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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2017

Entrevista con Laura Katalina Zamora, mujer trans y prisionera social
Nosotras no somos un mito

Miguel ngel Beltrn
El Turbin


Agresiones fsicas, psicolgicas, insultos, amenazas, acoso y negacin de los derechos bsicos, como el de una atencin oportuna en el sistema de salud, son las situaciones que viven las personas de la comunidad Lgtbi que estn privadas de la libertad en las crceles colombianas.

Se puede decir que, a diario, las personas Lgbti afrontan un tipo de represin especial por parte de la guardia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). El ltimo hecho denunciado fue la agresin fsica, psicolgica y moral que sufri Yurani Muoz, mujer transexual y prisionera poltica de guerra de las FARC-EP, quien fue brutalmente golpeada el pasado 24 de julio por el dragoneante Castillo y otros guardias de la crcel La Picota.

El profesor Miguel ngel Beltrn, durante su ltima estada en prisin, se dedic a visibilizar, junto con otros prisioneros polticos, la grave situacin en materia de salud de la poblacin carcelaria. Con ese motivo, entrevist a Laura Katalina Zamora, mujer trans y prisionera social. Ella habla de su experiencia en la crcel, de las vivencias de algunas de sus compaeras y denuncia los atropellos que padecen por pertenecer a la comunidad Lgbti.

-Miguel ngel Beltrn: Laura, ante todo, una corta presentacin. Quin eres t?

-Laura Zamora: Mi nombre es Laura Katalina Zamora. Estoy recluida hace cinco aos: estuve en La Modelo y hace tres aos estoy en la ERON Picota.

-MAB: Por qu no nos explicas sobre tu identidad de gnero?

-LZ: Entre las siglas de la comunidad Lgbti existe la letra t, que significa transgenerismo. Son las personas que transitan en el gnero o en el sexo: existen las personas transformistas, existen las personas transgeneristas, existen las personas transexuales. Estos son los trminos apropiados para definir cada trnsito. Por ejemplo, las personas transformistas son las que no asumen una conducta del sexo opuesto permanentemente sino que lo hacen espordicamente, para eventos o por cuestiones de trabajo.

En fin, las personas transgeneristas somos las personas que ya hemos transitado de un sexo al otro, no solo de prendas de vestir o aspecto fsico sino tambin mdico, hormonal. Las personas transexuales son aquellas que no transitan nicamente utilizando las prendas y comportndose todo el tiempo como la persona del sexo opuesto sino que ya se hacen una intervencin quirrgica.

Para muchas personas, yo sera una persona transgnero porque no me hecho una reasignacin. Yo me siento transexual, aunque para mucha gente yo no encaj en el trmino transexual por no tener una reasignacin de sexo. Yo soy transexual as no tenga una vagina en medio de mis piernas. Yo me siento una transexual.

-MAB: Qu haces t en una crcel que se supone es una crcel de hombres?

-LZ: Es una situacin compleja porque muchas otras chicas desearan estar en una crcel de mujeres y hay otras chicas que no. Particularmente, ya viv la experiencia en el anexo de Paloquemao de convivir con mujeres. Mi experiencia no fue grata. Entonces, partiendo de esa experiencia es que yo estoy en una crcel para hombres. Adems, mi nombre jurdico es Laura Katalina Zamora, pero no tengo an el cambio de sexo en la cdula. Por esa razn no estoy en una reclusin de mujeres y tampoco me interesa estar.

-MAB: Laura, hace unos momentos hablabas de que habas estado en el anexo de mujeres en Paloquemao y despus en La Modelo, cmo fueron esas experiencias carcelarias?

-LZ: Cuando yo estuve en el anexo femenino en Paloquemao, me llevaron all porque el estereotipo que uno tiene fsico replica casi que exactamente el estereotipo femenino. Era muy riesgoso tenerme con hombres, entonces, a m me apartan y me tienen privada de la libertad con mujeres.

Fue una experiencia muy amarga. Uno pensara que por estar conviviendo con mujeres el ambiente iba a ser ms solidario; que iba a ser ms cmodo, menos tenso; que iba a ser menos vctima de bullying, matoneo y esas cosas, pero, para sorpresa ma, me encontr con una realidad totalmente diferente. Creo poder entender muchas situaciones. Para ellas, as yo me viera como una mujer, no dejaba de ser un hombre.

El hecho de compartir el bao era difcil. Solo tenamos un bao y se hacan turnos eran para poderse baar y esas cosas. Entonces, cuando yo utilizaba el bao se referan a m en trminos despectivos. Me disculparn la expresin: ah sali el marica ese, toca asear el bao porque ese es un man. Fueron cosas con las que yo me enfrent.

