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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2017

2017, ao decisivo para la energa atmica en Espaa

Miguel Muiz
Mientras tanto


Pas un 2016 de aparente bloqueo y supuesto desgobierno mientras la verdadera poltica, la impuesta a lo largo de una dcada, era aplicada sin mayores problemas.

En el terreno nuclear, estos meses de supuesta inestabilidad han sido aprovechados por la industria para sentar estrategias. Inmersos en el ruido meditico de las agendas oficiales, los representantes polticos que tienen inters en el tema no se percataron de lo que pasaba, o se percataron y se lo guardaron para ellos. As que, sin ni siquiera la mnima molestia que supone la rutina parlamentaria, la industria y sus seguidores han solventado cuestiones clave con toda tranquilidad.

Casi resulta enternecedor ver como en octubre, recuperada la normalidad parlamentaria, una parte de la clase poltica ha reparado, de pronto, en que casi todo estaba ya decidido, y sin dudarlo un momento se ha lanzado a hacer poltica con lo ms sobado y absurdo de la ltima dcada: Garoa.

La cuestin se abord con la discrecin que exige el silencio nuclear: el 22 de noviembre todos los partidos del Congreso, excepto PP y PDECAT (ex CDC), remitieron una carta al nuevo ministro de Industria, Turismo y Energa pidiendo que diese instrucciones al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para suspender la tramitacin del proceso de apertura de Garoa y paralizase el proyecto de construccin del Almacn Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos en Villar de Caas [1].

Dejemos a un lado el escndalo del ATC de Villar de Caas, algo que en una democracia mnimamente sana ya hubiese provocado la cancelacin del proyecto y una cadena de dimisiones y destituciones, pero que en este reino del chapapote poltico contina como si no pasase nada. Centrmonos en lo ridculo de que 2016 acabe como empez, con otro captulo del culebrn Garoa [2].

Garoa es una magnfica excusa para distraer del conflicto nuclear. Igual que en su da sirvi para escenificar una falsa victoria por su "cierre", ahora permite aparentar un falso consenso crtico con la nuclear que beneficia a muchos. Mientras se "debate" sobre el caso Garoa, la industria y sus seguidores siguen repitiendo por todos los medios a su disposicin (que no son pocos) la mentira de la energa nuclear "necesaria para garantizar el suministro elctrico y combatir el cambio climtico" [3]; el supuesto "debate" sobre Garoa permite celebrar reuniones, presentar proposiciones no de ley, pedir comparecencias, emitir notas de prensa y pronunciar discursos calculados, todas las variables de la estrategia basada exclusivamente en la representacin y el posibilismo.

Ajena a la poltica de hechos consumados de la industria nuclear (o usando el recurso de mirar hacia otro lado), una parte de la clase poltica insiste tambin en abrir un debate sobre el alargamiento del funcionamiento de las centrales a sesenta aos. Un "debate" ya solventado en los largos meses de supuesto "desgobierno", con acuerdos que harn que 2017 sea un ao decisivo para que en 2020, 2021 y 2024 los reactores nucleares enfilen con tranquilidad el camino hacia los sesenta aos de funcionamiento. Vayamos a los hechos.

En los das posteriores a la carta al nuevo ministro, un artculo de El Pas informaba de dos asuntos: el primero, la superacin del dilema "Garoa cierra" frente a "Garoa sigue" por la va de legalizacin del actual statu quo: la central podra disponer de los permisos necesarios para entrar en funcionamiento durante diecisiete aos ms (recordemos que Enel-Endesa e Iberdrola se saltaron la legalidad exigiendo directamente una licencia hasta los sesenta aos), pero continuara parada por decisin de las mismas compaas propietarias.

Este escenario implicara un "todos contentos" que incluye varias cosas: satisfacer al nacionalismo vasco, ya que PNV y Bildu han pasado de ignorar la energa atmica a "descubrirla" exigiendo exclusivamente el cierre de Garoa; satisfacer a Enel-Endesa, Iberdrola y Gas Natural-Fenosa, que veran aceptados los sesenta aos en un caso concreto, satisfacer a los partidos que escenifican "posturas crticas" con la energa nuclear, ya que permite elogiar la virtud de hacer poltica; satisfacer al PP, que ha defendido siempre la continuidad de la central; satisfacer a los sectores pro-nucleares del otro partido del rgimen (el PSOE); satisfacer a la industria nuclear y sus partidarios, y satisfacer a los defensores de las opciones posibilistas, ya que podran emitir un comunicado explicando que las "verdaderas razones" por las que Garoa no se abre son los elevados costes econmicos.

