo se trataba de una medida transitoria, cuando es posible que dure dcadas, y posiblemente varias generaciones.

Una vez ms, la estimacin oficial para la compensacin por el accidente de Fukushima se eleva hasta una suma que oscila entre los 5,4 y 8 billones de yenes (entre 4.000 y 7.000 millones de libras esterlinas), una estimacin que solo se dio a conocer a fines de noviembre de 2016, cerca de cinco aos despus del accidente.

Las barreras tcnicas

En los tres casos incluso despus de pasados 60 aos desde el accidente de Windscale, la descontaminacin de la montaa de escombros del incendio del reactor ha empezado varias veces para ser abandonada otras tantas por ser demasiado difcil. La perspectiva es que pasen los aos y la descontaminacin no se complete.

No hay esperanzas de que Chernobil o Fukushima puedan descontaminarse en este siglo. En Chernobil se prepara una nueva cubierta que en 2017 reemplazar a la existente, que se est desmenuzando; su costo, 2,1 millones de libras esterlinas, aunque est pensada para que dure solo 100 aos.

Los gobiernos trataron por todos los medios de ocultar qu haba sucedido. En Windscale, el gobierno britnico finalmente admiti que haba encubierto deliberadamente la seriedad del accidente para proteger la continuidad de su programa de armas nucleares.

En el caso de Chernobil, fueron las mediciones de la radiacin en la alta atmsfera las que obligaron a las autoridades soviticas a admitir lo acontecido. Treinta aos despus siguen negndose intensamente las consecuencias reales del accidente en la salud pblica.

A miles de nios se les ha extirpado la tiroides y ha habido muchos malformaciones congnitas y cnceres. Bielorrusia, el pas ms afectado por el desastre, no hace otra cosa que minimizar las consecuencias en el largo plazo para asustar a los posibles inversores.

La industria nuclear hace todo lo posible para situar todo esto en el pasado. En respuesta a las preocupaciones del pblico, ha presentado una serie completa de proyectos de centrales nucleares ms seguras. Como resultado de ello, algunos pases como Finlandia y Gran Bretaa estn animando la construccin de una nueva generacin de centrales nucleares a partir de diseos franceses, japoneses, chinos y estadounidenses.

Sin embargo, esta vez la cuestin no es solo la seguridad. En Occidente, durante los ltimos 35 aos ni una sola central nuclear ha sido construida segn los tiempos y presupuestos pactados. Esto debilita el discurso que sostiene que la energa nuclear estar en condiciones de competir con otras formas de energa en relacin con el costo. Se ha demostrado repetidamente que la energa nuclear no puede sobrevivir sin los subsidios del Estado.

Las ltimas evidencias de esta certeza las aportan las dos nuevas centrales nucleares que se construyen en Finlandia y Francia. Ambas estn cerca de superar los 10 aos del calendario de construccin y han ms que duplicado el presupuesto acordado.

La afirmacin inicial que sostena que el precio de la electricidad producida por las centrales nucleares sera competitivo no tiene asidero. Los precios mayoristas de la corriente elctrica deben ya ms que duplicarse antes de que se haya producido el primer vatio.

Aun as, a pesar de todo lo sealado aqu, la industria nuclear tiene la esperanza de continuar creciendo y sostiene que lo har; muchos gobiernos continan derramando dinero en investigacin y desarrollo. Lo hacen en la ilusin de que algn da las centrales nucleares aportarn un procedimiento seguro y econmicamente viable de producir electricidad.

No obstante, de momento no hay ningn indicio del tan pregonado renacimiento nuclear. El costo de un diseo seguro contina creciendo mientras la industria y los gobiernos intentan minimizar el legado de engaos sufrido por el pblico de todo el mundo en los ltimos 60 aos. Toda parece indicar que si se ha de evitar que el clima se caliente ms all de lo debido, deberemos hacerlo sin la ayuda de nuevas centrales nucleares.

* Segn la Enciclopedia Encarta, un experimento cuya supervisin fue incorrecta (se desconect el sistema de enfriamiento con agua) provoc una reaccin incontrolada, que a su vez caus una fuga de vapor. La capa protectora del reactor fue destruida y fueron liberados a la atmsfera unos 100 millones de curios de nucleidos radiactivos. (N. del T.)

Ecowatch ha reproducido esta nota con el permiso de su asociado Climate News Network.

Fuente: http://www.ecowatch.com/nuclear-energy-accidents-2165717823.html?utm_source=EcoWatch+List&utm_campaign=9144176564-MailChimp+Email+Blast&utm_medium=email&utm_term=0_49c7d43dc9-9144176564-86077257

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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