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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2017

Esta era una vez, la revolucin bolivariana...

Maxime Motard e
Rebelin


La historia de la revolucin bolivariana, no es un cuento de hadas. Es una historia probablemente vieja de 500 aos, como lo dice la leyenda. La revolucin bolivariana es la extensin de estas revueltas desparramadas sobre todo el continente que al origen, no tienen ni santo y ni sea de bandera, slo el rechazo a la sumisin y al despojo, luego el rechazo al olvido. La revolucin bolivariana est escrita por aquellos que no olvidan. Desde la conquista, el mundo destruido y humillado no para de perseguir el nuevo que hacan construir con el sudor y la sangre de los primeros habitantes, y gracias a las vidas sacrificadas de africanos esclavizados, recientemente llegados en Amrica Latina.

La revolucin bolivariana tiene el mrito de hacer reaparecer por su frmula el espectro de Bolvar y de dar al nuevo da amnsico, una nota de resistencia que viene de lejos, ms lejos que el mismo Simn Bolvar . Es una resureccin. La revolucin remite por su frmula y su prctica a las revueltas del pasado que surgieron como relmpagos en un cielo de catstrofe interminable.

Bloquea la Historia en 1998. Contra el eterno volver a empezar, tiene la mirada hacia el pasado, hacia estos nufragos de la memoria que toman el nombre de revuelta y de levantamiento y que se trata de hacer reca er sobre el presente. Se abre entonces para el pas y Amrica Latina una nueva manera de mirar la historia y de hacerla. El descubrimiento de Amrica ya no es el da de la raza pero el da de la resist e ncia.

La revolucin bolivariana se nutre de este pasado cubierto de restos, de lo que empezamos a ser y de lo que hubisemos podido devenir, para formar y defender un presente en lucha que debe finalizar lo que se hurt en el pasado. Es una historia en devenir que se escribe por episodios irregulares. Reaparece por brillo en el cielo negro del olvido cuando devolvemos justicia por el combate actual a aquellos que, bajo modalidades y palabras diferentes, defendieron una aspiracin similar, en sus batallas de ayer. El presidente Hugo Chvez dar visibilidad a este combate que extendi ms all de las fronteras venezolanas. Un pequeo libro que lo acompaar del cuartel hasta Miraflores de la sntesis de estas temporalidades en discordancias : Bolvar . Pensamiento precursor del antiimperialismo, de Francisco Pividal1. La revuelta de Bolvar es una ruptura y un proceso que abri la va al antiimperialismo. El giro bolivariano contemporneo se traduce por el antiimperialismo. Se quiere antiimperialismo. Como la desposesin de los pueblos y el sabotaje de las soberanas pasan a nuestra poca por la economa, una economa capitalista globalizada, imaginamos que esta ltima no debera cohabitar muy bien con la herencia de Bolvar . Para no desaparecer hubiese podido provocar una vuelta anticapitalista. Giro ltimo, culminacin y extensin del sobresalto bolivariano. No pas as, pero un viraje va a pasar en direccin del socialismo del siglo XXI que constituye bien una actuali z acin y un sobrepaso del pensamiento del Libertador.

Despus de presentarse como bolivariana, la revolucin se quera socialista. Un socialismo nuevo, bolivariano, cristiano, robinsoniano, indoamericano , impuesto por nadie pero hecho por el pueblo mismo que, gracias a la nueva constitucin, tiene un marco mucho ms largo para actuar. El pueblo tiene llenamente la posibilidad de ejercer sus derechos que son civiles pero tambin sociales y comunitarios. Mientras el pueblo no existe en las sociedades liberales que dedican un culto al individuo, en Venezuela, tiene plaza. La exaltacin que suscita en los discursos hacen de l un mito. Es el sujeto histrico de la transformacin revolucionaria de la sociedad. Es lo que hace funcionar la sociedad y por la cual funciona. Cuando hablamos de intereses del pueblo pensamos a intereses colectivos, a la solidaridad, y cuando escuchamos a veces la formula pueblo bolivariano consideramos que no est definido por las fronteras nacionales. Es latinoamericano . Se define por su clase social y su combate p or los dems, lo que es igual al combate para l mismo.

En el discurso es lo que cimenta la sociedad cuando el dinero la mutila, cavando la zanja entre la gente y el abismo entre las clases sociales.

La expresin democracia protagnica en forma de pleonasmo insiste y subraya la importancia del pueblo en el ejercicio de la democracia. No puede ser dejada a representantes profesionales de la poltica. La democracia tiene que ser popular, ancha, y por supuesto, no apagarse a la puerta de las empresas. La revolucin bolivariana se forj sobre una constitucin nueva (1999) que quera dar al pas una dinmica social, democrtica, popular, pacifista.

Pasemos sobre las buenas intenciones y trat e mos de ver lo que queda hoy de este proceso. Vamos a medir la brecha creciente entre las aspiraciones del inicio y lo que viven los venezolanos, las venezolanas, da por da. Cuando escuchamos los testimonios y que miramos la vida ordinaria en Caracas o en Venezuela, el rostro de la revolucin bolivariana cambia de forma. Est distorsionado por los espejos despiadados de la realidad. Para no perder la cara, el poder bolivariano se mira a s mismo y anuncia a quin no quiere or que su poltica es la mejor. La bandera se agita y las ideas del dolo de ayer se desentierran pero nadie da la rplica al poder que se aduea d el discurso sobre la revolucin, convertid o en un software ideolgico el cua l repit e la cinta para hacer aceptar lo inaceptable.

Despus concentrmonos sobre algunos elementos que pueden explicar como Venezuela lleg a esta situacin, y cmo la revolucin bolivariana pudo caer en las trampas que se prometi evitar, volvindose as p ara los ojos de todos una caricatura de lo que la hizo nacer, empezaremos con un anlisis epistemo crtico sobre las palabras del poder.


No la esperamos y llega : la revolucin bolivariana.

Si ustedes no fuero n perseguidos por la extrema pobreza, n i por la calle, o analfabet ismo ni estuvieron desprovistos de hospital pblico en su pueblo y no estuvieron animados por las ideas de justicia y de desconfianza con respecto a Estados Unidos , no vieron pasar a la revolucin bolivariana, que para ustedes, no existe. En comparacin al bipartidismo de la falsa moneda poltica de la cuarta Repblica, la revolucin es mucho ms original. Lo que pareca inmutable cambia. Bolvar est puesto al honor y Los Estados Unidos regresa a su plaza. Los Estados Unidos ya no puede formar a los militares como lo haca su clebre Escuela de Amrica que violent o los cuerpos y marc las memorias del sub continente. Una vez al poder, el presidente Chvez suprime la peinilla. El porvenir est en ms libertad y justicia social, se e ncarna tambin por la voluntad de independencia de la primera potencia mundial, y la crtica de su moral y de sus guerras. Chvez luch contra la guerra en Irak, fue uno de los raros a condenar con tant a virulencia la guerra en Afganistn que igual pretenda crear una democracia a la imagen de las democracias occidentales por supuesto usando el bombardeo y el caos.

