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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2017

Hacia un modelo de apartheid social

Iosu Perales
Rebelin


Nos encontramos ante un cambio de poca. El pacto europeo que dio lugar al estado del bienestar est pasando a mejor vida. Paulatinamente avanzamos hacia un modelo de sociedad alejado del que hemos tenido los europeos tras la segunda guerra mundial, para dar paso a una sociedad del apartheid que se distingue por aumentar las desigualdades y dejar fuera de una proteccin decente a millones de personas. Este cambio se viene produciendo con el viento a favor de un tipo de globalizacin que todo lo explica, aunque sea de modo confuso, y que est dando lugar al vaciamiento de la democracia y el desplazamiento de la poltica, colocando en su lugar a poderes en la sombra, econmicos naturalmente, que son los que realmente deciden sin haber sido votados.

Para que el cambio de modelo se pueda hacer con la menor oposicin, los cerebros intelectuales del nuevo poder idearon la induccin de una crisis que acta como comodn que todo lo justifica y produce, adems, un estado de parlisis en nuestras sociedades. Nunca se ha hablado tanto de crisis: financiera, ambiental, social, de seguridad Pareciera que la crisis ha pasado a ser una variable independiente que todo lo explica. Se recortan los salarios y es por la crisis. Se recortan los gastos sociales y es por la crisis. Se privatizan servicios y es por la crisis. Crece de manera brutal el trabajo precario y es por la crisis. Se devalan las pensiones y es por la crisis. La crisis que lo justifica todo pareciera que no tiene solucin alternativa. Se instala en el centro de nuestro pensamiento y nos impide elaborar soluciones sociales, otro modelo, nos deja encerrados y dejamos de pensar. Nos la presentan como tan evidente que nos resignamos y nos colocamos en la posicin personal de perder lo menos posible. El rumor de que hay que aceptar la crisis y las soluciones austericidas de los gobernantes que trabajan por encargo nos deja maniatados. Moverte activamente en contra puede conllevar la prdida de algo que an conservamos. Grecia lo intent y sabemos el resultado.

Pero resulta que hay dinero, mucho dinero. Dnde est? Sabemos que por todo el mundo aumentan los multimillonarios. Esta estirpe nunca estuvo mejor que con la crisis. Para quin es la crisis?

Decir que la crisis fue organizada no es una afirmacin excesiva. Lo fue. El colapso de la burbuja inmobiliaria desencaden la crisis de los bancos, primero en Estados Unidos en 2006, contagindose despus al sistema financiero internacional, causando una crisis de liquidez y derrumbes burstiles. De pronto la histeria y el miedo se extendieron por las sociedades europeas. Nos anunciaron que si no queramos perder los depsito de ahorro haba que salvar a los bancos y es lo que se hizo en medio de una crtica social que fue apagndose. Con semejante escenario de crisis no fue difcil para los amos del mundo disciplinarnos. Nunca fue tan complicado pensar una alternativa. Fue obligacin de la socialdemocracia europea hacerlo, pero en lugar de ello dio pasos atrs, resignada a la derrota y preparndose para ser aceptada por los arrogantes poderes. Son muchas las realidades que criticar pero nunca ha sido tan difcil tener un marco terico de modelo econmico y de sociedad alternativos.

Pero hacia qu sociedad vamos en este cambio de poca? Boaventura de Sousa Santos, socilogo y politlogo portugus alerta de que marchamos hacia un rgimen social y civilizacional que sacrifica a la democracia a las exigencias del capitalismo. Sita las pruebas de lo que afirma en cuatro hechos: el primero es el apartheid social, la segregacin de los excluidos; el segundo es la usurpacin de las prerrogativas del Estado por parte de actores sociales muy poderosos; el tercer hecho consiste en la manipulacin discrecional de la inseguridad de las personas y grupos sociales vulnerables debido a la precariedad del trabajo, lo que desemboca en una ansiedad crnica; el cuarto hecho es el fascismo financiero que controla los mercados y una economa de casino.

Lo que Boaventura de Sousa Santos llama fascismo social en su libro Sociologa jurdica crtica. Para un nuevo sentido comn en el derecho, es un rgimen caracterizado por relaciones sociales y experiencias de vida bajo relaciones de poder e intercambios extremadamente desiguales, que se dirigen a formas de exclusin particularmente severas y potencialmente irreversible.

Sinceramente, la calificacin de fascismo social es tan brutal que mis limitados conocimientos no me permiten asumirla sin ms. Pero en todo caso es til para el debate sobre cul es el modelo de sociedad al que vamos. Lo que si tengo claro es que el rumor desmovilizador que afirma que nunca recuperaremos lo que queda atrs y que el futuro est marcado por el paisaje neoliberal que es la forma ms salvaje de capitalismo, es slo eso, propaganda. Seguramente no se trata de retornar al pasado sino de construir algo an mejor.

Pero lo cierto es que estamos dando pasos a un escenario desconocido en Europa, pero tambin a nivel planetario, donde la gente queda a merced de su suerte, progresivamente fuera de los cada vez ms estrechos servicios sociales, haciendo buena la idea de predestinacin. Y no es que yo niegue algunos avances en pases africanos, latinoamericanos y asiticos, que han mejorado los ndices de pobreza y de alfabetizacin, la lucha contra algunas enfermedades epidmicas y en los derechos de las mujeres. Pero estos progresos son poca cosa cuando los comparamos con los males del modelo que se va imponiendo. Dicen quienes saben que si de los 26 billones de euros que se dedican anualmente a las armas, se utilizaran la mitad para acabar con el hambre en el mundo, su erradicacin sera posible. Sin embargo el modelo social al que nos llevan prefiere dar la espalda de cientos de millones de seres humanos cuyo destino es la miseria perpetua.

Pongamos que el calificativo de fascismo social es exagerado. De acuerdo. Pero, qu nombre le ponemos al abandono de miles de refugiados que tocan las puertas europeas, y sobreviven y mueren en campos de internamiento, cuando no se hunden en el Mediterrneo? qu nombre le ponemos a las guerras programadas para dar salida al enorme negocio de los fabricantes de armas? cmo podemos llamar a la dronificacin del poder que mata sin correr riesgos? Desde 1945, fin de la segunda guerra mundial, estn muriendo hoy en las guerras ms civiles que militares. Pongamos un calificativo a esta barbarie, cada cual el que quiera.

Una nota final. En este artculo dibujo un escenario general, mundial. Sin lugar a dudas de las ciudadanas concretas depender su destino. En Euskadi, las instituciones, los sindicatos, los partidos polticos y por supuesto la sociedad, mantenemos hoy por hoy una notable conciencia social que nos hace estar alertas. El modelo de apartheid social no es inevitable. Se puede vencer. Para ello hace falta cohesin social y luchar incansablemente por todos los derechos de todas y de todos. Y que las instituciones sean leales al pueblo. Una buena medida en Euskadi sera la Renta Bsica Universal, con ella se blindara un suelo de igualdad frente al movimiento general de desmontaje del estado del bienestar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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