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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2017

Ante el centenario de la Revolucin Socialista de Octubre

Arturo Borges lamo
Rebelin


En este ao 2017 conmemoramos el centenario de la Revolucin Socialista de Octubre que cambi la Historia de la Humanidad. Tal acontecimiento constituye una autntica oportunidad para la reconstruccin comunista, tanto en lo ideolgico como en lo organizativo, tras la catstrofe sufrida por las y los comunistas de todo el mundo al fracasar el primer Estado socialista de la historia con el consiguiente golpe demoledor a los intereses inmediatos y estratgicos de la clase obrera. Sin dudas, la reconstruccin comunista deber basarse en las tremendas enseanzas de lo que ocurri o no tendremos ni credibilidad ni posibilidad de acertar tanto en el presente como en el futuro.

En 1922, despus de ganar la guerra civil con todas las probabilidades en contra, Lenin escribi un texto breve, titulado "Sobre el ascenso a una alta montaa"1. Despus de enumerar los logros y fracasos del Estado sovitico, Lenin subraya la necesidad de admitir francamente los errores: "Estn condenados aquellos comunistas que imaginan que es posible terminar la empresa de construccin de una poca, como lo es sentar las bases de la economa socialista (particularmente en un pas de pequeos campesinos), sin cometer errores, sin retrocesos, sin numerosas alteraciones de lo que falta terminar o de lo que se ha hecho mal. Los comunistas que no caen en el engao, que no se dejan vencer por el abatimiento y que conservan la fortaleza y la flexibilidad para "volver a empezar desde el principio", una y otra vez, encarando una tarea extremadamente difcil, no estn condenados (y es muy probable que nunca perezcan)."

De eso se trata ahora, por eso desde ya debemos preparar un autntico proceso de encuentro comunista, tanto entre las y los comunistas como de estos con el pueblo trabajador. Y tenemos que abordarlo apoyndonos sobre dos elementos esenciales, el primero el estudio y debate sobre la experiencia de la construccin del socialismo y el segundo la incidencia revolucionaria en un contexto social y poltico planetario de senilidad terminal del sistema capitalista y de bsqueda de alternativas al mismo.

El socialismo traicionado

En al ao 2009 fue publicado en Canarias por Ediciones Idea2 el libro del camarada Joaqun Sagaseta, "De grupo social a clase dominante. La revolucin usurpada", con la conclusin central de que "la bancarrota de la Unin Sovitica, no fue, de ningn modo, expresin de la superioridad del capitalismo como sistema, fue ante todo, la incapacidad para resolver de forma revolucionaria su principal contradiccin interna: la existente entre propiedad social y propiedad estatal de los medios de produccin y distribucin o entre la necesidad de poder social y la necesidad de una planificacin socialista o finalmente, entre el control de los privilegios de la burocracia por el pueblo trabajador y la tendencia natural de la misma a transformarse de grupo privilegiado en clase dominante restauradora del sistema de propiedad capitalista."

Posteriormente, en 2014, tuvimos la grata sorpresa de poder leer, editada por El Viejo Topo, la traduccin al castellano del libro de los autores estadounidenses Roger Keeran y Thomas Kenny, "El socialismo traicionado" con una contundente aportacin al conocimiento de las causas del colapso de la Unin Sovitica basada en una slida informacin sobre la llamada segunda economa (economa sumergida) cuyo crecimiento hizo surgir una capa de la poblacin que obtena todos sus ingresos o la mayor parte de ellos de la actividad privada, constituyndose en una clase emergente de pequeoburgueses que proporcion la base social para la deriva antisocialista.

Es posible la ofensiva socialista?

Conforme al marxismo deca Trotski3: "...Entre la posicin de un partido y los intereses de la capa social en la cual se apoya, pueden haber desacuerdos que, ms tarde pueden desarrollarse hasta llegar a profunda contradiccin. El comportamiento de los partidos puede cambiar bajo la influencia del estado de nimo de las masas populares (...) Tanto ms necesario es que dejemos de confiar, para nuestros clculos, en elementos an menos estables y dignos de confianza como son las consignas y los pasos tcticos de los partidos, y referirnos en cambio a elementos histricos fidedignos: a la estructura social de una nacin, a la correlacin de fuerzas de las clases, a las tendencias de su desarrollo".

Pues bien, de la expresin de todos estos elementos en la realidad social y poltica del Estado espaol se puede derivar una respuesta positiva a la pregunta que da ttulo a este apartado. Efectivamente, las condiciones objetivas estn dadas para la ofensiva socialista queda, nada ms y nada menos, que articularlas con las subjetivas que conjuntamente han de conformar al sujeto de la transformacin revolucionaria. Es aqu cuando tenemos que hablar de las luchas populares clasistas, as como del grado de avance de las posiciones polticas que las puedan representar dndose en este terreno una gran dispersin que se traduce en debilidad, as como, una excesiva desviacin hacia la actividad institucional aunque con un representacin, la de Unidos Podemos, que arroja unos nmeros inslitos hasta ahora en el campo situado a la izquierda del PSOE y que obedece a una demanda creciente de alternativas frente a la "vieja poltica", frente al desgaste del "viejo rgimen".

Es preciso fortalecer y unificar la componente clasista tanto en las luchas sindicales como en el agrupamiento poltico conseguido al que hay que llevar mucho ms all del terreno electoral, hacia la lucha popular de masas con una tctica y una estrategia de "contrapoder" social, poltico, cultural que determine finalmente la toma del poder efectivo por el pueblo trabajador. Para eso las y los comunistas debemos ser conscientes de que, dispersos en grupos y partidos o aisladamente, las fuerzas escasean tan tremendamente, que solo la ms estrecha unin de todos y todas puede asegurarnos el xito en la lucha, tanto contra los "aventureros" y oportunistas, como contra las patronales, las fuerzas oligrquicas y sus rganos polticos de poder. Y el instrumento decisivo con el que avanzar, el Partido Comunista, ha de estar por encima de nuestras divergencias que como deca Lenin en su "Saludo a los comunistas italianos, franceses y alemanes"4, "tiene una base nica, comn, grantica: el reconocimiento de la revolucin proletaria, de la lucha contra las ilusiones democrticoburguesas y el parlamentarismo democrticoburgus..."

Trabajemos pues para que el ao del centenario de la Revolucin de Octubre sea el de la reconstruccin del partido de las y los comunistas del Estado espaol y de Canarias en particular. Trabajemos para que de esa manera la unidad popular avance de modo imparable hasta la derrota de los enemigos del pueblo.

Notas

1. Lenin. Sobre el ascenso a una alta montaa. Tomo XXXIII de las O.C.

2. https://issuu.com/mencir/docs/joaqu_n_sagaseta_-_la_revoluci_n_usurpada

3. Trotski. La lucha por el poder. 1905 resultados y perspectivas. T.2.

4. Lenin. Saludo a los comunistas italianos, franceses y alemanes. Tomo XXXII de las O.C.

Arturo Borges lamo, miembro del colectivo "Punto de Vista Comunista"

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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