Despus de la nueva constitucin llegar el borrador de una nueva economa. Aunque la empresa petrolera PDVSA fue nacionalizada el 29 de agosto de 1975 por Carlos Andrs Prez, estaba controlada por un grupo social que se enrique c a del agotamiento de las reservas petroleras y que aguantaba mal la injerencia del gobierno para poner la mano sobre el botn. Lo que supuestamente perteneca desde 1975 a la nacin, lo aprovechaba slo una minora. La situacin empezar a cambiar poco a poco ; principalmente, fin 2002 e inicio 2003. El relativo reparto del ingreso del petrleo va a permitir sentar una poltica social2. Esta nueva entrada de dinero al gobierno va a ser el logro y la ruina de la revolucin bolivariana, ahogada en el petrleo y en la corrupcin.


1. La ley del petrleo, la ley del cimiento.

 

Una utopa indexada sobre las previsiones del petrleo est necesariamente limitada. Dependiendo de las reservas disponible y del precio del barril, se vuelve muy voltil. Est sumisa a las fluctuaciones de la bolsa. Depende de un mercado mundial que no controla pero que criti c a en otra parte. En esta perspectiva, ms alto es el precio del barril, ms fuerte es la utopa. Las cifras lo dejaran casi creer.

De hecho, la sociedad nueva ya est en desfase con el proyecto original bolivariano de soberana que supona al contrario hacer una ruptura con la dependencia petrolera ; una ruptura con todo lo que se hiz o hasta ahora. Esta cesura necesaria no lleg en la prctica culpa de la voluntad, de la conciencia social y la ecolgica, y tambin en razn de la complejidad . Un cambio de este tamao supona y supone todava de volver a revisar todo. 96% de la economa venezolana depende del sector petr o le ro . Est a cifra nos ensea un punto. Venezuela es un pas del sur que fue obligado a vivir nicamente de la exportacin del petrleo como otros fueron acorralados a la monocultura del algodn, de la soya o del maz . Venezuela camin mucho en esta va, cabeza bajada, sin nunca levantarse, diversificar s e, para que una minora de pases , los ms industrializados del planeta, pueda estar segura de tener a buen precio la energa necesaria para el funcionamiento de su propia economa. El petrleo se dilapidaba sin que el pueblo lo aprovech ara . Cundo ya no fue posible, hubo el sobresalto.

Si la puncin sobre los ingresos petroleros di vida a varios proyectos, como la construccin de viviendas sociales o de hospitales en los barrios pobres (misin barrio adentro), arra iga tambin a la nacin entera en un sistema perverso de dependencia, lleno de contradiccin. La ley del petrleo es una ley de hierro. Mantuvo el pas en una posicin de sumisin permitiendo a empresas y pases capitalistas tener el combustible necesario para el funcionamiento de su economa de cambio no obstante descalificada por Venezuela. Paradoja. No se sale de la dependencia y de la dominacin, se revisan slo las condiciones de explotacin. El pas queda en el lugar que se le fue asignado.

En periferia , es verdad que busca otro lenguaje que aquel de la rentabilidad en la exportacin. O tra combinacin. Ser ganadora en Amrica Latina. La alianza Petrocaribe (que reagrupa 18 pases ) no aspira a robar a Amrica Latina pero a volver a levantarla. El petrleo se vende preferencial. Una parte de la venta es dedicada a la autoayuda. A la donacin. Petrobronx fue as una ayuda importante para los ms desfavorecidos, dirigida en direccin de los pobres y de los afroamericanos.

Aunque cambios residuales pasaron en Venezuela y en Amrica Latina (Petrocaribe) quedan sometidos a la exportacin petrolera que hace todo a la vez : alivia al pobre y a Amrica Latina pero sigue llenando el tanque de una economa que gira contra los pueblos y a expensas del ecosistema.

Estos acuerdos no permitieron construir una economa durable, sana, e independiente del petrleo. Venezuela garantiz un acompaamiento social a los pobres de un lado, siguiendo del otro a entregar su petrleo a los varones del capitalismo que lo usan para alimentar una economa de cambio que en su funcionamiento vuelve a los pobres ms pobres e intoxica el planeta al mismo tiempo que dilapida los recursos naturales.

La ley del petrleo est indexada sobre la ley del cimiento que arruina la fertilidad de las tierras disponibles para complicar y hormigonar las zonas susceptibles de servir a la sociedad de consumo. El petrleo est al centro de esta economa de paradoja que hace cohabitar sobre un mismo planeta, megalpolis gigantescas y hormigonadas de un lado, destruccin de la naturaleza del otro. El petrleo es el ingrediente indispensable de la economa del fuego que quema energa y planeta para las ganancias de algunos. El agua, reducida en espacio cerrado, aprovechada en masa y contaminada, no tiene valor. Est reducida al rol de sirviente. Est al servicio de la economa de fuego. Venezuela participa en esta economa obsoleta facilitando un combustible mortal.

La economa venezolana depende del petrleo y este depende del agua y de sus reservas disponibles para seguir. No es la geologa pero el mercado mundial que cort su precaria estabilidad. Con la cada del precio del barril, la economa no se mantiene. Los dlares que irrigaban la sociedad se agotaron. La circulacin de la riqueza en la economa se cansa...hasta la asfixia. Esta cada del precio del petrleo explica en parte la situacin actual de Venezuela, obligada como antes a las importaciones, pero sin dlares para poder hacerlo. As se acelera el endeudamiento, la pobreza, las escasez.


2. Espitemocrtica : las palabras del poder.

Hay un problema al presentar las cosas nicamente por el prisma de la cada del precio del barril. Pensamos que la situacin de Venezuela es el resultado de esta cada que gener todo lo que sigue. Este ngulo est tomado por el gobierno y por aquellos que en Amrica Latina y en el mundo se arman de estas situaciones objetivas para explicar el declive del modelo econmico. Debemos buscar otros factores explicativos. Es ms conveniente de apuntar la ruina actual como una herencia de la renuncia a la salida del todo petrleo. Favoreciendo la integracin latinoamericana y reduciendo la extrema pobreza de manera significante esta dependencia ya no estaba vista como un problema, ms bien como una bendicin. El petrleo sinnimo de dlares ha sin embargo manchado el proyecto comn de Venezuela y Amrica Latina, creando a largo tiempo un desfalco gigantesco que aprovecharon algunos pero no el pas.

