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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2017

PODEMOS: desde los movimientos sociales o desde las instituciones?

Marcelo Righetti
Marcha.org.ar


El final del 2016 encontr a PODEMOS enfrascado en una fuerte discusin interna que tuvo como referencias principales a sus dos mximos dirigentes polticos, Pablo Iglesias e igo Errejn. Si bien las discrepancias entre ambos no son recientes, la prxima realizacin de su mxima instancia de decisin colectiva, la Asamblea Ciudadana Estatal, conocida popularmente como Vistalegre II debido a que se realizar en el Palacio de Vistalegre en Madrid-, ha cristalizado en bandos rivales las diferencias de opiniones y visiones sobre el futuro de la organizacin morada.

Estipulado para realizarse entre el 10 y el 12 de febrero del 2017, Vistalegre II se enfrenta a un escenario sustancialmente diferente de lo que fue la primera Asamblea Ciudadana Estatal (Vistalegre I) realizada en octubre del 2014. En aquellos momentos PODEMOS era una fuerza con apenas unos meses de vida, que haba dado el gran batacazo al obtener cinco eurodiputados en las elecciones al parlamento europeo de mayo de ese ao y que se enfrentaba a un 2015 con una seguidilla de disputas electorales (municipales, autonmicas y las generales que se realizaron el 20 de diciembre) que marcaban la agenda inmediata de la organizacin.

All se impuso la visin del grupo fundador de PODEMOS (Pablo Iglesias, igo Errejn y Juan Carlos Monedero) que planteaba que se estaba viviendo una crisis de rgimen y que eso haba permitido la apertura de una ventana de oportunidad histrica, la cual haba que aprovechar de manera eficaz porque no se poda afirmar por cuanto tiempo vaya a estar disponible. Esto requera poner el esfuerzo en la estructuracin de una mquina de guerra electoral para enfrentar el Blitz, la guerra relmpago que implicaba la serie de elecciones en las que deba competir.

Estas consideraciones polticas fueron completadas con un criterio organizativo que centralizaba en un ncleo muy reducido las instancias mximas de decisin, dejando fuera a las minoras que no compartan estas visiones y que haban planteado otras propuestas polticas en Vistalegre I.

La situacin actual es bastante diferente. PODEMOS estuvo cerca pero no logr llegar a la presidencia. El PP, con el apoyo del PSOE y Ciudadanos, volvi a formar gobierno, pero el escenario poltico espaol qued sustancialmente trastocado. El bipartidismo clsico y el turnismo parecen heridos de muerte. El conflicto social y de las diferentes nacionalidades histricas sigue sin encontrar un horizonte de resolucin. PODEMOS ha llegado a las instituciones y ahora tiene que afrontar nuevos retos polticos al tiempo que tiene que definir su estructuracin orgnica.

Las diferencias entre Iglesias y Errejn han terminado en la constitucin de grupos que rivalizan por imponer sus criterios al interior de la fuerza. Las rispideces entre ambos llevan ya un tiempo, incluso ellos mismos argumentan que siempre han tenido diferencias, pero que ahora resuenan mucho ms porque son personajes pblicos. Lo cierto es que la tensin no solo se ha manifestado en forma discursiva o de debate de ideas, sino que tambin han habido varias operaciones internas cruzadas que aumentado el voltaje de la disputa.

Adems, desde ambas partes se ha decidido que la discusin sea abierta, pblica y a travs de todos los medios, lo que implica la participacin activa de los grandes aparatos de construccin de sentido de los sectores dominantes espaoles, quienes no desaprovechan oportunidad para fomentar la discordia y embarrar el debate. Igualmente, no puede achacarse a los conglomerados de comunicacin el tono y el carcter del enfrentamiento, debido a que las partes intervinientes han hecho ms que suficiente para acrecentar las desavenencias y hacerlas aparecer irreconciliables, desde las batallas de tweets y hashtags, pasando por las querellas cruzadas en los medios, hasta la confrontacin a travs de artculos en medios grficos y digitales.

Las diferencias centrales entre Iglesias y Errejn se basan en los sectores sociales a los que apuntan para la construccin de una nueva mayora que permita su tan mentado anhelo de cambio. Es un debate estratgico que implica adems una disputa sobre la estructuracin orgnica de un PODEMOS que comienza a transitar su camino hacia la madurez como instrumento poltico. Parte de estos desacuerdos vienen de la lectura que han hecho de los resultados de las elecciones generales sobre todo la del 26 de junio del 2016 y la prdida de un milln de votos- y de la constitucin de la alianza con Izquierda Unida y la conformacin de Unidos Podemos.

Ambos acuerdan en la caracterizacin de que la continuidad de Rajoy al frente del gobierno espaol es una derrota momentnea para sus aspiraciones pero el costo que han tenido que pagar es romper al PSOE y quebrar la dinmica bipartidista del sistema poltico que ha dominado desde la aprobacin de la Constitucin de 1978. Sin embargo, difieren en como continuar.

Pablo Iglesias considera que es posible darle continuidad a los criterios que le dieron nacimiento a PODEMOS: la llamada hiptesis populista. Es decir, la construccin del Pueblo como agente histrico, a partir de un discurso dicotomizador que convoque a nuevos grupos como sujetos del cambio. En palabras de Pablo Iglesias retomando a Ernesto Laclau,

el Populismo es lo poltico que se construye mediante fronteras antagonistas en lo social -lo de cavar trincheras, lo de librar batallas ideolgicas-, convocando a nuevos sujetos -que estaban excluidos, que estaban fuera- para el cambio. Cmo se hace? Con significantes vacos y cadenas de equivalencias de demandas heterogneasi

La centralidad aqu est en la incorporacin de sujetos nuevos y en la figura de Pablo Iglesias como significante aglutinador de las demandas heterogneas. Esto ltimo queda bien claro, con el continuo planteamiento de los afines de Iglesias, de que es el Secretario General el nico que contiene el gran caudal electoral de PODEMOS y, de hecho, hay unanimidad absoluta entre los podemitas para que Iglesias siga siendo el mximo representante de la formacin moradaii.

