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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2017

Disputar lo privado y lo pblico
Una ocupacin estudiantil en Paran, Brasil

Ren Rojas Gonzlez
Carabina 30-30


Si me preguntaran qu significa ocupar en Brasil, mi respuesta sera la siguiente: ocupar en Brasil es ocupar los latifundios, porque contar con un pedazo de tierra puede ofrecer la oportunidad de aprovechar la naturaleza en algn grado; es ocupar los edificios pblicos, porque, por lo menos, es necesario incomodar al Estado para torcerlo y garantizar que respete la produccin de la vida; es ocupar las escuelas, porque la educacin no conoce de presupuestos gubernamentales y es ms que la aceptacin de materias planificadas. Ocupar es decirle a los que tienen la vida resuelta o as creen tenerla- que no se est dispuesto a privarse de las condiciones materiales, mismas que pueden tomar diversas formas sociales decididas en colectivo; es decir, se ocupa contra la privatizacin de la tierra o de la educacin, pero tambin puede ocuparse contra la privatizacin de la creatividad social para formar producciones propias: no se disputa un solo tipo de produccin en la tierra, ni se disputa un solo tipo de produccin de la educacin, se disputan formas de organizacin social de lo que queremos producir; generalmente, entre unas que privan de las condiciones materiales y otras que abren las posibilidades de uso de stas.

La ocupacin estudiantil de la Universidade Federal da Fronteira Sul (UFFS) Campus Laranjeiras do Sul, en el estado de Paran, como parte de una desbandada de ocupaciones de escuelas que vuelve a Brasil, y con epicentro en ese estado, ha emergido justamente como forma de organizacin social, en el ms instintivo sentido de paralizar las clases como manifestacin de no querer privarse del acceso a una educacin que depende de una crisis de presupuesto del Estado. El gobierno Temer aborda esta crisis con la tpica re-gestin del capital para que esa educacin del Estado se pague con ms explotacin social. Por un lado, la Medida Provisoria No. 746 (MP 746) propone flexibilizar la formacin de los estudiantes y deshacerse de la carga social de su preparacin, lo que se antoja entender como la construccin de los prximos robots obedientes para el empresariado. Es as que la MP 746 incluye el retiro de las materias de artes, filosofa, educacin fsica y sociologa como obligatorias en el mapa curricular; 50% del mapa curricular ser obligatorio y comn nacionalmente, el otro 50% estar a cargo de los sistemas estatales, incluyendo la formacin tcnica profesionalizante; educacin media nocturna slo para mayores de 18 aos; el reconocimiento de notorio saber con el permiso de que profesores sin formacin especfica asuman materias para las cuales no fueron preparados (Coordenao do coletivo Ocupa UFFS, 2016).

Por otro lado, la Propuesta de Enmienda Constitucional 241 (PEC 241), que ha avanzado en su aprobacin en la Cmara de Diputados primera votacin-, deja demasiado claro que los estudiantes son rehenes del presupuesto del Estado, ya que el gasto pblico en educacin quedara limitado por 20 aos a travs de un nuevo rgimen fiscal, conduciendo al aumento de la evasin escolar, la inviabilidad del acceso de casi 2 millones de jvenes de 15 a 17 aos que estn fuera de la escuela o que trabajan y estudian, as como desprecia una formacin que debe ser integral, adems de estimular la diferenciacin de la formacin de los que deben ir a la universidad de los que deben ser ubicados de forma inmediata en el mercado de trabajo al concluir la educacin bsica (Coordenao do coletivo Ocupa UFFS, 2016).

Tampoco es que la gravedad de esta situacin sea exclusiva del gobierno Temer. Slo que hoy estamos viendo la re-gestin de la crisis del capital, cuando ayer, con los gobiernos Lula y Dilma, ya se estaba cocinando la rebanada privilegiada e intocable en el presupuesto. Hoy, se propone el recorte en educacin, pero ya en 2014 el gobierno federal haba gastado el 45.11% de todo el presupuesto de ese ao en intereses y amortizaciones de la deuda pblica, dejando a la educacin el 3.73% y haciendo evidente el privilegio a la deuda pblica, detentada principalmente por grandes bancos, en detrimento del cumplimiento de los derechos sociales bsicos establecidos en la Constitucin Federal. An ms, la propuesta del Ejecutivo para los gastos con la deuda pblica dentro del Presupuesto Federal para 2015 abarcaba el 47% de todo lo que el pas va a recaudar con tributos, privatizaciones y emisin de nuevos ttulos, entre otros ingresos (Cornelli, 2016).