La cuestin podra ser la siguiente : Dnde est el dinero del petrleo cuando el precio del barril estaba a 100 o 120 dlares ?

Si la recuperacin por el Estado de los ingresos petroleros impuls una precaria poltica social hizo crecer igualmente la cuenta bancaria offshore de varios polticos emborrachados de dinero fcil ; arruinando por su comodidad y su utilitarismo los sueos emancipadores de la revolucin bolivariana. El declive de una burguesa elev al rango de maestro una nueva clase social que podemos llamar la boliburguesa. Estos nuevos ricos procedentes del chavismo hicieron volar por los aires el sentido de las palabras sin despellejar la cscara. Aunque es cierto que las palabras fueron vaciadas. Queda slo el reflejo de los que estaban. Son rboles de pie, sin savia y sin agua que quieren representar a la selva. Palabras sin races pero como si nada. El poltico lo aprovecha y se multiplican entre ellos. Ya no dan sentido sino aplomo. Tienen el blasn robinsoniano y aquellos que lo usan, palabras envueltas, en favor del amor, de la verdad, de lo bello, de la justicia. Pero no existe todo eso. No hay nada de todo eso bajo su sombrero. Los cerebros ya no piensen : calculan. Mecanismo rpido en su funcionamiento. Fro, implacable. Calculan : lgica utilitarista y financiera. Salvar mi valor. Hacerme rico. A detrimento de los dems, da igual. Caen y empujan a la sociedad en las aguas heladas del clculo egosta (Marx). El hecho de sobornarse y de servirse en la caja comn para enriquecerse di crdito a esta ideologa que considera que todo se puede comprar y vender, y que hay que salir del apuro ya que la vida es una guerra y no espera. Tiene que ganar, hacerse rico, ganar ms, robar mejor. Esta mentalidad floreci a la sombra de una sociedad de consumo emergente que gener en el pas muchas frustraciones y violencia para aquellos que no podan integrar este club. Aquellos que lo integraron pudieron comprar una identidad por medio de las cosas. Este pacto con el consumo incluye un centrifugado gratis de la conciencia crtica y de sus principios populares. rbol sin savia, persona sin jugo.

Descarriaron a su partido, su clase social, sus ideas y las ideas de emancipacin por las cuales nos levantamos, o otros se levantaron. Ya no hay idea. No devengan nada y nos hacen perder nuestro tiempo. Quedan slo intereses. En el anlisis hay que hacer que se toquen palabras y problemas que se encastran las unas a los otros. Vamos a caminar bajo esta arquitectura despus de un contorno rpido del desfalco.

2.1. La corrupcin.

Entre 1999 y 2002, la fuga de capitales llega a 28 millardos de dlares, lo que equivale a 30% de la riqueza producida en 2002.3 Para luchar contra la fuga de capitales el gobierno introdujo en febrero 2003 el control de cambio y fij la paridad entre la moneda nacional y el dlar. A partir de este momento, el Estado, se reserva la capacidad de asignar los dlares que le pregunta tal o tal empresa para importar.4 Al contrario de lo que se quera, esta medida ser la nueva arma para la evasin del capital. Las cosas pueden pasar de la manera siguiente: Basta hacer una pedida de dlares al gobierno; as, la empresa obtiene del Estado los dlares para importar por ejemplo 1 milln de productos que declara pagar a un dlar la unidad, por medio de una empresa que es creada prealablemente afuera del pas. Mientras el importador dispone de una red que le permite comprar los productos a 50 centavos la unidad, ganando as 500 000 dlares. Puede vender la suma sobre el mercado negro o hacerla salir del pas. Tomando en cuenta que es ms difcil obtener dlares de parte del Estado, el peso del mercado negro aument : interviene adnde el Estado ya no est. Sobre este mercado, ms la demanda de dlares est alta y ms la cotizacin de la moneda sube, sin nunca establecerse sobre el tiempo. A la tasa del mercado negro el dlar pudo alcanzar los 4000 bolvares. El desarrollo de la especulacin y la fuga del capital estn por consiguiente ligados a la bajada del ingreso petrolero y al control cambiario, y a su sombra, el desarrollo del mercado negro de la moneda.

Sobre la disminucin del ingreso, la situacin es la siguiente: en los ltimos aos la economa funcionaba habitualmente con 40 millardos de dlares despus del pago de la deuda externa5 ; en razn de la cada del precio del barril, en el mes de enero de 2014 los recursos de la renta petrolera llegan a 3 millardos de dlares. En enero 2015, caen a 815 millones de dlares para alcanzar 77 millones de dlares en enero 2016.6 

El gobierno tiene as un ingreso mucho ms dbil mientras la demanda de divisas queda igual ; lo que explica el endeudamiento del Estado y la locura especulativa sobre la moneda.

Antiguos ministros venezolanos, Hctor Navarro y Ana Elisa Osorio que fueron ministros en el gobierno de Hugo Chvez (1999-2013) pusieron de pie una Plataforma de Auditora Pblica y Ciudadana. Agrupa periodistas y militantes del movimiento social y pone la luz sobre los fraudes del poder para acabar con la corrupcin. Una demanda escrita fue mandada al Consejo Moral Republicano. Est compuesto de las entidades siguientes : Defensor del Pueblo, el Fiscal o la Fiscal General de la Repblica, y el Controlador o Controladora General de la Repblica.

El organismo debe reaccionar sobre el desfalco estimado en 256 millardos de dlares asignados por CADIVI para empresas de maletn. El documento menciona las declaraciones del antiguo presidente del Banco Central de Venezuela, Edme Betancourt, y otros ministros. Apunta a entender gracias a estas revelaciones la gran estafa. El documento se apoya tambin sobre varias encuestas de Marea Socialista. Deberan permitir de abrir una encuesta. El Consejo Moral Republicano estaba considerado a pronunciarse en este sentido. Apoyar el proceso. La publicacin del 18 de septiembre de 2015 de la plataforma quera que el organismo receptor (Consejo Moral Republicano) informe pblicamente de sus acciones y que ordene de inmediato la apertura o agilizacin de investigaciones, sobre la ocurrencia de un presunto desfalco continuado a la nacin.7

El documento presentaba algunas primeras pistas que hubiese podido tomar el organismo, como la publicacin de la lista completa de los nombres de las empresas y el importe de las divisas recibidas, otorgadas por el Estado durante los aos 2014 y 2015. Otra medida : impedir el pago de la deuda mientras la investigacin se realiza, y tambin, comprobar si las empresas usan los dlares otorgados a tasa preferencial para pagar a los accionistas afuera del pas. A pesar del vivo inters que presenta, este trabajo alcanz un sin lugar 8. As es la respuesta del Poder Ciudadano, la institucin moral de Venezuela. Una bofetada, como dice l mismo Jos Pereira, secretario de organizacin y formacin de los Crculos Bolivarianos de Venezuela.