Los nicos perjudicados en tan idlico panorama somos los ciudadanos, que seguiremos tragando cada da contaminacin radiactiva, viviendo con el riesgo de un accidente que evolucione a catstrofe irreversible y dejando el legado de miles de toneladas de basura radiactiva durante decenas de miles de aos.

La segunda informacin de El Pas era an ms explcita: se estaban desarrollando reuniones de representantes de la industria nuclear con los partidos polticos. Explcita por lo que supone de puesta al da de los subalternos sobre lo decidido por los que mandan en los meses de "desgobierno". Por supuesto, la noticia no daba detalles sobre los protagonistas de las reuniones ni sobre el desarrollo de las mismas [4].

Ya se sabe que la energa atmica es algo demasiado importante para dejarla en manos de los polticos. Otro movimiento estratgico de la industria, actuando al margen de rituales institucionales y debates que no vienen al caso, en los ltimos meses ha iniciado trmites para construir Almacenes Temporales Individualizados (ATI) en las dos nicas centrales que an no disponan de ellos, Cofrentes y Almaraz. En dichos ATI se depositarn los residuos radiactivos que se generarn, adivinen, en... sesenta aos de funcionamiento [5].

Y por si quedaba alguna duda de lo que se har en 2017, y de quin manda aqu, consideremos dos de las decisiones tomadas el 30 de noviembre en el pleno del CSN. La ms importante desvincula las revisiones peridicas de seguridad de cada reactor, que realiza el CSN, de la concesin de la licencia de funcionamiento que otorga el gobierno. Brevemente, que Enel-Endesa, Iberdrola y Gas Natural-Fenosa podrn pedir la renovacin de licencia al gobierno cuando quieran y por el plazo de tiempo que quieran, y el CSN realizar la revisin de seguridad cuando corresponda. Los resultados de la revisin que realicen los tcnicos del CSN no tendrn nada que ver con la concesin de la licencia. El funcionamiento de la central quedar exclusivamente en manos de los propietarios y nadie podr intervenir.

Si el control de los reactores por parte del CSN ya era muy discutible porque, aparte de complicidades y encubrimientos, nunca una revisin de seguridad ha recomendado un cierre, ni siquiera temporal, de una central atmica, con la decisin del 30 de noviembre desaparece el ltimo obstculo formal para que la industria atmica escape a cualquier control poltico.

Dos consecuencias se derivan de esta decisin: 1) el CSN pasa de organismo cmplice a organismo subordinado a la industria nuclear y 2) convierte el cierre de cualquier reactor en un suculento negocio. Enel-Endesa, Iberdrola y Gas Natural-Fenosa podrn pedir compensaciones econmicas va lucro cesante si un gobierno decidiese, en un ejercicio de responsabilidad y compromiso con la ciudadana, aplicar el principio de precaucin y decretar el cierre de un reactor considerado peligroso, pero que tuviese una licencia de funcionamiento en vigor. Como se espera que las compaas pidan una nica licencia hasta llegar a los sesenta aos de funcionamiento de cada reactor (vase el caso Garoa), esta decisin del CSN "blinda" los beneficios de la industria ante actuaciones polticas que no se subordinen a sus intereses.

La otra decisin es significativa: el pleno se neg a crear una especie de comisin de debate (con los clsicos sectores sociales, analistas y expertos locales e internacionales) que estudiase las implicaciones de los sesenta aos de funcionamiento de las centrales atmicas. De esta forma, el CSN declaraba explcitamente que el futuro de los reactores es competencia exclusiva de las empresas, de la industria nuclear y de sus seguidores, y que a la sociedad (ni siquiera a la parte ms institucionalizada) esos asuntos ni le competen ni tiene nada que opinar [6].

Las dos decisiones del 30 de noviembre son coherentes con la actividad desarrollada por el CSN a lo largo de 2016; en abril, el presidente del CSN mostr su desprecio al Congreso negndose a comparecer ante la Comisin de Industria, Turismo y Energa, pese a la peticin expresa de todos los grupos parlamentarios excepto el PP. Cuando el 19 de octubre compareci finalmente, el desarrollo de la sesin fue un ejemplo de manual de la nula capacidad que tiene dicha comisin para controlar a la persona que mejor representa, hoy por hoy, los intereses de la industria nuclear y sus seguidores [7].