De esta forma, parece que la primera reaccin de resistencia de los estudiantes fue lanzarse a la ocupacin de la UFFS el da 11 de octubre en contra de la distribucin desigual del presupuesto, acorde con algunos mensajes en los carteles que colocaron dentro del edificio principal, lugar donde se encuentran los salones de clase: de manera ms o menos general, poda leerse que demandaban menos presupuesto para banqueros y ms presupuesto para educacin. A mi llegada, el da 13 de octubre, se perciba una ocupacin bastante organizada, la cual impeda el acceso a los salones concentrados en el segundo, tercer y cuarto piso- a travs del cierre de los elevadores y escaleras, poniendo los estudiantes ocupantes sus propios cuerpos sentados por lo menos, en el caso de los elevadores. Los salones del segundo piso y un saln del tercero eran ocupados para cambiar su uso a dormitorios y se usaban tambin decenas de colchonetas de la universidad. El resto de los salones del tercer y cuarto piso se mantenan bloqueados.

Justo aquel da de mi llegada, se llevaba a cabo una votacin extensiva a todos los estudiantes de la universidad para decidir si se declaraba la huelga estudiantil, lo que, en otras palabras, significaba que, de conseguirse la mayora, se obtendra la legitimidad de la ocupacin. Ya entrada la noche acababa el conteo con el resultado favorable para los ocupantes, provocando en ellos una verdadera explosin de felicidad y alegra por la conquista, expresada en el mltiple contagio de abrazos, brincos, cantos de consignas, batucadas y bailes. An dentro de la euforia del momento, la Coordinacin de la ocupacin daba el mensaje de que se liberaban las trancas de los accesos a los pisos, pues la universidad es nuestra.

Efectivamente, la universidad era suya, y lo ms probable era que la declaracin, al final, representaba la reivindicacin del carcter pblico de la universidad frente a la privatizacin de la educacin, pues, si se acepta que la primera reaccin de resistencia habra sido contra la distribucin desigual del presupuesto, que es pblico y para la educacin pblica, la exigencia va por un espacio pblico de un todos incluyente para que nadie quede excluido de educacin justamente. Dicho de otra forma, es muy posible que se declarase que la universidad era suya como parte del sentido de la demanda principal: ms presupuesto pblico para la educacin pblica. Sin embargo, advertira que ese la universidad es nuestra obedeca primordialmente a la disponibilidad de uso que haba generado la ocupacin de los estudiantes para ellos mismos: por ello, se abran los accesos a los pisos de los salones de clase, para que ellos continuaran haciendo uso del espacio por ejemplo, continuando el re-uso de los salones como dormitorios-, contando con ese respaldo de la votacin que implicaba que ningn otro estudiante de la universidad poda interrumpir la ocupacin-huelga usando los salones para dar clases. El uso estaba decidido por los ocupantes.

En esa lnea, puede entenderse que lo que primaba era el uso sobre la propiedad pblica de la universidad por parte de ellos y no el uso predeterminado de la universidad como propiedad pblica; es decir, en la disputa de las condiciones materiales por la educacin, hasta ese todos incluyente que pretende lo pblico, se detena. La ocupacin terminaba por fragmentar justamente lo pblico como cuerpo social monoltico y homogneo, para abrir paso a una organizacin social de los estudiantes que se responsabilizaba por la universidad y que, por lo tanto, tena que ir decidiendo qu hacer con ella. Los estudiantes ocupantes tenan que hacerse cargo del espacio de su propia educacin. Podra leerse que su ocupacin estaba encuadrada en la tpica disputa entre lo pblico que protege y lo privado que despoja, pero su uso de la universidad ya agrietaba la propiedad pblica de sta al disputarle el uso al resto de los estudiantes, sin perder de vista que la preocupacin principal era enfrentar la privatizacin de la educacin. Pareciera, entonces, que la responsabilidad de los ocupantes por el uso de la universidad, replanteado a travs de la ocupacin, se tornaba el verdadero recurso social de proteccin de la educacin, ms all de lo pblico. En este tenor, en efecto, la universidad era suya, pero ms all de un sentido de propiedad.

