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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2017

Prlogo del libro "Un mundo sin guerras"
La idea de un mundo sin guerras en cinco momentos cruciales de la historia contempornea

Domenico Losurdo
Topoexpress


Entre finales de los aos ochenta y principios de los noventa el fin de las guerras pareca al alcance de la mano: la Guerra Fra haba terminado con la disolucin del campo socialista encabezado por la Unin Sovitica y con el triunfo de Occidente y su pas gua. Quin poda imaginar que, a esas alturas, estallaran conflictos graves y devastadores a escala internacional? La historia mundial, caracterizada en sus momentos ms significativos y decisivos por contradicciones agudas, rupturas, revoluciones, guerras y conflagraciones, no es el terreno de la felicidad, haba observado en su momento Hegel (1969-79, vol. 12, p. 42). Pero la victoria indiscutible de los principios liberales y democrticos, encarnados por Occidente, pareca haber acabado con todo eso: 1989 se presentaba como el alba de un mundo nuevo de paz, en el que por fin se pudiera gozar de una serenidad y una felicidad libres de los miedos y las angustias del pasado. Hablar de historia mundial segua teniendo sentido? Ese mismo ao un filsofo estadounidense, Francis Fukuyama (filsofo influyente, por haber sido al mismo tiempo funcionario del Departamento de Estado), anunciaba el fin de la historia.

Bien es cierto que una nubecilla asomaba en el horizonte: se aceleraban los preparativos diplomticos y militares para una intervencin armada decisiva en Oriente Prximo. Pero no se poda llamar guerra: se trataba de restablecer la legalidad internacional, poniendo fin a la invasin de Kuwait perpetrada por el Irak de Sadam Hussein. Era una operacin de polica internacional sancionada por el Consejo de Seguridad de la ONU. El Nuevo Orden Mundial haba empezado su andadura, y nadie poda sustraerse a la ley y al gobierno de la ley, que deban hacerse respetar en cualquier rincn del mundo, sin ningn miramiento. Empezaba a tomar forma una suerte de estado mundial, es ms (a decir de Fukuyama), un estado universal homogneo que impondra su autoridad sin tener en cuenta las fronteras estatales y nacionales. Ya esto era un indicio de que estaba desapareciendo el flagelo de la guerra, que por definicin es un conflicto armado entre estados soberanos, es decir, entre entidades que, al menos desde el punto de vista de la ideologa dominante, en 1989 y en los aos inmediatamente posteriores se encaminaban a su extincin.

Un ilustre socilogo italiano explicaba cul era el destino que estaba reservando a la guerra la parte ms avanzada de la humanidad, en el Norte del planeta: Estamos expulsndola de nuestra cultura como hicimos con los sacrificios humanos, los procesos contra las brujas, los canbales (Alberoni, 1990). A la luz de todo esto, la expedicin contra el Irak de Sadam Hussein, ms que una operacin de polica internacional, era la expresin de una pedagoga de la paz, sin duda enrgica, pero en realidad beneficiosa para los mismos que deban padecerla.

Poco ms de dos dcadas despus, tras una serie de guerras, cientos de miles de muertos, millones de heridos y millones de fugitivos, Oriente Prximo es un montn de ruinas y un foco de nuevas conflagraciones. Y es solo uno de los focos; otros, quiz ms peligrosos an, estn apareciendo en otras partes del mundo, como Europa Oriental o Asia. Proliferan artculos, ensayos y libros que hablan de una guerra a gran escala o incluso de una nueva guerra mundial, que podra cruzar el umbral nuclear. Cmo explicar este paso en poco tiempo del sueo de la paz perpetua a la pesadilla del holocausto nuclear? Antes incluso de tratar de contestar a esta pregunta conviene plantearse una cuestin previa: es la primera vez que la humanidad suea con la paz perpetua y experimenta un brusco y doloroso despertar, o este ideal y el amargo desencanto posterior tienen una larga historia, que puede ser interesante y til indagar?

Lo que se pretende aqu, ms que analizar una por una las posiciones de una serie de autores fascinados por el ideal de un mundo libre del flagelo de la guerra y del peligro de guerra, es indagar los momentos histricos en que dicho ideal ha inspirado, junto a personalidades ilustres, a sectores considerables de la opinin pblica y en ocasiones a masas de hombres y mujeres, convirtindose as en una fuerza poltica real. Nos hallamos ante cinco momentos fundamentales de la historia contempornea.

