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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2017

Tras la masacre de Manaos, en Brasil se reaviva la idea de involucrar a los militares en la seguridad interna
Guerra entre narcos, una excusa para militarizar

Dario Pignotti
Pgina 12

La idea de que el ejrcito tome cartas en el enfrentamiento al narcotrfico encaja con la nueva concepcin de fronteras calientes defendida por Temer. Existe un fuerte descontento en los sindicatos que representan a las policas locales.


Guerra en el paraso: la masacre de 56 presos ligados a una organizacin mafiosa en una crcel del estado de Amazonas, fronterizo con Colombia, le abri un nuevo frente de tormenta al presidente Michel Temer y reaviv la recurrente tentacin, que no es solo brasilea, de militarizar la seguridad interna.

Temer evit formular declaraciones sobre la matanza ocurrida el domingo en el Complejo Penitenciario Ancio Jobim de Manaos, capital amaznica, con la aparente intencin de eludir el costo de un hecho que repercuti en la prensa y organismos internacionales de derechos humanos.

Su situacin poltica es tan incierta que suspendi el viaje al Forum Econmico de Davos donde lo representar Henrique Meirelles, el ministro de Hacienda autor del plan de austeridad (austericidio) que amenaza llevar a la quiebra a varios estados provinciales donde se dejaron de pagar salarios y suspendieron servicios esenciales.

Esta limitacin de gastos afect tambin a las policas provinciales, con ms de 1 milln de hombres en armas, y los servicios penitenciarios.

Hay un explcito descontento en los sindicatos que representan a las fuerzas de seguridad de varias provincias como Pernambuco, Ro de Janeiro, Ro Grande do Sul a donde fueron enviadas tropas federales.

Precisamente para recortar gastos el estado de Amazonas privatiz el presidio Ancio Jobim donde miembros de la organizacin La Familia del Norte mat, y en algunos casos degoll el domingo, a integrantes del Primer Comando de la Capital.

En un comunicado divulgado ayer en Ginebra Naciones Unidas responsabiliz al gobierno de Temer por la masacre y exigi que prohba la tortura y del trato degradante e inhumano de los presos. Pedimos a las autoridades que tomen medidas para evitar otro crimen similar en los centros de detencin brasileo donde se alojan, en su mayora hacinados, ms 650 mil reclusos.

Amnista Internacional, Human Rights Watch y la Orden de Abogados de Brasil se sumaron a las crticas.

El gobierno envi ayer a Manaos al ministro de Justicia Alexandre de Moraes, al tiempo que realiz una serie de consultas al Gabinete de Seguridad Institucional dirigido por el general Sergio Wesphalen Etchegoyen, segn dejaron trascender informantes prximos al Palacio del Planalto.

Los servicios de inteligencia bajo el mando del general Etchegoyen habran obtenidos informaciones sobre un plan para vengar a los muertos del PCC fallecidos en el estado de Amazonas donde ayer continuaba la cacera de ms de 100 presos fugados el domingo.

Est en curso una guerra entre la Familia del Norte y el PCC, una faccin surgida en San Pablo luego de la masacre de 111 detenidos en la crcel de Carandir, en 1992.

El Primer Comando de la Capital cuenta con una organizacin piramidal dirigida por Marcos Williams Herbas Camacho, alias Marcola, que presume de haber ledo El Arte de la Guerra, de Sun Tzu, El Prncipe de Nicols de Maquiavelo y conocer la biografa y tcticas guerrilleras de Ernesto Che Guevara.

Marcola es idolatrado por los soldados del PCC, el grupo que domina la mayora de las crceles de San Pablo y decenas en todo el pas, junto al establecimiento de clulas dormidas en las favelas paulistas.

En mayo de 2006 una orden impartida por Marcola desde la crcel desat el levantamiento simultneo de ms de 70 presidios y ataques relmpagos que mataron a unos 40 policas y agentes penitenciarios.

Un da despus de las primeras acciones se desat una guerra entre fuerzas del orden y milicias del PCC que hizo colapsar a San Pablo con un saldo de cerca de 600 muertos.

En la contienda entre el PCC y la Familia del Norte se disputa la hegemona en el sistema carcelario de la Amazonia, por su proximidad a la Ruta del Ro Solimoes, principal va de ingreso de la cocana de Colombia y Per.

El polvo que llega a Manaos luego se embarca hacia Europa o los cada vez ms rentables mercados de San Pablo y Ro de Janeiro.

Por lo pronto ese dinero sucio es la fuente de ingresos de la Familia del Norte, con la que se pagan armamentos y se compran los favores de policas, guardiacrceles y polticos. As es como esa organizacin asumi el mando de los centros reclusorios amaznicos y logr proyeccin nacional, al punto de animarse a presentarle batalla al PCC.

De acuerdo con informaciones de la Polica Federal a las que tuvo acceso el diario Estado de San Pablo, la Familia cuenta con unos 200 mil afiliados, entre quienes estn los presos y sus allegados fuera de las crceles, quienes realizaran aportes a cambio de los cuales reciben seguridad.

Con esa estructura en alza la Familia se asoci a otro grupo de peso,el Comando Vermelho, con base en Ro de Janeiro, que mantiene una disputa con el PCC.

El innegable poder de fuego, organizacin y logstica de estas fuerzas irregulares trajo otra vez al ruedo el debate sobre la necesidad de involucrar a los militares en el combate al crimen organizado.

Algunos formadores de opinin respaldaron esa idea, entre ellos Merval Pereira, el comentarista en jefe del grupo Globo.

Ayer Pereira dijo en una radio de esa corporacin que no se puede seguir posponiendo la decisin de que el Ejrcito y otros fuerzas federales tomen cartas en el enfrentamiento al narcotrfico, y eligi como modelo a Colombia.

Militarizar la seguridad interna encaja con la nueva concepcin de fronteras calientes defendida por la administracin Temer.

Hace dos meses en una de las pocas reuniones diplomticas realizadas en Brasilia con representantes sudamericanos fue expresada esa concepcin.

El encuentro fue cerrado con una conferencia a en la que participaron el canciller Jos Serra, el general Etchegoyen y el ministro de Defensa Ral Jungman.

Los crmenes son cada vez ms transnacionales y tienen que ser enfrentados conjuntamente por los pases sudamericanos, y ojal que cada vez ms puedan actuar las Fuerzas Armadas de modo preventivo y represivo (..) en las fronteras, dijeron las autoridades brasileas.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/12283-guerra-entre-narcos-una-excusa-para-militarizar



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