As, esa apertura que produca la ocupacin de los estudiantes reclamaba ms el uso de las condiciones materiales tierra, instalaciones, mobiliario, etc.- para decidir la educacin, que la propiedad pblica de las condiciones materiales para el mismo fin, aunque, contradictoria pero potentemente, todava estuvieran enmarcados y disputados los usos dentro de lo pblico: pocos das despus de mi llegada, entre los estudiantes ocupantes se escuchaba de la intencin de algn profesor de dar clase forzosamente y corra un rumor de desalojo por parte de la Polica Federal. En la segunda semana de ocupacin, se reculaba en negociaciones con la directora del campus al entregar los pisos tercero y cuarto para la imparticin de clases.

Sin embargo, el movimiento interno de la ocupacin puede decirnos otra cosa: la ocupacin no slo abre socialmente para contrarrestar privatizaciones, sino que tambin abre para desprivatizar lo pblico. Las decisiones sobre lo pblico se diversificaban. Se tena la decisin gubernamental del congelamiento del presupuesto en la educacin pblica y se tena la decisin de los ocupantes por encargarse del uso de la universidad pblica frente a la decisin presupuestal sobre la educacin pblica. Pero, adems, se tenan decenas de estudiantes que decidieron votar a favor de la ocupacin-huelga estudiantil y que no se lanzaron a ocupar, si bien su apoyo fue determinante para conseguir legitimidad. Estos ltimos tambin abran lo pblico aun sin colocar sus cuerpos en la ocupacin- a la hora de ceder el uso pblico al uso relanzado de los ocupantes, es decir, respaldaban la generacin de un uso disponible.

Parece que en ese uso disponible se jugaba la lucha de los ocupantes, pues, as como haban conseguido en votacin la cesin del uso por parte de la mayora de los estudiantes, tambin se preguntaban cmo era posible que los que haban votado a favor de la ocupacin no estuvieran ocupando. Asimismo, ya desde el primer fin de semana de la ocupacin, varios de los ocupantes salan por compromisos personales, si bien la organizacin de la ocupacin emprenda un registro de los das que cada uno de ellos poda quedarse y, en su caso, de la fecha en que poda regresar. Varios ocupantes terminaban sus compromisos y regresaban. En otras palabras, la ocupacin tambin iba enfrentando cierres: como poda presentarse falta de disciplina por batuquear a cualquier hora del da e incomodar a otros exhortando varias veces a respetar-, como poda encontrarse a la ocupante que se haba perdido el cumpleaos de su hijo por mantenerse en la ocupacin.

Mal haramos si no ubicsemos llamadas de atencin sobre aquellas cosas que podran proyectarnos con mayor fuerza social o que nos dejan sin fuerza social momentneamente, y mal haramos tambin si no disemos reconocimiento a los esfuerzos personales de responsabilidad y compromiso. Pero esta suerte de faltantes y agradecimientos tampoco es tanto para cobrar la factura sobre algn fin ltimo de la ocupacin, pues si bien sta era resultado de la decisin comn de abrir un tiempo en cada vida afectada por la privatizacin de la educacin, tampoco se trataba de que este tiempo terminase por restringir los otros tiempos necesarios de reproduccin de vida que cada ocupante llevaba por fuera de la ocupacin, es decir, cuando no era formalmente ocupante. La ocupacin abra un tiempo no contemplado, que se senta necesario, pero que no necesariamente tena que pasar por encima de los propios ocupantes, como si fuera un objetivo mayor que, por ser mayor que ellos, los aplastaba y les impeda otras producciones.

Mal se hara tambin en pensar la ocupacin como el momento en el que uno se converta en ocupante: la ocupacin no era algo separado y arriba de uno, la ocupacin ya era la vida misma en relance. Creo que esto era lo que haca que, por ejemplo, uno de los coordinadores, a propsito de reivindicar la prioridad de y el nimo en la ocupacin, expresase una ocasin en una asamblea que l qu ms quera que en ese momento estar sentado en su casa tomndose una cerveza. La ocupacin no tena por qu opacar que se destinaban o se deseaban tiempos para otras producciones como la del placer de beber alcohol donde era permitido-, y claro que ciertas circunstancias polticas podan determinar la prioridad productiva hacia la ocupacin por parte de los estudiantes, pero nadie era obligado a quedarse.