En octubre 2016, la oposicin venezolana denunci de su lado una malversacin sustancial de 11 millardos de dlares por PDVSA entre 2004 y 2014. La informacin fue revelada luego de una investigacin dirigida por la Comisin de Contralora de la Asamblea Nacional venezolana. 11 000 millones de dlares perdidos...pero no para todo el mundo.


2.2 El fin del sentido.

Los problemas de Venezuela son la corrupcin y la violencia. Estos problemas de fondos se rastrean hasta la superficie y hacen romper la concha de la revolucin bolivariana que solo existe como una caricatura de lo que fue. Indirectamente la plata se roba y la pobreza directa se vuelve a presentar de frente. Anda en las calles con la mirada triste, pasa a los metros para un monlogo de la urgencia declamado a quin quiere escuchar, mendiga, inventa historias, pide lo que sea, sea un billete o una banana, pide atencin, plata otra vez, aunque estos ojos parecen una llamada al socorro y al amor. La pobreza genera violencia, con la exclusin del trabajo y la explotacin en su marco.

Si las campaas electorales del poder se hacen en honor del pobre y de una clase obrera mitificada la realidad en la cual camina el pueblo no se parece a esta teora que ya no tiene nada de prctico, nada de viviente. Aquella est hecha por contadores de la economa que ya no saben contar historia pero que se empean en quedarse con el monopolio. Su cuento de hadas viene a chocar con una realidad que se vuelve una pesadilla. El libro ya no es de letras pero est lleno de cifras. Los cuentistas del antiimperialismo se volvieron excelentes contadores por sus propios intereses, pero cuando se trata de crear de nuevo la comunin, la marcha ritual, ya no hay nadie, ya no hay sueo : la historia suena falsa. Algunos vienen por costumbre o por inters de corporaciones, porque son militares o funcionarios, pero ya noy hay nada en ellos tampoco. Los seguidores del poder bailan sobre la teora y se gargarizan de estas notas que imaginan todava verdaderas, volviendose insensibles a la realidad, impermeables al buen sentido y a la crtica.

La Historia tiene el perfume de los vencidos. Se define mejor por sus referencias que por sus acciones. Se dice bolivariana, se dice en la lnea de Chvez convertido en un Dios, se dice del pueblo ; progresista, socialista. La filiacin, las imgenes y las firmas bastan para crear la ilusin de un proyecto de sociedad hecho en nombre del pueblo y del amor ; pero este mismo pueblo querido en el discurso est aqu herido, a final del mes, el ltimo pagado. Las tareas ms ingratas como la recoleccin de las basuras se hacen casi sin sueldo, sin derecho y sin reconocimiento. Los otros que tienen un sueldo no llegan a cabo de sus penas. La plata abonada a fin de mes no permite vivir ni sobrevivir. Aquellos que salen adelante lo deben ciertamente ms a la gracia de Dios y a la solidaridad popular, a la ayuda mutua, que al gobierno. El pueblo ya no cree en la sociedad del maana, vegeta en el viejo mundo manteniendo una economa ineficiente y corrupta ; una economa presa del petrleo y de la mercanca. Vctima de las escasez de comida y de medicina, la poblacin est ahogada por un discurso oficial que no falta en profusin. Este ahogamiento del pueblo tomado en la urgencia del presente entrena en su torbellino el sentido, que queda varado en el discurso.. Cuando las palabras golpean contra el caparazn, se desmaya. El sentido desaparece. El pueblo se queda con las manos desnudas en la tormenta hecha de discursos vacos y de inflacin galopante. La economa est desarreglada pero el lenguaje lo est tambin. Perdi su capacidad de accin. Ya no cree en lo real. Lo decora pero no lo modela. Ya no agrupa. La dolarizacin de la economa empuja la sociedad hacia el abismo mientras el discurso juega sobre la proliferacin y el travestismo para no temer la cada. El pueblo se encuentra en las mallas de una situacin insostenible, bloqueado pero aculado a la marcha, aturdido por los prncipes de la poltica y los reyes de la economa que no se contentan con estos atributos. Quieren adems deleitarse de un discurso tradicional bolivariano al mismo tiempo que dilapidan su esencia en sus instituciones. Hoy, el discurso bolivariano no tiene otra vocacin que de garantizar a la dominacin. Sencillo traje ideolgico de un poder que tiene dificultad a presentarse en sus verdaderas ropas y en sus verdaderas ganas, de poder y de plata, este discurso repetitivo dinamita el sentido profundo de las palabras. Repitiendo tica, repitiendo justicia, repitiendo amor, la burocracia charlatana conseguira casi asquearnos, de la tica, de la justicia y del amor. La gente comparte lo cotidiano con la escasez pero tambin con un discurso literario y revolucionario abundante que le suena raro, despus de sonar raro con el mismo. Este lenguaje ya no dice nada del pueblo mientras era suyo, mientras era su hermano : la representacin grfica de lo que era y hacia dnde se estaba dirigiendo. El poder logr desactivar la lengua. Problema ignorado pero que est profundamente vinculado a la descomposicin de Venezuela. El caos toca a la cultura socavada y a las palabras ensuciadas. La chapa de plomo est sobre lo imaginario. El envenenamiento del lenguaje corrompe a las almas que habitan cuerpos desorientados, sin marcas, perdidos9. Es el fin del sentido y de la esencia. Las palabras ya no encarnan lo real como est o cmo debera estar, transmutan un vago recuerdo de ayer para legitimar sus salidas. Apuntan slo a sembrar la confusin, la obliteracin del sentido. Son herramientas para la gestin del rebao. Gracias al poder en puesta, la desviacin de sentido hace que un corrupto se llame socialista y un opositor, en la boca del poder, se vuelva un fascista.


2. 3. La revolucin bolivariana segn el bando progresista .

