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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2017

Represin policial & Violencias Machistas
Contra las histricas

Luciana Peker
pagina12.com

Sobre como el machismo y toda su fuerza bruta se hacen visibles en el juicio de Milagro Sala por el hecho de ser mujeres las que la defienden en primera lnea.


En la entrada al juicio a Milagro Sala la diputada Mayra Mendoza fue ahorcada por un polica y la concejala Daniela Vilar fue manoseada por otro integrante de las fuerzas de seguridad. El ministro de Gobierno y Justicia de Jujuy, Agustn Perassi, justific el accionar policial al calificar a Mendoza de histrica. La represin cuerpo a cuerpo, el uso de armas de fuego y el abuso sexual estn prohibidos en los protocolos de actuacin de las fuerzas de seguridad. Pero son usados, llamativamente, contra el cuerpo de las manifestantes.

"Hay fotos y vdeos que muestran lo histrica que estaba actuando en el momento de la trifulca. Es evidente que quera saltar las vallas, sostuvo el ministro de Gobierno y Justicia de Jujuy, Agustn Perassi, en una justificacin de la represin y violencia de gnero institucional contra la diputada Mayra Mendoza, en las inmediaciones a la audiencia del juicio que se realiz contra Milagro Sala, en Jujuy, el 21 de diciembre.

El origen de la palabra histrica contiene una connotacin sexual despectiva haca las mujeres. La intencin de la calificacin de histrica a una vctima es similar a decirle loca o no satisfecha y a vincular sus convicciones polticas o reclamos sociales con un supuesto y mentiroso mal femenino de exagerar sntomas por su condicin de debilidad y vaco.

Hasta el siglo XIX la histeria estaba asociada a un supuesto malestar de mujercitas mal atendidas vinculadas a la sexualidad y los mdicos lo atendan con un diagnstico de tero ardiente. Las imgenes y la foto donde la diputada es tomada brutalmente del cuello por un polica provincial con un contorno corporal, por lo menos, cuatro veces superior al de ella y de una forma que no tiene nada que ver con pactos institucionales sobre cmo dispersar o contener la protesta social y con un arma larga colgndole del pecho hablan de una forma de violencia policial que tambin implica violencia de gnero.

Las posteriores declaraciones polticas reforzaron el machismo de las fuerzas de seguridad y el respaldo poltico al ahogo sobre el cuello de una mujer que puede ser cualquier otra ciudadana en una manifestacin contra la inseguridad policial, los femicidios, las inundaciones, polticas de ajuste o el desempleo. En Buenos Aires se habla de una agresin a una diputada nacional, pero la diputada no tena ningn cartel que deca que era diputada, afirm el funcionario. El centro de la cuestin es, justamente, que no se trata de Mayra Mendoza sino que la represin pueda legitimarse y reproducirse contra otras mujeres.

La abogada Claudia Perugino, especialista en violencia e integrante del Comit por la Libertad de Milagro Sala advierte: Las mujeres, junto a los jvenes, somos uno de los sectores ms dinmicos y, de ah, la necesidad de amedrentar. Lo vimos en los Encuentros de Mujeres de Mar del Plata y Rosario donde nos reprimieron. En este contexto Mayra Mendoza y Daniela Vilar fueron el blanco de una feroz represin y una situacin de abuso.

Adems, la directora del Area de Investigacin del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Marcela Perelman, resalta que no fue una escena ms, ni es una escena legtima. La maniobra que hace el polica de ahorcar a Mayra Mendoza no forma parte de las modalidades habituales de represin de la protesta en la Argentina, que han sido muy violentas en algunas coyunturas, pero con usos de la fuerza que tienen otras caractersticas.

Las normativas vigentes procuran que el diseo de los operativos evite el contacto cuerpo a cuerpo entre policas y manifestantes que implica muchos riesgos. Slo vi esa forma de sujecin por el cuello en casos de detencin en Estados Unidos, pero no en represiones de este tipo. El ministro Perassi no asumi su responsabilidad poltica, ni cuestion la actuacin policial, sino que culp de ese accionar ilegal a Mayra Mendoza, sealando que estaba histrica, una justificacin absurda con un adjetivo que solo se usa contra las mujeres.

No fue la nica seal de la polica jujea de violencia hacia las mujeres. El nieto recuperado Horacio Pietragalla atac a un polica y explic que su conducta se debi al abuso sexual contra la concejala de Lomas de Zamora, Daniela Vilar. En Jujuy est tranquilo, ac no ha habido movimientos ni incidentes. Los conflictos de estos tiempos son porque viene gente de afuera, de Buenos Aires. Viene un grandote desde Santa Cruz (por Horacio Pietragalla) a pegarle a un polica, que resulta ser el secretario de Derechos Humanos y que se justifica diciendo que haban tocado a una mujer; menos mal que no tiene un revolver, indic Perassi.

Daniela Vilar le replica: En Jujuy se vive una ausencia del Estado de derecho con una impunidad que recuerda a los peores aos de nuestra historia; el poder pseudofeudal que gobierna la provincia decidi vallar para restringir el ingreso al juzgado donde se llevara a cabo la lectura de la sentencia a Milagro Sala devenido en una bizarra puesta en escena. En ese marco apareci un cabeza de tortuga que perdi el control con el cuello de una mujer entre sus violentas manos y otro, en el forcejeo previo a lo que se vio en cmara intent empujarme (cuando no haba lugar) y me toc los pechos cagndose en mi condicin de mujer o disfrutndola.

Es posible que la represin se ensae en el cuerpo de las mujeres? En Jujuy vale todo? O esa represin implica una marcha atrs a criterios de seguridad democrticos y la amenaza latente para futuras marchas con participantes mujeres? Perelman enmarca: Tras la crisis de 2001-2002 se discuti mucho qu puede hacer el Estado frente a las protestas sociales. Ese debate dio lugar a lo que se conoce como poltica de no represin que se inici entre 2002 y el gobierno de Nstor Kirchner.

Implic, en general, un abordaje no violento de las protestas sociales en el nivel federal que se sostuvo hasta 2010, cuando las fuerzas federales volvieron a asesinar manifestantes. Despus, con la creacin del Ministerio de Seguridad se reafirm esa poltica con la resolucin 210/2011 que estableci Criterios mnimos para el desarrollo de protocolos de actuacin de los Cuerpos Policiales y Fuerzas de Seguridad Federales en manifestaciones pblicas, a la que adhirieron casi todas las provincias.

La provincia de Jujuy adhiri a esta normativa que, entre sus 21 puntos, prohbe que los policas porten armas de fuego, los obliga a estar identificados y a respetar la integridad fsica de los manifestantes. Sin embargo, fue muy limitada la transformacin de las prcticas de las policas provinciales. Cul es la situacin de la represin policial en Jujuy? Perelman seala: Jujuy es una provincia que presenta casos de violencia institucional muy graves.

En materia de protesta social, est el caso de Luis Cuellar, que fue asesinado en 2003 cuando policas de la provincia dispararon balas de plomo para reprimir una protesta en la puerta de una comisara, por la muerte de una persona que haba estado detenida all.

Tambin, durante el 2011, el desalojo de un grupo de familias que ocupaba un terreno de la empresa Ledesma en reclamo de acceso a la tierra y a la vivienda, la polica provincial utiliz balas de plomo y resultaron muertos Ariel Farfn, Flix Reyes Prez, Juan Jos Velzquez y Alejandro Farfn.






Fuente:https://www.pagina12.com.ar/11520-contra-las-histericas



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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