Eso era interesante en la ocupacin: cmo se relanzaban las vidas de los estudiantes ocupantes al disputar un uso disponible en la universidad frente al uso pblico, abriendo otro espacio y otro tiempo de reproduccin de vida social, mientras ajustaban temporalmente las otras producciones necesarias en sus vidas. Esa apertura de tiempo y espacio generada por el uso disponible no estaba disociada del resto de producciones necesarias; al contrario, creo que el inters de los ocupantes en producir el uso relanzado a travs de la ocupacin estaba conectado con la sensacin de imposibilidad de una educacin como mbito que reproduce otras producciones en la vida. Dicho de otra forma, los estudiantes ocupantes se preocupaban por esa educacin que permite la continuidad de otras producciones, al percibir que el golpe presupuestal representara para la UFFS la probable desaparicin de cursos, la tambin probable desaparicin de las cuotas para el acceso de los indgenas a la educacin y el comprometimiento de la educacin para las siguientes generaciones esto ltimo no slo por tratarse de la universidad, sino de manera generalizada.

Tal vez, donde ms era notoria esa conexin entre el uso disponible para una reproduccin social otra y la preocupacin por el peligro que corran las otras producciones por falta de educacin, era en aquellas y aquellos estudiantes ocupantes que ya cargaban trasfondos organizativos: varias de ellas y ellos ya venan de procesos de movimentacin social con organizaciones como el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), el Movimiento de los Pequeos Agricultores (MPA) y el Levante Popular de la Juventud. Por lo tanto, esa reproduccin social otra en la ocupacin, para la reproduccin de la educacin, ya traa sus perspectivas organizativas, mismas que, por experiencia personal-colectiva, pueden asociarse con el MST.

Tenemos as una manera de entender aquel re-uso de los salones como dormitorios y el uso de las colchonetas. La ocupacin disponibilizaba el uso para generar otros usos, permitiendo una vida en relance, no slo formalmente dentro de la ocupacin, sino para garantizar la educacin en el resto de producciones por fuera de los estudiantes ocupantes. As, los espacios se adaptaban a la nueva organizacin del uso de las condiciones materiales de la universidad, por ejemplo: en el edificio de los cubculos de los profesores se usaba la nica regadera con la que se contaba y se organizaban los tiempos de bao para la tarde-noche. Ahora bien, al destinarse el edificio principal para las necesidades ms bsicas como dormir, comer e ir a los baos, el re-uso social de este inmueble se volva destellante.


En el edificio principal, no slo se reusaban los salones como dormitorios, se maximizaba el uso de una pequea cocina con la que ya contaba la universidad, para preparar las comidas y los refrigerios acorde a los tiempos acostumbrados de alimentacin; a manera de comedores, se dispona, sobre todo, de las mesas de la cafetera y del gran patio interno que contaba con bancas largas; se garantizaba el uso de, por lo menos, cuatro baos para las diversas necesidades de higiene y se organizaba la limpieza de los mismos. El espacio de dicho edificio, en general, estaba relanzado para reuniones de organizacin en pasillos, en el patio, en los salones mismos o incluso en los alrededores, y para asambleas de organizacin que convocaban a todas y todos los ocupantes, generalmente, en el gran patio. El auditorio corra la misma suerte, abrindolo para otros fines: ah se realiz el conteo de la votacin de la huelga, ah hubo asambleas, ah se realiz videollamada con otros campus y rectora de la UFFS para discutir y posicionarse sobre el problema presupuestal en la educacin, y ah llegaron conferencistas para exponer temas, justamente, como el del presupuesto en la educacin y la afectacin en sta por la deuda pblica.