Ellas no tenan ningn problema en encararme, en desafiarme, en ser sumamente agresivas conmigo, nada ms por el hecho de no haber nacido mujer, pero, prcticamente, ser muy mujer. En realidad, fueron muy pocas las mujeres que fueron solidarias conmigo. All estuve mes y medio.

En una situacin como esas, donde yo permanentemente estaba siendo atacada por personas que considero que son de la misma identidad ma, yo dije: yo no voy a poder convivir con mujeres. Cuando a m me iban a hacer la remisin a crcel, pens que me mandaran para el Buen Pastor. No lo hicieron y me mandaron para La Modelo.

-MAB: En La Modelo te llevaron a un patio especial

-LZ: En La Modelo, durante un tiempo, existi un pasillo que se llamaba El Oasis, que era donde llevaban a las chicas trans y convivan entre todas ah, pero la convivencia entre nosotras tambin es complicada. Deciden acabar el pasillo y a todas nos envan para los diferentes patios. Yo llego a un patio donde tengo que convivir con hombres, donde tambin hay otras chicas, pero, en trminos generales, el ambiente cambia. Uno no deja de ser vctima del bullying y del matoneo, pero ya no es de esa forma tan directa, como que te confrontan tan de frente que si t contestas algo te van a golpear. Adems, es diferente para mucha gente el hecho de que yo no sea una mujer tero vaginal y de que yo me vaya a agarrar con una mujer. Los funcionarios del Inpec no perciban que eran dos mujeres las que se estaban peleando [en el anexo femenino de Paloquemao] sino que esa marica se est golpeando con esa mujer y ah quien lleva las de perder soy yo por no ser una mujer tero vaginal.

En la modelo fue diferente porque la violencia fsica ya no era mi preocupacin sino los trminos despectivos que utilizan los machos para referirse hacia nosotras. La crcel de hombres genera unas dinmicas muy tenaces. De hecho, en esa poca el Inpec no tena una directiva que reconociera las identidades de gnero dentro de las crceles. Nosotras, para hacer entrar maquillaje, para hacer entrar prendas de vestir, para acceder al tratamiento hormonal lo tenamos que hacer de forma clandestina: tenamos que pagar para ello. Adicionalmente, asumir el riesgo de que el tratamiento hormonal en un tiempo fuera contraproducente para la salud de nosotras.

-MAB: Cmo ha sido tu experiencia con la guardia?

-LZ: El Inpec no tiene claridades frente a estas situaciones especficas. Es decir, si yo o cualquier otra chica se ve expuesta a un traslado no contemplan que su identidad de gnero no es masculina ni tampoco femenina y que, por ende, en un traslado a ella no la pueden exponer con hombres. Ha sido algo que nos ha pasado a todas.

Es una cuestin muy incmoda, desagradable, grotesca y grosera por parte de los guardias, que son quienes incitan a esas dinmicas agresivas contra nosotras. No hay una diferenciacin frente al traslado, frente al trato de la guardia cuando nosotras ya somos vctimas de alguna clase de agresin.

En los traslados, las chicas van revueltas con los chicos, entonces, son vctimas de manoseos, amenazas, agresiones y violaciones. Me parece ilgico que si yo puedo tener un trato diferencial las dems no lo puedan tener: si su estereotipo fsico no corresponde al de una mujer, entonces, revolvmosla con los hombres! A m me parece que es discriminacin y que en eso el Inpec no tiene claridades. Como en ninguna parte del reglamento penitenciario habla acerca de las diferencias sexuales y las diversidades sexuales, ellos, escudndose en eso, pueden fcilmente justificar cualquier clase agresin contra nosotras en un traslado.

-MAB: Cmo es el tema de la intimidad en la crcel? cmo la vives?

-LZ: La intimidad en la crcel no existe. Considero que es uno de los factores que predomina. T no tienes una vida propia, t no tienes privacidad y, por ende, toda tu corporalidad y tus cosas personales forman parte del mercado pblico.

El mundo desde hace mucho tiempo es binario, solo hombres y mujeres, y no se piensa en nada ms. Si no eres hombre y si no eres mujer no existes. Estas crceles fueron construidas para hombres, los espacios fueron construidos para hombres. Ac los baos no tienen privacidad y hay hombres que se sienten agredidos por esas dinmicas de la crcel. Ms an para nosotras, que no tenemos un espacio donde cada una pueda decir yo me siento tranquila bandome ac o yo me siento tranquila estando en este sitio porque este lugar no est pensado para nosotras.