La transformacin del lenguaje podra ensear sobre la transformacin progresiva del poder que se desvi del pueblo, y entonces de l mismo. Podramos efectuar un paralelo entre desfalco y desviacin de sentido. Pero no podemos ver nada de esta transformacin en la prensa progresista que rechaza ver el abismo entre las palabras y las cosas.


En la prensa progresista latinoamericana como La Epoca en Bolivia, la revolucin bolivariana es vista como un movimiento de ideas, un combate evolutivo, progresista. La primera nominacin tena ciertamente buenas razones que iban a buscar en el pas, los testimonios, los indicadores (IDH, coeficiente de gini, etc). Hoy, todas las informaciones se ordenan detrs de la categora progresista que se vuelve verdadera por anticipacin, sin efectuar el viaje reflexivo necesario entre la palabra y la cosa. La historia empieza con la palabra. Mientras ms avanza la historia, menos tiene relacin con la realidad. La prensa progresista tiene as una visin cclica y compartimentada de Venezuela y del mundo por culpa de una relacin con las palabras que se empoderan de la realidad. Las palabras caminan solas sobre la pgina blanca. Crean ideas que se halagan y se repiten en un juego de espejo. Las palabras se manifiestan. Los artculos se reproducen, las palabras se repiten y no salimos de esta agitacin de lo mismo con frmulas diferentes. La revolucin bolivariana se convierte en una filosofa abstracta. Aquellos que la expresan recurren a un tanque de palabras donde el poder vino a recurrir, infinitamente ; entre corrupcin silenciosa y discurso fuerte y bien cargados la reserva fue la vuelta obligada para bien elegir. En la Mitologa bolivariana, los polticos ponen la lengua para envolver las palabras de un aura ganadora. Recurriendo al vocabulario bolivariano, de Chvez, la boliburguesa poltica envenena el idioma. Todas las frmulas emancipadoras ya no se enuncian ms que por uso, tradicin propia del poder. Para los polticos el lenguaje bolivariano es slo una frmula ganadora electoralmente. Las palabras se aprecian por eso. Como el viento cambi y este lenguaje perdi su atraccin muchos chavistas pasaron del lado de la oposicin para hincharse de palabras cuyo valor es igual al poder que llevan y a la riqueza que garantizan. En la Repblica, el utilitarismo se hizo rey. La prensa progresista ms sensible a la vitrina y a la bandera no lo ve.

La revolucin bolivariana es un concepto que hace pantalla. Impide ver. Ignora a las historias reales, las ficciones ordinarias de la sobrevivencia en Repblica Bolivariana. El concepto habla de todo salvo de la gente. El concepto aborda el contexto general pero no menciona aquellos que caen bajo las balas, aquellos que mueren por falta de medicina, por ineficiencia e indiferencia. La prensa progresista en general tiene una visin inmutable de la revolucin bolivariana. La dibuja sobre una pgina blanca apoyndose nicamente de ideas, y stas, se apoyan sobre nada. O slo, otras ideas. No habla de la destruccin de las ideas que no manejan el mundo y tampoco Venezuela cada en la ideologa de sus enemigos. El ltimo error es de asociar a la revolucin bolivariana con el poder mientras que este ltimo es slo el fantasma de lo que fue. Del lado del poder, sigue la ilusin. La prensa progresista hace de ella su realidad.

Y la revolucin bolivariana entonces ?

Si tenemos que hablar todava de la revolucin bolivariana, si deseamos todava verla, o divisar a sus herederos, hay que desviarse del poder e ir del lado de Centro Madre10 donde las conciencias se siembran con la soberana alimentaria. Tiene que deambular en estas comarcas ignoradas por los periodistas. Aqu, los hroes de lo cotidiano caminan sin bandera y reaniman por sus acciones lo que ya no existe en las instituciones. Hablan menos pero trabajan duro, y hablan justo. Tenemos que ir a estos lugares improbables de Venezuela donde la agroecologa toma racina, all dnde se piensa en comn, dnde actuamos por los dems gracias a una asociacin de Derechos Humanos o una Fundacin contra el cncer11. Si nos dirigimos lejos de las ciudades podemos encontrar aquellos que cultivan la vida, no para hacer comercio despus de la frontera colombiana pero para alimentar al pueblo que tiene hambre. Si hay razones de esperar aqu estn: en la agroecologa, la ayuda mutua popular, las ganas de comprender, las ganas de luchar y de quitar por sus acciones, que son realmente la calidad de una persona y de una revolucin, la legitimidad dejada a la empresa Polar para alimentar al pueblo, y al gobierno para representarlo.


2.4. La revolucin bolivariana vista desde el exterior.

A pesar de la situacin atravesada en Venezuela parece que la representacin del pas por organizaciones progresistas es a la imagen de este tipo de prensa, incambiada, inmutable. Venezuela es vista como a la vanguardia de las naciones sur americanas que se rebelan frente al imperialismo y al neoliberalismo, as es amada y apoyada por varios ciudadanos, asociaciones y partidos de izquierda. Vamos a ver por ejemplo un comunicado de apoyo a Venezuela. Fue publicado el 11 de abril del 2016 y firmado por varias organizaciones, como : el Partido Comunista Francs, el Partido de Izquierda, la asociacin Galeano, la asociacin Simn Bolvar, el Crculo Bolivariano de Pars, Francia Amrica Latina, Francia Cuba, Memorias de luchas, Movimiento por el socialismo del siglo XXI, el Movimiento de la paz.

As empieza :

Nosotros, movimientos sociales, partidos polticos, asociaciones, ciudadanos y ciudadanas de Europa y de Amrica Latina que vivimos en Francia y acompaamos el proyecto progresista bolivariano que empez con el comandante Hugo Chvez y que se prosigue hoy con el presidente Nicols Maduro, manifestamos nuestras preocupaciones frente a los ataques, nacionales e internacionales, sistemtica e incesantemente contra el proceso democrtico venezolano. 12

El comunicado no se carga de la realidad. Los firmantes se definen como acompaantes del proyecto progresista bolivariano . Prefieren defender este proyecto abstracto frente a las amenazas que de poner el dedo sobre algo en particular, para ellos, vale la pena de estar salvado. Lo que, en particular, est en presa de los ataques nacionales e internacionales y debe ser defendido por una campaa de solidaridad internacional. Los firmantes piensan por campo y por categora. Como Maduro sigue el proyecto progresista bolivariano empezado bajo Chvez son listos para creer que todava est cargado de sentido ; consideran que todo lo que ser hecho por el gobierno de Venezuela ir en direccin de la paz y de la justicia social ya que de hecho, objetivamente, se inscribe en la prolongacin del presidente difunto. La referencia vale ms que las acciones.