La organizacin del uso relanzado se reflejaba en la Coordinacin de la ocupacin y sus Sectores constitutivos, como el de Disciplina, encargado de vigilar y hacer respetar los tiempos de las actividades; el de Comunicacin, que se responsabilizaba por la comunicacin de pautas internas y de manifiestos internacionales de apoyo, as como por la produccin de contenidos de texto y audiovisuales, haciendo tambin un re-uso del internet de la universidad para la publicacin en redes de dichos contenidos; el de Infraestructura, que garantizaba la llegada de los alimentos a preparar y las colchonetas, primordialmente; el de Cultura, encargado de intervenciones poltico-culturales como mensajes en carteles pegados en la pared, msica contestataria durante la ocupacin, y noches culturales de representaciones artsticas crticas y de baile; o el de Alimentacin, que llevaba el control de los alimentos y su preparacin para las y los ocupantes. Adems, segn los pisos que se estuvieran ocupando en el edificio principal, se organizaba un mutiro de limpieza en fin de semana, es decir, casi todos los ocupantes se lanzaban a la labor coordinada de lavar los pisos con jabonadura, escobas y jaladores, como parte de una responsabilidad por lo que se estaba usando.

No obstante, ese uso disponible de la ocupacin abra con altas y bajas, como ya se esboz un poco: por otras producciones que los estudiantes ocupantes tenan que atender en sus vidas, tenan que irse, si bien, en diferentes tiempos, varios regresaban y se rearticulaban. En algunos momentos, se tena entre 30 y 40 ocupantes, y en otros, con la llegada de algn contingente, se contaba probablemente con alrededor de 60 ocupantes. Conforme eran menos o ms personas, la adaptacin en la organizacin de ese uso se haca necesaria, como fue en los casos de los Sectores de Comunicacin y de Alimentacin, los cuales, considerando que se tena ms gente en la ocupacin, sufrieron modificaciones: el primero decidi una divisin interna entre Comunicacin Interna y Agitacin y Propaganda, y el segundo, que haba fincado su actividad en una o dos personas especficas, desconcentr hacia una rotacin por Ncleos, mismos que involucraban a toda la ocupacin y donde cada uno de ellos, compuestos generalmente por tres ocupantes, era responsable por la preparacin de los alimentos, segn la comida o refrigerio en turno.

Esa vida en relance por la nueva organizacin del uso no se explica sin otras condiciones materiales que garantizaban la reproduccin misma de la ocupacin: se mantenan las donaciones de comida, si bien, tambin tenan sus altas y sus bajas, como el quedarse sin carne en alguna ocasin. Esa vida en relance tampoco se entiende sin el mantenimiento del nimo, que igualmente dependa de las condiciones materiales con las que se contasen: disponibilidad de conexiones elctricas, internet, bocina y laptops para la msica que se colocaba buena parte del da desde el gran patio; las noches culturales realizadas, tambin en el gran patio; el reuso del internet en los celulares de cada ocupante, que no slo se destinaba para los fines de la ocupacin, sino tambin para el entretenimiento; el conocimiento, igualmente, a travs del internet, del aumento en el nmero de ocupaciones en Paran y en otros estados; un churrasco, cuando lleg carne para hacerlo, y que marcaba otro nimo en el convivio, como si fuese un da relajado; y hasta la simple diversin por jugar cuando se limpiaba o por jugar el popular truco en las cartas. Todo esto, sin embargo, no exima de una baja en el nimo, que se reflejaba en momentos de tedio y cansancio y se tena que descansar tambin-, tal vez, por causa de las reuniones y producciones de cada Sector; por causa de las reuniones de Coordinacin con cabezas de Sector; por las asambleas, que abarcaban a todas y todos; e incluso, tal vez, por los tiempos muertos de la ocupacin que eran ms bien tiempos de alerta ante alguna contingencia.

Toda esa potencia de producciones sociales, a mi entender, desprivatizaba lo pblico en el contexto de resistencia a la privatizacin de la educacin, a partir del uso disponible generado por la ocupacin. Sin embargo, el uso pblico tambin ejerca presin para el cierre de esa disponibilidad: como se mencion ms arriba, en la segunda semana de ocupacin, se reculaba en negociaciones con la directora del campus al entregar los pisos tercero y cuarto del edificio principal para la imparticin de clases. En los siguientes das, al incorporarse decenas de estudiantes de la universidad a sus clases habituales en los salones de los pisos desbloqueados, la ocupacin-huelga dejaba de frenar esa normalidad privatizadora al permitir el acceso. Si bien las actividades de ocupacin continuaban, por lo menos algunas y algunos ocupantes iban sintiendo una prdida de sentido de aquella.