Cada espacio que miro en la crcel esta creado para hombres. Para baarme es una cuestin complicada. Para mis otras compaeras tambin es una cuestin complicada y degradante porque no es solo el hecho de que uno tenga que compartir esos espacios tan ntimos con mucha gente sino tambin ser figura: no la figura femenina sino la figura que inspira sexo. Es supremamente incmodo no poderme baar tranquila.


-MAB:
En la Edad Media se persegua todo lo que era diferente y la Inquisicin castig todo este tipo de diferencias, de pensamiento diferente. Hoy, en pleno siglo veintiuno, esto se mantiene bajo otras instituciones. Laura, a ti te dice algo el concepto de disforia?

-LZ: S, claro. En el manual de psiquiatra colombiano se exige a chicas como yo que tengamos un certificado de disforia de gnero para que el Estado nos d asistencia en salud con relacin a nuestra identidad de gnero. Nosotras tenemos que asumir que no tenemos claro que no somos ni nias ni nios, que somos personas trastornadas y, por ende, locas o psiquitricas.

A nosotras nos exigen este certificado para poder acceder a un tratamiento hormonal, lo expide un psiquiatra y es el mecanismo que el Estado tiene para no reconocer que la construccin identitaria y de gnero de nosotras es autnoma.

-MAB: Eso slo se aplica aqu en Colombia?

-LZ: En realidad, hay un estndar internacional por el que se guan los manuales de psiquiatra en cada pas, entonces, Colombia se gua por ese estndar, aunque en muchos pases de Europa y en Argentina no se exige el certificado de disforia de gnero. All, la identidad y la construccin de gnero no es un problema mental sino un asunto autnomo, pero en Colombia an no se asume que no es un problema mental y el trato es psiquitrico.

-MAB: La Corte Constitucional ha dicho que las EPS deben garantizar aquellos procedimientos que reafirmen la condicin de gnero de las personas transgnero. Cmo se da este procedimiento dentro de la crcel y en las polticas del Inpec?

-LZ: El Inpec tiene unos vacos enormes con respecto a hombres y mujeres trans. Considera que la construccin identitaria de nosotras se limita al uso de prendas y de maquillaje, desconociendo totalmente que nosotras necesitamos un tratamiento hormonal que sea seguido por uno mdico, por un nutricionista, por un endocrinlogo, por un psiclogo. Supongo que por el hecho de que nosotras estemos purgando una pena y privadas de la libertad tambin somos privadas de esos derechos bsicos en salud que todos los ciudadanos tenemos y que son particulares cuando se habla de poblacin trans.

El proceso hormonal en las crceles es muy complicado y muy riesgoso porque ac todas las chicas lo hacemos de forma autnoma y artesanal. No tenemos una gua mdica, una valoracin, un seguimiento del nutricionista ni nada de esas cosas sino que lo hacemos por cuenta propia, ms an cuando sabemos que todo medicamento tiene alguna contraindicacin: nosotras no sabemos qu efectos secundarios est teniendo cualquier tratamiento hormonal que estemos usando, sencillamente decimos: fulanita est tomando eso, entonces yo lo voy a empezar a tomar tambin.

Adems, tenemos que mandar a comprar las pldoras o las inyecciones afuera, y contactar a alguien que nos las ingrese clandestinamente. Cuando son ampollas, tenemos que aplicrnoslas nosotras mismas de forma artesanal, sin uno saber si se puede estar pinchando una arteria, un vasito o cualquier cosa, y las pldoras se consumen de forma indiscriminada.

Ac tambin hay chicas que no tienen los recursos econmicos para acceder a ese tratamiento hormonal y se realizan otros procedimientos artesanales que son totalmente lesivos. La mayora de chicas, con los rancheros o con cualquier otra persona que tenga contacto con el almacn que suministra a la cocina de la crcel, hace todo lo posible por conseguir aceite de cocina e inyectrselo en su cuerpo para poder sentirse ms femeninas.