Toda ruptura y dificultad es imputable a aquellos que en Venezuela y el extranjero atacan al pas colocado en el rango de vctima, despus de haber sido ordenado en la categora de los pases progresistas . Este comunicado restablece lamentablemente crdito al poder, dejando creer que hay bien una lnea moral que sigue, un proyecto coherente y progresista que prosigue, en la direccin de la paz y de la justicia, mientras que como tratamos de explicarlo, el discurso progresista ya no es ms que una mscara discursiva que sirve al mantenimiento de una dominacin. Este apoyo vuelve a ponerse detrs de una gran empresa de travestismo ; gastar energa para defender una falsificacin, dejando durante este tiempo la verdad morir y al pueblo ignorado sufrir. La intervencin de Jean-Luc Melenchon del 8 de junio del 2016 en el Parlamento de Europa retoma este mito cuando considera que el gobierno de Venezuela es el mejor amigo de los pobres.13 Un graffiti sobre una pared de Maracaibo puede darle la respuesta : El gobierno ama tanto a los pobres que nos multiplica.


3. La revolucin bolivariana sin el pueblo.

La revolucin bolivariana prosigue como antpoda de lo que era. Va contra la lengua y contra los pueblos. Hoy es un proceso mucho ms autoritario que democrtico. Se burla de la Asamblea Nacional como de la Constitucin. El poder est al servicio de su persona. Dos ejemplos permiten de verlo claro y de no confundirse.

3.1. El Estado de Emergencia Econmica.

El establecimiento del Estado de Emergencia Econmica coloc a Venezuela en una nueva fase. Aplicado en enero 2015, el gobierno no se apoy sobre la democracia para su realizacin. La democracia es para l de ms en ms fastidiosa y cargante. Solo cuenta el resultado. La mquina econmica est desarreglada : hay que arreglarla. La democracia es vista como un lujo que el Estado ya no quiere ofrecerse. La medida la suspende. Todo es sacrificado para salvar la economa. Para arreglar la economa hay que poner entre parntesis la democracia y desviarse de las bases fundamentales de la Constitucin Bolivariana, piensa el Estado. No obstante, la economa no es un motor de carro que arreglamos. Traduce en su funcionamiento eleccin de sociedad. Si el Estado quiere volver a poner en el buen camino a la economa sin pasar por la democracia va a reactivar una economa que ser la prolongacin de lo que es y de lo que desea. Una economa sin el pueblo, ya podemos pensarlo, ser tambin una economa contra l.

El Estado hace caso omiso a los rechazos sucesivos de la Asamblea Nacional de ver el Estado de Emergencia aplicarse. Igual lo ejecuta. Y el Tribunal Supremo de Justicia se hace cmplice de esta violacin cuando considera este paso forzado constitucional porque la Constitucin no permite su prrroga. Moralmente y jurdicamente, el Estado de excepcin no debera ser el Estado normal. Desde un punto de vista lingstico el Estado inversa la semntica de Estado de excepcin . De momento puntual, vino a referirse a una temporalidad continua. Por esta medida el derecho constitucional est excluido directamente y para siempre. Por la organizacin Amnesty Internacional el Estado de Excepcin arriesga de agravar la situacin ya difcil de los Derechos Humanos.


3.2. Otro ejemplo : El Arco Minero.

La sociedad funciona sin el pueblo y se enorgullece.

El decreto es otro smbolo de la falta de respeto a la Constitucin y a los derechos polticos del pueblo. Este ltimo se vuelve totalmente ignorado y despreciado en un proyecto que le concierne en primer lugar pero sobre el cual no tuvo la oportunidad de decir palabra alguna. No hay democracia, hay slo negocios que se hacen. Para el proyecto de exploracin y explotacin de las reservas de oro, diamante, coltn, hierro y de bauxita en minas a cielo abierto que van a comprometer 12% del territorio nacional, el Estado no jug bien al confiar en el pueblo para que comente y valide la validez o no de tal programa econmico. El Estado se confi en hombres de negocios y el pueblo tiene que estar en atencin. El gobierno clava el clavo sobre el productivismo y el extractivismo, todava vistos como buenos remedios para levantar a Venezuela.

El poder piensa tener la buena frmula : no democracia pero resultados ; no humanos pero cifras. El Estado corre hacia el abismo llevando con l a la sociedad que pronto no va a tener otra opcin que de levantarse, o de perecer. Despus de no tener dlares y casi no ms petrleo el gobierno va a quitar al pas otra riqueza natural que le queda, hecha de tierra, de agua, de carne y de huesos. La riqueza humana y natural est condenada por la arbitrariedad al empobrecimiento y al envejecimiento en nombre de una precaria riqueza financiera que pronto o tarde se va a secar. Hipnotizado por los dlares que espera hacer venir a l, el Estado no mira la carta elaborada por todas las autoridades de las cuarenta y nueve comunidades. Para la burocracia del negocio estas comunidades no valen nada. Son un obstculo al Progreso capitalista a quin conviene de explicar en su lengua nativa el impacto positivo de este proyecto. Algunas entendieron bien pero no lo quieren. Los Yekuana y Sanema rechazan definitivamente la implementacin del decreto Arco Minero en su territorio y hbitat. El Estado no escucha : quiere hacer hablar a los pueblos el lenguaje de la sumisin y de la contabilidad para que acepten suavemente el desplazo. De no ser una carga para el pas; de no comprometer las cosas serias, quedando afuera de las negociaciones entre el Estado y las empresas. El pueblo tampoco, como la Constitucin que en su artculo 129 impone el poder de realizar un estudio ambiental y sociocultural fue tomado en cuenta. La ficcin bolivariana es muy poca cosa frente a una realidad capitalista implacable.

Las protecciones jurdicas por decretos sobre la reserva forestal, las leyes ambientales y varios acuerdos no sobrevivieron tampoco al programa tan querido por las multinacionales. El Estado hizo picadillo, y la va fue libre. Centrados sobre la ganancia, los dirigentes no ven que sobre este amplio territorio se encuentra la ms grande reserva de agua de la nacin ; slo tienen ojos para el mineral que abunda y los dlares que esperan. Las vlvulas estn abiertas. El plan va a implicar treinta y cinco pases, como Canad, China, Rusia, Arabia Saudita, frica del Sur, Estados-Unidos, Congo, Inglaterra, Alemania, Suiza. Ciento cincuenta empresas fueron convocadas a unirse a la extraccin y al festn, como Camc Engineering CO.LTD, Yakuang Group, Barrick Gold. A esta ltima el presidente Chvez le suspendi su concesin en el 2009 y ahora vuelve en forza. El gobierno le desenrolla la alfombra roja y se compromete a indemnizarla. Lo siento por la expropiacin de mi predecesor. Tome para usted. Una humillacin!