A partir de esa evaluacin que sentan y considerando la afluencia de aquellos estudiantes que se incorporaban a las clases, reorganizaron lo ocupado y lo cedido en lo pblico, con intervenciones poltico-culturales ms enfticas para el 24 de octubre: de los primeros carteles que demandaban menos presupuesto para banqueros y ms para educacin, se pasaba a unos segundos carteles que, en general, expresaban como mensaje un tambin te va a tocar a ti, pegados en varias partes del interior del edificio principal, pero, particularmente, justo afuera de los salones donde se tomaba clases. Durante una parte de la maana, se repeta un performance, sincronizado con la hora de llegada a la universidad del transporte escolar, en el cual, varias y varios ocupantes se tiraban al piso cerca de la entrada del edificio, representando su muerte y acompandose de msica alusiva- por causa de la PEC de la muerte, la forma como nombraban a la PEC 241. Un par de intervenciones ms se hicieron en el gran patio interno: un performance contra la fobia LGBT y una simulacin de lgida discusin estudiantil con argumentos a favor y en contra de la PEC 241.

No obstante, los momentos especficos dentro de la coyuntura creada por el gobierno continuaban marcando la pauta. Al da siguiente, 25 de octubre, se realizaba la segunda votacin de la PEC 241 en la Cmara de diputados, con una mayora de parlamentarios que ya haba dejado claro, en la primera votacin, que estaba decidiendo la privatizacin de la educacin pblica. Al tenerse nocin de que la tendencia sera hacia la aprobacin, en la ocupacin se asomaba la opcin de bloquear el acceso a los salones nuevamente. Una vez que se conoci que el resultado de la votacin fue justamente hacia la aprobacin turnando a la Cmara de senadores-, se convoc a asamblea para decidir el uso de la UFFS de nueva cuenta. La Coordinacin plante ocupar todo, la propuesta fue sometida a consulta y votacin en asamblea, y prcticamente el 100% de las y los asistentes se decidieron por dicha medida. El 26 de octubre, el edificio principal de la UFFS amaneca bloqueado en sus accesos al segundo, tercer y cuarto piso, y, por lo tanto, con los salones inhabilitados para dar clases. Ese mismo da, terminaba mi tiempo en la ocupacin.Las ltimas reflexiones, que me sugera esta ltima parte que me toc vivir con las y los estudiantes ocupantes, son, que una vez ms se apreciaba que, ante el uso pblico en proceso de privatizacin, volva a torcerse lo pblico, volva a cobrarse una responsabilidad por usar los medios que producen la educacin, es decir, por usar la universidad. De hecho, frente a esa segunda votacin parlamentaria, no haba condiciones para respetar la negociacin con la directora del campus sobre los pisos que haban sido desbloqueados. La ocupacin se lanzaba nuevamente y, con ello, la vida social de las y los estudiantes ocupantes. Decidir volver a ocupar todo significaba, anmicamente, reconocer la preocupacin por el riesgo de volver a poner el cuerpo para bloquear, desafiando el resguardo que poda hacer la fuerza pblica, pero tambin era abrazarse en forma de rueda entre todas y todos y lanzar un mensaje de fortalecimiento anmico despus de haber decidido la accin de ocupacin ampliada para el da siguiente. Decidir volver a ocupar todo priorizaba la produccin en la ocupacin y no en las otras producciones por fuera que tuviesen las y los ocupantes: el Sector de Cultura preparaba nueva intervencin; el Sector de Disciplina organizaba a las y los ocupantes que pondran sus cuerpos justo en los accesos; el Sector de Infraestructura se encargaba de proteger las pertenencias en los dormitorios; la Coordinacin daba la instruccin de que, durante el da, stos se mantuviesen cerrados, concentrndose todas y todos los ocupantes en el patio interno con lo bsico material. Esto, slo por recordar algunos de los movimientos que eran efectuados, acorde con la nueva reorganizacin del uso del edificio principal de la UFFS.Hago hincapi en que considero que la vida social de las y los estudiantes ocupantes se relanzaba con la ocupacin. Por qu? Primero, porque, as hubiese momentos de prioridad en la produccin de la ocupacin, en detrimento del tiempo asignado a otras producciones por fuera, la ocupacin finalmente corresponda a la preocupacin por una privatizacin de la educacin que afectara a esas otras producciones, al estar faltando una educacin que impactase en stas. Por esta razn que pueda entenderse que eran ms que ocupantes formales: eran personas que se valan de la reproduccin de la ocupacin sin soltar las otras producciones necesarias en sus vidas. Segundo, porque la ocupacin ya asomaba un potencial desprivatizador a travs de sus propias producciones: vivir en la universidad slo era posible disputando lo pblico, amenazado por lo privado; pero, lo pblico ya privaba con su pretendido uso para un todos incluyente, al consensuar socialmente una sola forma de disponer de las condiciones materiales para la educacin, adems, dependiente del presupuesto. La ocupacin representaba una forma disidente de la organizacin social que, si bien ya tena muy claro que la responsabilidad de la educacin no cayese en lo privado slo quien pueda pagar tiene acceso-, tambin iba ms all de lo pblico. Lo pblico se converta en uso disponible para reproducir la vida social en la propia universidad con producciones propias, lo cual permita a las y los ocupantes estudiantes no delegar la produccin de la educacin ni a lo privado ni a lo pblico. Por eso la potencia de que ellas y ellos dispusieran de la UFFS para reusarla, organizndose en Sectores, preparando sus alimentos y comiendo ah, adaptando los salones a dormitorios, ocupando los baos y regadera para sus necesidades de higiene, reusando el internet para los fines polticos de la ocupacin y para entretenimiento, tomando posesin de los diferentes espacios del edificio principal para reuniones y asambleas, etc.