Para Iglesias la prioridad tiene que estar en construir el movimiento popular que encarne el cambio, no a partir del trabajo parlamentario, sino a travs de la organizacin y movilizacin popular en reclamo de los derechos vulnerados. Aqu est el ncleo de la diferencia con Errejn, ya que el nmero 2 de PODEMOS plantea que la centralidad debe estar en el trabajo desde las instituciones, desde los cargos que han obtenido en la sucesivas luchas electorales, para lograr convencer a los sectores que todava los ven con desconfianza, que encarnan una propuesta alternativa viable para la construccin de un proyecto patritico. En palabras de Errejn,

a partir de ahora la disputa poltica se traslada en gran medida al terreno institucional y de creacin cultural y social. Pero Podemos no es ni puede ser, como quieren nuestros adversarios, un resultado de la excepcin que languidezca cuando pasen los tiempos agitados. () No hay hoy, por tanto, proyecto ms radical y transformador que construir una mayora nueva capaz no solo de denunciar el desorden que generan los de arriba sino, fundamentalmente, de encarnar un orden alternativo y de generar confianzaiii (cursivas mias).

A diferencia de Iglesias que apunta a la incorporacin de nuevos sujetos, que simplificando podramos mencionar que son aquellos que no se sienten interpelados a participar al momento de las elecciones, Errejn apunta a aquellos sectores populares que todava siguen sosteniendo a los partidos tradicionales y ven con recelo y temor a PODEMOS y los planteos de cambio social que proponen.

Esta discordancia sobre donde tiene que estar la prioridad del trabajo poltico de la fuerza, tiene claras consecuencias polticas para el futuro, que, aunque a Iglesias no le guste que se caricaturice el debate entre los radicales pablistas y los moderados errejonistas, tendern, segn qu posicin se imponga en Vistalegre II, a una construccin poltica y discursiva, o bien ms radicalizada o bien ms moderada. Claramente convocar a los excluidos exige una prdica ms virulenta contra lo establecido, as como la apelacin a los que todava siguen manteniendo su apoyo a los partidos del rgimen mediante el trabajo en las instituciones implica una acomodacin a las dinmicas parlamentarias y sus lgicas de funcionamiento, que tienden a reproducir el orden dado.

Por ltimo, est la cuestin de la estructuracin orgnica que deriva de estos preceptos polticos. Si la centralidad estar en el trabajo institucional, PODEMOS tender a convertirse en una fuerza poltica donde las figuras que tengan cargos pblicos sern las que tengan mayor peso en su interior, replicando de hecho la jerarqua y dinmica institucional. Una situacin similar a lo que sucede en los partidos tradicionales, sustentadores y reproductores de la institucionalidad del sistema. En cambio, si la propuesta de Iglesias se impone, las posibilidades del diseo orgnico y de sus prcticas de funcionamiento pueden tomar dos variantes. Por un lado, una democratizacin an mayor de la vida interna para contener a los nuevos sujetos convocados; o por el otro lado, una centralizacin an mayor en la figura de Pablo Iglesias como lder del espacio que imponga posiciones sobre el conjunto de la fuerza.

PODEMOS est enfrentando los dilemas de la nueva fase poltica y constituyndose como una fuerza madura para encarar los desafos del cambiante mundo que vivimos. En un momento donde las crticas a la globalizacin en los pases centrales estn siendo encausadas por fenmenos populistas de derechas (Trump, BREXIT, Le Pen, etc.), PODEMOS es el nico fenmeno poltico que genera expectativas (tras el fracaso de Syriza) desde la vereda de enfrente del fascismo en crecimiento. El tamao de los retos que deber afrontar son enormes y Vistalegre II marcar un hito significativo sobre como encarar el futuro y las posibilidades de xito que tendr.

Notas:

i Extraido de la intervencin de Pablo Iglesias en la presentacin del libro de Jorge Alemn Horizontes neoliberales de la subjetividad, 5 de octubre de 2016, https://www.youtube.com/watch?v=_gEh9p-C1Ls&t=742s

ii Los errejonistas proponan un sistema de votacin para Vistalegre II en donde la discusin de las ideas fuera separada de la discusin de las personas que ocuparan los cargos de direccin y proponan que Iglesias continuara como Secretario General. Iglesias se opona a esta situacin, planteando que no poda encabezar el partido si sus ideas no eran las que ganaban y propona que la discusin de ideas y de personas fueran en conjunto arguyendo que las personas que proponan las ideas eran quienes las tenan que llevarlas adelante. Finalmente, mediante una votacin de los inscriptos de PODEMOS y por muy poco diferencia se impuso la propuesta de Iglesias.

iii Extraida de la nota de opinin escrita por igo Errejn en el portal 20minutos.es, denominada Podemos Ganar, 28 de noviembre de 2016, http://www.20minutos.es/opiniones/firma-invitada-inigo-errejon-podemos-ganar-2899261/

Publicado el 6 de enero de 2017 en el portal de noticias Marcha.org http://www.marcha.org.ar/34185-2/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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