De vuelta sobre la pequea historia. Entre bastidores, Barrick Gold se defendi de esta expropiacin mostrando un recurso al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI). Este tribunal es un componente del grupo Banco Mundial. Las multinacionales lo aprovechan con el fin de reclamar indemnizaciones y compensaciones cuando el Estado toma medidas que impiden al inversionista tener los beneficios que poda razonablemente esperar o que podra parecerse a una expropiacin indirecta . Las empresas como Barrick Gold le convocan en cuanto encuentran una reja puesta sobre su camino. Basta que un parlamento adopte una medida (como una ley ambiental o una ley subiendo los impuestos de las grandes empresas) que va en contra de las transnacionales para que el Estado sea sancionado por este rbitro internacional que asegura la libertad de comercio y de acumulacin. La decisin cae, el juicio del Banco Mundial determin que Venezuela deba indemnizar a la empresa a nivel de 740,3 millones de dlares, sobre lo cual Maduro se comprometi. Cmo es posible que el presidente se comprometa a reembolsar a la multinacional aurfera ms potente del mundo mientras que el pas, sobre decisin del antiguo presidente, sali del antiguo organismo desde el 24 de enero de 2012 ?

 

Aceptando el reembolso de estas indemnizaciones el Estado reconoce con eso la decisin del CIADI y acepta de estar todava bajo sus reglas. Para Maduro la Carta del CIADI vale ms que la Constitucin. No debera ser as. Igual, si Venezuela estuviera todava bajo la autoridad del CIADI pertenecera al Estado y a los tribunales de determinar si estos textos son conformes o no con el derecho interno y los grandes principios del derecho internacional tal como figura en la Carta de las Naciones Unidas o en la Declaracin Universal de los Derechos Humanos. No siendo conforme con el derecho venezolano y la Constitucin esta demanda de indemnizacin hubiese debido ser nula. El Estado hace celo. Manda una seal clara al mundo de los negocios : los intereses de las transnacionales pasaron antes que aquellos del pueblo. Se arriesga de haber otras compaas como Crystallex, Gold Reserve, Rusoro et Vanessa Ventures, y varias empresas petroleras expropiadas o consideradas de haberlo sido para reclamar lo que se les debe. Tomado en el engranaje, el Estado debera reembolsar la suma de las demandas acumuladas contra l en el marco del CIADI. Alcanzando 45.000 millones de dlares, la factura muy cara es muy criticable sobre su fundamento.

Segn Gustavo Mrquez este acuerdo inversa toda la poltica de la revolucin bolivariana antineoliberal. Ilegal antes, el proyecto del Arco Minero seguira a serlo durante. Con el decreto se abre la posibilidad a las empresas de comercializar un porcentaje del oro en el extranjero, sin tener que pasar por el Banco Central de Venezuela y dejar las ganancias fuera del pas en cuentas offshore ; entra en contradiccin con la Gaceta Oficial n 40.692 del 30 de junio de 2015, donde el Gobierno Nacional estableca que las personas, sociedades o formas de asociacin que desarrollen actividades de exploracin y explotacin del oro en reas destinadas a las actividades mineras en el pas debern vender al Banco Central de Venezuela (BCV) todo el material aurfero obtenido. 14

Como en todas las minas del mundo los problemas sern frecuentes y las catstrofes en forma de ecocidio totalmente posible. En Guyana por ejemplo, en 1995, 3200 millones de litros de agua usada cianurada se vertieron en el principal ro de Guyana, el Essequibo, luego de la ruptura

del yacimiento. Hace menos tiempo, ocurri una catstrofe similar en la mina abierta de Veladero en la provincia de San Juan, situada a 4000 kilmetros de la Cordillera de los Andes, en Argentina. Cuando todo iba bien y que nadie hablaba de ella, la empresa Barrick Gold usaba ms de 110 litros de agua por segundo lo que equivale a 9 millones y medios de litros por da, segn el departamento de hidroelctrica de San Juan, publicado por Greenpeace. Todo fue normal, pero el problema lleg con la vlvula durante la lixiviacin (cuando se separa la roca de los metales con el cianuro) y una llave dejada abierta desencadenando as el drama. El 12 y 13 de septiembre de 2015 Barrick Gold verti en el ro Potrerillos una cantidad importante de agua cargada en cianuro.

Estas catstrofes ordinarias, que contaminan el ecosistema y a los seres humanos nos conciernen a todos. No presagian nada bueno para Venezuela.


4. Venezuela : el enigma a resolver.

Siempre se siente la muerte, pero cuando se trata de un militante de primera lnea, de alguien que alguna vez defin como el gobernante ms generoso que haya conocido el dolor tiene otra dimensin. Chvez segn Jos Pep Mujica, ex-presidente de Uruguay.15

Chvez muri y no acaba de morir. Si siempre tuvo a su inicio esta imagen generosa que Mujica no falt de celebrar, la revolucin bolivariana nunca tuvo en ella misma la llave del enigma. Todo lo contrario, desde el inicio la revolucin bolivariana siempre fue titubeante. Chvez por ejemplo es para empezar un partidario de la tercera va (impulsada por Tony Blair) antes de ser ms crtico con respecto al capitalismo. No obstante, su prctica fue tmida y limitada, mucho ms inferior a sus discursos apasionados. Resulta una mezcla rara. La rama se quiere revolucionaria, hecha de Jess, Miranda, Bolvar, Che Guevara, pero la sociedad tiene perfumes diferentes. Siempre capitalista, siempre jerarquizada y muy dependiente del petrleo como lo hemos visto.

Despus de dar la vuelta sobre el lenguaje y la historia, la revolucin desfigurada desde el interior por la corrupcin aniquil su esencia, lo que amenaza seriamente el futuro, del mismo modo que el productivismo, la cada del precio del barril, el individualismo, el autoritarismo.

De pequeas capitulaciones bajo Chvez a las grandes traiciones bajo Maduro llegamos all, a la inflacin, la violencia, la corrupcin. En los tres ltimos aos el Estado pag 60. 375 millones de dlares para el reembolso de la deuda pblica externa, lo que es totalmente escandaloso cuando los derechos mnimos, como la salud o la alimentacin, no son asegurados.16

Los negocios pasan antes. El reembolso no data de hoy y es una cosa rara al lado de discursos que buscan una coloracin anticapitalista.