Dicho todo lo anterior, mi balance es, que esa crisis de capital que el gobierno regestionaba privatizando la educacin pblica, es decir, hacindole pagar al pueblo con la flexibilizacin de su formacin y con la prioridad presupuestaria para el pago de la deuda pblica, ya estaba siendo rebasada, en buena medida, por el mismo pueblo a travs de sus producciones relanzadas en la ocupacin. Tal vez sta enarbolaba lo pblico para la educacin como defensa frente a la privatizacin, y tal vez poda desactivarse para anclarse en lo pblico como puerto seguro, pero las y los estudiantes ocupantes estaban mostrando tambin la potencia de responsabilizarse por las condiciones materiales de su educacin, o sea, de tomar la universidad pblica: abrirse en tiempo y espacio para una organizacin social del uso que disputase los medios de produccin de la educacin, destinada al resto de producciones.

Hacia mi salida de la ocupacin, ms aperturas aparecan: ocupantes y profesores donaban clases sobre producciones que saban hacer; se realizaba una segunda votacin estudiantil, de la cual las y los ocupantes salan nuevamente victoriosos; lograban la cancelacin del calendario escolar; trabajaban voluntariamente en la produccin de un rea de tierra en forma de mandala; establecan un servicio de guardera; etc. La ocupacin abra posibilidades y desprivatizaba la vida social.[1]

 

Fuentes

Coordenao do coletivo Ocupa UFFS, Manifesto de apoio aos povos indgenas otom, tepehua e nahua da Sierra Norte do estado de Puebla no Mxico, 2016.

Cornelli, Marcela, A lgica perversa da dvida e o oramento de 2015, en http://www.auditoriacidada.org.br/blog/2015/03/13/a-logica-perversa-da-divida-e-o-orcamento-de-2015/, consultado el 09 de noviembre de 2016.

 

Ren Rojas Gonzlez es doctorante en Sociologa en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Alfonso Vlez Pliego de la Benemrita Universidad Autnoma de Puebla. Su tema de investigacin se centra en el uso, ocupacin y propiedad en la disputa por la tierra en Brasil.

Contacto: [email protected]

Puebla, Mxico, 08 de diciembre de 2016.


[1] Si quiere darse seguimiento a las producciones realizadas por las y los estudiantes ocupantes, puede visitarse OCUPA UFFS- Laranjeiras do Sul a travs de Facebook.


Fuente: originariamente este artculo se public en dos partes en l portal Carabina 30-30, el original en dos partes se puede consultar en los siguientes enlaces:

Primera parte: http://www.30-30.com.mx/disputar-lo-privado-y-lo-publico-una-ocupacion-estudiantil-en-parana-brasil/

Segunda parte:http://www.30-30.com.mx/disputar-lo-privado-y-lo-publico-una-ocupacion-estudiantil-en-parana-brasil-2/



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