El primero empieza en 1789 con las promesas y esperanzas de la revolucin francesa (segn las cuales el derrocamiento del Antiguo Rgimen acabara no solo con las guerras dinsticas y de gabinete tradicionales, sino tambin con el flagelo de la guerra como tal) y termina con las incesantes guerras de conquista de la era napolenica. El segundo momento es menos importante: durante un breve periodo la Santa Alianza se apropia o trata de apropiarse de la bandera de la paz perpetua para justificar y legitimar las intervenciones militares, las guerras que emprende contra los pases propensos a dejarse contagiar por la revolucin que, pese a haber sido derrotada, sigue representando un peligro para la Restauracin y el orden consagrado por el Congreso de Viena tras la cada de Napolen. En un tercer momento, el desarrollo del comercio mundial y de la sociedad industrial crea la ilusin de que la nueva realidad econmica y social apagar el espritu de conquista mediante la guerra: es una ilusin que cierra los ojos ante las matanzas del expansionismo colonial, ms vivo que nunca en esta poca, y a la que pone fin la carnicera de la Primera Guerra Mundial. El cuarto momento crucial, inaugurado por la revolucin rusa de octubre de 1917 (que estalla como reaccin contra la guerra), pretende acabar con el capitalismo-colonialismo-imperialismo para allanar el camino a la realizacin de la paz perpetua, y termina con los conflictos sangrientos y las autnticas guerras que desgarran el propio campo socialista. Por ltimo, el ltimo momento crucial: tras una larga y heterognea fermentacin ideolgica, empieza propiamente con la intervencin de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, intervencin decidida por el presidente Woodrow Wilson en nombre de la paz definitiva (que requera derrotar el despotismo encarnado sobre todo por la Alemania de Guillermo II), y llega a su apogeo con el triunfo de Occidente en la Guerra Fra y la consiguiente revolucin neoconservadora.

A partir de este momento se proclama que la difusin planetaria de las instituciones liberales y democrticas y del libre mercado es la condicin para el triunfo definitivo de la causa de la paz; una pretensin, sin embargo, que pierde credibilidad con la sucesin de una operacin de polica internacional y una guerra humanitaria tras otra, y con la agudizacin de conflictos y tensiones que amenazan con el estallido de guerras no menos sangrientas que las del siglo XX. Son cinco momentos cruciales que de una u otra forma se originan en cinco pases: la Francia revolucionaria que surge tras al derrocamiento del Antiguo Rgimen; Austria, o el imperio de los Habsburgo, que encabeza polticamente la Santa Alianza (a cuya ideologa contribuye en gran medida la cultura alemana en conjunto); Gran Bretaa, protagonista de la revolucin industrial y la edificacin de un gran imperio; la Rusia sovitica, que inspira un movimiento revolucionario de alcance planetario; y Estados Unidos, con su revolucin (o contrarrevolucin) neoconservadora que, despus de ganar la Guerra Fra, trata de establecer durante algn tiempo una pax americana imperial en el mundo. Son estos cinco momentos cruciales que no siempre se suceden linealmente, pues a veces se solapan en un mismo periodo histrico los que deben reconstruirse ante todo para hacer un balance til que ayude a explicar las ilusiones y desilusiones del pasado, que permita analizar y enfrentar los crecientes peligros de guerra del presente.

Nos hallamos ante cinco momentos cruciales que siempre empiezan con promesas exaltadas y esperanzadoras y terminan siempre con cinco fracasos catastrficos? Sera una conclusin precipitada y unilateral, porque presentara como homogneos unos procesos polticos y sociales muy distintos y los nivelara pasando por alto su complejidad y sus contradicciones. Solo al final de la exposicin se podr hacer un balance equilibrado. Pero vamos a adelantar dos resultados de la investigacin.

Quien crea que el ideal de un mundo sin guerras es un sueo sereno y feliz, no perturbado por los conflictos polticos y sociales del mundo circundante, debera cambiar de opinin. La historia grande y terrible de la edad contempornea es tambin la historia del choque entre distintos proyectos e ideales de paz perpetua. Lejos de ser sinnimo de armona y concordia, por lo general son el fruto de grandes crisis histricas y a su vez han provocado agrias batallas ideolgicas, polticas y sociales, y han instigado conflictos agudos, a veces devastadores.

Hay un segundo resultado, quiz ms inquietante. La raya que separa a los defensores y los crticos del ideal de un mundo sin guerra no coincide en absoluto con la raya que separa a los pacifistas y los belicistas, o a las almas cndidas por un lado y los cnicos que practican la Realpolitik por otro: puede ocurrir que los primeros sean ms belicistas y cnicos que los segundos. En otras palabras, la consigna de la paz perpetua, permanente o definitiva no implica en s misma nobles ideales; no pocas veces la esgrimen fuerzas interesadas en practicar o legitimar una poltica de dominio, opresin e incluso violencia genocida. Como la guerra de la que habla Karl von Clausewitz (1978, p. 38), tambin la paz, una paz perpetua, permanente o definitiva, es la continuacin de la poltica por otros medios y quiz la continuacin de la guerra por otros medios.

Mi libro se propone hacer un repaso de las batallas ideolgicas y polticas y de los conflictos, a veces sangrientos, que jalonan el ideal de un mundo sin guerras, reconstruyendo su gnesis y su desarrollo, y analizndolos en el plano poltico y filosfico. Una reconstruccin y un anlisis que considero tanto ms urgentes cuanto ms amenazadoramente se condensan en el horizonte los nubarrones de nuevas tormentas blicas.

 

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/un-mundo-sin-guerras/

 



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