Cuando inscribimos su poltica en la filiacin de Bolvar convendra de no olvidar sus reflexiones profticas sobre este asunto. En una carta mandada al vicepresidente Francisco de Paula Santander, el 14 de junio de 1823, precisa que la deuda nacional nos va a oprimir. 17. Manda la poltica de los Estados y lo har mucho ms despus, con el aumento del endeudamiento, va a seguir la deuda como mecanismo neocolonial de sumisin. As, la historia no se escribe en el linaje del Libertador pero bajo el liderazgo de acreedores, fondos de capitales annimos, a quin se le tiene que dar cuenta. As es.

El gobierno est hurfano de filiacin, amnsico, no tiene historia. Afortunadamente, una parte del pueblo lanza los dados de un nuevo lenguaje para recuperar la suya, usurpada. Es el guardia de la memoria y el pasador de las luchas futuras. Su historia, va a tener que hacerla, esta vez sin lder, directamente. Dando a las palabras un nuevo sabor. Teniendo la mirada volteada en direccin del pasado. Este pasado que el poder profana. El pueblo vive y ama. No espera. En cada parte, acta. Es en lo cotidiano que los dems, la gente de poco, puede volver a dar su aura al amor y a la solidaridad.


Notas:

1 Bolivar. Pensamiento precursor del antiimperialismo, Edicin, Casa de las Amricas, Cuba, 1977.


2 Esta nueva reparticin no se har sin dificultades, porque en contraposicin, los dueos de capitales no se dejan hacer. El sabotaje econmico de los altos dirigentes del sector petrolero (empezado el 10 de diciembre de 2002) va a seguir dos meses e imputar el PIB alrededor de 10% (Maurice Lemoine, L'opposition vnzulienne joue son va-tout , Le Monde Diplomatique, avril 2004). Segn un informe de la FAO las desestabilizaciones econmicas jugaron un rol negativo en el pas. Es importante reconocer que, an cuando se evidencian considerables avances en los indicadores de impacto de las acciones dirigidas a alcanzar la seguridad alimentaria, aunado a los programas sociales creados para alcanzar plenamente la calidad de vida de la poblacin, stos podran haber presentado mayores avances, de no ser por el golpe de Estado, el paro petrolero, y la privacin de alimentos esenciales para la poblacin, propiciado por la industria privada nacional, durante el perodo 2001-2003. A pesar de las trabas, en 1998, 4,9 millones de personas sufran de hambre mientras que en los aos 2007, fueron solo 1,7 millones.

Informe Nacional de Seguimiento de la aplicacin del plan de la Cumbre Mundial sobre la Alimentacin, 2008. ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/meeting/013/ai752s.pdf


3 Daniela Garca, Fuga de capitales : Sello revolucionario. , La Verdad, Maracaibo, 1er juillet 2013

4Renaud Lambert, Venezuela, les raisons du chaos. , Le Monde Diplomatique, dcembre 2016.

5Alfredo Serrano, Venezuela, frente a la emergencia econmica , Le Monde Diplomatique, Edicin boliviana, abril 2016.

6http://www.avn.info.ve/contenido/ingreso-divisas-venta-petr%C3%B3leo-enero-fue-77-millones-d%C3%B3lares


7 Segn el presidente del Banco Central de Venezuela, seora Betancourt, el fraude puede alcanzar 20 millardos por ao, aproximadamente 4% del PIB. Ladan Cher, Le Vnzuela min par la spculation .

 http://www.monde-diplomatique.fr/2015/03/CHER/52707

Segn los clculos del trimestral Macromet, la fuga de capitales (subfacturacin de importacin incluida) lleg a 170 millardos de dlares entre 2004 y 2012, sea prcticamente 160% del PIB del ao 2004. Miguel Angel Santos, Venezuela : de la represin financiera a la posibilidad de default , Macromet, vol. 1, n3 Caracas, novembre 2014.

https://hubslide.com/jonbonachon/denuncia-de-desfalco-y-17-propuestas-anticorrupcion-s56d4c3768d070ead0e6455be.html


8 El Consejo Moral Republicano no se declar apto para iniciar una investigacin de este tipo, relat el antiguo Ministro Hctor Navarro.http://www.maduradas.com/desfalcaron-al-pais-mas-de-200-mil-millones-de-dolares-se-robaron-de-cadivi-entre-2012-y-2013/

Sitio de la Plataforma:

https://auditoria.org.ve/2016/02/03/plataforma-por-la-auditoria-solicita-reconsideracion-de-la-solicitud-de-investigacion-de-desfalco-a-la-nacion-declarada-sin-lugar-por-el-cmr/

9 La confusin se mantiene en la clase poltica en su conjunto de tal manera que podemos estar perdidos y desilusionados por la situacin que ya no parece tener ningn sentido. Las categoras de progresistas y conservadores no funcionan. Todo se mezcla, todo se acerca. La derecha se ha apropiado inescrupulosamente del lenguaje de la izquierda, lo que es particularmente notorio en sus formulaciones programticas. Palabras como reformas, cambios de estructura, preocupacin por la pobreza, transicin, forman hoy parte del discurso antipopular y opresor. Marta Harnecker, Un mundo a construir (nuevos caminos), Ministerio del Poder Popular para la Cultura, 2013, p. 81.


10 Centro Madre est ubicado en Barlovento, en el Estado Mirando, dos horas al oeste de Caracas. Centro Madre tiene varios proyectos como la produccin agrcola orgnica para garantizar la seguridad alimenticia y fortalecer la comunidad. http://www.centromadre.org/bienvenidos.html

http://prout.org.ve/current-projects/centro-comunitario-en-barlovento/

11 https://feyesperanzamauroa.wordpress.com/category/inicio/

12http://www.medelu.org/spip.php?page=imprimir_articulo&id_article=2349

13https://www.youtube.com/watch?v=WLmIOYLbS3I

14https://www.aporrea.org/actualidad/n296148.html

15 https://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/4-62698-2013-03-06.html

http://m.panorama.com.ve/hugochavez/Pensadores-del-siglo-XXI-hablaron-asi-de-Hugo-Chavez-20160714-0090.html

16 http://www.laizquierdadiario.com.ve/Maduro-opta-por-los-pulpos-imperialistas-ha-pagado-mas-de-60-mil-millones-de-dolares-por-deuda?id_rubrique=5442

17http://www.cadtm.org/La-deuda-y-el-libre-comercio-como

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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