Por ejemplo, hay una chica que se realiz ese procedimiento y las consecuencias hoy en da en su salud son muy tenaces, pero el Inpec no est dispuesto a solucionarle. Esta chica viene de Ccuta, donde gan una tutela para que sea valorada por un mdico cirujano. Inicialmente, a ella le negaron esto porque el sistema de salud aduce que se trata de un procedimiento esttico y ella, con una valoracin de Medicina Legal, interpuso una tutela y la gan. Pero, en Ccuta ningn mdico asumi la responsabilidad de revisar el caso de Maite y ella tuvo que ser trasladada hasta Bogot, lejos de su familia. Hace un ao lleg a la ERON y estuvo en el Patio 2, pero nunca recibi una asistencia mdica oportuna ni la ha recibido hasta el momento. Hasta donde yo tengo conocimiento, a ella la han revisado mdicos generales pero un mdico general no te puede decir nada aparte de que tienes una celulitis en los glteos. l no puede valorar el nivel de infeccin que tienes en la piel y dentro de tu piel, el nivel de exposicin a tu salud que tiene esa infeccin dentro de tu cuerpo. Sencillamente, podramos decirlo de una forma muy popular, a ella la voltean con cualquier salida al mdico y con cualquier revisin mdica superficial que no es especializada, cuando en la tutela que ella gana, especfica y claramente, habla de que a ella la tiene que ver un cirujano plstico. Ella se encuentra en estos momentos en el Patio 5 del penal y no ha recibido ninguna clase de solucin.

-MAB: Tenemos aqu esta cartilla para la defensa de los derechos de las mujeres trans y hombre gais privados de la libertad, se llama Cuerpos en prisin, mentes en accin. Qu propuestas se pueden hacer? qu polticas podran disease en materia carcelaria y penitenciaria?

-LZ: Este es un proyecto muy bonito que nace en 2013 por iniciativa de una chica que estuvo tambin en reclusin, que conoce muy de cerca esta realidad, que sabe qu necesidades y que falencias tiene el sistema penitenciario con respecto a las diversidades sexuales y de gnero. El proyecto es liderado por Catalina ngel, con la participacin de las chicas que estn en La Picota vieja y quienes estamos en ERON.

Cuerpos en prisin, mentes en accin, surge tambin de la necesidad de buscar especificidad en la Directiva Permanente 010 de 2011 del Inpec, ya que tiene muchos vacos. La sentencia [de la Corte Constitucional] es clara con respecto al ingreso de las encomiendas de accesorios, maquillaje y prendas de vestir, y con el hecho de que a nosotras a la crcel donde lleguemos no nos vayan a cortar el cabello. Pero, la directiva deja por fuera muchas cosas, tiene unos vacos muy grandes, por ejemplo, con relacin a la salud es totalmente difusa la directiva porque contempla, en general, a todo el mundo y las necesidades de los chicos gais no son las mismas necesidades de las chicas trans, y las necesidades de las chicas trans no son las mismas necesidades de las mujeres lesbianas o de los hombres trans. En realidad, en vez de un paso adelante ha sido un problema, porque tampoco es especifica en cuanto a las requisas.

Hemos propuesto que el Inpec sea ms especfico con respecto a las mujeres y hombres trans en reclusin, que se incluya el tratamiento hormonal como una necesidad de salud porque nosotras no solo somos sinnimo de drogadiccin, de promiscuidad, de prostitucin, de las que cortamos el cabello o sinnimo de VIH, de enfermedades de trasmisin sexual. No, nosotras somos seres humanos que tambin tenemos unas necesidades y no son solo que la Secretaria de Salud venga y nos hable de las enfermedades de trasmisin sexual y nos ensee a utilizar un condn. La propuesta de nosotras es que el Inpec reconozca la identidades de genero dentro de la reclusin y que el Estado tambin garantice que todas nosotras, aun privadas de la libertad, tengamos el derecho de ser.

Nosotras no queremos preferencias sino que, con respecto a nuestra identidad de gnero, necesitamos la diferencia. Yo no me siento privilegiada por ser una chica trans. Nadie sabe lo que eso implica, solo nosotras lo sabemos. En esa medida, que tengamos un trato preferencial nunca lo vamos a tener, solo queremos que exista la necesidad de un trato diferencial, as como en un inicio existi un trato diferencial con hombres y mujeres, tambin tiene que empezar a haber un trato diferencial con las personas que somos trans.

-MAB: Laura ha sido muy enriquecedor este recorrido que hemos hecho sobre la situacin de la comunidad Lgbti en las crceles colombianas. Tienes algunas palabras finales?

-LZ: Me parece que es necesario que mucha gente conozca una realidad que ignora. En realidad, hay mucha gente afuera a la que, si le hablamos de mujeres trans en reclusin, queda como si le hablaran de quien sabe qu cosa. La cuestin ac es que tambin se reconozcan las diversidades como una parte fundamental de la sociedad. Nosotras no somos un mito. No, nosotras somos reales, somos de carne y hueso, somos una realidad ignorada por mucho tiempo. Es importante que la gente se empiece a enterar del tema, que la gente empiece a tomar conciencia de las necesidades y de las realidades que constantemente nosotras vivimos.


Fuente original: http://elturbion.com/?p=14099



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