Las bases para sesenta aos de funcionamiento atmico se han ido sentando a lo largo de 2016; en 2017 se cosechar el fruto de ese trabajo, y los permisos de los reactores se renovarn en 2020, 2021 y 2024, si no antes, excepto que un movimiento social amplio lo remedie. Pero, pese a la crudeza de los hechos expuestos, pese a que demuestran nuevamente la distancia entre poltica parlamentaria y poltica real, an oiremos alguna propuesta de negociacin posibilista en torno a la renovacin de Almaraz, procurando mirar hacia otro lado en lo que afecta a los restantes cinco reactores; o seis, contando con Garoa [8].

Notas

[1] Vase la carta en http://www.elindependiente.com/economia/2016/11/25/psoe-podemos-cs-piden-nadal-paralizar-la-reapertura-garona-almacen-nuclear/

[2] El 20 de enero de 2016, el orden del da del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aprob una serie de medidas para la reapertura de la central nuclear de Garoa; vase "Atmicas. El 2016 comienza con un nuevo captulo del culebrn Garoa", en http://www.mientrastanto.org/boletin-143/notas/atomicas-el-2016-comienza-con-un-nuevo-capitulo-del-culebron-garona

[3] "El sector nuclear reclama que es necesario para rebajar las emisiones de CO2 y lleva su postura a la recin estrenada Conferencia sobre el Cambio Climtico", en http://www.eldiario.es/sociedad/Iberdrola-Industria-permita-alargar-Cofrentes_0_577792841.html

[4] Vase http://politica.elpais.com/politica/2016/11/24/actualidad/1480002460_854003.html

[5] http://www.hoy.es/extremadura/201611/21/municipios-entorno-almaraz-quieren-20161121001028-v.html y http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2016/11/09/5822d36322601db87d8b45c8.html

[6] Vase "Acta del Pleno del Consejo, n. 1.396", Madrid, 30 de noviembre de 2016,
https://www.csn.es/documents/10182/1468238/1396+-+Acta .

En dicha acta son destacables dos datos. En primer lugar, la denuncia de la consejera Narbona de que la desvinculacin entre revisiones de seguridad y permisos de funcionamiento era una reivindicacin de la patronal elctrica: "La nica referencia a la disociacin de las RPS con el periodo de renovacin de las autorizaciones de explotacin se encuentra en los Comentarios Internos, recibidos sobre una primera revisin del borrador, de la GS 1-10, actualizacin de la revisin 1, en concreto los realizados por UNESA en una decisin, de carcter informal, mantenida con el CSN".

El otro dato es la acusacin del consejero Dies a la consejera Narbona de que la propuesta de una comisin para debatir los sesenta aos de funcionamiento nuclear presentada por esta era muy similar a la "realizada por los representantes de Greenpeace y Ecologistas en Accin" en la reunin del Comit Asesor del CSN el da anterior (29 de noviembre).

Las implicaciones de la "denuncia" del consejero Dies son muy significativas: por una parte insina que la consejera Narbona acta en connivencia con las organizaciones ecologistas que "politizan" la pureza tcnica del CSN; por otra, muestra el carcter de las citadas organizaciones, ya que el movimiento de resistencia a la energa nuclear desconoca la propuesta de comisin de debate sobre los sesenta aos que, legtimamente, presentaron en el Comit Asesor del CSN.

[7] Vase http://www.congreso.es/public_oficiales/L12/CONG/DS/CO/DSCD-12-CO-33.PDF . El presidente del CSN dedic su intervencin a explicar extensamente un informe que poda ser ledo en cualquier momento por los diputados y diputadas presentes, respondi con evasivas a las preguntas concretas, realiz proclamas personales que no venan al caso para perder el tiempo y dedic casi todo el turno de rplica a denigrar al sindicato ASTECSN, que ha denunciado la situacin de connivencia entre el CSN y la industria. Las cuatro horas y media de la sesin sirvieron para demostrar la absoluta inutilidad de la comisin a efectos prcticos.

[8] Vase "Almaraz es una grieta?", en http://www.mientrastanto.org/boletin-152/notas/almaraz-es-una-grieta .

Miguel Muiz es miembro de Tanquem Les Nuclears100% RENOVABLES y mantiene la pgina de divulgacin energtica http://sirenovablesnuclearno.org . Tambin es miembro del Collectiu 2020 LLIURE DE NUCLEARS

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-153/notas/2017-ano-decisivo-para-la-energia-atomica-en-espana 



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